Los últimos días han servido para constatar que el denominado caso PSG ha tomado en Getafe un rumbo vertiginoso, más propio de una montaña rusa de última generación que de una polémica relativa a un desarrollo urbanístico al uso.
Las cañas se han tornado lanzas, los parabienes en amenazas y éstas en conversaciones difundidas en Internet, entre David Moreno y Santos Vázquez, concejal de Urbanismo. Todo para demostrar no sé muy bien qué cosa, ni a cuenta de qué. El caso es que todo se ha enrarecido, se ha complicado y nos dan la razón a los que aventurábamos que todo era susceptible de empeorar.A las pruebas me remito.
Lo cierto es que el efecto ventilador ha dado sus frutos y todos hablan aquí y allá de lo raro que está el pueblo. El último en saltar a la arena de lo público ha sido Pedro Castro, el alcalde, quién sabe si atizado por las notas de prensa de la oposición (entiéndase PP) en las que le exige respuestas a la polémica surgida tras la competencia publica de David Moreno Pingaron, alma máter de la esencia PSG.
Castro ha dicho, no podía ser de otra manera, que la transparencia ha protagonizado el proceso de adjudicación en Los Molinos Buenavista. Y que –aquí está lo fuerte- ninguna conversación privada puede alterar la unánime decisión de los tres grupos políticos que conforman el Consorcio. Es decir, pone a su concejal de Urbanismo al pie de los caballos.
¿Supone esto que Santos ha actuado en todo este controvertido asunto por su cuenta y riesgo sin que nadie del Gobierno municipal tuviese conocimiento de sus movimientos? ¿Moreno y Vázquez eran algo más que simples interlocutores? ¿Ha sido Santos una pieza, en este controvertido ajedrez, engullida por los mandamases del tablero? ¿Son simples conversaciones, sin trascendencia, para mantener a raya al administrador de PSG? ¿Es necesario encontrar una cabeza de turco?
El alcalde lo tiene claro. De su boca no ha salido nunca públicamente nada que contraviniera los acuerdos políticos al respecto. Y no duda en dejar en la estacada a quien sea, haya actuado a título privado o en nombre de alguien, craso error, por otra parte.
De sus palabras se deduce que el concejal no ha tenido en cuenta la voluntad de los grupos políticos en el Consorcio, por lo que, le deja abierta, supuestamente, la puerta del Ayuntamiento. Ahora bien, ¿eliminado Santos Vázquez con una hipotética renuncia al cargo al hilo de sus pretensiones particulares (todo ello bajo el prisma de la buena fe y la necesidad de solventar un conflicto enquistado) hay alguien con la capacidad anímica y política para asumir las riendas del Urbanismo municipal?
The answer is blowing in the wind…
jueves, enero 31, 2008
sábado, enero 26, 2008
Angel Torres vs las peñas

Los últimos partidos del Getafe en casa han servido para que un grupo de seguidores del equipo azulón (que dicen hablar en nombre de las peñas)acuñen un nuevo grito de guerra: “Angel Torres, usurero”. Es su manera de protestar por lo que consideran una mala política social de la entidad. Y dirigen sus críticas a la figura del máximo representante.
Dicen, quienes conocen bien el asunto, que la ruptura entre las peñas y el “presi” arranca de lejos, desde el momento mismo en que se alcanzó la liga de las estrellas. Pero ha explotado a la luz pública esta temporada y se antoja un germen de difícil solución, salvo que los resultados acompañen a la primera plantilla de forma indefinida.
Los intentos del club getafense de sumar ingresos en las arcas a cuenta de los partidos coperos y de la UEFA han sido el detonante de las quejas de los aficionados díscolos. Sus quejas, convertidas en pancartas reivindicativas provocaron que Torres les retirase el permiso para utilizar las dependencias del coliseum, donde disponían de un cuarto en el que almacenar el material que usan en los partidos. Y esa llama prendió al mecha de una afición descontenta con la manera en que se está gestionando la política social.
Es cierto que cada año son menos los abonados y que el campo registra entradas pobres (salvo raras excepciones) en comparación con campañas anteriores. Y ante esta situación, ¿es normal que el club no busque un acercamiento con sus seguidores?
Hay muchos socios, que siguen siendo fieles a los colores, que han sufrido los triunfos y las derrotas en Las Margaritas, el destierro en Juan de la Cierva y ahora en el nuevo campo, que no entienden cómo desde el club se practica una imagen de “divismo”, nada pareja a la historia de la entidad. Los bustos, los actos de homenaje para centralizar los éxitos en personas concretas, no sientan bien a una masa social que no recibe signos de acercamiento por ningún lado.
Puede que ahora los seguidores “de toda la vida” no sean necesarios. Que las televisiones, las ayudas municipales, los ingresos por derechos de imagen, los medios de comunicación de masas… colmen las aspiraciones de Angel Torres y su equipo de trabajo (a quienes hay que reconocerles el mérito de tener al equipo arriba), pero los aficionados son importantes, quizá lo más importante. Y hay que cuidarlos, con mimo, si es necesario.
Una subvención galáctica
El ayuntamiento de Getafe ha aprobado una subvención de TRES MILLONES DE EUROS para el Getafe Club de Fútbol en el año 2008. ¡Ahí es nada! Ayudas millonarias para una entidad privada que ya se aprovecha de disponer de instalaciones municipales para que sus trabajadores realicen las funciones para las que han sido contratadas.
El incremento respecto al año anterior es de 900.000 euros, es decir, casi un treinta por ciento más a costa de las arcas municipales, aquellas que se encargan de llenar los vecinos y vecinas de este municipio con sus impuestos. ¡Menuda manera de pasarse por ahí mismo el IPC!
Es lamentable que Getafe destine cantidades ingentes de dinero. Hay mil y una maneras de mostrar el apoyo al club en su andadura en Primera, sin necesidad de saquear las arcas municipales. Porque, con esa subvención, el Getafe SAD se garantiza cubrir una décima parte del presupuesto anual. ¿Se imaginan ustedes que cada empresa mercantil de esta ciudad exigiese que el Ayuntamiento les garantizase mediante ayudas cubrir un 10% de su volumen de negocio? Sería de locos, ¿verdad?
Es una lástima que, mientras las ayudas llegan como maná galáctico al primer club de Getafe, haya otras entidades que mueven también escuelas deportivas y contribuyen al fomento del deporte y sus valores que se conforman con las migajas y malviven en sus respectivas ligas por la falta de dinero para ser competitivos. Pero, claro está, es más fácil nadar a favor de corriente.
Lo dicho: ayudas, sí, millones, no.
lunes, enero 14, 2008
Las Benévolas
Los antiguos griegos tenía especial temor a tres deidades conocidas como “las Benévolas” (los romanos en su particular firmamento las bautizarían con el nombre de “Furias”) por su crueldad y determinación a la hora de ejecutar acciones de venganza. Desde su atalaya en el Olimpo, las Erinas –así era su nombre real- aguardaban impacientes a que los mortales cometiesen algún acto perjudicial para los dioses y actuaban de manera implacable, vengando cualquier desafío.
Tan cruel era su forma de actuar a la hora de vengar los delitos de sangre, que los griegos decidieron llamarlas benévolas (nombre que, por cierto, les gustaba una barbaridad) para lograr en alguna ocasión el perdón y la misericordia de las tres diosas. Y así, con el nombre de benévolas, han pasado a la historia de la humanidad.
Viene este apunte histórico a colación de las actuaciones que en Leganés mantienen en los últimos meses los encargados de velar por la imagen y la propaganda del alcalde, Rafael Gómez Montoya. Son tres, en sus diferentes cargos, y cada uno realiza su trabajo con determinación y sin miramientos. Todo con tal de mantener a raya posibles desagravios. No hay sector que quede al margen de su control y seguimiento y, por ende, de su acción vengativa si algo o alguien les incomoda.
Desde su llegada al poder han sido varias y frecuentes las muestras de afrenta realizadas en la localidad, pese a que esto les lleve a ganarse reprimendas desde las altas esferas de la política o el rechazo del colectivo vecinal que no anda metido en sus alforjas sociales y económicas.
Si en estos meses de legislatura Rafael Gómez Montoya y su núcleo duro han conseguido estar en el ojo del huracán y aparecer en los medios de comunicación por aspectos negativos de su gestión en cuestiones menores como su viajecito a Holanda, la compra de bicicletas, el coche para moverse de un lado a otro y los gastos de propaganda, ¿qué pasará cuando empiecen a afrontar los asuntos de mayor envergadura?
No hay que olvidar que sobre la mesa del primer edil están aparcados los temas urbanísticos, los que dan y quitan votos, los que mueven voluntades, los que afloran las presiones, las tensiones y llenan los bolsillos. Ni una sola de las propuestas estrella en materia urbanística de Montoya ha visto todavía la luz y no digamos ya de otras cuestiones que quedaron aparcadas en la anterior legislatura (Seliauto, Tapón Corona…) cuya definición habrá que mirar con lupa.
Estos temas y la revisión del PGOU (la patata caliente del urbanismo moderno) son los que van a marcar el devenir de la gestión de Rafael Gómez Montoya y los suyos. Aunque viendo cómo se manejan en asuntos de menor calado, es difícil verles saliendo airosos de las presiones de ladrilleros, gestores y profesionales del urbanismo. Tiempo al tiempo.
Y hablando de tiempo, uno que lleva ya sus años en esto de informar de la res pública, la situación que vive Leganés se antoja similar a lo sucedido hace varias legislaturas en la vecina localidad de Parla.
Uno de los problemas de Montoya (uno de tantos) es que está amparando y alimentando un ejército de “monstruos” capaces de fagocitarse entre ellos mismo con tal de tener bajo control la vida política y social de la ciudad. Decía un histórico estadista que un buen político debería tragarse un sapo cada día al levantarse. A mí me da que éstos no tienen capacidad ni para degustar un anca de rana.
Como decía, el caso Leganés se asemeja en sus inicios a lo acontecido hace años en Parla. El PSOE parleño creó un “aparato” de control con la intención de no dejar cosas al azar. Gobernaba la ciudad, pero la crisis interna que vivía el partido auguraba tiempos difíciles. Y empezaron a saltar a la prensa temas menores, pero que, por obra y gracia de la ineficacia de los políticos y sus “asesores”, se fueron convirtiendo en asuntos “de estado”.
De ahí, de las noticias pseudos graciosas, se pasó a las filtraciones, a la aparición de documentación, a las denuncias internas y externas, a las querellas contra la prensa que informaba de los usos y abusos del Ejecutivo local, al desgobierno de la ciudad, en definitiva. Fueron muchas y muy amplias las informaciones sobre presuntas irregularidades en la gestión a lo largo de la legislatura, lo que provocó el desmantelamiento completo del Gobierno municipal y la llegada de aire fresco al PSOE de Parla.
De ello sabe mucho Tomás Gómez, secretario del PSM, pues fue el encargado de poner orden en el caos, de construir un “nuevo” partido a nivel local y de lograr aunar voluntades, hasta convertirse en el alcalde más votado de España y de ahí su salto a la política regional y nacional. Pero antes tuvo que lidiar con un toro tremendamente difícil.
No nos gustaría que ahora, en su puesto de “jefe” de los socialistas madrileños, tuviese que hacer lo que en su día le permitió andar el camino político que le ocupa y emular a la entonces Federación Socialista Madrileña para hacer limpia en otro municipio del sur de Madrid. Pero, como he dicho, las similitudes nos empujan a temer y pensar que la historia, en su cíclico vaivén, podría reproducir actos del pasado.
Tan cruel era su forma de actuar a la hora de vengar los delitos de sangre, que los griegos decidieron llamarlas benévolas (nombre que, por cierto, les gustaba una barbaridad) para lograr en alguna ocasión el perdón y la misericordia de las tres diosas. Y así, con el nombre de benévolas, han pasado a la historia de la humanidad.
Viene este apunte histórico a colación de las actuaciones que en Leganés mantienen en los últimos meses los encargados de velar por la imagen y la propaganda del alcalde, Rafael Gómez Montoya. Son tres, en sus diferentes cargos, y cada uno realiza su trabajo con determinación y sin miramientos. Todo con tal de mantener a raya posibles desagravios. No hay sector que quede al margen de su control y seguimiento y, por ende, de su acción vengativa si algo o alguien les incomoda.
Desde su llegada al poder han sido varias y frecuentes las muestras de afrenta realizadas en la localidad, pese a que esto les lleve a ganarse reprimendas desde las altas esferas de la política o el rechazo del colectivo vecinal que no anda metido en sus alforjas sociales y económicas.
Si en estos meses de legislatura Rafael Gómez Montoya y su núcleo duro han conseguido estar en el ojo del huracán y aparecer en los medios de comunicación por aspectos negativos de su gestión en cuestiones menores como su viajecito a Holanda, la compra de bicicletas, el coche para moverse de un lado a otro y los gastos de propaganda, ¿qué pasará cuando empiecen a afrontar los asuntos de mayor envergadura?
No hay que olvidar que sobre la mesa del primer edil están aparcados los temas urbanísticos, los que dan y quitan votos, los que mueven voluntades, los que afloran las presiones, las tensiones y llenan los bolsillos. Ni una sola de las propuestas estrella en materia urbanística de Montoya ha visto todavía la luz y no digamos ya de otras cuestiones que quedaron aparcadas en la anterior legislatura (Seliauto, Tapón Corona…) cuya definición habrá que mirar con lupa.
Estos temas y la revisión del PGOU (la patata caliente del urbanismo moderno) son los que van a marcar el devenir de la gestión de Rafael Gómez Montoya y los suyos. Aunque viendo cómo se manejan en asuntos de menor calado, es difícil verles saliendo airosos de las presiones de ladrilleros, gestores y profesionales del urbanismo. Tiempo al tiempo.
Y hablando de tiempo, uno que lleva ya sus años en esto de informar de la res pública, la situación que vive Leganés se antoja similar a lo sucedido hace varias legislaturas en la vecina localidad de Parla.
Uno de los problemas de Montoya (uno de tantos) es que está amparando y alimentando un ejército de “monstruos” capaces de fagocitarse entre ellos mismo con tal de tener bajo control la vida política y social de la ciudad. Decía un histórico estadista que un buen político debería tragarse un sapo cada día al levantarse. A mí me da que éstos no tienen capacidad ni para degustar un anca de rana.
Como decía, el caso Leganés se asemeja en sus inicios a lo acontecido hace años en Parla. El PSOE parleño creó un “aparato” de control con la intención de no dejar cosas al azar. Gobernaba la ciudad, pero la crisis interna que vivía el partido auguraba tiempos difíciles. Y empezaron a saltar a la prensa temas menores, pero que, por obra y gracia de la ineficacia de los políticos y sus “asesores”, se fueron convirtiendo en asuntos “de estado”.
De ahí, de las noticias pseudos graciosas, se pasó a las filtraciones, a la aparición de documentación, a las denuncias internas y externas, a las querellas contra la prensa que informaba de los usos y abusos del Ejecutivo local, al desgobierno de la ciudad, en definitiva. Fueron muchas y muy amplias las informaciones sobre presuntas irregularidades en la gestión a lo largo de la legislatura, lo que provocó el desmantelamiento completo del Gobierno municipal y la llegada de aire fresco al PSOE de Parla.
De ello sabe mucho Tomás Gómez, secretario del PSM, pues fue el encargado de poner orden en el caos, de construir un “nuevo” partido a nivel local y de lograr aunar voluntades, hasta convertirse en el alcalde más votado de España y de ahí su salto a la política regional y nacional. Pero antes tuvo que lidiar con un toro tremendamente difícil.
No nos gustaría que ahora, en su puesto de “jefe” de los socialistas madrileños, tuviese que hacer lo que en su día le permitió andar el camino político que le ocupa y emular a la entonces Federación Socialista Madrileña para hacer limpia en otro municipio del sur de Madrid. Pero, como he dicho, las similitudes nos empujan a temer y pensar que la historia, en su cíclico vaivén, podría reproducir actos del pasado.
sábado, enero 12, 2008
La sanidad pública o por qué lo llaman gestión cuando quieren decir caos
Basta con acudir cualquier día a cualquier hora a cualquier centro de salud o urgencias sanitarias de Getafe para darse cuenta del auténtico desbarajuste en el que se está convirtiendo el sistema público de salud. Y no digamos ya el Hospital, sacudido por unos índices de saturación alarmantes y abocado a la fuga de profesionales a otros centros con mejor remuneración y condiciones de trabajo.
Para ilustrar este post baste añadir algunosjemplos vividos en primera, segunda y tercera persona en las últimas semanas:
Los centros de salud han decidido no atender urgencias en horario de consulta. Aparecen carteles por doquier en los que avisan que las urgencias quedarán supeditadas a la valoración del médico de turno, por lo que sucede, a veces, que se niegan a atender la solicitud y desvían al paciente al Hospital o a los centros de especialidades, con el consiguiente retraso en la atención y en el diagnóstico.
En algunos centros sanitarios han recomendado en el periodo navideño a los pacientes posponer su petición de cita hasta después de Reyes, habida cuenta de las ausencias por enfermedad y por vacaciones de algunos facultativos. Inaudito, pero cierto.
Acudir al Hospital para recibir consulta de urgencias, del tipo que sea, supone una espera de más de tres horas, eso siempre y cuando no haya que realizar pruebas complementarias, situación en la que la espera se puede duplicar o triplicar en algunos casos. Y luego para que, salvo situaciones de extrema gravedad (que ojalá fueran siempre las menos posibles) te recomienden acudir a tu médico de familia o volver si los síntomas empeoran. Vamos, que te despachan como si nada.
En Perales del Río, las quejas constantes de los vecinos de este barrio por la usencia de matrona y pediatras no han servido para arreglar el problema. La solución: acudir a centrso sanitarios de Villaverde (más cercano en distancia a la barriada getafeña) para esperar a ser atendidos allí.
Y en otras zonas las falta de personal médico, principalmente pediatras y enfermeras/os, satura centros de salud y provoca constantes retrasos para revisiones rutinarias y consultas cotidianas con los más pequeños, que son los que requieren una mayor atención y ciudados.
Son sólo unos ejemplos a bote pronto para ilustrar el auténtico caos en el que se ha convertido la visita al médico. Aquellos que deban hacer uso de él deben armarse valor y paciencia, pues apuntan que en los próximos días se esperan los picos más altos de atención sanitaria por las típicas enfermedades invernales. Y este servicio lo pagamos todos.
Para ilustrar este post baste añadir algunosjemplos vividos en primera, segunda y tercera persona en las últimas semanas:
Los centros de salud han decidido no atender urgencias en horario de consulta. Aparecen carteles por doquier en los que avisan que las urgencias quedarán supeditadas a la valoración del médico de turno, por lo que sucede, a veces, que se niegan a atender la solicitud y desvían al paciente al Hospital o a los centros de especialidades, con el consiguiente retraso en la atención y en el diagnóstico.
En algunos centros sanitarios han recomendado en el periodo navideño a los pacientes posponer su petición de cita hasta después de Reyes, habida cuenta de las ausencias por enfermedad y por vacaciones de algunos facultativos. Inaudito, pero cierto.
Acudir al Hospital para recibir consulta de urgencias, del tipo que sea, supone una espera de más de tres horas, eso siempre y cuando no haya que realizar pruebas complementarias, situación en la que la espera se puede duplicar o triplicar en algunos casos. Y luego para que, salvo situaciones de extrema gravedad (que ojalá fueran siempre las menos posibles) te recomienden acudir a tu médico de familia o volver si los síntomas empeoran. Vamos, que te despachan como si nada.
En Perales del Río, las quejas constantes de los vecinos de este barrio por la usencia de matrona y pediatras no han servido para arreglar el problema. La solución: acudir a centrso sanitarios de Villaverde (más cercano en distancia a la barriada getafeña) para esperar a ser atendidos allí.
Y en otras zonas las falta de personal médico, principalmente pediatras y enfermeras/os, satura centros de salud y provoca constantes retrasos para revisiones rutinarias y consultas cotidianas con los más pequeños, que son los que requieren una mayor atención y ciudados.
Son sólo unos ejemplos a bote pronto para ilustrar el auténtico caos en el que se ha convertido la visita al médico. Aquellos que deban hacer uso de él deben armarse valor y paciencia, pues apuntan que en los próximos días se esperan los picos más altos de atención sanitaria por las típicas enfermedades invernales. Y este servicio lo pagamos todos.
miércoles, diciembre 19, 2007
Vuelos civiles en la Base Aérea: una decisión política equivocada

La apertura de la Base Aérea para vuelos civiles es una de las peores decisiones políticas de los últimos años, muy por encima de hitos como la aplicación de la Ecotasa o los convenios del campo de golf de Perales y el nuevo estadio de fútbol. Nada ni nadie puede salir beneficiado de esta impopular medida, excepto los empresarios potentados y demás inquilinos de los aviones privados que surcarán el cielo getafeño día sí y día también. Bueno, y el Ayuntamiento, que ingresará una cantidad de dinero por dar el visto bueno a la operación, aunque aquí parece que el negocio va a ser poco rentable.
No se entiende cómo en un tiempo en el que todos luchamos por reducir los impactos ambientales (de luz, sonido y contaminación) en nuestro entorno, los responsables políticos del Consistorio hayan decido permitir hasta 36.500 vuelos anuales con entrada y salida de la Base Aérea. Un disparate con incidencia en la población civil, que será la que sufra las consecuencias del apabullante incremento del tráfico aéreo en la localidad.
¿Cuáles son los motivos que les han movido a dar el paso? ¿Porqué se intenta hacer todo con excesiva rapidez, sin tener en cuenta la opinión de los vecinos? ¿Querrá el alcalde compensar a alguien por su escalada política a nivel nacional tras ser elegido presidente de la FEMP? ¿Es ése el peaje que tienen que pagar los habitantes de Getafe? ¿Cómo es que IU apoya la medida a nivel local y en la Comunidad hablan de la necesidad de un estudio de impacto ambiental? Y si no hay todavía un estudio ambiental, ¿se han atrevido a aprobar el convenio a expensas de una negativa a su funcionamiento o ya saben de antemano que va a tener visto bueno?
Se avecina tormenta, y de las gordas. A nadie va a dejar indiferente esta decisión política. Porque son muchos, muchísimos los vecinos y vecinas afectados por el incremento de aviones y porque a nadie le gusta tener una aeropuerto a escasos metros de sus casas. Eso, además, deprecia el valor de las viviendas y reduce el atractivo de habitar en una ciudad, sea cual sea.
A los habitantes de Getafe poco o nada les importa que el convenio que pretenden aprobar AENA, Defensa y Ayuntamiento habilite el traslado de los cuarteles o aporte parte de la financiación del futuro museo aeronáutico. Seguro que cambian el museo por vetar la apertura de vuelos civiles, privados o como quiera que sean. Y en cuanto a los cuarteles, el proyecto ya había sido previsto y planteado, sin necesidad de tener aeropuerto, aunque sea de reducidas dimensiones. No cuela.
Seguro que este controvertido asunto, que los responsables municipales han querido que pase de puntillas y sin hacer ruido, va a mover de nuevo a la ciudadanía, harta siempre de sufrir las consecuencias de una gestión errática. Permanezcan atentos a nuestras pantallas.
domingo, diciembre 09, 2007
LYMA, una patata caliente que le quema al PSOE

La ingrata labor de limpiar lo que otros ensucian tiene en nuestro municipio un exponente nítido de lo que supone gestionar la suciedad de una ciudad poco lustrosa y con resultados, hasta ahora, negativos en todo lo relativo a la limpieza urbana. El ejemplo lo centramos en la empresa municipal Limpieza y Medio Ambiente, más conocida como LYMA, auténtico quebradero de cabeza de sus responsables.
Tanto es así que LYMA, bastión de la gestión de Izquierda Unida en su defensa por el empleo público y las empresas municipales fue objeto de cambio tras los últimos comicios municipales en los que pasó a ser responsabilidad del PSOE. El alcalde, Pedro Castro, había anunciado que la limpieza era un problema creciente en Getafe y necesitaba una profunda transformación a la hora de prestar este servicio al ciudadano.
LYMA ha sido y es objeto de críticas políticas, sociales y vecinales. Una empresa que mueve una cantidad tan importante de capital económico y humano y que no ha dado con el modelo idóneo para que Getafe deje de ser, a ojos de sus habitantes, una ciudad sucia y con pocas perspectivas de cambio en este sentido.
El problema endémico de la empresa municipal de limpieza (ha sido un lastre que IU no ha sabido solucionar durante las legislaturas en las que ha estado al frente de su gestión) es el absentismo laboral. El hecho de que los empleados tengan el rango de funcionarios (no de derecho, pero sí de hecho) aunque trabajen para un modelo empresarial, no institucional, no ha reducido, antes al contrario, el elevado absentismo laboral. Las bajas, ausencias y faltas diarias han causado estragos en el funcionamiento ordinario de la compañía y, por extensión, en los resultados a cuenta de la limpieza viaria.
No es la falta física la única muesca en el cinturón de LYMA. La poca o nula motivación de una plantilla a la que no se le da alternativas de mejora ni de superación también juega en contra de la mejora en el servicio. Y así, claro está, no hay empresa que mire el futuro con aspiraciones de nada.
Así la cosas, llega el PSOE y quiere poner orden en el caos que es LYMA. Y, para su desgracia, empieza a edificar la casa por el tejado. Es decir, las primeras medidas suponen enfrentamientos con trabajadores y sindicatos. Aludiendo a un plan de reajuste de la empresa, nueve despidos con indemnizaciones millonarias (se supone que de cargos directivos protegidos por IU, socio de Gobierno de los socialistas) provocan la reacción contraria de CC.OO. y la noticia salta a los medios de comunicación. Mala manera de emprender cambios.
Por si fuera poco Izquierda Unida, a expensas de la situación creada, se desvincula de las decisiones políticas capitaneadas por Cristina González, la concejala responsable de la empresa de limpiezas. A ella le ha quedado la patata caliente que supone una compañía con un gasto desorbitado y unos resultados nulos. Tan sólo hay que pasear por las calles de Getafe para darse cuenta de que la limpieza brilla por su ausencia.
Y, claro está, los que sufren las consecuencias de tal desaguisado son los vecinos y vecinas de una ciudad que, ahora que estamos en boca de medio mundo por la proyección exterior, seguimos siendo un ejemplo de lo que no se debe hacer en materia de mantenimiento urbano y limpieza de calles.
viernes, diciembre 07, 2007
Apuntes de historia
Quiero trasladaros el proyecto de blog que he puesto en marcha. Es una vieja aspiración para intentar acercar a la blogosfera retazos de historia mediante textos periodísticos. El blog, con el nombre de:
apuntesdehistoria.blogspot.com
pretende ser eso, un elemento de unión entre el periodismo y la historia.
La idea nació hace meses, pero desde ahora intentaré acometer el proyecto con más interés y dedicación, compaginando sus contenidos con la actualización de este blog sobre Getafe y sus proximidades.
Para mostraros el nuevo blog os copio, a continuación, el primer post, homenaje al mundo universitario y a sus enseñanzas de historia universal.
Lo abrí con artículo del profesor Iraset Páez Urdaneta sobre el nacimiento de las universidades europeas.
El Nacimiento de las Universidades
Iraset Páez Urdaneta*
Se tiende a reconocer que las instituciones que hoy conocemos como “universidades” emergieron como tales en el siglo XIII. La pregunta de rigor es qué sucedía antes o, en otras palabras, hasta dónde se extendía la educación de aquellas personas con los medios económicos para obtenerla.
Los antecedentes de la universidad occidental se deben remontar en la Grecia antigua (i.e., siglos V y VI a.C.) a la Academia [1], fundada por Platón alrededor del 387. La Academia era una asociación de carácter semirreligioso, orientada hacia la formación de la juventud aristocrática. Su curriculum incluía gimnasia, danza, canto, lira y poesía, matemáticas, dialéctica (arte de la persuasión) y retórica u oratoria. En la época helenística, se dio el nombre de ephebeia a un nivel superior de educación que se cursaba entre los 18 y los 20 años y que tenía un fuerte énfasis en aspectos militares y civiles. El estudio de las ciencias (matemáticas, geometría, medicina) y de la filosofía no había sido institucionalizado. Los romanos adoptaron el modelo helenístico de educación, pero incorporaron en él, como áreas de estudio, el griego clásico y la gramática latina. Sin embargo, a nivel de la educación que pudiéramos llamar “superior”, los romanos concedieron la mayor importancia a la oratoria y la jurisprudencia. Las escuelas superiores de la época bizantina, a partir del siglo V d.C., diversificarían sus currículos para incluir el estudio de la teología y moral cristianas. Sin embargo, lo más importante e innovador de la educación superior bizantina parece ser la preparación de profesionales en leyes, medicina, arquitectura y servicio civil.
Entre el siglo IV d.C. y el comienzo del XII la educación en Europa se vería reducida a las actividades de algunas congregaciones monásticas, que ofrecían un nivel de educación básica fundamentado en el currículo tradicional romano‑cristiano. El nivel de estos estudios contrasta con el de los centros que los árabes habían establecido en las ciudades españolas de Córdoba, Sevilla, Toledo, Granada, Murcia, Almería, Valencia y Cádiz. Los programas seguidos en estos centros incluían estudios más avanzados en álgebra, trigonometría, geometría, química, física, astronomía, medicina (incluyendo cirugía y farmacia), lógica, ética, metafísica, geografía, ciencias políticas y filología. Algo que llama la atención al respecto de la educación superior musulmana en España es su capacidad para integrar la enseñanza y la innovación tecnológica, pues a ellos se les acredita la invención de productos y técnicas que fueron aprovechados para el desarrollo de la agro‑industria, la navegación, la metalurgia y la producción de textiles y cerámicas.
En el siglo XI los historiadores dicen que se iniciaría en Europa un “renacimiento medioeval” resultante de la estabilización política y económica del continente bajo el sistema de explotación feudal. Algunos monasterios (particularmente el de Cister y el de Cluny) comenzaron a distinguirse más por sus actividades educativas que por su vida religiosa. Por esta época se consolida el curriculum medioeval, dividido en dos niveles: el de las artes liberales (compuesto por el trivium [gramática, retórica y lógica] y el quadrivium [geometría, aritmética, música y astronomía] y el de la filosofía (dividida a su vez en “teórica” [teología, física y matemáticas], “práctica” [ética], “lógica” [estudios más avanzados del trivium] y “mecánica” [estudios técnicos en áreas como la textil, la medicina, la agricultura, la navegación]). Para comienzos del siglo XII estas escuelas competían las unas con las otras en base a áreas distintivas de especialización. Las más prestigiosas eran sin embargo las que ofrecían los mejores estudios en trivium y filosofía lógica.
A finales del siglo XIII las competencias ya conflictivas entre estas escuelas, el número de estudiantes y de docentes en ellas congregados y las oportunidades que en ellas vieron (o temieron) las autoridades civiles y religiosas motivó una reorganización de los estudios superiores. La reorganización apuntaba tanto hacia lo curricular (y la metodología de enseñanza‑aprendizaje) como hacia la regulación de la autoridad para ejercer la docencia, a través del conferimiento de títulos. Por esta época, estos estudios superiores se institucionalizaron bajo el nombre de studia generalia, los cuales, para funcionar como tal, debían contar con una licencia papal o real. En 1158, para proteger a los estudiantes que iban de un sitio a otro en Europa en pos de tales estudios, el Sacro Emperador Romano Federico Barbaroja otorgó un número de privilegios e inmunidades a estos estudiantes (entre ellos, protección ante un arresto injusto o la extorsión, juicio ante los pares, derecho a protestar). La internacionalidad del sistema estaba garantizada por el compartimiento de una lengua común, el latín clásico, cuyo aprendizaje era central en la formación que previamente recibían los estudiantes. En el nivel de los estudios superiores, se llamaba entonces determinatio a los estudios a nivel de bachillerato, licencia docendi a los estudios siguientes y doctoratus a los estudios máximos. Otro rasgo importante es que, avalado por una bula papal, la obtención de la licencia en ciertas universidades permitía cl ejercicio de la docencia en cualquier otra.
La expresión universitas parece datar de esta época. Entonces se utilizaba para designar al cuerpo de profesores y estudiantes, no al nivel de la educación (lo que comenzó a suceder a partir del siglo XIV). Inicialmente se trataba de comunidades de estudio que se auto‑sostenían gracias a las contribuciones de los estudiantes, o, posteriormente, de los príncipes o de la Iglesia. Las comunidades eran regidas por un Rector scholarium que en algunos casos no emitía los títulos sino un dignatario eclesiástico externo llamado, al efecto, Scholasticum. La corporación gozaba de autonomía garantizada por decretos reales o papales, pero a cambio se exigía el estricto cumplimiento de algunas condiciones, entre ellas la de no hacer magisterio fuera del recinto universitario, particularmente cuando el mismo concernía al saber canónico o se apartaba de él. Las universidades, sin embargo, pronto comenzaron a ejercer ‑con la mayor discreción‑ el ejercicio de una libertad que las llevó a explorar el saber no canónico (i.e., conocimiento griego antiguo o árabe moderno), un privilegio que simbolizó con la imagen de una oca o ganso, símbolo también de la rebeldía. El estilo de vida universitaria implicó así mismo el uso de un vestuario distintivo y de ceremoniales de bautizo académico y graduación. El himno académico conocido como Gaudeamus igitur pervive todavía como parte de ese ceremonial. Su estrofa inicial es indicativa de la vitalidad juvenil del graduado universitario: “Gaudeamus igitur / iuvenes dum sumus / post iocundam iuventutem / post molestam senectutern / nos habebit humus (“Alegrémonos pues / mientras seamos jóvenes / (porque) después de la feliz juventud / después de la molesta vejez / nos tendrá la tierra”).
Las dos grandes universidades de la época fueron la de Boloña (Universitá degli Studi di Bologna) y la de París (Université de París). La de Boloña fue establecida a finales del siglo XI, con una facultad en la que se estudiaba derecho civil y canónico. En el siglo XIII se establecieron las facultades de medicina y filosofía (o artes liberales). En el siglo XVII se organizó la facultad de ciencia. Por su parte, la Universidad de París fue organizada alrededor de 1170 a partir de las escuelas catedráticas de Notre Dame. Gracias al apoyo papal se convirtió en el gran centro de enseñanza de la teología ortodoxa cristiana. Durante el siglo XIV la Universidad se dividía ya en cuatro facultades; tres “superiores” (Teología, Derecho canónico y Medicina) y una “inferior” (Artes). Cada facultad era regida por un Decano (etimológicamente, “aquel que preside a diez profesores sacerdotes”) y toda la Universidad por un Rector, que terminó siendo el Decano de la Facultad de Artes. En Inglaterra, en el siglo XIII fueron fundadas conforme al modelo académico de la Universidad de París las Universidades de Oxford y Cambridge
(La universidad inglesa se caracteriza sin embargo porque su núcleo de formación es un collegium).
En 1218, el rey Alfonso IX fundó la Universidad de Salamanca. Mas tarde, en 1254, en el reinado de Alfonso X, se establecieron seis “sillas” magisteriales: tres en Derecho canónico y una en gramática latina, artes y física, respectivamente. En las Siete Partidas, el rey Alfonso X estableció normativas especificas para el gobierno de los recintos universitarios (entre ellas, la obligación de contar con un campus abundante de aguas y jardines) y privilegios específicos para los miembros del claustro entre ellos, buena dotación de pan y vino y privilegio de ser atendido por el Rey en audiencia especial). En 1243 se fundó en la misma ciudad la Universidad Pontificial de Salamanca. Es a la primera a la que se suele asociar en el dicho de “Quod natura non dat, Salamantica non prestat” (“Lo que la naturaleza no da, Salamanca no presta”).
Los estudiantes de estas universidades eran, por lo general, hombres en edad madura. Para obtener la licencia docendi se debía tener por lo menos 21 años (en París, antes de los 35). Las universidades tenían sillas o cátedras cuyos ocupantes rentan derecho a ejercerlas de por vida. En algunas universidades estas sillas eran sufragadas por los príncipes. Los cursos consistían generalmente de collado (exposiciones) y preferiblemente de lecho (comentario o explicaciones de textos). Las clases solían desarrollarse de octubre a Semana Santa y después de Semana Santa hasta finales de junio. Los exámenes eran públicos.
La historia de la universidad es también una historia humana. En ella alternan los triunfos y los fracasos de muchos hombres, algunos de los cuales pagaron con su vida su profunda obsesión por el conocimiento, obsesión que les hacía saltarse las barreras de los comportamientos permitidos. Entonces también existían las rencillas profesorales, los odios surgidos por argumentaciones opuestas. Entonces eran encendidos los debates sobre si los ángeles habían sido creados antes que el cielo o sobre la procedencia de la esposa de Caín o, incluso, la legitimidad de ejecutar a alguien o no. La teología permitió un ejercicio de liberación del pensamiento por la vía de la retórica y abonó el camino para las nuevas ideas que vendrían con el movimiento conocido como humanismo. Hasta el segundo renacimiento de Europa, especialmente en los siglos XVI y XVII las grandes universidades del continente preservarían un perfil bastante conservador. El pensamiento seglar de estos siglos contribuiría a demarcar los studia divinitatis de lo studia humanitatis, lo que favorecería las circunstancias filosóficas necesarias para el desarrollo de los studia scientiarum. Entonces fueron decisivos el legado árabe que Europa recibió a través de España, la invención de la imprenta (que por ciento no fue inicialmente bienvenida por los profesores que alegaban que, teniendo cada quien una copia de los manuales y textos de estudio, los estudiantes no iban a tener necesidad de ir a los recintos de clases) y la independencia progresiva del profesorado universitario del dominio eclesiástico. La Universidad que había comenzado en el estudio de la filosofía y luego de la teología, emprendería el estudio formal de la ciencia. No seria sino tiempo después cuando admitiría como área de estudios las que hoy asociamos con el saber técnico de las ingenieras.
Deberíamos concluir entonces infiriendo varios mensajes: Primero, que la Edad Media no pudo haber sido tan oscura ‑como suele afirmarse‑ si en ella se inventaron las universidades. Segundo, que la universidad es el producto de un fuerte idealismo histórico que se afinca en la creencia de la liberación del hombre por la vía del conocimiento. Tercero, que la universidad se encuentra en la simiente de todos los aciertos del hombre occidental y contemporáneo, al que no sólo ha educado sino también transmitido la herencia de quienes le precedieron en la obra civilizatoria. Se le llama así Alma Mater porque de ella se nutre esencialmente el optimismo que llamamos futuro.
“La investigación de la verdad es, en un sentido, difícil; pero, en otro, fácil. Lo prueba el hecho de que nadie la pueda poseer completamente ni equivocarse del todo, sino que cada uno dice algo sobre la Naturaleza; y aunque individualmente sea poco o nada lo que contribuye a ella, de todos reunidos se forma una cierta grandeza”. Aristóteles, Metafísica, 993a 30‑b4
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*(Fallecido) Fue Decano de Estudios Generales. PhD en Lingüística (Universidad de Stanford, EUA).
apuntesdehistoria.blogspot.com
pretende ser eso, un elemento de unión entre el periodismo y la historia.
La idea nació hace meses, pero desde ahora intentaré acometer el proyecto con más interés y dedicación, compaginando sus contenidos con la actualización de este blog sobre Getafe y sus proximidades.
Para mostraros el nuevo blog os copio, a continuación, el primer post, homenaje al mundo universitario y a sus enseñanzas de historia universal.
Lo abrí con artículo del profesor Iraset Páez Urdaneta sobre el nacimiento de las universidades europeas.
El Nacimiento de las Universidades
Iraset Páez Urdaneta*
Se tiende a reconocer que las instituciones que hoy conocemos como “universidades” emergieron como tales en el siglo XIII. La pregunta de rigor es qué sucedía antes o, en otras palabras, hasta dónde se extendía la educación de aquellas personas con los medios económicos para obtenerla.
Los antecedentes de la universidad occidental se deben remontar en la Grecia antigua (i.e., siglos V y VI a.C.) a la Academia [1], fundada por Platón alrededor del 387. La Academia era una asociación de carácter semirreligioso, orientada hacia la formación de la juventud aristocrática. Su curriculum incluía gimnasia, danza, canto, lira y poesía, matemáticas, dialéctica (arte de la persuasión) y retórica u oratoria. En la época helenística, se dio el nombre de ephebeia a un nivel superior de educación que se cursaba entre los 18 y los 20 años y que tenía un fuerte énfasis en aspectos militares y civiles. El estudio de las ciencias (matemáticas, geometría, medicina) y de la filosofía no había sido institucionalizado. Los romanos adoptaron el modelo helenístico de educación, pero incorporaron en él, como áreas de estudio, el griego clásico y la gramática latina. Sin embargo, a nivel de la educación que pudiéramos llamar “superior”, los romanos concedieron la mayor importancia a la oratoria y la jurisprudencia. Las escuelas superiores de la época bizantina, a partir del siglo V d.C., diversificarían sus currículos para incluir el estudio de la teología y moral cristianas. Sin embargo, lo más importante e innovador de la educación superior bizantina parece ser la preparación de profesionales en leyes, medicina, arquitectura y servicio civil.
Entre el siglo IV d.C. y el comienzo del XII la educación en Europa se vería reducida a las actividades de algunas congregaciones monásticas, que ofrecían un nivel de educación básica fundamentado en el currículo tradicional romano‑cristiano. El nivel de estos estudios contrasta con el de los centros que los árabes habían establecido en las ciudades españolas de Córdoba, Sevilla, Toledo, Granada, Murcia, Almería, Valencia y Cádiz. Los programas seguidos en estos centros incluían estudios más avanzados en álgebra, trigonometría, geometría, química, física, astronomía, medicina (incluyendo cirugía y farmacia), lógica, ética, metafísica, geografía, ciencias políticas y filología. Algo que llama la atención al respecto de la educación superior musulmana en España es su capacidad para integrar la enseñanza y la innovación tecnológica, pues a ellos se les acredita la invención de productos y técnicas que fueron aprovechados para el desarrollo de la agro‑industria, la navegación, la metalurgia y la producción de textiles y cerámicas.
En el siglo XI los historiadores dicen que se iniciaría en Europa un “renacimiento medioeval” resultante de la estabilización política y económica del continente bajo el sistema de explotación feudal. Algunos monasterios (particularmente el de Cister y el de Cluny) comenzaron a distinguirse más por sus actividades educativas que por su vida religiosa. Por esta época se consolida el curriculum medioeval, dividido en dos niveles: el de las artes liberales (compuesto por el trivium [gramática, retórica y lógica] y el quadrivium [geometría, aritmética, música y astronomía] y el de la filosofía (dividida a su vez en “teórica” [teología, física y matemáticas], “práctica” [ética], “lógica” [estudios más avanzados del trivium] y “mecánica” [estudios técnicos en áreas como la textil, la medicina, la agricultura, la navegación]). Para comienzos del siglo XII estas escuelas competían las unas con las otras en base a áreas distintivas de especialización. Las más prestigiosas eran sin embargo las que ofrecían los mejores estudios en trivium y filosofía lógica.
A finales del siglo XIII las competencias ya conflictivas entre estas escuelas, el número de estudiantes y de docentes en ellas congregados y las oportunidades que en ellas vieron (o temieron) las autoridades civiles y religiosas motivó una reorganización de los estudios superiores. La reorganización apuntaba tanto hacia lo curricular (y la metodología de enseñanza‑aprendizaje) como hacia la regulación de la autoridad para ejercer la docencia, a través del conferimiento de títulos. Por esta época, estos estudios superiores se institucionalizaron bajo el nombre de studia generalia, los cuales, para funcionar como tal, debían contar con una licencia papal o real. En 1158, para proteger a los estudiantes que iban de un sitio a otro en Europa en pos de tales estudios, el Sacro Emperador Romano Federico Barbaroja otorgó un número de privilegios e inmunidades a estos estudiantes (entre ellos, protección ante un arresto injusto o la extorsión, juicio ante los pares, derecho a protestar). La internacionalidad del sistema estaba garantizada por el compartimiento de una lengua común, el latín clásico, cuyo aprendizaje era central en la formación que previamente recibían los estudiantes. En el nivel de los estudios superiores, se llamaba entonces determinatio a los estudios a nivel de bachillerato, licencia docendi a los estudios siguientes y doctoratus a los estudios máximos. Otro rasgo importante es que, avalado por una bula papal, la obtención de la licencia en ciertas universidades permitía cl ejercicio de la docencia en cualquier otra.
La expresión universitas parece datar de esta época. Entonces se utilizaba para designar al cuerpo de profesores y estudiantes, no al nivel de la educación (lo que comenzó a suceder a partir del siglo XIV). Inicialmente se trataba de comunidades de estudio que se auto‑sostenían gracias a las contribuciones de los estudiantes, o, posteriormente, de los príncipes o de la Iglesia. Las comunidades eran regidas por un Rector scholarium que en algunos casos no emitía los títulos sino un dignatario eclesiástico externo llamado, al efecto, Scholasticum. La corporación gozaba de autonomía garantizada por decretos reales o papales, pero a cambio se exigía el estricto cumplimiento de algunas condiciones, entre ellas la de no hacer magisterio fuera del recinto universitario, particularmente cuando el mismo concernía al saber canónico o se apartaba de él. Las universidades, sin embargo, pronto comenzaron a ejercer ‑con la mayor discreción‑ el ejercicio de una libertad que las llevó a explorar el saber no canónico (i.e., conocimiento griego antiguo o árabe moderno), un privilegio que simbolizó con la imagen de una oca o ganso, símbolo también de la rebeldía. El estilo de vida universitaria implicó así mismo el uso de un vestuario distintivo y de ceremoniales de bautizo académico y graduación. El himno académico conocido como Gaudeamus igitur pervive todavía como parte de ese ceremonial. Su estrofa inicial es indicativa de la vitalidad juvenil del graduado universitario: “Gaudeamus igitur / iuvenes dum sumus / post iocundam iuventutem / post molestam senectutern / nos habebit humus (“Alegrémonos pues / mientras seamos jóvenes / (porque) después de la feliz juventud / después de la molesta vejez / nos tendrá la tierra”).
Las dos grandes universidades de la época fueron la de Boloña (Universitá degli Studi di Bologna) y la de París (Université de París). La de Boloña fue establecida a finales del siglo XI, con una facultad en la que se estudiaba derecho civil y canónico. En el siglo XIII se establecieron las facultades de medicina y filosofía (o artes liberales). En el siglo XVII se organizó la facultad de ciencia. Por su parte, la Universidad de París fue organizada alrededor de 1170 a partir de las escuelas catedráticas de Notre Dame. Gracias al apoyo papal se convirtió en el gran centro de enseñanza de la teología ortodoxa cristiana. Durante el siglo XIV la Universidad se dividía ya en cuatro facultades; tres “superiores” (Teología, Derecho canónico y Medicina) y una “inferior” (Artes). Cada facultad era regida por un Decano (etimológicamente, “aquel que preside a diez profesores sacerdotes”) y toda la Universidad por un Rector, que terminó siendo el Decano de la Facultad de Artes. En Inglaterra, en el siglo XIII fueron fundadas conforme al modelo académico de la Universidad de París las Universidades de Oxford y Cambridge
(La universidad inglesa se caracteriza sin embargo porque su núcleo de formación es un collegium).
En 1218, el rey Alfonso IX fundó la Universidad de Salamanca. Mas tarde, en 1254, en el reinado de Alfonso X, se establecieron seis “sillas” magisteriales: tres en Derecho canónico y una en gramática latina, artes y física, respectivamente. En las Siete Partidas, el rey Alfonso X estableció normativas especificas para el gobierno de los recintos universitarios (entre ellas, la obligación de contar con un campus abundante de aguas y jardines) y privilegios específicos para los miembros del claustro entre ellos, buena dotación de pan y vino y privilegio de ser atendido por el Rey en audiencia especial). En 1243 se fundó en la misma ciudad la Universidad Pontificial de Salamanca. Es a la primera a la que se suele asociar en el dicho de “Quod natura non dat, Salamantica non prestat” (“Lo que la naturaleza no da, Salamanca no presta”).
Los estudiantes de estas universidades eran, por lo general, hombres en edad madura. Para obtener la licencia docendi se debía tener por lo menos 21 años (en París, antes de los 35). Las universidades tenían sillas o cátedras cuyos ocupantes rentan derecho a ejercerlas de por vida. En algunas universidades estas sillas eran sufragadas por los príncipes. Los cursos consistían generalmente de collado (exposiciones) y preferiblemente de lecho (comentario o explicaciones de textos). Las clases solían desarrollarse de octubre a Semana Santa y después de Semana Santa hasta finales de junio. Los exámenes eran públicos.
La historia de la universidad es también una historia humana. En ella alternan los triunfos y los fracasos de muchos hombres, algunos de los cuales pagaron con su vida su profunda obsesión por el conocimiento, obsesión que les hacía saltarse las barreras de los comportamientos permitidos. Entonces también existían las rencillas profesorales, los odios surgidos por argumentaciones opuestas. Entonces eran encendidos los debates sobre si los ángeles habían sido creados antes que el cielo o sobre la procedencia de la esposa de Caín o, incluso, la legitimidad de ejecutar a alguien o no. La teología permitió un ejercicio de liberación del pensamiento por la vía de la retórica y abonó el camino para las nuevas ideas que vendrían con el movimiento conocido como humanismo. Hasta el segundo renacimiento de Europa, especialmente en los siglos XVI y XVII las grandes universidades del continente preservarían un perfil bastante conservador. El pensamiento seglar de estos siglos contribuiría a demarcar los studia divinitatis de lo studia humanitatis, lo que favorecería las circunstancias filosóficas necesarias para el desarrollo de los studia scientiarum. Entonces fueron decisivos el legado árabe que Europa recibió a través de España, la invención de la imprenta (que por ciento no fue inicialmente bienvenida por los profesores que alegaban que, teniendo cada quien una copia de los manuales y textos de estudio, los estudiantes no iban a tener necesidad de ir a los recintos de clases) y la independencia progresiva del profesorado universitario del dominio eclesiástico. La Universidad que había comenzado en el estudio de la filosofía y luego de la teología, emprendería el estudio formal de la ciencia. No seria sino tiempo después cuando admitiría como área de estudios las que hoy asociamos con el saber técnico de las ingenieras.
Deberíamos concluir entonces infiriendo varios mensajes: Primero, que la Edad Media no pudo haber sido tan oscura ‑como suele afirmarse‑ si en ella se inventaron las universidades. Segundo, que la universidad es el producto de un fuerte idealismo histórico que se afinca en la creencia de la liberación del hombre por la vía del conocimiento. Tercero, que la universidad se encuentra en la simiente de todos los aciertos del hombre occidental y contemporáneo, al que no sólo ha educado sino también transmitido la herencia de quienes le precedieron en la obra civilizatoria. Se le llama así Alma Mater porque de ella se nutre esencialmente el optimismo que llamamos futuro.
“La investigación de la verdad es, en un sentido, difícil; pero, en otro, fácil. Lo prueba el hecho de que nadie la pueda poseer completamente ni equivocarse del todo, sino que cada uno dice algo sobre la Naturaleza; y aunque individualmente sea poco o nada lo que contribuye a ella, de todos reunidos se forma una cierta grandeza”. Aristóteles, Metafísica, 993a 30‑b4
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*(Fallecido) Fue Decano de Estudios Generales. PhD en Lingüística (Universidad de Stanford, EUA).
jueves, diciembre 06, 2007
El "Geta" se la juega en Dinamarca

Pocos, muy pocos, imaginaban hace tan sólo dos años que un día como hoy íbamos a estar pendientes de las peripecias futboleras del Getafe por la vieja y bella Europa. Pero su trayectoria deportiva nos lleva a escribir este post reconociendo el valor que tiene para la ciudad la aventura europea de un equipo recién nacido al mundo del fútbol profesional, y al que ya le cuelgan la vitola de "maduro", como los habanos.
Recinetemente hemos asistido a una de las muchas "lindezas" verbales a las que ya nos tiene acostumbrados el alcalde y presidente de la FEMP, Pedro Castro. Fue en el canal de televisión Onda 6 donde se atrevió a pronosticar que el Getafe apuntaba a "Champions" a partir de la próxima campaña. así, sobre el papel, parece osado, no sólo plantearlo, sino pensarlo. Pero, ¿y si acierta? Hasta ahora, el Getafe y su presidente, Angel Torres, han dado muestras más que suficientes para sostener, no una flor, sino todo un florero en su partes nobles. Claro, que como suele decir Castro, "es bueno soñar".
Anécdotas al margen, hoy jueves, Día de la Constitución, el Getafe se la juega en Dinamarca. Un resultado positivo le abrirá, de par en par, las puertas de una nueva ronda en la UEFA y la posibilidad de seguir haciendo historia. Y, pegados a la televisión, muchos aficionados quieren ver cómo el equipo les alegra este largo puente festivo.
En el horizonte, puestos a pensar, asoman nombres de posibles rivales con enjundia, historia y hasta leyendas dentro del balompié europeo. Bayern, Everton, Hamburgo... suenan bien como rivales en un cruce de octavos. Pero para ello hay que salvar el escollo danés, equipo al que conoce bien el técnico azulón, Michael Laudrup y sus ayudantes.
Y así, abriendo un hueco al futbolero que todos llevamos dentro, un pequeño apunte para pedir a la diosa fortuna que se acuerde de los intrépidos, pocos eso sí, que han viajado hasta el Mar del Norte acompañando al equipo. Los hay que incluso insinúan que el alcalde de Leganés podría formar parte de la expedición (no sería la primera vez que Montoya viaja con el Getafe por Europa) como un aficionado más.
Europa está a nuestros pies.
lunes, diciembre 03, 2007
El nuevo superconcejal

La composición del Gobierno municipal de Getafe, por tradición, nos ha venido dejando la figura del “superconcejal”, aquel a quien se le encargan más labores que al resto y se ocupa de un mayor número de delegaciones. Siempre, desde que Pedro Castro es alcalde de la localidad, es decir, siempre, ha existido un “hombre fuerte” del Gobierno y, por consecuencia, del partido mayoritario que lo sustenta: el PSOE.
A este concejal, también hay que decirlo, generalmente le ha tocado bailar con la más fea. Me explico: sus Concejalías han sido, también históricamente, la que más problemas dan a la ciudad, las más complicadas desde el punto de vista de la gestión y las más farragosas a la hora de explicar al vecino qué y cómo se ha hecho la labor política.
Para esta nueva legislatura el cambio iba a ser tal que, por primera vez, una mujer podría habera asumido el cargo de primera teniente de alcalde, además de ostentar las Delegaciones de Presidencia, Seguridad y Hacienda, pues su nombre sonaba para esa concejalía. ¡Ahí es nada! Sara Hernández figuraba en las quinielas para ser la elegida para el cargo, convertida en superconcejala, guiada de la mano del veterano alcalde. Crear un poso de futuro para un Ayuntamiento que anda necesitado de renovación y de savia nueva y fresca.
Pero las intenciones del mes de mayo, cuando el PSOE trabajaba para conformar Gobierno con IU quedaron en saco roto.
Y es David Castro el responasble de Hacienda (la más complicada, la de la tasa de basuras, la de los impuestos, la de los pagos, la de los marrones). El nuevo “superconcejal”, que suma el área económica del Consistorio a su tarea como responsable de Desarrollo Económico, donde gestiona GISA y las nuevas áreas industriales de la ciudad (un nuevo maná para las arcas municipales en el que se mueven millones de metros cuadrados de suelo), amén del comercio, grande y pequeño.
Sara y David son, una por cercanía y el otro por razones obvias, los integrantes de la particular “guardia de corps” de Pedro Castro. Ahora que el primer edil vive sus momentos más dulces a nivel nacional, es cuando más desencantados tiene a sus propios concejales. Hasta ocho, de los trece con los que cuenta en el Gobierno municipal, no están nada satisfechos con la forma de afrontar la política local y los problemas que en los últimos tiempos andan emborronando el nombre de Getafe a cuenta del ladrillo. Y Pedro Castro se escuda en su hijo para hacerse cargo de una concejalía traicionera pero con peso específico.
Es el nuevo “hombre fuerte” y llega para quedarse como tal el tiempo que haga falta. O, mejor dicho, el que el alcalde-presidente quiera.
lunes, noviembre 26, 2007
Una dulce condena
Dos años y un día se cumplen hoy desde que este pequeño blog comenzó a dar sus primeros pasos. En este tiempo, mínimo en comparación con los años que llevo ejerciendo la profesión periodística, he comprobado la importancia que para los lectores de blogs tiene la opinión y su articulación a través de una herramienta tan poderosa y, a la vez, con tanto peligro como la red de redes.
Los cerca de dos mil lectores que cada mes se asoman a las páginas de este blog y que se permiten comentar, cuestionar, criticar o aplaudir los posts que en él se escriben (no hay censura previa, es un medio abierto a quien quiera asomarse) son motivo suficiente para seguir adelante con este ejercicio de reflexión y opinión sobre lo que acontece en nuestra ciudad.
Es cierto que en este tiempo de artículos han quedado muchas cosas en el tintero, que ha habido ocasiones en que no he encontrado huecos para hacer más extenso el bloc de notas, pero es lo que hay, con sus virtudes y sus defectos. Es un trozo del trabajo de un periodista que opina sobre lo que ve y oye a su alrededor.
Sirva este corto y apurado apunte para asegurar que hay tinta suficiente para seguir impregnando, al menos, otros dos años y un día, un pedacito de blogosfera para hablar de Getafe y de sus dirigentes, y para adentrarme, como a veces así ha sido, de manera esporádica en análisis de asuntos genéricos o de localidades vecinas.
Como decían “Los Rodríguez” en una de sus míticas canciones “me importan los problemas, no existe otra explicación”. Dos años y un día de vida. Queda claro que ésta sí es una “dulce condena"
Los cerca de dos mil lectores que cada mes se asoman a las páginas de este blog y que se permiten comentar, cuestionar, criticar o aplaudir los posts que en él se escriben (no hay censura previa, es un medio abierto a quien quiera asomarse) son motivo suficiente para seguir adelante con este ejercicio de reflexión y opinión sobre lo que acontece en nuestra ciudad.
Es cierto que en este tiempo de artículos han quedado muchas cosas en el tintero, que ha habido ocasiones en que no he encontrado huecos para hacer más extenso el bloc de notas, pero es lo que hay, con sus virtudes y sus defectos. Es un trozo del trabajo de un periodista que opina sobre lo que ve y oye a su alrededor.
Sirva este corto y apurado apunte para asegurar que hay tinta suficiente para seguir impregnando, al menos, otros dos años y un día, un pedacito de blogosfera para hablar de Getafe y de sus dirigentes, y para adentrarme, como a veces así ha sido, de manera esporádica en análisis de asuntos genéricos o de localidades vecinas.
Como decían “Los Rodríguez” en una de sus míticas canciones “me importan los problemas, no existe otra explicación”. Dos años y un día de vida. Queda claro que ésta sí es una “dulce condena"
viernes, noviembre 23, 2007
Acorralemos a la violencia machista

Nada permite retratar mejor las miserias del hombre que el impune ejercicio de la violencia hacia mujeres y niños. En esa situación, cuando el macho impone su ley irracional, miserable y paranoica, se mira en el espejo y asoma el animal que lleva dentro, satisfecho de una nueva demostración de fuerza y poderío. Bastardo.
Por desgracia es sumamente difícil dar por extinguido este delito, cruel donde los haya, pero entre todos debemos trabajar para acotar el espacio en el que se mueven las fieras que lo ponen en práctica. Es deber de la sociedad en su conjunto poner de manifiesto la necesidad de apoyar a las víctimas y señalar con el dedo acusador a los culpables, con todos los mecanismos a su alcance.
El miedo es su arma preferida. El miedo como elemento disuasorio de denuncia, de ruptura con una situación que se hace insostenible, pero que se soporta ante el temor a la represalia, a lo incierto y a lo que puede quedar por sufrir. Es ahí donde hay que poner el énfasis. Romper las barreras, acabar con el miedo, aportar seguridad y confianza a quienes viven amordazas por el terror. Demostrar a las víctimas que no están solas, que nos tienen con ellas, que pueden contar con nosotros. Con todos.
Será siempre mejor escuchar el grito de una mujer en su lucha por la libertad, por la vida, que el susurro ahogado del pánico, del dolor, de la rabia. Gritemos todos con una sola voz, la de la denuncia firme y constante contra los bárbaros delincuentes que, bajo el paraguas del anonimato, torturan a quienes tienen a su lado.
Y pidamos a quienes nos gobiernan más contundencia legislativa, mejor asistencia y mayores medios de control, vigilancia, seguimiento y ayuda a las víctimas de la violencia machista. Que nunca quede la sensación de haber podido hacer más por una sola de ellas. Sería una nueva victoria de los bárbaros, de los que deben perder siempre.
Ellas se merecen una vida mejor. Deberíamos dársela sin vacilar.
martes, noviembre 13, 2007
Getafe es una bomba de relojería
Lo ha dicho la persona que más debe saber cómo está su ciudad. El alcalde, Pedro Castro, ha afirmado en una entrevista concedida en exclusiva a EL BUZON nada más ser elegido presidente de la FEMP, que “Getafe es una bomba de relojería”. Y añade que “hay que estar en constante ebullición” para gobernar un municipio como el que habitamos.
¿Saben una cosa? Que no le falta razón. Getafe es una auténtica bomba de relojería, lo es y lo ha sido durante los últimos años. Ahora bien, ¿de quién depende que deje de serlo?
En las últimas legislaturas el “ladrillo” ha sido auténtico protagonista de la vida política municipal. El crecimiento urbanístico ha llevado aparejada una auténtica guerra de guerrillas por el control del suelo, de las promociones y del fin último, de las viviendas, libres o protegidas.
El cenit de la disputa se vive ahora a través del escándalo PSG. Porque es un escándalo a todas luces. Porque en su huida hacia delante su administrador no quiere dejar títere con cabeza. Y se equivoca. Sus problemas no se solucionan metiendo a todo el mundo en el mismo saco. Ni disparando contra todo lo que se pone por delante. Lo suyo, digo yo, es cuestión de diálogo y negociación. Y ya se sabe, negociar es ceder entre las partes. Si alguien no quiere…
El mundo no se arregla en una semana, como bien dice un amigo mío, y en este caso no iba a ser diferente. No es bueno quemar las naves en tan poco tiempo, sumando querellas al currículo e intentando torcer voluntades a marchas forzadas. Y siguiendo con el acervo popular, la paciencia es la madre de la ciencia.
Si había alguna posibilidad, por remota que fuera, de que el asunto PSG llegase a buen puerto, las actuaciones de sus responsables a lo largo de los últimos días han terminado por diluirla como un azucarillo en agua caliente. Siguen, ya lo hemos dicho en otras ocasiones, confundiendo el todo con la parte.
Pero, PSG al margen, Castro hace bien en usar el calificativo que ilustra este post. Porque Getafe tiene otros muchos problemas que merecen atención y que pueden convertirse en conflictos enquistados.
Las vibraciones por el paso del tren tras el enterramiento de la vía, suponen un punto de fricción con los vecinos y vecinas de esa zona de la ciudad. Sus demandas, hasta el momento, no han servido para nada y ven cómo pasa el tiempo sin que se les solucione le problema. Ahora, la presión vecinal ha servido para que, al menos, los partidos políticos de aquí y de la Comunidad se sienten en una mesa para buscar soluciones. Urge.
Y si serio es este asunto, no deja de ser menos el conflicto vecinal a cuenta de las antenas de telefonía. Las denuncias y protestas del entorno de la calle Ciempozuelos se ha visto agravado con la antena de telefonía que alberga el edificio de la calle Alvaro Bazán. Allí las pancartas adornar balcones y ventanas a la espera de una solución. Urgente.
Pasemos a otro punto: el institucional. El sindicato CC.OO. sigue manifestando a través de comunicados y cuantas veces tienen ocasión de asomarse a la prensa, su disconformidad con la actuación de los responsables de Personal. Críticas por la gestión y por los modos de gobernar el departamento de personal. Quejas por la situación de algunas delegaciones (Cultura, Limpieza). Y se avecinan más protestas, si se confirman los rumores que apuntan hacia la Policía Local como nuevo punto de fricción.
Las diferencias entre los socios de Gobierno (PSOE-IU) a cuenta de la privatización de servicios como Deportes o Parques y Jardines y la cesión de suelo a entidades privadas para uso particular también suponen un enconamiento en la marcha de la gestión municipal. Y podríamos seguir…
El nuevo presidente de la FEMP tiene trabajo a cuenta de lo que los medios nacionales han vertido sobre las diferencias entre socialistas y sus aliados, por un lado, y populares y los suyos, por otro, en cuanto al papel de los municipios en el conjunto de las instituciones nacionales. Pero no es menos cierto que la tarea al frente del Consistorio getafeño le va a suponer un ejercicio de precisión para intentar desmontar el engranaje de cables del “explosivo” que tiene entre las manos desde hace 25 años.
domingo, noviembre 11, 2007
Acertamos, ¿o no?
El pasado 15 de septiembre anotaba en un post la decisión del PSM de apostar por Pedro Castro para presidir la Federación Española de Municipios y Provincias. Por aquel entonces, las pretensiones de Tomás Gómez, secretario general de los socialistas madrileños, pasaban por darle un papel protagonista al PSOE regional, marginado en los últimos años a costa de andaluces, catalanes, gallegos y castellano leoneses. Y se fijó en Pedro Castro para presionar a Ferraz y poner a Madrid en situación predominante dentro del PSOE.
Ya decíamos que una candidatura de Castro al frente del bando socialista prácticamente le auguraba la presidencia de la FEMP y un salto cualitativo en su carrera política. Acertamos entonces.
Lo que no dijimos era que este cargo, para cuatro años, supone, en la práctica, que Pedro Castro va a seguir siendo enseña del partido en la ciudad y que le permitirá, sin oposición interna alguna, convertirse en el alcalde de las ciudades grandes con más años en el cargo. ¡A ver quién se atreve a abrirle la puerta!
Ni relevo generacional ni gaitas. Castro seguirá mandando en Getafe, y mucho, aunque le esperan cuatro añitos de viajes, congresos, actos y más viajes. Aquí, su segunda de a bordo, Sara Hernández, se va a hinchar a firmar decretos como alcaldesa en funciones. Pero, no se engañen, todo bajo el control y supervisión de Pedro Castro, a quien no le gusta que nada se le escape.
Su relevo, si quiere, llegará tras otra legislatura de "sueños", como él mismo dice reiteradamente y de pasar a todo el mundo bajo el "manto" de su política. A fin de cuentas se lo ha ganado, pese a las piedras que le han ido poniendo en el camino.
Acertamos en septiembre, ¿o no?
Ya decíamos que una candidatura de Castro al frente del bando socialista prácticamente le auguraba la presidencia de la FEMP y un salto cualitativo en su carrera política. Acertamos entonces.
Lo que no dijimos era que este cargo, para cuatro años, supone, en la práctica, que Pedro Castro va a seguir siendo enseña del partido en la ciudad y que le permitirá, sin oposición interna alguna, convertirse en el alcalde de las ciudades grandes con más años en el cargo. ¡A ver quién se atreve a abrirle la puerta!
Ni relevo generacional ni gaitas. Castro seguirá mandando en Getafe, y mucho, aunque le esperan cuatro añitos de viajes, congresos, actos y más viajes. Aquí, su segunda de a bordo, Sara Hernández, se va a hinchar a firmar decretos como alcaldesa en funciones. Pero, no se engañen, todo bajo el control y supervisión de Pedro Castro, a quien no le gusta que nada se le escape.
Su relevo, si quiere, llegará tras otra legislatura de "sueños", como él mismo dice reiteradamente y de pasar a todo el mundo bajo el "manto" de su política. A fin de cuentas se lo ha ganado, pese a las piedras que le han ido poniendo en el camino.
Acertamos en septiembre, ¿o no?
jueves, noviembre 08, 2007
PSG armó la “Zapatiesta”

Lo que tenía que ser un acto para ensalzar los valores del nuevo socialismo y, de paso, servir de escaparate para que Pedro Castro, alcalde de Getafe, luciese su palmito antes de la Asamblea de la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP), donde previsiblemente será elegido presidente, se convirtió en una “vía crucis” para el primer edil y sus invitados de excepción.
Tomás Gómez, secretario general del PSM y alcalde de Parla, y Diego López Garrido, portavoz del PSOE en el Congreso de los Diputados, asistieron incrédulos a la demostración de fuerza y algarabía popular de cooperativistas y empleados de PSG, que reventaron la comparecencia pública de los tres políticos.
Todo estaba previsto para el evento. El escenario, el nuevo centro cívico de Getafe Norte, lugar ideado y planificado por el PSOE para sus actos públicos en la localidad (hay que recordar que las obras de construcción de este edificio, que alberga la Casa de Castilla y León y un restaurante para bodas, fueron financiadas por el Ayuntamiento ante el incumplimiento del pago por parte de la propia casa) tenía la pinta de “casa del pueblo”. Salvo por un pequeño detalle: más de un centenar de personas aguardaban impacientes la llegada de los políticos para expresar a viva voz y con trompetas, silbatos y otros instrumentos de viento su descontento por la situación en la que han quedado tras el reparto de viviendas de Los Molinos-Buenavista.
El follón se veía venir. Se palpaba la tensión en el ambiente. Los teléfonos de varios concejales socialistas echaban humo. Consultas por aquí y por allá sobre la conveniencia de suspender el acto. Sabían que el salón estaba lleno (¡qué suerte!) pero de personas “controladas” por PSG. Que sí, que no, que es mejor suspenderlo, que no se puede ceder al “chantaje”, que se vayan a… Frases más o menos parecidas en boca de responsables del evento. Y así se llegó a la media hora de retraso sobre el horario previsto.
Diez minutos más tarde, y por la puerta de atrás, como los famosos del cotilleo rosa, hicieron su aparición los tres “tenores”. Estalló la “zapatiesta”. Gritos, insultos, pitadas…Y cuanto más subía el tono de la protesta, más elevaban la música con el himno socialista. Y así, Castro, Gómez y Garrido, de pie, aguantando el chaparrón bajo el paraguas de unos tímidos aplausos de concejales, cargos de confianza y unos cuantos jubilados que acudieron al evento. Se mantuvieron firmes, pero enfadados (no había más que ver sus caras) durante un cuarto de hora, momento en el que decidieron iniciar el “mitin”. Fue imposible. El griterío ensordecedor y varios conatos de agresión entre seguidores y detractores, provocaron (era lo más prudente) la suspensión del acto.
Con la Z entre las piernas se marcharon por donde llegaron (la puerta de atrás) esperando que los manifestantes depusieran su actitud. Imposible. Hay que valorar su tozudez, la vehemencia y el empeño que ponen en la protesta.
Con Pedro Castro hecho un manojo de nervios (hay previstas algaradas similares durante todo este fin de semana) y sus invitados con ganas de marcharse de la “encerrona”, nadie quiso hacer declaraciones ni valorar lo sucedido. Tan sólo un calificativo: “bochornoso”. Eso es lo que la prensa pudo sacra de boca del concejal de Cultura, convertido en improvisado portavoz del PSOE.
Dos horas después de su llegada, Tomás Gómez y Diego López Garrido se armaron de valor y decidieron salir, a pesar de la lluvia de gritos que seguía cayendo en el exterior del recinto. En el trayecto al coche oficial, empapelado con pegatinas contra Castro y el proceso de adjudicación de viviendas, el administrador de PSG, David Moreno Pingarrón, intentó, sin éxito hablar con el secretario general del PSM, para concertar una reunión en la que trasladarle sus problemas. Fue imposible. Concejales socialistas y otros seguidores le defendieron como “guardia de corps” al grito de “todo lo que te diga éste es mentira” y le acompañaron hasta el coche.
Tras su marcha los manifestantes se fueron dispersando. Dentro, en el centro cívico, permanecía un Pedro Castro abrumado por la situación e intentando calmar su alterado corazón. No le llega este capítulo en el mejor momento (es verdad que ningún momento es bueno para situaciones como la narrada) para el regidor getafense, sabedor de lo importante que es esta semana para su futuro político inmediato. Quizá por ello le afectase tanto la suspensión del acto.
jueves, octubre 25, 2007
Lo de Cultura no tiene cura
La falta de criterio político en la Concejalía de Cultura del Ayuntamiento de Getafe está convirtiendo este servicio público en un lastre para el Gobierno local. Empeñados en hacer bueno al ya casi olvidado Javier Ollero, el actual mandamás del área, José Manuel Vázquez y su jefe Pedro Castro andan a ciegas en tema tan importante.
La Cultura, con mayúsculas, es un bodrio en Getafe. Ni oficio ni beneficio. Pocos actos, mal programados y escasa conciencia de las necesidades de los vecinos. Las actividades para los más pequeños brillan por su ausencia, mientras en el resto de municipios de la zona sur son uno de los puntos fuertes de la programación. Las bibliotecas sirven para bien poco, no hay libros, las novedades llegan muy tarde…
Cerrados los sueños de hacer del antiguo Centro Municipal de Cultura un foro político empresarial para regocijo del alcalde y algunos allegados, esta instalación ha vuelto a ponerse en funcionamiento, pero en un estado deplorable. No es de extrañar que los representantes sindicales en el Ayuntamiento anden tirándose de los pelos ante tales despropósitos.
Lo último que faltaba era la renuncia del flamante director de Cultura, el escritor Lorenzo Silva, a quien empiezan a llamarle Lorenzo el breve, por su poca paciencia para aguantar el chaparrón de “miserias” que cae constantemente sobre la Concejalía. Tres meses ha aguantado en el cargo y eso que sus jefes ya se encargaron de autorizarle, vía Pleno, para que realizase actividades profesionales de índole privado mientras ejercía su cargo al frente de la Cultura local. Poco a nada ha tenido que encontrar en el baúl cultural para saltar del barco a las primeras de cambio.
Ante esta situación y la escasez de personal no es raro que los fines de semana sigan siendo fantasmas para la cultura getafense. Que los jóvenes apuesten por el botellón como fórmula para mitigar el desasosiego de la semana (si no existe alternativa es raro saber si van a seguir con el tetrabrick y el garrafón o prefieren otro tipo de ocio) no deja de ser un síntoma del abandono municipal hacia este colectivo. Pero, como he apuntado antes, los niños tampoco tiene nada a lo que acudir y, por extensión, sus familiares. Y los adultos… a Madrid, que la oferta es grande y variada, que Getafe en fin de semana sólo es fútbol en el Coliseum y paseo por la calle Madrid, cervecita de rigor y a ver el teletostón de turno.
Lo de la Cultura en Getafe, está claro que no tiene cura. Y el concejal mirando para otro lado, como si no fuese con él la guerra. Es lamentable que esta ciudad sólo salga en las noticias por los sucesos y por las guerras urbanísticas de ladrilleros desaforados. Lo dicho, una auténtica pena.
La Cultura, con mayúsculas, es un bodrio en Getafe. Ni oficio ni beneficio. Pocos actos, mal programados y escasa conciencia de las necesidades de los vecinos. Las actividades para los más pequeños brillan por su ausencia, mientras en el resto de municipios de la zona sur son uno de los puntos fuertes de la programación. Las bibliotecas sirven para bien poco, no hay libros, las novedades llegan muy tarde…
Cerrados los sueños de hacer del antiguo Centro Municipal de Cultura un foro político empresarial para regocijo del alcalde y algunos allegados, esta instalación ha vuelto a ponerse en funcionamiento, pero en un estado deplorable. No es de extrañar que los representantes sindicales en el Ayuntamiento anden tirándose de los pelos ante tales despropósitos.
Lo último que faltaba era la renuncia del flamante director de Cultura, el escritor Lorenzo Silva, a quien empiezan a llamarle Lorenzo el breve, por su poca paciencia para aguantar el chaparrón de “miserias” que cae constantemente sobre la Concejalía. Tres meses ha aguantado en el cargo y eso que sus jefes ya se encargaron de autorizarle, vía Pleno, para que realizase actividades profesionales de índole privado mientras ejercía su cargo al frente de la Cultura local. Poco a nada ha tenido que encontrar en el baúl cultural para saltar del barco a las primeras de cambio.
Ante esta situación y la escasez de personal no es raro que los fines de semana sigan siendo fantasmas para la cultura getafense. Que los jóvenes apuesten por el botellón como fórmula para mitigar el desasosiego de la semana (si no existe alternativa es raro saber si van a seguir con el tetrabrick y el garrafón o prefieren otro tipo de ocio) no deja de ser un síntoma del abandono municipal hacia este colectivo. Pero, como he apuntado antes, los niños tampoco tiene nada a lo que acudir y, por extensión, sus familiares. Y los adultos… a Madrid, que la oferta es grande y variada, que Getafe en fin de semana sólo es fútbol en el Coliseum y paseo por la calle Madrid, cervecita de rigor y a ver el teletostón de turno.
Lo de la Cultura en Getafe, está claro que no tiene cura. Y el concejal mirando para otro lado, como si no fuese con él la guerra. Es lamentable que esta ciudad sólo salga en las noticias por los sucesos y por las guerras urbanísticas de ladrilleros desaforados. Lo dicho, una auténtica pena.
lunes, octubre 22, 2007
DaviZ Lucas se marcha a vivir a MadriZ

El que fuera primer teniente de alcalde y aspirante a sucesor de Pedro Castro, la alternativa al poder instalado en nuestro municipio desde hace más de 25 años, David Lucas, se marcha a vivir a la capital. Dejará de estar empadronado en Getafe, de ser uno más de los nuestros.
Es lógico, habida cuenta de su nueva condición política. Su ascensión personal coincidió con la hecatombe socialista en la capital y la región y Lucas se ha visto aupado a la categoría de opositor a Gallardón, otro de los pesos pesados de la política, no ya municipal, sino nacional.
Integrado en el modelo del “nuevo socialismo” que el PSM intenta imponer, Lucas se ve reflejado en la imagen que los ideólogos del PSOE han planificado para MadriZ. Esa zeta impertinente que golpea. Incluso, las páginas del diccionario de la lengua, con las faltas de ortografía intencionadas.
DaviZ Lucas trabaja en MadriZ, aspira a ser alcalde de MadriZ y debería vivir en MadriZ. Así lo ha entendido y así lo va a hacer.
Ha puesto su piso en venta, uno de lo que se construyeron en los terrenos de la Rabia con el epíteto de VPT, es decir, Viviendas de Precio Tasado, una figura que ahora no existe urbanísticamente hablando. Lucas pide 350.000 euros por su piso (nos permitimos la licencia de dar las cifras) cantidad acorde con los precios actuales y habida cuenta de la zona de la que hablamos
.
Poco tiempo queda, pues, para que DaviZ Lucas deje de residir en Getafe, donde desde hace meses, sólo acude a “pernoctar”, según ha dicho en varias entrevistas, pero donde su familia sigue haciendo vida.
Su marcha, su ausencia, aunque ya era una realidad desde hace meses, no viene sino a constatar que Pedro Castro se queda sólo, sin nadie que le tosa. Lucas ha colocado a sus peones en otros municipios dando por perdida una batalla en la que siempre ha ido a remolque. Castro, una vez certificado el abandono de Lucas también ha quitado poder a Santos VáZqueZ, otro de los que le podían hacer sombra en la ciudad y se ha propuesto ser el único interlocutor válido, con voz y mando, para cuestiones locales, autonómicas y nacionales.
El problema es que el alcalde no tiene por dónde enganchar con el “nuevo socialismo”, por eso que le han nombrado candidato para regir la FEMP. Ahí, de momento, no hace falta Z para obtener el bastón de mando. Aunque si lo hiciera, el regidor podría estar dispuesto a cambiar su apellido. Pedro CaZtro. Con dos oes.
lunes, octubre 15, 2007
Seguridad y política
La antesala del puente del Pilar (día de la Fiesta Nacional y desde este año día de la Guerra de las banderas) nos levantamos conociendo el cese del hasta ahora comisario de policía de Getafe. La versión oficial habla de un “traslado” de Alfonso María Sánchez, que ha estado cinco años en el cargo.
Sin embargo, habida cuenta de las reacciones y la propia coyuntura de la destitución, se hace inevitable la relación entre la política y la seguridad en este controvertido asunto. El Sindicato Profesional de la Policía ha mostrado su indignación por lo que considera un “relevo político” y apunta directamente a la Delegada del Gobierno en Madrid, Soledad Mestre como responsable del hecho.
Lo cierto es que el ya ex comisario (suena a serie de tv) nunca ha tenido “feeling” con los responsables políticos municipales ni nacionales. Es más, en los mentideros getafenses se ha comentado y mucho el hecho de que en estos cinco años el alcalde Pedro Castro, y Alfonso Sánchez nunca han estado reunidos a solas, siempre con compañeros de “baile”.
El propio Castro tiene su “sanedrín” de Seguridad. Un reducido grupo que reúne una vez cada dos meses para analizar y aconsejar al primer edil en temas de seguridad ciudadana. Y qué curioso que en esos encuentros (comidas en un conocido restaurante de la ciudad) nunca hayan estado el responsable policial; ni tampoco el responsable político de la Seguridad en Getafe. Eso sí, Castro se hace acompañar de un ex comisario y de un ex concejal del ramo, como si aludiera a ese dicho que refleja que “cualquier tiempo pasado fue mejor”.
Esa ausencia de sintonía también se ha reflejado con la Delegación del Gobierno desde la llegada de sus nuevos responsables. Ni Soledad Mestre ni su representante en la Junta Local de Seguridad de Getafe han “conectado” con el ex comisario, a quien sus compañeros alaban su independencia y su profesionalidad.
La autocrítica que los propios policías hacen se centra en su falta de tacto para impedir las injerencias políticas en su trabajo a favor de la seguridad ciudadana. Y ahí hay que darles la razón, pues los profesionales deben ceñirse a lo que controlan, aunque ya se sabe que el político es muy dado a querer tenerlo todo “bajo control”.
Cuentan, entre otras anécdotas, que cada vez que los representantes de la Delegación del Gobierno “bajan” a una Junta Local de Seguridad, lo hacen “aturdidos” por el caos de tráfico en que se ha convertido Madrid y, en especial, su zona sur. Un “aturdimiento” que el propio Sánchez les ha llegado a recordar en más de una ocasión a cuenta del escaso interés demostrado por los datos sobre seguridad en el municipio.
El cese de Alfonso Sánchez puede llevar aparejado un traslado a otro importante municipio de la zona sur madrileña, gobernado por el PP y con un bicentenario a la vuelta de la esquina. Blanco y en botella…
Pero la noticia, sin duda, hay que buscarla en la posible injerencia política en asunto tan delicado como la seguridad y las críticas que los mismos profesionales, han hecho sobre esta decisión. Getafe, una de las ciudades más seguras de la Comunidad de Madrid, se queda sin comisario (bueno, ahora hay uno en funciones) y con las ganas de saber cómo evoluciona la seguridad, cuestión que atañe a todos.
Sin embargo, habida cuenta de las reacciones y la propia coyuntura de la destitución, se hace inevitable la relación entre la política y la seguridad en este controvertido asunto. El Sindicato Profesional de la Policía ha mostrado su indignación por lo que considera un “relevo político” y apunta directamente a la Delegada del Gobierno en Madrid, Soledad Mestre como responsable del hecho.
Lo cierto es que el ya ex comisario (suena a serie de tv) nunca ha tenido “feeling” con los responsables políticos municipales ni nacionales. Es más, en los mentideros getafenses se ha comentado y mucho el hecho de que en estos cinco años el alcalde Pedro Castro, y Alfonso Sánchez nunca han estado reunidos a solas, siempre con compañeros de “baile”.
El propio Castro tiene su “sanedrín” de Seguridad. Un reducido grupo que reúne una vez cada dos meses para analizar y aconsejar al primer edil en temas de seguridad ciudadana. Y qué curioso que en esos encuentros (comidas en un conocido restaurante de la ciudad) nunca hayan estado el responsable policial; ni tampoco el responsable político de la Seguridad en Getafe. Eso sí, Castro se hace acompañar de un ex comisario y de un ex concejal del ramo, como si aludiera a ese dicho que refleja que “cualquier tiempo pasado fue mejor”.
Esa ausencia de sintonía también se ha reflejado con la Delegación del Gobierno desde la llegada de sus nuevos responsables. Ni Soledad Mestre ni su representante en la Junta Local de Seguridad de Getafe han “conectado” con el ex comisario, a quien sus compañeros alaban su independencia y su profesionalidad.
La autocrítica que los propios policías hacen se centra en su falta de tacto para impedir las injerencias políticas en su trabajo a favor de la seguridad ciudadana. Y ahí hay que darles la razón, pues los profesionales deben ceñirse a lo que controlan, aunque ya se sabe que el político es muy dado a querer tenerlo todo “bajo control”.
Cuentan, entre otras anécdotas, que cada vez que los representantes de la Delegación del Gobierno “bajan” a una Junta Local de Seguridad, lo hacen “aturdidos” por el caos de tráfico en que se ha convertido Madrid y, en especial, su zona sur. Un “aturdimiento” que el propio Sánchez les ha llegado a recordar en más de una ocasión a cuenta del escaso interés demostrado por los datos sobre seguridad en el municipio.
El cese de Alfonso Sánchez puede llevar aparejado un traslado a otro importante municipio de la zona sur madrileña, gobernado por el PP y con un bicentenario a la vuelta de la esquina. Blanco y en botella…
Pero la noticia, sin duda, hay que buscarla en la posible injerencia política en asunto tan delicado como la seguridad y las críticas que los mismos profesionales, han hecho sobre esta decisión. Getafe, una de las ciudades más seguras de la Comunidad de Madrid, se queda sin comisario (bueno, ahora hay uno en funciones) y con las ganas de saber cómo evoluciona la seguridad, cuestión que atañe a todos.
jueves, septiembre 20, 2007
Confundir el todo con la parte
La actitud de cientos de cooperativistas vinculados a la gestora PSG en Getafe discurre por terrenos pantanosos. Su decisión (convocada a través de mensajes de móviles, cual si de sabotaje político se tratara) de manifestarse frente a la casa del alcalde de la localidad, Pedro Castro, para exigir solución a sus problemas para acceder a una vivienda carece de lógica.
No está bien mezclar lo profesional con lo particular, lo institucional con lo privado, lo colectivo con lo individual. Y eso es lo que han hecho en esta ocasión. Independientemente de que tengan la razón en un conflicto que está enquistado, la concentración de este miércoles les deja sin argumentos.
Los convocantes de dicho acto, en el que llegaron a empapelar con pegatinas ofensivas el portal de acceso a la vivienda de Castro, deberían pararse a pensar si a ellos les gustaría que les hiciesen lo mismo. A saber: ¿querrían que con motivo de su gestión o su trabajo se les presentasen cientos de personas en la puerta de casa para montar follón? ¿Qué pensarían sus familias? No es de recibo este tipo de actuaciones.
El problema de PSG no se soluciona a base de caceroladas ni pantomimas delante de ninguna casa. Eso sí, están en su derecho de manifestarse… a las puertas del Ayuntamiento, de la Comunidad de Madrid y de la gestora que les debe entregar sus casas. De todos ellos es la culpa de que más de mil personas (parejas o familias en la mayoría de los casos) todavía no tengan vivienda adjudicada. De unos por obcecarse en un modelo que contravenía la decisión política; y de otros por firmar documentos comprometedores para salvar el escollo de unas elecciones municipales. Ellos lo han liado y ellos lo deben de solucionar. Pero las dos partes tienen su cuota de responsabilidad. Eso sí, desde un prisma político y profesional, nunca personal.
No está bien mezclar lo profesional con lo particular, lo institucional con lo privado, lo colectivo con lo individual. Y eso es lo que han hecho en esta ocasión. Independientemente de que tengan la razón en un conflicto que está enquistado, la concentración de este miércoles les deja sin argumentos.
Los convocantes de dicho acto, en el que llegaron a empapelar con pegatinas ofensivas el portal de acceso a la vivienda de Castro, deberían pararse a pensar si a ellos les gustaría que les hiciesen lo mismo. A saber: ¿querrían que con motivo de su gestión o su trabajo se les presentasen cientos de personas en la puerta de casa para montar follón? ¿Qué pensarían sus familias? No es de recibo este tipo de actuaciones.
El problema de PSG no se soluciona a base de caceroladas ni pantomimas delante de ninguna casa. Eso sí, están en su derecho de manifestarse… a las puertas del Ayuntamiento, de la Comunidad de Madrid y de la gestora que les debe entregar sus casas. De todos ellos es la culpa de que más de mil personas (parejas o familias en la mayoría de los casos) todavía no tengan vivienda adjudicada. De unos por obcecarse en un modelo que contravenía la decisión política; y de otros por firmar documentos comprometedores para salvar el escollo de unas elecciones municipales. Ellos lo han liado y ellos lo deben de solucionar. Pero las dos partes tienen su cuota de responsabilidad. Eso sí, desde un prisma político y profesional, nunca personal.
sábado, septiembre 15, 2007
¿Pedro Castro, presidente de la FEMP?

Los próximos días 9,10 y 11 de noviembre, la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP) celebrará en Madrid su novena asamblea general. Un encuentro en el que, además de poner en marcha los postulados que regirán la Federación los próximos años, se procederá a la elección de los nuevos cargos de su junta directiva, entre ellos el del presidente.
Pues bien, desde Madrid, el renovado PSM se está dando prisa para que se oigan sus voces. El secretario general, Tomás Gómez, anda día sí día también enfrascado en que el socialismo madrileño ocupe el protagonismo que ha perdido en los últimos años por sus constantes peleas internas y falta de liderazgo y cohesión.
En este sentido, el marco de la FEMP es otro de los puntos donde Gómez ha puesto sus miras y ha indicado que el alcalde Getafe, Pedro Castro, podría ser el candidato idóneo para ostentar la presidencia de dicho organismo, entidad estatal sin ánimo de lucro. Castro sustituiría a Heliodoro Gallego, alcalde de Palencia, también del PSOE, hasta ahora presidente.
De darse por hecho esta candidatura y a tenor de la mayoría que el PSOE tiene en la asamblea de noviembre (suma más ayuntamientos y diputaciones que el PP) sería una nueva muestra de la fijación de Ferraz por hacer de la antigua federación socialista madrileña, reconvertida en Partido Socialista de Madrid, uno de sus bastiones a nivel nacional, todo con la intención de presentar batalla a Esperanza Aguirre y Alberto Ruiz Gallardón, líderes y estandartes de los populares.
Pero hay más, la llegada de Pedro Castro a este nuevo cargo (ha sido presidente de algunas comisiones en la FEMP en años anteriores) daría la razón a quienes apuestan por una rápida salida del primer edil al frente del ayuntamiento getafeño. Eso sí, Castro, que acostumbra a caer de pie, lo quiere hacer por la puerta grande. Sabe que es ahora o… ¿nunca?
Con la espantada de Moreno y la tremenda división que vive el PP local (Carlos González y José Luis Vicente son algo así como enemigos íntimos) el veterano alcalde sabe que es el momento de prepara la transición y el relevo generacional por el que apuestan los socialistas para Madrid. Y Getafe es otro de los puertos a renovar.
Sin oposición interna tras el ascenso de David Lucas y el derrumbamiento de Santos Vázquez, Pedro Castro se debate entre la opción de una sucesora, Sara Hernández, y de un sucesor, David Castro, su hijo. Si de formular apuestas se tratase, la mía estaría clara, muy clara.
miércoles, septiembre 12, 2007
El nuevo socialismo de Madrid mira hacia el sur

El mapa del nuevo socialismo madrileño ha clavado sus ojos en el sur. Los municipios de esta comarca son el caldo de cultivo sobre el que Ferraz piensa sentar las bases de su futuro autonómico, y quién sabe si nacional. Excepto Leganés, que sigue naufragando a costa de la incompetencia e ineptitud de su excéntrico alcalde (que llegó al puesto después de una moción de censura y montar el espectáculo más bochornoso de la democracia en Madrid, tras el “tamayazo”) muchas son las caras de políticos socialistas que han dado el salto desde sus cargos en el sur hasta la atalaya madrileña, tanto municipal como autonómica.
El triunfo de Tomás Gómez al frente del PSM ha sido incuestionable. Era de cajón. Con la vitola de alcalde más votado de España, su juventud y el empujón que le han dado durante los últimos meses sus compañeros alcaldes del “cinturón rojo” (reconvertido a rosa por mor del crecimiento popular en la comarca) las credenciales le auguran un futuro, cuando menos interesante. Eso sí, la alargada sombra de Esperanza Aguirre y su aplastante triunfo en Madrid le obligan a tomarse las cosas con calma, cautela y mirando hacia el futuro a largo plazo.
Tomás Gómez llega a la “jefatura” del socialismo madrileño de la mano de otro alcalde del sur: Manuel Robles primer edil de Fuenlabrada. Su trabajo, en la sombra, ha sido determinante, primero, para acabar con las luchas intestinas del PSM y, segundo, para lavar la cara de su partido en municipios con facciones divididas (vuelve a parecer Leganés, donde el tirón de orejas a Rafael Gómez Montoya ha sido más que evidente) y abocadas al desastre electoral. Al frente de la política municipal autonómica del PSM, Robles se ha convertido en el nuevo hombre fuerte del socialismo en el sur, por delante de históricos como Pedro Castro, José Luis Pérez Ráez, o José Quintana.
También del sur llega Jesús Dionisio, responsable de política territorial. Su trabajo en Aranjuez, donde ha subido enteros en los últimos años provocó la llamada de Gómez y su incorporación a la nueva ejecutiva, donde el líder socialista ha colocado a otros peones del sur y gente de su entera confianza.
Además, del sur, de Getafe, llega a la capital David Lucas, aupado a portavoz tras la cadena de renuncias que el PSOE de Madrid soportó después del batacazo electoral de mayo. El ex primer teniente de alcalde getafense tiene mucha labor por delante. En primer lugar, intentar recomponer un grupo municipal que hace aguas por todos lados y que guarda, todavía, resquemores y venganzas de la “vieja guardia” apartada del poder por la “imposición de Miguel Sebastián” y que siguen esperando los errores de Ferraz para cobrarse ese peaje.
El sur cobra ahora el protagonismo que se la negado históricamente desde el PSM. Ellos son ahora la esperanza socialista de cara al futuro. De ellos depende no malgastar la oportunidad. Bueno, de ellos y de una ciudadanía que ha apostado de forma abrumadora por las políticas del Partido Popular de Esperanza Aguirre y de Alberto Ruiz Gallardón.
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