domingo, julio 19, 2009

Getafe C.F., del ladrillo a la hamburguesa

La profunda crisis económica, que tiene al mundo del ladrillo como principal actor, ha hecho que muchas empresas, colectivos e instituciones busquen alternativas a una fuente de financiación que durante años ha sido como el “maná” para sus diferentes proyectos.

Como todos sabemos el mundo del fútbol (y el del deporte, en general) ha sido uno de los que más duramente han sufrido la explosión de la burbuja inmobiliaria y la desaparición de patrocinadores ligados al negocio urbanístico. Y el Getafe C.F. no iba a ser una excepción en este sentido.

Durante varias temporadas, prácticamente todas las que lleva el equipo azulón en la máxima categoría del deporte rey, empresas ligadas a la compra venta de suelo y de inmuebles han sido la principal fuente de ingresos en lo que a la venta de imagen del club se refiere. Eso y la importantísima subvención que recibe cada año de las arcas municipales, es decir, de todos y cada uno de los vecinos y vecinas de la localidad.

Las empresas inmobiliarias que han mostrado su apoyo económico al Getafe han estado estrechamente ligadas a la figura del presidente Angel Torres, y muy especialmente desde que se hizo con el paquete accionarial que controlaban diferentes constructores y promotores inmobiliarios de la ciudad.

Primero fue Sacresa, propietaria del centro comercial Opción, la que buscó el frontal de la camiseta azulona para oficializar su relación con el club de la zona sur madrileña. Bien con la propaganda del propio centro comercial o como grupo empresarial, han estado cuatro temporadas siendo el principal sponsor del Getafe.

El relevo lo encontró Angel Torres en el Grupo Galco, principal promotor del desarrollo urbanístico de Los Gavilanes (junto a la autovía de Andalucía y el barrio de Perales del Río), para quien el industrial getafeño ha estado trabajando durante los últimos años. Ese vínculo ha servido para que Galco resaltase en el pecho de las zamarras de Granero, Soldado, De la Red, Uche, Casquero, Celestini…

Pero como ya he reseñado antes, la crisis económica y el inicio de las obras de urbanización del citado polígono industrial (dos millones de metros cuadrados de suelo) hacen que Galco haya cubierto ya sus expectativas para con el Getafe C.F. y ponga freno a su inyección económica.

Con este panorama Angel Torres ha tenido que echar mano de la originalidad y apostar por una fuente de ingresos que, hasta el momento, no había tenido al fútbol como punto de mira en su panorama publicitario. La cadena de comida rápida Burguer King va a ser el principal patrocinador del club azulón para las tres próximas temporadas. Hasta el momento, la cadena de hamburguesas, había apostado por otros deportes, pero ya en su último spot publicitario, para promocionar un nuevo producto de sus tiendas, el fútbol ha sido el principal protagonista.

La denominada “fase food”, equiparada a la ingestión de grasas saturadas y otros alimentos nada recomendables en las dietas saludables, se sube al carro del fútbol en nuestra localidad y quiere aprovechar el interés que el Getafe despierta para hacer una experiencia piloto en el mundo del patrocinio futbolístico. Quién sabe si tras el “Geta” llegarán nuevos “roscos” del denominado “king” de las hamburguesas a otros clubes de la Liga de Fútbol Profesional. De momento, y en vista de los horarios de los partidos, los jugadores del club azulón tienen asegurado despertar el “apetito” de los aficionados. Otra cosa será el interés por el juego.

jueves, mayo 14, 2009

Roblepark, el conflicto se estanca

El conflicto que afecta desde hace meses a los estacionamientos subterráneos que adjudicó el Ayuntamiento de Getafe mediante concesión administrativa a distintas cooperativas creadas para la ocasión y que contrataron sus trabajos con la empresa Roblepark tiene pocos visos de solución. Al menos, por el momento.

La citada empresa anunció a sus socios cooperativistas las dificultades que tiene para poder llevar a cabo la culminación de las obras y les ha invitado a poner el dinero que falta si quieren tener sus plazas de garaje. Éstos, vecinos y vecinas de la ciudad, se sienten estafados y engañados ante tal dilema ya que, ya han abonado el precio pactado por las plazas de garaje y se ven sin ellas.

Sus quejas, fraguadas en un asunto complejo y peculiar, han llevado al Gobierno municipal (es decir, a la parte socialista del Gobierno) a buscar una solución al conflicto. Y en este tema ha dado en hueso con su socio de Gobierno. Izquierda Unida no quiere apoyar la salida planteada por el PSOE y que supone el aval de cuatro millones de euros por parte del Ayuntamiento para que se terminen las obras.

No se ha visto en los últimos años una situación parecida entre ambos socios de Gobierno que aparecen en este tema con posturas completamente enfrentadas. Además, circula el rumor de posibles implicaciones personales de personajes de alto calado político, lo que le podría dar al conflicto una nueva dimensión. Vamos, que si el tema salta a la luz (que imagino yo que saldrá) alguno y alguna van a quedar bastante mal parados.

Y digo que el conflicto se estanca porque en la última Junta de Gobierno, el PSOE introdujo en el orden del día la aprobación del aval que diese luz verde a la culminación de los cuatro aparcamientos que están ahora mismo parados. Pues bien, IU optó por ausentarse en la votación del citado punto, disconforme con la solución planteada, y desde las filas socialistas decidieron retirarlo, para no hacer más gordo el embrollo, por todo lo que he contado antes.
En fin, que así está el tema. Los vecinos sin sus plazas de garaje, la constructora sin margen de maniobra, las cooperativas atadas de pies y manos por sus complicados lazos, el PSOE sin apoyos para sacar a alguien del apuro e IU mostrando abiertamente sus diferencias dentro del Gobierno local. ¿Alguien da más? Seguro que sí.

jueves, abril 16, 2009

Aeropuerto de Getafe: Game Over

Lo ha dicho José Blanco. El Ministerio de Fomento dará los pasos necesarios para la construcción de un aeropuerto civil en El Alamo que permita liberar la excesiva carga que soporta Barajas. Punto y final.

Se acaba así con el culebrón que durante los últimos meses ha tenido a Getafe y su Base Aérea como protagonistas. Filtraciones, rumores, desmentidos, peticiones, manifestaciones, amenazas veladas, ríos y ríos de tinta que han desembocado en el anuncio del nuevo ministro del ramo para desbloquear una situación que se antojaba enquistada.

Blanco le ha dado la razón a Pedro Castro cuando el regidor getafense pronosticaba que la ciudad no albergaría vuelos civiles (al menos no en su versión comercial para altos ejecutivos), y eso que había sido el propio Consistorio el que solicitó mediante un borrador de convenio que diese uso a la base para tales menesteres.

Pero, hecha la rectificación, fue el propio alcalde quien se puso al frente de las protestas contra el uso privado del aeródromo militar para quitar protagonismo a la oposición que ha estado mucho tiempo en el candelero a cuenta de entrevistas y noticias en los medios de comunicación, dada su postura enconada contra los intentos de hacer de Getafe la sucursal de Barajas.

El acuerdo de José Blanco y Esperanza Aguirre, además de cerrar heridas que ambos Gobiernos han mantenido desde hace cinco años con las inversiones de Fomento como telón de fondo, deja claro que la política hace que cojan el mismo tren (por aquello del tema que nos ocupa) extraños compañeros de viaje. Pero consenso es lo que toca y a ello se han puesto nada más y nada menos que el número dos del PSOE y la número uno de los populares madrileños.

A nosotros, como getafeños, nos alegra que la ciudad no sea lugar de paso, pensión y fonda de vuelos ejecutivos, pese a que la opción de nuestros paisanos de El Alamo tampoco parezca una salida acertada. Pero, del mal, el menos. Y Getafe seguirá con su base, con su historia y su paz social en lo que al aeropuerto se refiere.

miércoles, febrero 18, 2009

Saltó la liebre

Como si del título de una película se tratase nos encontramos de bruces en Getafe con un nuevo escándalo judicial. “Lo que todo el mundo sabía de Perales, pero muy pocos se atrevieron a publicar” vuelve a escena reconvertido en exclusiva de un periódico de tirada nacional. Y ello a raíz de la querella interpuesta por el ex de PSG David Moreno contra el convenio urbanístico firmado por el Ayuntamiento y un grupo de empresarios entre los que figuran ex concejales socialistas por el que permutaron terrenos rústicos a cambio de edificabilidad para 400 viviendas de renta libre.

El convenio en cuestión, que cerraba una cuerdo a tres bandas, ya que desde el Consistorio se implicó a la Federación Española de Golf para construir en los terrenos permutados un campo de 18 hoyos (el primero de la zona sur madrileña), contó desde el primer momento con la oposición ecologista, colectivos sabedores del daño ambiental que supone una instalación de esas características en el límite con el Parque Regional del Sureste.

Pero, si grave es el daño material a una zona protegida, mucho más podría ser el perjuicio económico que le supondría al municipio si se confirma que los terrenos se vendieron a un precio inferior al de mercado, pues estaríamos hablando de beneficiar a unos pocos a costa del dinero de todos. Y eso es lo que pretende ahora investigar el juez. Si el alcalde Pedro Castro y su Gobierno cometieron algún tipo de ilegalidad.

La admisión de la querella leva implícita la relación de los denunciados, a los que hay que atribuirles desde el comienzo la presunción de inocencia, pues el magistrado ha visto indicios en la denuncia para efectuar la investigación oportuna. Hasta el juzgado ya se han trasladado algunos de los denunciados para recoger la demanda, pero no todos. Ni el alcalde Pedro Castro, ni el portavoz socialista en el Ayuntamiento de Madrid David Lucas (que figura en el auto por su cargo como concejal de Hacienda de Getafe cuando se firmó el convenio) han permitido que se les hiciese la foto y podrían haber recibido la querella en sus respectivos despachos. Siempre ha habido clases. Otra cosa será el tema de las declaraciones si desde el Juzgado Número 1 de Getafe se sigue adelante con el asunto.

Los populares, que se posicionaron en contra de este acuerdo (se aprobó en Pleno con los votos a favor de PSOE, IU y una concejala del Grupo de No Adscritos, tránsfuga de la coalición) quieren ahora personarse en la causa, argumentando que el convenio podría haber supuesto unas pérdidas de 40 millones de euros para las arcas municipales. Si esto es motivo suficiente para que el juez les permita ser parte, se daría otra vuelta de tuerca al conflicto, pues sería un elemento más de investigación política.

Lo cierto es que desde 2004, cuando el acuerdo comenzó a fraguarse, algunas informaciones y opiniones periodísticas a nivel local ya alertaban de los riesgos del acuerdo y de las presuntas irregularidades cometidas por la Administración, aunque no sirvieron para modificar una decisión política ya tomada.

Ahora, con la intervención de la prensa nacional y el maremoto de querellas, informes, tramas, espionajes, grabaciones… en que se ha visto envuelta nuestra clase política, vuelve a emerger un asunto tan atractivo (informativamente hablando) como delicado para las partes implicadas. Es el turno para que actúe la Justicia.

martes, febrero 03, 2009

Getafe se suma a las rebajas

Un cinco por ciento. Esa es la cantidad ofrecida desde la Concejalía de Hacienda del Ayuntamiento de Getafe, que regenta el hijo del alcalde, David Castro, a quienes domicilien sus recibos del IBI y se comprometan a abonarlos el primer día del plazo fijado para ello, todo con el beneplácito de su padre, el impulsor y ejecutor de la idea.

Así, a simple vista, podría parecer que nuestro Ayuntamiento se ha sumado a las rebajas (más rebajadas que nunca) para subir la empinada cuesta de enero, de febrero, de marzo, de abril… (más cuesta y más empinada que nuca); pero no se llamen a engaños. El slogan, como toda campaña de marketing que se precio, tiene su truco.

Getafe no va a ser la primera localidad que haga este tipo de “ofertas” a sus vecinos. Son ya muchos los municipios que pactan el “pronto pago” a cambio de bonificaciones en el impuesto o tasa correspondiente; eso sí, el abanico de opciones para el beneficio económico suele ser mayor en la mayoría de los casos. Pero el interés en este “descuento” es asegurarse el cobro del impuesto y disponer cuanto antes del dinero, para evitar que afloren los morosos y los insumisos fiscales, algo que se teme, y mucho, el Gobierno municipal.

El lavado de cara que Pedro Castro quiere hacerle al concejal responsable del área económica municipal, y por quien ha pedido ya numerosos favores a algunos de cuantos han tenido que ver en la función pública, política y social del vástago, se hace cada vez más evidente. No en vano el alcalde sabe que en situaciones de debilidad económica, quien más quien menos va a mirar con lupa los destinos de los dineros públicos y el uso que de ellos hacen los políticos. De ahí que, sabiendo que la Concejalía de Hacienda va a ser de nuevo pasto de las incendiarias críticas por el cobro de impuestos y tasas municipales, quiera que su hijo resulte lo menos dañado posible en el envite. A fin de cuentas, es su “herencia” la que está en juego.

Sin embargo, por mucho que Castro quiera maquillar la realidad, la situación es la que es y los números no engañan, como sucede con el algodón (creo recordar que el anterior portavoz popular en Getafe utilizó en algún momento esta frase publicitaria para arremeter contra la política socialista en la ciudad) y con los precios públicos aprobados para el año 2009.

Son numerosas las quejas de vecinos y vecinas por el abusivo incremento de los impuestos municipales. El Impuesto de Bienes Inmuebles (la antigua contribución) va a ser girado este año después de la revisión catastral, efectuada después de diez años sin cambios en pleno boom inmobiliario y económico. Esos precios, que en nada tienen que ver con la situación que vive ahora la sociedad española y, en concreto, la getafense, convierten el recibo del IBI en un castigo para los ciudadanos y ciudadanas de esta cuidad. De ahí que el descuento por “pronto pago” suene a campaña de imagen y no a ayuda efectiva.

Pero hay más. Los precios públicos han subido una media del 40%, tal y como denuncian los usuarios de instalaciones municipales. El disfrutar de un baño en la piscina climatizada sale ahora por un pico y no digamos del alquiler de dependencias deportivas, sociales o culturales. Un nuevo atentado contra la maltrecha economía doméstica.

El mayor de los problemas de quienes aúpan a los políticos a sus sillones de mando es el bolsillo. Por ello Pedro Castro quiere empezar a mover la maquinaria para “vender” el cobro de tributos como si se tratase de un mensaje de ayuda al vecino en momentos de crisis; aunque me da a mí que en esta ocasión emisor y receptor no sintonizan la misma frecuencia. Tiempo al tiempo.

martes, diciembre 09, 2008

El barco viejo

Hace tiempo, en una de esas tertulias de mesa y mantel en las que políticos y periodistas forjan su confianza y comparten confidencias personales y profesionales, el alcalde socialista de un municipio de la zona sur madrileña comparaba la política con la vida de los piratas que en el siglo XVII sembraron de aventuras los cálidos mares del nuevo mundo (aunque a mí, personalmente, me han calado más las andanzas náuticas de los berberiscos y los piratas de Malaisia) y sirvieron para escribir miles de páginas de libros y cientos de metros de filmografía. Pues bien, el citado alcalde, en su afán por explicarme (esas cosas siempre se cuentan, en privado, al calor de los vapores de la sobremesa) cómo la “res pública” era un mar plagado de bucaneros, corsarios y filibusteros empeñados en arrebatarles el “barco” de su municipio, convino conmigo en la responsabilidad que, como primer edil, tenía sobre el resto de la tropa y la necesidad de llevar a buen puerto la nave, sin estridencias ni haraganerías.

Sin embargo, hubo algo que me llamó especialmente la atención en sus reflexiones y que, ahora, con Getafe como mar de fondo, consigo entender en toda su extensión. Mi querido alcalde (si digo, a estas alturas del relato, que habría que añadirle un ex, voy a descubrir mis cartas, así que lo dejaremos en interrogante ¿? para mantener el ritmo narrativo) hablaba de su experiencia en el cargo y la de su “colega” y compañero de partido y profesión Pedro Castro (¡qué casualidad!) a quien otorgaba buena parte de culpa de los problemas que, por entonces, tenía el PSOE en la “capital del sur”; no quiero ni pensar qué opinión tendrá ahora con la tormenta que desde hace un par de meses azota las costas del kilómetro trece de la A-42, aunque puede que le llame en breve para compartir opiniones.

El caso es que, en la comparación, hablaba de los municipios que ambos gobernaban como si de dos barcos se tratase. Y decía: “imagínate Gasco si yo, con los años que llevo como alcalde, tengo que andar achicando agua de las vías que amenazan con inundar mi carabela, qué no tendrá que estar haciendo mi amigo Pedro Castro con un barco tan viejo como el suyo”, después de haber liquidado a lo más selecto de su tripulación y sin más compañía que un viejo catalejo y su inseparable grumete.

Son tantos los frentes que tiene abiertos el alcalde, nuestro alcalde, que cuando no se le inunda la bodega, le salta por los aires el mascarón de proa, por no decir la de cabos sueltos que deja allá donde atraca su galeón de 120.000 euros.

Pero ahora, con su estridencia vocal, ha terminado por inundar la cubierta hasta el punto de amenazar la estabilidad de una nave que lleva gobernando desde hace casi treinta años. La frase “por qué hay tanto tonto de los cojones que todavía vota a la derecha” va a pasar a los anales de la historia política nacional y, sin duda, le va a suponer a Castro un auténtico quebradero de cabeza. No quiere irse de la FEMP, aunque el órdago que le ha echado el PP tiene visos de dinamitar la institución. Eso sí, apela a las mayorías para seguir manteniendo el timón de una institución que va a la deriva y sólo sirve para ahondar más en el enfrentamiento entre derecha e izquierda. Y dice que dimitirá si se lo pide la mayoría: eso no es dimitir, es marcharse por la puerta de atrás; dimitir es un acto voluntario.

Lo cierto es que el barco de Pedro Castro ha quedado dañado y ha demostrado que no estaba hecho para empresas navales de cierta enjundia. Cuando se ha puesto a las órdenes del “gobernador” Zapatero, creía verse con patente de corso, pero está claro que su imprudencia le ha dejado sin cartas de recomendación.

Ahora, al alcalde no le va a quedar otra que volver a refugiarse en su particular “isla Tortuga” del sur madrileño, donde sigue manteniendo su tropa fiel de asalariados y familiares y preserva su status de navegante audaz. Y es ese retiro obligado el que más nos debe preocupar, por las repercusiones que todo este escándalo pueda tener a nivel local.

Se aventuran tiempos difíciles en este rincón del mapa (sin tesoro) y es muy probable que Pedro Castro descargue su furia por tanto ridículo con aquellos que tiene más cerca y a quienes culpa de su mal fario. Sería otra nueva insensatez.

Según las cartas de navegación a las que hemos tenido acceso, una flota de galeones, carabelas y fragatas aguarda en la ensenada con los cañones preparados y una buena dosis de dinamita dispuesta a hacer saltar por los aires el barco viejo.

miércoles, diciembre 03, 2008

Tonto de los...

¿Cómo calificar las afirmaciones realizadas por el alcalde de Getafe Pedro Castro en un acto público en las que se preguntaba por qué había tanto tonto de los cojones que votaba a la derecha? Sin duda, el subconsciente le jugó una mala pasada, pues nadie puede creer que el adalid de la igualdad, la solidaridad, la democracia y el pluralismo piense de ese modo.

Es cierto que en todos sitios (en la derecha, en la izquierda, en el centro, en el norte, en el sur, en el trabajo, en la calle, en la familia…) hay tontos, con matices. Hay tontos de los cojones, tontos del culo, tontos de remate, tontos de mierda, tontos de capirote, tontos a secas y también locuciones de distinta morfología, pero con similar significado. Así nos encontramos con el tontolhaba, con el tontolpijo, con el tontuno, tontoelquelolea. En fin, hasta muchos de ustedes, leyendo este post, pensarán de mí lo mismo. Pero una cosa es pensar y otra farfullar expresiones de las que luego arrepentirnos.

En este asunto, ¿dijo Pedro Castro lo que pensaba? Porque, eso es seguro, no pensó lo que dijo. Y con su discurso ha vuelto a levantar fantasmas en su contra. Además, el desliz del alcalde es aún mayor teniendo en cuenta el foro en el que soltó la perla, pues lo hizo en un acto institucional para explicar los presupuestos municipales en el barrio Juan de la Cierva. Allí, al acto, imagino que acudirían votantes de todos los partidos, no votantes, afiliados y simpatizantes y vecinos en general. Porque el alcalde es el máximo representante de todos y cada uno de los habitantes de nuestro municipio. Y allí hablaba en esa condición, en la de alcalde.

No es bueno confundir lo institucional con lo partidista, por mucho tiempo que lleve el primer edil ejerciendo esa doble función. Como secretario del PSOE, aunque no justificable, puede ser entendible el gesto. La pasión ciega y, a veces, nos confunde. Pero como alcalde debería mostrar respeto por los vecinos, voten al partido que voten. Esa es la base de la democracia: el respeto a los demás.

Pedro Castro debería explicar el comentario, si es que quiere, y matizar sus palabras. A fin de cuentas sería tan sólo predicar con el camino que ha emprendido en los últimos tiempos.

lunes, diciembre 01, 2008

En el punto de mira II

Atento a lo que se "cuece" a diario en la blogosfera getafense, el alcalde de nuestra localidad Pedro Castro se ha dirigido telefónicamente al autor de este blog para matizar algunos de los contenidos del artículo titulado “En el punto de mira” y en el que se hace mención al conflicto entre el concejal de Nuevas Tecnologías Miguel Angel Romero Pasamontes con un funcionario municipal y las posibles repercusiones políticas que pudiese tener dicho altercado.

El primer edil ha asegurado que ni él ni su primera teniente de alcalde Sara Hernández han planteado al concejal la opción de la renuncia al cargo y que en estos momentos la unión del Grupo municipal socialista es total.

Dicho está y escrito queda.

viernes, noviembre 28, 2008

En el punto de mira

El enfado del alcalde de Getafe Pedro Castro con su ex concejal de Urbanismo y ex secretario general de la Agrupación Socialista tiene todos los visos de convertirse en odio visceral. Todo lo que “huele” a Santos Vázquez dentro y fuera del Ayuntamiento está siendo perseguido hasta la extenuación por el regidor y su núcleo duro (ahora que está de moda el término me permito la licencia).

Uno de los políticos que más se han significado por su apoyo explícito a Santos, el concejal de nuevas Tecnologías Miguel Angel Romero Pasamontes está sufriendo la ira de su jefe de filas. Tanto que ha sido llamado a consultas tras un incidente con uno de los técnicos de su Delegación y sus superiores en el Gobierno municipal (Castro y su mano derecha Sara Hernández, comisaria política por excelencia del mandato socialista) han planteado seriamente solicitarle la renuncia al cargo.

El edil, cuentan personas allegadas, ha decidido plantar cara a los suyos y no quedarse quieto ante lo que considera una persecución en toda regla. Romero, por el momento, guarda un silencio casi sepulcral y prefiere no abrir el pico. Pero quienes le conocen cuentan que no va a ceder, que no entregará el acta de concejal y que está dispuesto a inaugurar el grupo de no adscritos, dejando al gran Pedro con sólo once de sus doce apóstoles.

Las malas lenguas (a las que es conveniente dejarlas siempre en cuarentena) dicen que la situación formaría parte de una estrategia del propio alcalde, que se comprometió a darle concejalía al número 15 de la lista a las municipales y por eso quiere mover del sillón a uno de los partidarios de su último enemigo.

Pedro Castro siempre se ha significado por su habilidad a la hora de manejar las situaciones de crisis, políticamente hablando, pues en el resto de temas ha ido perdiendo reflejos con el paso de los años. Y es en ese ámbito, en el político, en el que mejor se desenvuelve, de ahí que no sería bueno para él traspasar la línea. Los trapos sucios hay que lavarlos en casa, sin airearlos ni implicar a terceros. Eso lo sabe, pero a veces no está de más recordárselo.

miércoles, noviembre 19, 2008

El aeropuerto que no quieren los vecinos

La carta que el Ministerio de Fomento ha enviado al alcalde Pedro Castro, anunciando su intención de abrir la base aérea para vuelos civiles ha vuelto a encender la mecha en la localidad. La noticia, desvelada ayer por el periódico El Buzón, recoge la decisión del Secretario de Estado de Transportes de usar la base aérea para sustituir las pistas de Torrejón, incompatibles, según dice, con el aeropuerto de Barajas.

Mientras el Gobierno municipal ha admitido que conoce la misiva y ha optado por dar la callada por respuesta, el partido en la oposición (PP) vuelve a enarbolar la bandera de rechazo al uso de la base por aviones privados, que podrían alcanzar las cien operaciones diarias. Casi nada.

Los vecinos ya se lo han dejado claro a sus responsables políticos en las ocasiones en las que la noticias ha saltado a la luz. No quieren un aeropuerto en Getafe. Dudan de las condiciones de seguridad de la iniciativa y de las molestias que los vuelos continuados les ocasionarán. Todo ello sin mencionar el impacto de ruido y la contaminación procedente del combustible de un centenar de aviones sobrevolando el cielo de nuestra ciudad.

Parece que el alcalde está preparando el terreno par el aterrizaje del nuevo aeropuerto civil. En algunos foros de opinión se anunciaba hace varias semanas que las obras que se están realizando en la base guardan estrecha relación con el traslado de Torrejón y así lo han contado los propios trabajadores de la base. Se filtra una carta, se guarda silencio, se habla de la temporalidad del acuerdo y se termina por construir accesos, ampliar pistas y sucumbir al encanto de la aviación.

Es más, Fomento habla de la importancia que esta actividad tiene para Getafe y para Madrid como centros de negocio y reconoce implícitamente la ejecución de las obras para que los aviones privados dispongan de las condiciones de seguridad exigibles.

El Pleno, que aprobó la moción para lo que ahora se le viene encima tiene un problema. El PPP votó a favor de un primer borrador, pero en sesión plenaria se opuso al comprobar que la idea inicial y la final eran radicalmente opuestas. Y recogió hasta 7.000 firmas en contra del aeropuerto. IU también se echó atrás a la espera de los preceptivos informes de impacto ambiental que, dicho sea de paso, no existen. Hasta Pedro Castro dijo, con la boca chica, que tenía la sensación que el aeropuerto no se abriría.

Ahora nada de eso tiene valor si Fomento decide ejecutar el acuerdo alcanzado con el Ayuntamiento e implicar además a la Comunidad para que se comprometa a abrir el aeródromo de El Álamo (proyecto del Gobierno de Aguirre) en un plazo no inferior a cinco años.

La batalla vecinal vuelve a la calle. Si el clamor popular contra el campo de golf de Perales, proyectado por el Ayuntamiento a cuenta de una dudosa y cuestionada operación urbanística, ha incendiado el tejido social, la utilización de la base como aeropuerto tiene toda la pinta de llegar mucho más lejos.

Los vecinos no quieren que los aviones sobrevuelen sus cabezas. Tienen el ejemplo de Algete, donde la obstinación vecinal les ha llevado a ganar en los tribunales. Y saben que no es bueno tener un aeropuerto tan cerca de sus casas. Bueno, tan cerca, no. Al lado mismo de sus casas.

jueves, noviembre 13, 2008

El más guapo, el más alto, el más fuerte

Acaba de salir a la palestra un estudio encargado por los mandamases del Ayuntamiento de Leganés (más conocidos como los Manolos) para ensalzar y alabar la labor de su jefe de filas en la casa de todos los leganenses. La han pagado con dinero público y se la han adjudicado a quien a ellos les ha dado la gana. Como todo lo que hacen desde que llegaron al poder.

En el estudio, la empresa encargada de las tareas de investigación sociológica pone en el mejor lugar posible a Rafael Gómez Montoya (el del coche de los 80.000 euros, el del viaje a Holanda), aunque la sensación que se aprecia en el municipio no es, ni mucho menos la misma. En cualquier caso, flaco favor le hacen, pues consiguen que crea que sus vicios son virtudes.

No hay político mejor valorado que Rafa, no hay partido más en sintonía con la ciudadanía que el suyo, no hay gestión mejor perfilada que la de su Gobierno… y así uno tras otro los análisis del estudio son un mero instrumento de propaganda del primer edil. Como todo lo que sale de sus manos y de las de su núcleo duro. Propaganda como elemento de dispersión.

La encuesta habla también de los medios de comunicación del municipio. Y aquí se vuelven a poner al descubierto las vergüenzas de Montoya y su equipo. Como el encargado del estudio no ha podido colocar al periódico El Buzón en el último lugar de conocimiento para los vecinos y vecinas de Leganés, literalmente lo han eliminado de la relación de medios. ¡Así se hacen las cosas!

Que me duele la cabeza, ¡pues me la corto!, que para eso soy del mismo Leganés. Eso es un ejercicio de chulería y lo demás “rien de rien”.

Mejor les valdría a esta panda de descerebrados que comen gracias al dinero público preocuparse por los problemas de sus ciudadanos, que cada vez son más y mucho más graves, y no perder el tiempo tocando las narices de quienes no piensan como ellos, ni les bailan el agua, ni les regalan los oídos.

Y para hacer ese ejercicio de autoestima se han gastado más de 22.000 euros. Si se los hubiesen dado a un par de familias necesitadas habrían ganado más. Al menos, cuatro votos. Falta les van a hacer en el futuro. Los votos, digo.

martes, noviembre 11, 2008

Registrando, que es gerundio

Al poder le ocurre como al nogal: no deja crecer nada bajo su sombra

¡Que paren de una vez! Que no sigan haciendo públicos más registros de bienes. ¿Acaso piensan los políticos que la gente de a pie se chupa el dedo? ¿Creen que nuestra capacidad de raciocinio no alcanza a diferenciar entre lo que cobran mes a mes con nuestro dinero y lo que declaran tener? ¡Vaya desfachatez!

El primero en abrir la veda de la incredulidad fue el alcalde Pedro Castro. Su declaración pública de bienes ha servido para hacer de ella un chascarrillo, en el mejor de los casos. Quien más quien menos, entre los que han accedido al papelito en el que el primer edil hace públicos sus bienes, se ha llevado las manos a la cabeza. Si Castro, que lleva la friolera de veinticinco años en el cargo, no ha sabido o no ha podido sumar el dinero suficiente para garantizarse una jubilación más que decente, qué pensar de los curritos de a pie con sus salarios mileuristas y sus problemas financieros.

Repasemos: declara el regidor poseer un piso en la calle Manzana, otra casa en el municipio de Casasviejas (allí todo el mundo la conoce como la casa del alcalde), un coche de más de ocho años y 13 mil euros entre sus libretas de ahorro. Si un tío mío, empleado en CASA durante 35 años, más o menos de su misma edad, tiene su piso en Juan de la Cierva, un apartamento en Benidorm y le ha prestado dinero a sus hijos para acceder a sendos pisos en El Bercial, amén de su bien conquistada cuenta de jubilación en Ibercaja, algo no cuadra. O el alcalde miente, o es un manirroto. Y si es esto último, ¿qué hacemos dejando en sus manos el destino de nuestra ciudad? Seguro que hay integrantes de la Plataforma en Defensa de la Sanidad que le defienden a capa y espada echando la culpa al mensajero, arrogándose vanidades que les son ajenas, que en su fuero interno saben que en el asunto de sus dineros les están mintiendo. Eso, o están en su misma situación.

Pero, si indecente nos parece la declaración de bienes de Pedro Castro, no menos suculenta es la que presentan los portavoces de los dos partidos en el Gobierno municipal. (INCISO: estoy deseando ver cuándo y en qué términos presenta la suya el portavoz del PP Carlos González, a quien han dejado con un auténtico marrón. Si dice que tiene menos que los otros nos vamos a reír de él y si dice que tiene más nos vamos a reír de él. Pero que lo haga cuanto antes, que no nos deje en ascuas, ¡por favor!) La portavoz socialista Sara Hernández dice tener 2.500 euros ahorrados. ¡Otra como su jefe! Porque eso, o es mentira, o no admite abiertamente saber cómo administrar las cuentas. Claro, que eso era cuando llegó al cargo de concejala, pues antes sólo era Jefa de Alcaldía. A este paso van a ser los vecinos de Getafe los que tengan que dejarles dinero para llegar a fin de mes. Deberían haberse quedado en un término medio, como buenos políticos que son, entre lo que realmente tienen y entre lo que dicen tener, pero hacernos comulgar con ruedas de molino…

Coy, representante de IU en el Gobierno dice tener su vivienda, su coche particular y, al menos, reconoce que tiene 56.000 euros en su cuenta corriente. Del mal el menos. Eso sí, declara acciones de Telefónica, pero no habla de su valor real de compra, ni la cantidad asignada.

Ellos que son cargos públicos están obligados por Ley a mostrar lo que tienen cuando llegan y cuando se van de su responsabilidad para administrar nuestros dineros. Que a nadie se le olvide este extremo.

lunes, noviembre 10, 2008

Y es que a todos les da por lo mismo

Todavía andan ardiendo las ascuas encendidas en la ciudad de Leganés por la adquisición del penúltimo “capricho” de su alcalde, un vehículo oficial que ha costado la friolera de 80.000 euros a las arcas municipales. Para el alcalde Montoya, el C6 adquirido le ha supuesto múltiples críticas por la idoneidad de sangrar las maltrechas cuentas públicas a costa de aumentar su seguridad, confort y maniobrabilidad.

Y digo que, mientras en Leganés se siguen tirando de los pelos, en Getafe nos desayunamos la noticia del gasto de Pedro Castro en la definitiva compra de su Audi A8. Dice el PP que el coche oficial de nuestro regidor nos ha costado 120.000 euros, pues al contrato inicial de 80.000 euros (¡vaya coincidencia!) hay que sumarle ahora otros 40.000 para finiquitar el préstamo y que el cochazo pase a ser de titularidad pública.

Resulta curioso cómo nuestros políticos, nuestros gobernantes, intentan dignificar sus cargos a costa de aplicarles coches de lujo, despachos con decoraciones costosísimas, comidas en restaurantes con estrellas “michelín” y relojes de marca, mientras sus conciudadanos pierden cada día que pasas la confianza en su forma de gestionar los recursos públicos.

No se les ocurre otra manera de dar lustre a su figura política que a base de ostentar, de mirar a ver quién es el que lo tiene más grande, de pasear sus posaderas detrás de cristales tintados y motores de alta potencia, inhibidores de ondas y demás elementos de disuasión.

Todo con la intención de demostrar quiénes son y porqué están donde están. Claro que, atendiendo al gasto, siempre ha habido clases. Si el alcalde de Leganés se gasta 80.000 euros en su coche, el de Getafe, alcalde de alcaldes, no podía estar nunca por debajo. La veteranía es un grado; o dos.

jueves, octubre 16, 2008

Castro no se fía ni de su sombra


Los resultados electorales en la Agrupación Socialista de Getafe y todo lo que ha rodeado a este proceso interno dejan en evidencia la cohesión existente en el PSOE local, algo que han querido destacar tras la última asamblea. Así, a bote pronto, el abrumador triunfo del sempiterno secretario general, Pedro Castro, podría interpretarse como un respaldo a su labor al frente del municipio durante los últimos 25 años. Pero hay matices que es necesario destacar.

En primer lugar el elevado índice de abstención ha ensombrecido los resultados y ponen en evidencia el apoyo de los militantes al trabajo de Castro. La mitad de los hombres y mujeres con derecho a voto en la “familia” socialista de Getafe eludieron tomar parte en el proceso electoral. En una lectura doble, podríamos preguntarnos si esta elevada abstención es, en la práctica, un modo de castigar a Pedro Castro y evitar, también, que la ruptura interna saltase a los medios. Porque, ¿qué hubiese pasado si ese 50% hubiese votado en contra de la candidatura presentada por el secretario general? ¿Habrían apoyado con su mitad de poder otra candidatura alternativa?

Es cierto que, de momento, nadie quiere hacer sombra a Pedro Castro y que el propio secretario general no se fía ni de su sombra. De ahí la lista planteada y aprobada, modelo de autoritarismo y “unipersonalidad” de una formación política (luego hablaré de ella) que presume de talante y participación. Parecía que la alternativa encabezada por Santos Vázquez ganaba enteros hace varios meses, pero el escándalo PSG, la salida apresurada del ex concejal y los problemas para mantener su plaza como funcionario del Ayuntamiento han dado al traste con esa posibilidad. ¿Ha habido pacto entre ambos para garantizar el futuro del ex edil de Urbanismo y cerrar en falso la herida de los socialistas getafenses?

La base de la democracia es, siempre nos lo recalcan los políticos, la participación. Cuanto mayor es el número de votos más legitimidad tiene cualquier tipo de sufragio. De ahí que en el análisis de los resultados en Getafe haya que tener en cuenta, y mucho, que cerca de 250 militantes socialistas optaron por la abstención.

Que Castro no se fía ni de su sombra está claro. No hay más que ver la lista confeccionada y aprobada para la Ejecutiva socialista local. El PSOE, en su nota de prensa posterior a las votaciones, habla de rejuvenecer el partido. ¿Están seguros? Porque al frente de la Agrupación siguen los mismos de siempre (en este caso el mismo y su núcleo duro), con algún cambio significativo. El secretario general decide mantener a Victoriano Gómez (su hombre de confianza y el que se ha encargado de lavarle los trapos sucios una vez sí y otra también) como secretario de organización y nombra presidente a Fernando Tena, ex concejal y también amigo personal de Pedro Castro. Los tres pilares sobre los que se asienta el poder del PSOE local tienen a sus espaldas muchos años de responsabilidad política y van a seguir ejerciendo un férreo control sobre el resto de secretarías.

La decisión del máximo mandatario socialista de dejar fuera de la ejecutiva a todos los concejales con representación municipal, relegándoles al papel de vocales, no ha sentado bien a todo el mundo. Este es un problema que, lejos de encontrar solución, parece enquistarse cada vez más en el seno de los socialistas. Para no señalar sólo a los concejales afines a Santos, Castro ha optado por quitarles a todos de la ejecutiva y “vender” una “limpieza” total. Pero siempre quedan huellas que borrar y rastros que seguir, políticamente hablando.

Así pues, ya han empezado a concretarse reuniones, encuentros, comidas y conversaciones entre muchos de los damnificados por el “huracán” electoral. Queda por saber hasta dónde podrían estar dispuestos a llegar, sabedores de que todo el que se ha enfrentado a Pedro Castro ha terminado por perder el pulso y capitulando para garantizarse su futuro personal, profesional y políticos. Eso sí, cuando han ido de uno en uno. De llegarse a unir, quizá…

miércoles, octubre 15, 2008

Mundo cruel


La crisis económica mundial, que inunda las páginas de los diarios y acapara minutos y minutos en los informativos de televisión, tiene una cara oculta. Su lado más dañino y cruel, que amenaza con llevarse por delante la vida de miles de niños y niñas en todo el planeta. Ellos, que ocupan apenas unas pocas líneas escondidas en el mar de letras de las informaciones sobre la quiebra de entidades bancarias, el desplome de las bolsas internacionales y la inyección de miles de millones de euros de las arcas públicas para financiar entidades privadas, son quienes van a sufrir con más crudeza la escasez de dinero. Si habitualmente son los que ocupan el último escalón de la cadena alimentaria mundial, ahora van a estar en el subsuelo de la miseria.

Leo con estupor que el dinero destinado por los Gobiernos de las denominadas potencias económicas mundiales para salvar de la quiebra a los bancos que zozobran ha sido diez veces superior al que entre todos destinan anualmente a las ayudas internacionales. Es decir, que les han dado a los más ricos diez veces más dinero que a los más pobres para que sigan siendo ricos y los otros diez veces más pobres. Es evidente que el dinero es el que es y que si se gasta es una cosa no se puede aportar en otra diferente. Los billetes no se multiplican (aunque eso hay que preguntárselo a los falsificadores, que obran el milagro del pan y los peces con sistemas cada vez más sofisticados) en plan prestidigitador, lo que deja un panorama de los más siniestro para los más desfavorecidos.

Ahora mismo, mientras leemos artículos en la pantalla del ordenador, discutimos sobre fútbol con una copa de vino en la mano, intentamos cuadrar nuestras cuentas corrientes o asistimos absortos al enésimo reality televisivo, más de una treinta de países del mundo se encuentran en situación de hambre extrema. Bien es cierto, que nosotros, por sí solos, poco podemos hacer ante esta situación, pero no me podrán negar que evitar hablar de ello no impide que exista.

La crisis, esa palabra que estamos hartos de oír a todas horas y en todos los lugares, amenaza con limitar todavía más los recursos económicos destinados a los denominados países pobres. Queda poco para que los mismos periódicos y las mismas cadenas de televisión que ahora nos asustan con el tsunami financiero, empiecen a mostrarnos las imágenes de niños desnutridos, víctimas de enfermedades y de hambruna. Todo para remover nuestras conciencias. Y que seamos nosotros, los que dependemos de las fluctuaciones de los mercados y los gobiernos para saber si vivimos bien o mal, los que aportemos cuanto podamos para comprar el pan que los poderosos niegan a quienes se mueren de hambre.

Esto de la economía mundial se asemeja a un gigantesco monopoly en el que las fichas las manejan unos pocos, los que consideran que tiene recursos económicos para salvar a los bancos, pero no para dar de comer a los que pasan hambre. Es triste, pero es así.