La presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, ha puesto en tela de juicio las funciones que los Ayuntamientos están aplicando a los agentes de seguridad de las denominadas “Bescam”. Es más, la presidenta ha asegurado que muchos municipios están incumpliendo el convenio de colaboración pactado con el Ejecutivo regional, mediante el cual los agentes incorporados desde este cuerpo sólo se dedicarían a cuestiones relativas a seguridad. Vamos, que han visto a los policías “apatrullando” los paseos donde hay vehículos mal estacionados, controlando el acceso de escolares a centros de enseñanza y velando por evitar el colapso circulatorio en algunas rotondas junto a grandes centros comerciales.
Aguirre no está dispuesta a que la iniciativa de las “Bescam”, para la que ha destinado esfuerzo y dinero, sea ninguneada desde los Ayuntamientos, especialmente aquellos gobernados desde la izquierda. Tal es su enfado con el papel que juegan los policías regionales, que ha sido la primera en llamar a capítulo a varios alcaldes del PP. Para que cunda el ejemplo. Es más, para vigilar que se cumpla todo aquello que se ha firmado, no ha dudado en crear una Dirección de Seguridad que se encargará de hacer seguimiento de los agentes que refuerzan las plantillas propias de los Consistorios. No quiere que nadie “juegue” con este asunto.
¿Y en Getafe?
Desde el Ayuntamiento se asegura que el convenio se cumple con creces. El concejal de Seguridad, David Lucas, cifra en un centenar los agentes que a diario se dedican a labores de seguridad ciudadana, casi la mitad de los integrantes de la plantilla. A pesar de ello, hay voces discrepantes y quienes afirman tener “fichados” a los “bescam” que hacen de reguladores de tráfico.
En cualquier caso y dados los antecedentes, es lógico poner en duda las aseveraciones del concejal. Quejas por el destino de los nuevos policías de Seguridad Ciudadana han surgido desde el mismo momento que pisaron el municipio.
La primera de las protestas estuvo relacionada con los nuevos vehículos, los de color rojo y azul. Decían que sólo salían a patrullar de noche para que el efecto de estos nuevos coches no causase impacto visual entre los vecinos y vecinas de la ciudad. Modelos modernos y tan llamativos, frente a los usados ya por la Policía Local causan una comparación inevitable.
Poco después y ante la rotulación de dichos vehículos, tanto coches como motos, el Ayuntamiento ha ampliado el número de emergencias que figura en la carrocería, ya que la Comunidad sólo había incluido el 112 para emergencias. Getafe decidió añadir el 092 para “cumplimentar” las opciones; eso sí, de tamaño mucho mayor que el rotulado en origen.
Amén de las triquiñuelas con el uso y destino de los nuevos vehículos y policías, lo cierto es que la incorporación de las “Bescam” ha servido para que Getafe incumpla el convenio por otros motivos. Los sindicatos policiales denuncian que desde hace dos años no se ha creado ni una sola plaza policial con cargo a los presupuestos municipales, ni siquiera se han cubierto las de aquellos agentes jubilados”.
De estas acusaciones se desprende que el proyecto regional de Seguridad Ciudadana le ha venido a nuestra localidad o, al menos, a los responsables municipales, como agua llovida del cielo. De ahí que el propio Lucas no haya tenido más remedio que reconocer que está “satisfecho” de los resultados de la incorporación de los agentes de las “Bescam”.
Eso sí, con flores o sin flores, con reconocimiento o sin él, desde el Gobierno regional se va a seguir con lupa la actuación de los policías y, en especial, el dinero que desde Madrid se destina a municipios como Getafe.
En materia de seguridad sería importante y aconsejable que nadie intente sacar ventaja política. Por muy difícil que a algunos les resulte.
viernes, junio 30, 2006
Candidatos a candidato
Las elecciones municipales del mes de mayo del año próximo van a poner mucho en juego en nuestra localidad. De ahí que las tres formaciones políticas con representación en el Ayuntamiento (PSOE, PP e IU) hayan puesto sus miras en esa fecha como punto de referencia obligado a la hora de trabajar. Pero antes de saber qué se cocina en la trastienda de cada partido, es de suma importancia conocer quién va a ser el encargado de dirigir el ritmo de los fogones. Los candidatos serán la imagen visible de cada formación y quienes marquen la pauta a seguir, no sólo a sus afiliados, sino a toda la ciudadanía, pues ella será, en definitiva, la que tendrá la última palabra en la cita con las urnas.
Ha sido Izquierda Unida la primera formación en dar a conocer su cabeza de lista para esas elecciones locales. Ignacio Sánchez Coy, actual portavoz de la coalición en el Ayuntamiento de Getafe, va a suplir a Laura Lizaga en los carteles. Coy ha contado con el apoyo casi unánime de IU en el municipio y ya ha empezado a trabajar para marcar las directrices del programa con el que piensa concurrir a los comicios.
Si de apostar se trata, y por mal que nos parezca, no arriesgamos mucho al apuntar que no habrá imagen femenina en el primer puesto de la lista de ninguno de los partidos. La presencia de Lizaga en las elecciones de 2003 hay que entenderla, pues, como un intento de lo que pudo ser y no fue a la hora de encontrar una alcaldesa para una de las ciudades más importantes de la corona sur metropolitana.
Los esfuerzos, en este sentido, se centran en acoplar mujeres en los segundos puestos. Y ahí es donde han empezado a surgir múltiples conflictos internos, con el baile de concejales que no están dispuestos a perder su estatus actual a costa de cumplir con la paridad que desembocará en las denominadas listas cremallera.
Con este panorama resulta evidente que quienes rigen ahora los destinos de los principales partidos en Getafe sean los que más papeletas tengan a la hora de volver a ser candidatos por sus respectivas formaciones. ¿Seguro?
En el PSOE el sempiterno Pedro Castro ya trabaja para volver a caer de pie en 2007. Pese a las críticas externas e internas que ha despertado su gestión en esta legislatura (incluso sus militantes reconocen que poco a nada se ha hecho en estos últimos cuatro años de mandato socialista) queda poco tiempo para “vender” a la ciudadanía otra cara que no sea la del actual primer edil en el cartel electoral del puño y la rosa.
Además, los inciertos resultados que han arrojado las últimas encuestas que se han hecho públicas en la ciudad han servido para generar más incertidumbre en las filas socialistas, temerosas de lo que podría significar perder el poder, no sólo para los cargos electos, sino para todos aquellos militantes que, de una u otra manera, se han refugiado a la sombra del carro del mandato castrista para vivir de los recursos de “papá ayuntamiento”.
Para Pedro Castro sería un auténtico desastre abandonar la política después de haber perdido unas elecciones, pero más desastroso aún sería para el PSOE dejar la segunda planta de la Casa Consistorial por haber cambiado de candidato. No obstante, en la calle Cuenca afirman manejar unas encuestas en las que aparecen como ganadores de las elecciones con la mayoría suficiente para no hacer uso de Izquierda Unida como socio obligatorio de gobierno ¿?
Por su parte, la apuesta del Partido Popular por Getafe está clara. Nunca han estado tan cerca de poder morder la roja manzana del ayuntamiento y desde Génova han decidido volcarse, después de que la mismísima Esperanza Aguirre pusiese a Getafe, entre otras localidades, en el centro de la diana a la que van a disparar los populares.
La campaña de imagen de José Luis Moreno y su trabajo constante de desgaste del Gobierno municipal está haciendo mella en el municipio. Es más, en diferentes ocasiones es el propio Gobierno el que ejerce de oposición a la oposición, al ir a remolque en denuncias y peticiones.
En otras localidades de la Comunidad de Madrid en las que el PP puede hacerse con la alcaldía, arrebatándosela a los socialistas o en las que las encuestas, pese a gobernar, no les son del todo favorables, los populares van a apostar por primeros espadas. Hay quien habla de Isabel Tocino o Carlos Mayor Oreja para aparecer en la foto de dos carteles electorales municipales.
En Getafe todavía no ha sido designado el cabeza de lista del PP, partido en el que sólo se ha designado por aclamación a Esperanza Aguirre en la Comunidad, algo más que evidente dado el importante peso específico que la presidenta tiene en el partido, no sólo en Madrid, sino a nivel nacional. No parece que Moreno quede fuera del cartel en Getafe, pese a algunas voces que lo ponen en duda. Y menos después de ver los resultados que han hecho públicos recientemente y en los que los populares saldrían vencedores si las elecciones se hubiesen celebrado ahora.
Los candidatos a candidato (a excepción de Ignacio Sánchez Coy, que ya ha superado ese proceso) deberán esperar hasta después del verano para que se hagan oficiales sus nombres como aspirantes al sillón de la alcaldía. Hasta entonces, las especulaciones van a ser caldo de cultivo en el entramado social, económico y político de la localidad. Eso sí, sólo ellos y su trabajo van a estar en posesión de la verdad.
Ha sido Izquierda Unida la primera formación en dar a conocer su cabeza de lista para esas elecciones locales. Ignacio Sánchez Coy, actual portavoz de la coalición en el Ayuntamiento de Getafe, va a suplir a Laura Lizaga en los carteles. Coy ha contado con el apoyo casi unánime de IU en el municipio y ya ha empezado a trabajar para marcar las directrices del programa con el que piensa concurrir a los comicios.
Si de apostar se trata, y por mal que nos parezca, no arriesgamos mucho al apuntar que no habrá imagen femenina en el primer puesto de la lista de ninguno de los partidos. La presencia de Lizaga en las elecciones de 2003 hay que entenderla, pues, como un intento de lo que pudo ser y no fue a la hora de encontrar una alcaldesa para una de las ciudades más importantes de la corona sur metropolitana.
Los esfuerzos, en este sentido, se centran en acoplar mujeres en los segundos puestos. Y ahí es donde han empezado a surgir múltiples conflictos internos, con el baile de concejales que no están dispuestos a perder su estatus actual a costa de cumplir con la paridad que desembocará en las denominadas listas cremallera.
Con este panorama resulta evidente que quienes rigen ahora los destinos de los principales partidos en Getafe sean los que más papeletas tengan a la hora de volver a ser candidatos por sus respectivas formaciones. ¿Seguro?
En el PSOE el sempiterno Pedro Castro ya trabaja para volver a caer de pie en 2007. Pese a las críticas externas e internas que ha despertado su gestión en esta legislatura (incluso sus militantes reconocen que poco a nada se ha hecho en estos últimos cuatro años de mandato socialista) queda poco tiempo para “vender” a la ciudadanía otra cara que no sea la del actual primer edil en el cartel electoral del puño y la rosa.
Además, los inciertos resultados que han arrojado las últimas encuestas que se han hecho públicas en la ciudad han servido para generar más incertidumbre en las filas socialistas, temerosas de lo que podría significar perder el poder, no sólo para los cargos electos, sino para todos aquellos militantes que, de una u otra manera, se han refugiado a la sombra del carro del mandato castrista para vivir de los recursos de “papá ayuntamiento”.
Para Pedro Castro sería un auténtico desastre abandonar la política después de haber perdido unas elecciones, pero más desastroso aún sería para el PSOE dejar la segunda planta de la Casa Consistorial por haber cambiado de candidato. No obstante, en la calle Cuenca afirman manejar unas encuestas en las que aparecen como ganadores de las elecciones con la mayoría suficiente para no hacer uso de Izquierda Unida como socio obligatorio de gobierno ¿?
Por su parte, la apuesta del Partido Popular por Getafe está clara. Nunca han estado tan cerca de poder morder la roja manzana del ayuntamiento y desde Génova han decidido volcarse, después de que la mismísima Esperanza Aguirre pusiese a Getafe, entre otras localidades, en el centro de la diana a la que van a disparar los populares.
La campaña de imagen de José Luis Moreno y su trabajo constante de desgaste del Gobierno municipal está haciendo mella en el municipio. Es más, en diferentes ocasiones es el propio Gobierno el que ejerce de oposición a la oposición, al ir a remolque en denuncias y peticiones.
En otras localidades de la Comunidad de Madrid en las que el PP puede hacerse con la alcaldía, arrebatándosela a los socialistas o en las que las encuestas, pese a gobernar, no les son del todo favorables, los populares van a apostar por primeros espadas. Hay quien habla de Isabel Tocino o Carlos Mayor Oreja para aparecer en la foto de dos carteles electorales municipales.
En Getafe todavía no ha sido designado el cabeza de lista del PP, partido en el que sólo se ha designado por aclamación a Esperanza Aguirre en la Comunidad, algo más que evidente dado el importante peso específico que la presidenta tiene en el partido, no sólo en Madrid, sino a nivel nacional. No parece que Moreno quede fuera del cartel en Getafe, pese a algunas voces que lo ponen en duda. Y menos después de ver los resultados que han hecho públicos recientemente y en los que los populares saldrían vencedores si las elecciones se hubiesen celebrado ahora.
Los candidatos a candidato (a excepción de Ignacio Sánchez Coy, que ya ha superado ese proceso) deberán esperar hasta después del verano para que se hagan oficiales sus nombres como aspirantes al sillón de la alcaldía. Hasta entonces, las especulaciones van a ser caldo de cultivo en el entramado social, económico y político de la localidad. Eso sí, sólo ellos y su trabajo van a estar en posesión de la verdad.
viernes, mayo 19, 2006
El neoliberalismo según PC
Resulta alarmante la camaleónica capacidad de los políticos para adecuar sus actuaciones a las tendencias sociales, más allá de sus ideas y de aquello que pregonan como raíz última de su entelequia. La simbiosis llega a ser total en según qué circunstancias y sobre algunos asuntos concretos. Así, son socialistas, socialdemócratas, liberales, comunistas… y siempre procuran caer de pie. Usan la direccionalidad (derecha, centro, izquierda, centro derecha, centro izquierda) con una ambigüedad que bordea en ocasiones lo éticamente incorrecto.
En Getafe asistimos en los últimos meses a un claro ejemplo de traslocación política. Desde el PSOE se publicitan acciones que nada tienen que ver con sus actuaciones en la localidad. Sin ir más lejos, la política privatizadora de Pedro Castro y sus concejales ha provocado un auténtico revuelo, no sólo en el Gobierno municipal, donde camina de la mano de Izquierda Unida, sino en el entorno social getafense, que es donde más daño hacen las decisiones de quien gobierna.
Pero Castro se ha pasado a todo el mundo por debajo de su manto progresista y ha tomado decisiones más próximas a las ideas liberales. El denominado “neoliberalismo”, que desde las filas socialistas tanto se critica y se aplica en los comentarios y declaraciones públicas relacionadas con el PP, tiene en esa política privatizadora un importante caldo de cultivo.
Y aquí, PC tiene mucho que decir en todo este asunto, aunque no sea el único impulsor de la corriente privatizadora que invade los estamentos del Ayuntamiento getafense. Bien es cierto que lo que desde el PSOE se prefiere denominar “gestión indirecta” no es si no una externalización de servicios o privatización bien entendida (a fin de cuentas es una empresa privada la que se hace cargo de la gestión de equipamientos e infraestructuras municipales). Y otras ciudades “amigas” en la zona sur también gobernadas por los socialistas (con y sin apoyo) llevan tiempo aplicando políticas de gestión indirecta en muchos de sus servicios.
Uno de los que han defendido esta práctica privatizadora con más vehemencia dentro del Gobierno municipal ha sido Santos Vázquez, concejal de Urbanismo y Medio Ambiente. Su anterior experiencia como responsable del Deporte municipal le ha puesto en contacto con muchos gestores que, desde la iniciativa privada, han garantizado éxitos en una forma mixta de control de instalaciones y equipamientos públicos. Es ese modelo el que quiere trasladar a Getafe, con la aquiescencia de Pedro Castro, sabedor de lo que opinan otros alcaldes del PSOE.
Vázquez propició en su día la privatización de las piscinas en Getafe Norte y ahora es uno de los máximos responsables de que se repita la historia en el nuevo complejo del Sector Tres. De hecho, ya se ha aprobado en Junta de Gobierno la adjudicación de los servicios médicos y de control de aguas del citado polideportivo. ¿Para qué está el laboratorio municipal? ¿No sería lógico que ese departamento se encargase de velar por la calidad de las piscinas públicas?
Pero hay más. La negativa de IU a aprobar la privatización del mantenimiento de parques y jardines en diversas zonas del municipio ha llevado al PSOE a aprobarla en Junta de Gobierno, donde es mayoría. Un paso de esa adjudicación por el Pleno con la oposición de IU y PP hubiese derrotado a PC y sus concejales, algo que no pueden permitir tal y como está la partida en estos momentos. Hubiese significado tantas cosas…
Lo cierto es que los vecinos de los barrios de Cerro Buenavista, Perales del Río y El Bercial van a ver jardineros de la empresa Medio Ambiente Dalmau S.A. trabajando en sus zonas verdes. Los siete votos de los concejales del PSOE en esa Junta de Gobierno se impusieron a los dos votos con los que contaba y cuenta IU.
La empresa pertenece a Acciona (una de las más importantes constructoras nacionales) y se integró en dicho grupo después de la fusión de Cubiertas MZOV (que compró la práctica totalidad de las acciones a José Dalmau, su anterior propietario) con Entrecanales. Su sede social está en Valencia, aunque en Madrid cuenta con una delegación en San Sebastián de los Reyes.
Por el contrato de Getafe, Medio Ambiente Dalmau se va a embolsar casi tres millones y medio de euros por un trabajo de dos años de duración. Y en estos 24 meses, los empleados de Parques y Jardines del Ayuntamiento tendrán menos terreno para abonar y muchos más motivos para protestar.
Las maniobras de PC han salpicado también a los agentes sociales del municipio. La división entre CC OO y UGT ha quedado en evidencia con el posicionamiento de este último sindicato con el PSOE. Un cruce de comunicados ha dejado ver que la política privatizadora del Ayuntamiento de Getafe también encuentra acomodo en determinados sectores de la izquierda progresista.
Para cerrar el círculo a estos ejemplos de “gestión indirecta” hay que asomarse a la concejalía de Cultura, donde su titular, José Manuel Vázquez, anda dándole vueltas a la privatización del programa de fiestas a cambio de euros que sufraguen la falla de la semana grande o el desfile de carrozas. Y tampoco le importa poner en marcha un proceso irregular, esquivar la línea política que propugnan las siglas de su partido, y adjudicar a dedo a una empresa privada servicios que deben ser municipales.
El PP ha decidido sacar partido de este contrasentido y se ha apuntado al carro de las críticas. Y el PSOE se enfada con su socio de Gobierno porque, según dicen algunos de sus más cualificados representantes, a raíz de las noticias difundidas por IU en las que ha mostrado su rotundo rechazo a la privatización de servicios, desde la coalición se les ha puesto a los pies de los caballos.
Quizá les hubiese ido mejor privatizando el Gobierno. A los ciudadanos, seguro.
En Getafe asistimos en los últimos meses a un claro ejemplo de traslocación política. Desde el PSOE se publicitan acciones que nada tienen que ver con sus actuaciones en la localidad. Sin ir más lejos, la política privatizadora de Pedro Castro y sus concejales ha provocado un auténtico revuelo, no sólo en el Gobierno municipal, donde camina de la mano de Izquierda Unida, sino en el entorno social getafense, que es donde más daño hacen las decisiones de quien gobierna.
Pero Castro se ha pasado a todo el mundo por debajo de su manto progresista y ha tomado decisiones más próximas a las ideas liberales. El denominado “neoliberalismo”, que desde las filas socialistas tanto se critica y se aplica en los comentarios y declaraciones públicas relacionadas con el PP, tiene en esa política privatizadora un importante caldo de cultivo.
Y aquí, PC tiene mucho que decir en todo este asunto, aunque no sea el único impulsor de la corriente privatizadora que invade los estamentos del Ayuntamiento getafense. Bien es cierto que lo que desde el PSOE se prefiere denominar “gestión indirecta” no es si no una externalización de servicios o privatización bien entendida (a fin de cuentas es una empresa privada la que se hace cargo de la gestión de equipamientos e infraestructuras municipales). Y otras ciudades “amigas” en la zona sur también gobernadas por los socialistas (con y sin apoyo) llevan tiempo aplicando políticas de gestión indirecta en muchos de sus servicios.
Uno de los que han defendido esta práctica privatizadora con más vehemencia dentro del Gobierno municipal ha sido Santos Vázquez, concejal de Urbanismo y Medio Ambiente. Su anterior experiencia como responsable del Deporte municipal le ha puesto en contacto con muchos gestores que, desde la iniciativa privada, han garantizado éxitos en una forma mixta de control de instalaciones y equipamientos públicos. Es ese modelo el que quiere trasladar a Getafe, con la aquiescencia de Pedro Castro, sabedor de lo que opinan otros alcaldes del PSOE.
Vázquez propició en su día la privatización de las piscinas en Getafe Norte y ahora es uno de los máximos responsables de que se repita la historia en el nuevo complejo del Sector Tres. De hecho, ya se ha aprobado en Junta de Gobierno la adjudicación de los servicios médicos y de control de aguas del citado polideportivo. ¿Para qué está el laboratorio municipal? ¿No sería lógico que ese departamento se encargase de velar por la calidad de las piscinas públicas?
Pero hay más. La negativa de IU a aprobar la privatización del mantenimiento de parques y jardines en diversas zonas del municipio ha llevado al PSOE a aprobarla en Junta de Gobierno, donde es mayoría. Un paso de esa adjudicación por el Pleno con la oposición de IU y PP hubiese derrotado a PC y sus concejales, algo que no pueden permitir tal y como está la partida en estos momentos. Hubiese significado tantas cosas…
Lo cierto es que los vecinos de los barrios de Cerro Buenavista, Perales del Río y El Bercial van a ver jardineros de la empresa Medio Ambiente Dalmau S.A. trabajando en sus zonas verdes. Los siete votos de los concejales del PSOE en esa Junta de Gobierno se impusieron a los dos votos con los que contaba y cuenta IU.
La empresa pertenece a Acciona (una de las más importantes constructoras nacionales) y se integró en dicho grupo después de la fusión de Cubiertas MZOV (que compró la práctica totalidad de las acciones a José Dalmau, su anterior propietario) con Entrecanales. Su sede social está en Valencia, aunque en Madrid cuenta con una delegación en San Sebastián de los Reyes.
Por el contrato de Getafe, Medio Ambiente Dalmau se va a embolsar casi tres millones y medio de euros por un trabajo de dos años de duración. Y en estos 24 meses, los empleados de Parques y Jardines del Ayuntamiento tendrán menos terreno para abonar y muchos más motivos para protestar.
Las maniobras de PC han salpicado también a los agentes sociales del municipio. La división entre CC OO y UGT ha quedado en evidencia con el posicionamiento de este último sindicato con el PSOE. Un cruce de comunicados ha dejado ver que la política privatizadora del Ayuntamiento de Getafe también encuentra acomodo en determinados sectores de la izquierda progresista.
Para cerrar el círculo a estos ejemplos de “gestión indirecta” hay que asomarse a la concejalía de Cultura, donde su titular, José Manuel Vázquez, anda dándole vueltas a la privatización del programa de fiestas a cambio de euros que sufraguen la falla de la semana grande o el desfile de carrozas. Y tampoco le importa poner en marcha un proceso irregular, esquivar la línea política que propugnan las siglas de su partido, y adjudicar a dedo a una empresa privada servicios que deben ser municipales.
El PP ha decidido sacar partido de este contrasentido y se ha apuntado al carro de las críticas. Y el PSOE se enfada con su socio de Gobierno porque, según dicen algunos de sus más cualificados representantes, a raíz de las noticias difundidas por IU en las que ha mostrado su rotundo rechazo a la privatización de servicios, desde la coalición se les ha puesto a los pies de los caballos.
Quizá les hubiese ido mejor privatizando el Gobierno. A los ciudadanos, seguro.
martes, abril 04, 2006
La ligera pluma del concejal
Mientras el alcalde, Pedro Castro, le ha retirado la firma a la concejala de Medio Ambiente, Sandra Escudero, por problemas de partido y lo justifica con unas declaraciones difícilmente creíbles, el edil de Cultura, José Manuel Vázquez, anda metido en problemas por culpa de una pluma liviana, en exceso ligera.
Vázquez, ni corto ni perezoso, ha adjudicado a dedo la privatización del programa de fiestas y se ha tomado la molestia de firmar una carta en la que sugiere a los comerciantes de Getafe a que colaboren con la empresa que tiene previsto editar la publicación. O sea, desfachatez por partida doble.
El concejal ha permitido a una empresa editorial el uso del escudo del Ayuntamiento para publicitar un producto comercial privado, ha firmado un contrato sin contar con el visto bueno de la secretaria del Ayuntamiento, ni con la Junta de Gobierno local (solidaria, por cierto, de los errores del concejal) en el que, además, no coinciden los ejemplares con los que ofrece la empresa a los comerciantes y participa directamente del fraude. Y para intentar salir del atolladero piensa poner en marcha un concurso que legitime el proceso. Algo que ya ha nacido viciado y que no tiene visos de solución, por la actitud negligente del responsable de la Cultura en nuestro municipio.
Si tuviera sensatez, dimitiría. Por amparar actuaciones que benefician a una empresa determinada en detrimento de otras; justo lo contrario del mandato exigido por los ciudadanos y ciudadanas de Getafe cuando le eligieron como cargo público: velar por el bien general, por coaccionar a los comerciantes a través de una carta con su firma, por tomar decisiones arbitrarias.
Debería dimitir.
Vázquez, ni corto ni perezoso, ha adjudicado a dedo la privatización del programa de fiestas y se ha tomado la molestia de firmar una carta en la que sugiere a los comerciantes de Getafe a que colaboren con la empresa que tiene previsto editar la publicación. O sea, desfachatez por partida doble.
El concejal ha permitido a una empresa editorial el uso del escudo del Ayuntamiento para publicitar un producto comercial privado, ha firmado un contrato sin contar con el visto bueno de la secretaria del Ayuntamiento, ni con la Junta de Gobierno local (solidaria, por cierto, de los errores del concejal) en el que, además, no coinciden los ejemplares con los que ofrece la empresa a los comerciantes y participa directamente del fraude. Y para intentar salir del atolladero piensa poner en marcha un concurso que legitime el proceso. Algo que ya ha nacido viciado y que no tiene visos de solución, por la actitud negligente del responsable de la Cultura en nuestro municipio.
Si tuviera sensatez, dimitiría. Por amparar actuaciones que benefician a una empresa determinada en detrimento de otras; justo lo contrario del mandato exigido por los ciudadanos y ciudadanas de Getafe cuando le eligieron como cargo público: velar por el bien general, por coaccionar a los comerciantes a través de una carta con su firma, por tomar decisiones arbitrarias.
Debería dimitir.
El embrutecimiento de una ciudad
Resulta increíble cómo un Gobierno, en este caso municipal, es capaz de poner patas arriba todo un municipio. Los responsables políticos responden, a cada problema, con otro más grande; a cada información, con declaraciones sonrojantes; a cada protesta, con amenazas veladas; a cada acusación, con huidas hacia adelante; a cada sugerencia, con demagogia; y a cada necesidad, con ignorancia.
Getafe es, políticamente hablando, una ciudad descabezada. Resulta escandaloso asomarse a las páginas de los periódicos locales y ver las informaciones que, una vez sí y otra también, ponen en tela de juicio la actuación de nuestros gobernantes, a quienes, en algunos casos, se les vinculan con presuntos delitos y posibles tratos de favor.
¡Menudo panorama!
Han sido, las últimas, unas semanas de auténtico caos, de embrutecimiento de la ciudad, en el sentido más literal del término. Y quienes deben velar por que las aguas bajen tranquilas, son quienes más se ocupan de revolver el río. Y ya lo dice el refrán: “A río revuelto, ganancia de pescadores”. Por lo que hay quien se ha venido ocupando durante los últimos años de tener la caña más larga y dejar atada y bien atada su barca en los mejores cotos de pesca del municipio, algo que con toda seguridad no es ético y quién sabe si será legal.
Diferentes afirmaciones públicas de los primeros espadas del PSOE local han dejado auténticas bombas de relojería en el entorno urbanístico, social y mediático de la localidad. Unas declaraciones que no han estado marcadas, ni mucho menos, por la prudencia que se le debe exigir a un cargo público. Mensajes con doble sentido que no han hecho más que enredar la ya de por sí complicada situación por la que atraviesa Getafe.
Y además, se toman la libertad de asegurar que los periodistas no se preocupan por cuidar la objetividad. Ellos, con manifestaciones tendenciosas y seguramente intencionadas, se permiten el lujo de abanderar el espíritu de la libertad de expresión. Y los inveraces son los demás… a quienes no se cortan un pelo en vetar si no responden a sus intereses y pasan por el tamiz de “su verdad”.
El ciudadano de a pie, ése que sólo pasa por el entorno de la calle Madrid y de la plaza de la Constitución en fines de semana y cuando el tiempo lo permite, está harto de tanta chapuza, de tanta información cruzada y de tanta confusión. Y pide claridad, algo que no encuentra por ningún lado.
Sus gobernantes no les están dando el mejor ejemplo de seriedad y de dedicación a la “res pública”, embutidos como andan en diatribas mediáticas y en desmentidos y respuestas a las informaciones aparecidas en los medios de comunicación locales.
Perdidos al otro lado de la niebla.
Todo este abotargamiento de la vida municipal nos conduce a una situación de desgobierno, de desmesura y de descuido de otras funciones. Los vecinos y vecinas son los que, en definitiva, pagan el precio de la ineficacia y quienes sufren la falta de tino a la hora de proporcionarles lo que ellos demandan: tranquilidad.
Getafe es, políticamente hablando, una ciudad descabezada. Resulta escandaloso asomarse a las páginas de los periódicos locales y ver las informaciones que, una vez sí y otra también, ponen en tela de juicio la actuación de nuestros gobernantes, a quienes, en algunos casos, se les vinculan con presuntos delitos y posibles tratos de favor.
¡Menudo panorama!
Han sido, las últimas, unas semanas de auténtico caos, de embrutecimiento de la ciudad, en el sentido más literal del término. Y quienes deben velar por que las aguas bajen tranquilas, son quienes más se ocupan de revolver el río. Y ya lo dice el refrán: “A río revuelto, ganancia de pescadores”. Por lo que hay quien se ha venido ocupando durante los últimos años de tener la caña más larga y dejar atada y bien atada su barca en los mejores cotos de pesca del municipio, algo que con toda seguridad no es ético y quién sabe si será legal.
Diferentes afirmaciones públicas de los primeros espadas del PSOE local han dejado auténticas bombas de relojería en el entorno urbanístico, social y mediático de la localidad. Unas declaraciones que no han estado marcadas, ni mucho menos, por la prudencia que se le debe exigir a un cargo público. Mensajes con doble sentido que no han hecho más que enredar la ya de por sí complicada situación por la que atraviesa Getafe.
Y además, se toman la libertad de asegurar que los periodistas no se preocupan por cuidar la objetividad. Ellos, con manifestaciones tendenciosas y seguramente intencionadas, se permiten el lujo de abanderar el espíritu de la libertad de expresión. Y los inveraces son los demás… a quienes no se cortan un pelo en vetar si no responden a sus intereses y pasan por el tamiz de “su verdad”.
El ciudadano de a pie, ése que sólo pasa por el entorno de la calle Madrid y de la plaza de la Constitución en fines de semana y cuando el tiempo lo permite, está harto de tanta chapuza, de tanta información cruzada y de tanta confusión. Y pide claridad, algo que no encuentra por ningún lado.
Sus gobernantes no les están dando el mejor ejemplo de seriedad y de dedicación a la “res pública”, embutidos como andan en diatribas mediáticas y en desmentidos y respuestas a las informaciones aparecidas en los medios de comunicación locales.
Perdidos al otro lado de la niebla.
Todo este abotargamiento de la vida municipal nos conduce a una situación de desgobierno, de desmesura y de descuido de otras funciones. Los vecinos y vecinas son los que, en definitiva, pagan el precio de la ineficacia y quienes sufren la falta de tino a la hora de proporcionarles lo que ellos demandan: tranquilidad.
lunes, marzo 20, 2006
Perales es lo que tiene
Problemas, problemas, problemas… al hablar de Perales del Río, en Getafe, la inmensa mayoría de medios de comunicación se hacen eco de quejas vecinales, reivindicaciones ecologistas, escasez de dotaciones, abominables infraestructuras pegadas al barrio, lodos, vertidos ilegales, mosquitos… Sin ir más lejos, este periódico recoge las quejas ecologistas por el uso de armas químicas en La Marañosa y el acuerdo para la construcción de un campo de golf en suelo protegido. Casi nada.
El panorama no pinta nada halagüeño para unos vecinos que llevan años de luchas y reivindicaciones que hasta el momento no han servido para mucho. Se sienten, y no es para menos, abandonados por su Ayuntamiento.
Pero Perales del Río tiene algo más que todo eso, algo que va a marcar la política municipal en los próximos años: muchísimo suelo disponible.
Con la madre del cordero atada y bien atada, no extraña que el PSOE apueste en esta zona del municipio por un modelo de gestión de suelo que critica y niega en otros lugares y que se hartan de condenar Simancas y los suyos en la Comunidad: la Compensación.
¿Por qué el futuro desarrollo urbanístico de Perales del Río se va a aprobar (así lo pretenden los propietarios de suelo y las altas instancias municipales) por Compensación y en otras zonas como Molinos y Buenavista se ha aferrado Pedro Castro a la bandera de la expropiación como si fuese un clavo ardiendo? Una respuesta que puede estar en la titularidad de los terenos.
Los socios de Gobierno del PSG (Partido Socialista de Getafe) han avisado que en Perales apuestan por expropiar, como modelo más cercano a sus propuestas de izquierda. Y a tenor de cómo se presentan las encuestas previas a las elecciones, han empezado a sonar las alarmas para acelerar el proceso de desarrollo en Perales del Río. No vaya a ser que alguien quiera torpedear un negocio inmobiliario altamente rentable, para algunos.
Son estas diatribas las que tienen enfrascados y atareados a los munícipes que nos gobiernan, mucho más que las necesidades vecinales, que maquillan con mociones plenarias, solicitudes, exigencias y demandas a las otras Administraciones (fundamentalmente a la regional, del PP).
Porque Perales es lo que tiene: suelo, mucho suelo.
El panorama no pinta nada halagüeño para unos vecinos que llevan años de luchas y reivindicaciones que hasta el momento no han servido para mucho. Se sienten, y no es para menos, abandonados por su Ayuntamiento.
Pero Perales del Río tiene algo más que todo eso, algo que va a marcar la política municipal en los próximos años: muchísimo suelo disponible.
Con la madre del cordero atada y bien atada, no extraña que el PSOE apueste en esta zona del municipio por un modelo de gestión de suelo que critica y niega en otros lugares y que se hartan de condenar Simancas y los suyos en la Comunidad: la Compensación.
¿Por qué el futuro desarrollo urbanístico de Perales del Río se va a aprobar (así lo pretenden los propietarios de suelo y las altas instancias municipales) por Compensación y en otras zonas como Molinos y Buenavista se ha aferrado Pedro Castro a la bandera de la expropiación como si fuese un clavo ardiendo? Una respuesta que puede estar en la titularidad de los terenos.
Los socios de Gobierno del PSG (Partido Socialista de Getafe) han avisado que en Perales apuestan por expropiar, como modelo más cercano a sus propuestas de izquierda. Y a tenor de cómo se presentan las encuestas previas a las elecciones, han empezado a sonar las alarmas para acelerar el proceso de desarrollo en Perales del Río. No vaya a ser que alguien quiera torpedear un negocio inmobiliario altamente rentable, para algunos.
Son estas diatribas las que tienen enfrascados y atareados a los munícipes que nos gobiernan, mucho más que las necesidades vecinales, que maquillan con mociones plenarias, solicitudes, exigencias y demandas a las otras Administraciones (fundamentalmente a la regional, del PP).
Porque Perales es lo que tiene: suelo, mucho suelo.
martes, febrero 07, 2006
La política urbanística municipal funciona con dos varas de medir
El Ayuntamiento de Getafe ha aprobado, con la abstención del PP, lo que han venido a llamar “monetarización” del aprovechamiento urbanístico en Planeamiento Urbanístico del ámbito de actuación remitido AA.01 El Rosón del PGOU de Getafe, que es gestionado mediante el sistema de compensación.
En concreto, el diez por ciento del suelo, que vende a los propietarios de la Junta, algunos de ellos ex concejales socialistas de Getafe, al precio de 1.140 euros cada metro cuadrado. Hay quien dice que el Ayuntamiento ha dejado de ingresar dinero y que, por ende, los ex socialistas se lo han ahorrado, pues el precio de ese suelo ronda ya los 2.000 euros el metro. Ahí se van a construir 2.400 viviendas en la zona noroeste de la ciudad, junto a los desarrollos de Kelvinator y El Bercial.
Pero al precio del suelo hay que sumarle muchas más cosas:
El sistema elegido para el cambio de uso de suelo y su posterior transformación en áreas de viviendas choca abiertamente con la idea que desde el Ayuntamiento se está trasladando respecto a sus actuaciones en otros desarrollos planificados. Independientemente de las especiales características del ámbito en el que se actúe y de la facilidades o dificultades que se puedan encontrar a la hora de poner en el mercado las viviendas, es del todo claro que desde el Consistorio se aplican dos varas de medir en su política urbanística. Y ahí tiene mucho que ver la titularidad del suelo que se pretende transformar.
Se ha hartado de decir nuestro Gobierno municipal (a través de una campaña de publicidad institucional en medios de comunicación locales en octubre y noviembre de 2004) que está tremendamente preocupado por dar “satisfacción a los ciudadanos en su demanda de vivienda protegida” y en esa línea “entiende que sólo el concurso público garantiza la igualdad de oportunidades de todos los demandantes de vivienda protegida, en las mejores condiciones de precio y calidad”.
Y es aquí donde nos preguntamos: ¿es que los demandantes de vivienda protegida que busquen las mejores condiciones de precio y calidad no pueden residir en El Rosón? Un desarrollo urbanístico en el que se van a constituir hasta ocho Juntas de Compensación diferentes que permitan poner en el mercado alrededor de 2.400 viviendas.
Pero hay más. En la idea del nuevo parque residencial hay truco añadido. Hablan los nuevos propietarios del suelo que su idea pretende sacar del anquilosamiento a un área industrial totalmente degradada y transformarla en un conjunto residencial de primera línea. De ahí que, según manifiestan, las industrias de El Rosón saldrán a otras zonas de la ciudad. Pero no.
Casi todas las empresas con fachada a la carretera de Toledo van a seguir donde están: Automóviles Uceda, Azulejos Peña, Ford Mundomotor, Hyundai, Alteconsa, Rocinsa... van a seguir formando parte del entramado industrial de esa zona de la ciudad, aunque se les obligará a hacer importantes modificaciones en sus instalaciones. Y si ahora nos dicen que El Rosón es un núcleo atípico rodeado de áreas residenciales, ¿qué pasará cuando estas industrias tengan adosadas 2.400 nuevas viviendas?
A ti sí, a ti no
Pero volvamos a la cuestión principal. Después de la puesta en ejecución del polígono El Bercial Universidad, que se desarrolló por Compensación, el Gobierno municipal, en voz de su concejal de Urbanismo, Francisco Hita, aseveró que “ningún desarrollo más” se haría por ese sistema. Y el Gobierno municipal esgrime como bandera la aprobación del Consorcio público para la construcción de 10.000 viviendas en los ámbitos conocidos como Los Molinos-Buenavista (el primero, junto a la estación de El Casar en la zona norte y el segundo en los límites del Sector 3 con la vecina ciudad de Leganés). ¿Y El Rosón? Ahí no toca. Sus ocho Juntas de Compensación van a ser todo un claro ejemplo de la disyuntiva urbanística.
Y qué decir de Perales del Río. El convenio del campo de golf, donde se permutan terrenos rústicos (que bien podrían ser expropiados al precio que marca la Ley) por la cesión de uso de suelo residencial para la construcción de 400 viviendas libres marca un hito en el planeamiento urbanístico local. Lo que algunos han denominado “pelotazo” (en clara concordancia con el deporte de los palos) nos puede dar una idea de cuáles son las previsiones para esa barrio.
De momento, Izquierda Unida, socio de Gobierno de los socialistas ha pedido en repetidas ocasiones que “el desarrollo urbanístico de Perales del Río, donde se levantarán 12.000 viviendas se ejecute mediante el sistema de expropiación, como único aval para garantizar el acceso de los getafenses a una vivienda de protección pública. Santos Vázquez, concejal de Urbanismo, ha querido matizar en algunas de sus intervenciones relativas a Perales que para la construcción de equipamientos e infraestructuras la Compensación es un sistema más adecuado ¿?, abriendo la puerta a ese modelo de gestión.
La patata caliente de la política urbanística local sigue en el tejado de quienes la desarrollan, y que como dicen son “los únicos legitimados para ello”. Las explicaciones de porqué hacen lo que hacen deberán dárselas a los vecinos. Y esperamos que así sea siempre.
En concreto, el diez por ciento del suelo, que vende a los propietarios de la Junta, algunos de ellos ex concejales socialistas de Getafe, al precio de 1.140 euros cada metro cuadrado. Hay quien dice que el Ayuntamiento ha dejado de ingresar dinero y que, por ende, los ex socialistas se lo han ahorrado, pues el precio de ese suelo ronda ya los 2.000 euros el metro. Ahí se van a construir 2.400 viviendas en la zona noroeste de la ciudad, junto a los desarrollos de Kelvinator y El Bercial.
Pero al precio del suelo hay que sumarle muchas más cosas:
El sistema elegido para el cambio de uso de suelo y su posterior transformación en áreas de viviendas choca abiertamente con la idea que desde el Ayuntamiento se está trasladando respecto a sus actuaciones en otros desarrollos planificados. Independientemente de las especiales características del ámbito en el que se actúe y de la facilidades o dificultades que se puedan encontrar a la hora de poner en el mercado las viviendas, es del todo claro que desde el Consistorio se aplican dos varas de medir en su política urbanística. Y ahí tiene mucho que ver la titularidad del suelo que se pretende transformar.
Se ha hartado de decir nuestro Gobierno municipal (a través de una campaña de publicidad institucional en medios de comunicación locales en octubre y noviembre de 2004) que está tremendamente preocupado por dar “satisfacción a los ciudadanos en su demanda de vivienda protegida” y en esa línea “entiende que sólo el concurso público garantiza la igualdad de oportunidades de todos los demandantes de vivienda protegida, en las mejores condiciones de precio y calidad”.
Y es aquí donde nos preguntamos: ¿es que los demandantes de vivienda protegida que busquen las mejores condiciones de precio y calidad no pueden residir en El Rosón? Un desarrollo urbanístico en el que se van a constituir hasta ocho Juntas de Compensación diferentes que permitan poner en el mercado alrededor de 2.400 viviendas.
Pero hay más. En la idea del nuevo parque residencial hay truco añadido. Hablan los nuevos propietarios del suelo que su idea pretende sacar del anquilosamiento a un área industrial totalmente degradada y transformarla en un conjunto residencial de primera línea. De ahí que, según manifiestan, las industrias de El Rosón saldrán a otras zonas de la ciudad. Pero no.
Casi todas las empresas con fachada a la carretera de Toledo van a seguir donde están: Automóviles Uceda, Azulejos Peña, Ford Mundomotor, Hyundai, Alteconsa, Rocinsa... van a seguir formando parte del entramado industrial de esa zona de la ciudad, aunque se les obligará a hacer importantes modificaciones en sus instalaciones. Y si ahora nos dicen que El Rosón es un núcleo atípico rodeado de áreas residenciales, ¿qué pasará cuando estas industrias tengan adosadas 2.400 nuevas viviendas?
A ti sí, a ti no
Pero volvamos a la cuestión principal. Después de la puesta en ejecución del polígono El Bercial Universidad, que se desarrolló por Compensación, el Gobierno municipal, en voz de su concejal de Urbanismo, Francisco Hita, aseveró que “ningún desarrollo más” se haría por ese sistema. Y el Gobierno municipal esgrime como bandera la aprobación del Consorcio público para la construcción de 10.000 viviendas en los ámbitos conocidos como Los Molinos-Buenavista (el primero, junto a la estación de El Casar en la zona norte y el segundo en los límites del Sector 3 con la vecina ciudad de Leganés). ¿Y El Rosón? Ahí no toca. Sus ocho Juntas de Compensación van a ser todo un claro ejemplo de la disyuntiva urbanística.
Y qué decir de Perales del Río. El convenio del campo de golf, donde se permutan terrenos rústicos (que bien podrían ser expropiados al precio que marca la Ley) por la cesión de uso de suelo residencial para la construcción de 400 viviendas libres marca un hito en el planeamiento urbanístico local. Lo que algunos han denominado “pelotazo” (en clara concordancia con el deporte de los palos) nos puede dar una idea de cuáles son las previsiones para esa barrio.
De momento, Izquierda Unida, socio de Gobierno de los socialistas ha pedido en repetidas ocasiones que “el desarrollo urbanístico de Perales del Río, donde se levantarán 12.000 viviendas se ejecute mediante el sistema de expropiación, como único aval para garantizar el acceso de los getafenses a una vivienda de protección pública. Santos Vázquez, concejal de Urbanismo, ha querido matizar en algunas de sus intervenciones relativas a Perales que para la construcción de equipamientos e infraestructuras la Compensación es un sistema más adecuado ¿?, abriendo la puerta a ese modelo de gestión.
La patata caliente de la política urbanística local sigue en el tejado de quienes la desarrollan, y que como dicen son “los únicos legitimados para ello”. Las explicaciones de porqué hacen lo que hacen deberán dárselas a los vecinos. Y esperamos que así sea siempre.
jueves, enero 19, 2006
El alcalde Juan Simón
Nada bien deben marcharle las encuestas al PSOE de Getafe, cuando su secretario general y alcalde de la localidad, Pedro Castro, a quince meses vista de la celebración de las elecciones municipales se apresura a anunciar el estudio “informativo” para el soterramiento de la Autovía a Toledo (A-42) a su paso por esta localidad. No parece todavía momento de gastar una bala tan importante como esa para presentar el inicio de una idea que cuando tome cuerpo y forma habrá pasado mucho tiempo, más del necesario, como ocurre siempre en estas situaciones.
Oportunidades temporales al margen, la concatenación de factores en una ciudad como Getafe en la que el Gobierno local anda día sí y día también en el ojo del huracán, no dejan otra salida al “jefe”. Como el “enterrador” de la copla que hiciese popular Antonio Molina, el “Juan Simón” de la zona sur vuelve a oficiar de sepulturero urbanístico y ofrece a sus vecinos la idea de poner tierra sobre el asfalto de la A-42. Tierra y ladrillos, a buen seguro.
Castro, ni corto ni perezoso ha ido al Ministerio de Fomento a hacerse la foto… con Simancas (¡qué cansino!) en una nueva aparición pública de las muchas que han protagonizado los dos socialistas en los últimos quince días. Y lo ha hecho aún a sabiendas que será Getafe, sólo Getafe, la encargada de poner la “pasta” si quiere seguir adelante con la idea.
Ya lo dijo la ministra, Magdalena Alvarez, y así se ratificó en el protocolo de intenciones firmado hace ocho meses. Fomento “da permiso” a Pedro Castro y su equipo de concejales para que haga con la Autovía de Toledo lo que buenamente quiera, pero de aportar… ni un euro.
Y aquí empieza el lío.
Castro se “hartó” de criticar al Gobierno del PP cuando declinó financiar el enterramiento de la vía del ferrocarril. Francisco Alvarez Cascos, por aquel entonces, titular de Fomento, fue quien se llevó todas las “lindezas” del Gobierno getafeño. ¿Y ahora? Será que la señora Magdalena Alvarez (¡hay qué ver con el apellido)!, mucho más guapa que Cascos (eso, por descontado) es del PSOE, y por eso…
El ínclito alcalde asegura que no “quiere meter en el compromiso” ni a Fomento ni al PSM (Partido Socialista de Madrid), pero sí ha pedido colaboración a la Comunidad de Madrid. ¡Tan fresco! Es del PSOE y el PSOE le ha dicho que no va a sufragar la obra. Y no sólo no lo critica, sino que acuden juntos a presentar el estudio. ¿Y el PP? ¿Y su socio de Gobierno local, IU? No fueron invitados. Qué descortesía.
Conseguir la friolera de 150 millones de euros para que los coches pasen por debajo del municipio de Getafe no va a ser nada sencillo. Está claro que tal cantidad de dinero no llega sino de plusvalías por la venta de suelo. El mismo suelo que se liberaría al soterrar la autovía. Viviendas, oficinas, centros comerciales y otras instalaciones similares tienen cabida en los 4 millones de metros cuadrados de suelo que podrían quedar en superficie. ¡Menuda tajada!
Juan Simón, perdón, Pedro Castro ha afirmado que no se harán viviendas en esa operación, pero nada ha dicho de otras edificaciones como las anteriormente descritas y en las que se van a cruzar muchos intereses públicos y privados.
Es por todo eso que, con tanto tiempo para la elección del nuevo alcalde y de los nuevos concejales, llame la atención la puesta en la escena pública de este nuevo “invitado” al baile político en Getafe.
Oportunidades temporales al margen, la concatenación de factores en una ciudad como Getafe en la que el Gobierno local anda día sí y día también en el ojo del huracán, no dejan otra salida al “jefe”. Como el “enterrador” de la copla que hiciese popular Antonio Molina, el “Juan Simón” de la zona sur vuelve a oficiar de sepulturero urbanístico y ofrece a sus vecinos la idea de poner tierra sobre el asfalto de la A-42. Tierra y ladrillos, a buen seguro.
Castro, ni corto ni perezoso ha ido al Ministerio de Fomento a hacerse la foto… con Simancas (¡qué cansino!) en una nueva aparición pública de las muchas que han protagonizado los dos socialistas en los últimos quince días. Y lo ha hecho aún a sabiendas que será Getafe, sólo Getafe, la encargada de poner la “pasta” si quiere seguir adelante con la idea.
Ya lo dijo la ministra, Magdalena Alvarez, y así se ratificó en el protocolo de intenciones firmado hace ocho meses. Fomento “da permiso” a Pedro Castro y su equipo de concejales para que haga con la Autovía de Toledo lo que buenamente quiera, pero de aportar… ni un euro.
Y aquí empieza el lío.
Castro se “hartó” de criticar al Gobierno del PP cuando declinó financiar el enterramiento de la vía del ferrocarril. Francisco Alvarez Cascos, por aquel entonces, titular de Fomento, fue quien se llevó todas las “lindezas” del Gobierno getafeño. ¿Y ahora? Será que la señora Magdalena Alvarez (¡hay qué ver con el apellido)!, mucho más guapa que Cascos (eso, por descontado) es del PSOE, y por eso…
El ínclito alcalde asegura que no “quiere meter en el compromiso” ni a Fomento ni al PSM (Partido Socialista de Madrid), pero sí ha pedido colaboración a la Comunidad de Madrid. ¡Tan fresco! Es del PSOE y el PSOE le ha dicho que no va a sufragar la obra. Y no sólo no lo critica, sino que acuden juntos a presentar el estudio. ¿Y el PP? ¿Y su socio de Gobierno local, IU? No fueron invitados. Qué descortesía.
Conseguir la friolera de 150 millones de euros para que los coches pasen por debajo del municipio de Getafe no va a ser nada sencillo. Está claro que tal cantidad de dinero no llega sino de plusvalías por la venta de suelo. El mismo suelo que se liberaría al soterrar la autovía. Viviendas, oficinas, centros comerciales y otras instalaciones similares tienen cabida en los 4 millones de metros cuadrados de suelo que podrían quedar en superficie. ¡Menuda tajada!
Juan Simón, perdón, Pedro Castro ha afirmado que no se harán viviendas en esa operación, pero nada ha dicho de otras edificaciones como las anteriormente descritas y en las que se van a cruzar muchos intereses públicos y privados.
Es por todo eso que, con tanto tiempo para la elección del nuevo alcalde y de los nuevos concejales, llame la atención la puesta en la escena pública de este nuevo “invitado” al baile político en Getafe.
viernes, enero 13, 2006
El PSOE contra Güemes
No sabe el PSOE por dónde hincarle el diente al Gobierno popular de la Comunidad de Madrid. O mejor dicho, no sabe cómo hacer para aparecer en portada en los medios de comunicación. El último en agarrar el ariete y andar a arreones ha sido el portavoz Rafael Simancas. Y lo ha hecho pidiendo la dimisión de los consejeros de Empleo y Mujer, Juan José Güemes y de Vivienda, Mariano Zabía.
Algo debe tener Güemes que sus adversarios políticos temen. No es la primera vez que el PSOE dirige su artillería contra el titular de la Consejería de Empleo. Hace varias semanas fueron los alcaldes del sur al completo los que quisieron ponerle en entredicho. Y claro, como esa estrategia falló (no lograron su objetivo de ponerle en el punto de mira de la opinión pública, antes al contrario), ahora es su “jefe de filas” el que vuelve a la carga.
Entre todos (portavoz, diputados, alcaldes y concejales) están haciendo “famoso” al “primo del Zumosol” (como le calificó el concejal de hacienda en Getafe, David Lucas), que se está “hinchando” a aparecer en medios de comunicación con las iniciativas y actuaciones en materia de Empleo y Mujer. Al poner su gestión en entredicho, el PSOE no hace sino reconocer todo lo que la Comunidad aporta a estos dos asuntos tan sensibles para la sociedad.
Además, la estrategia de Simancas al cargar contra los consejeros choca frontalmente con sus aspiraciones en Madrid. Su “enemigo” (en este caso, enemiga) es Esperanza Aguirre, la actual presidenta. Si aspira a arrebatarle el sillón no puede, o no debe, pisar escalones inferiores. Su obligación, como “jefe” de la oposición es seguirle los pasos a Aguirre, ponerse a su altura y pelear de “tú” a “tú” por decantar de su lado la opinión de los madrileños.
Cuestionando a sus “peones” (en este caso, consejeros) deja vía libre a la presidenta para elevar sus miras en Ferraz a las plantas superiores, donde se toman las decisiones a nivel nacional. Y ese es un caramelo demasiado apetecible como para que Esperanza Aguirre no haya dudado en darle cuantiosos bocados.
Las críticas de Simancas contra el consejero de vivienda ponen también en tela de juicio la política urbanística que el PSOE mantiene en algunos municipios donde gobierna, como es el caso de Getafe. La aprobación de un Consorcio entre la Comunidad y el Ayuntamiento getafeño para la promoción y desarrollo de 12.000 viviendas en dos sectores del término municipal les va a hacer caminar de la mano durante varios años, pagando por los errores que esta decisión política les acarrera.
El líder del PSM no debería encender más hogueras de las que ya arden por Madrid, no vaya a ser que tarde o temprano decida poner la mano en el fuego por algún compañero y acabe quemándose.
Y más aún porque, mientras Simancas sigue con su particular pelea “anti consejeros”, los aludidos no hacen sino subir enteros en la particular escala político-afectiva de la “jefa” de los populares madrileños. Favor que les hace.
Algo debe tener Güemes que sus adversarios políticos temen. No es la primera vez que el PSOE dirige su artillería contra el titular de la Consejería de Empleo. Hace varias semanas fueron los alcaldes del sur al completo los que quisieron ponerle en entredicho. Y claro, como esa estrategia falló (no lograron su objetivo de ponerle en el punto de mira de la opinión pública, antes al contrario), ahora es su “jefe de filas” el que vuelve a la carga.
Entre todos (portavoz, diputados, alcaldes y concejales) están haciendo “famoso” al “primo del Zumosol” (como le calificó el concejal de hacienda en Getafe, David Lucas), que se está “hinchando” a aparecer en medios de comunicación con las iniciativas y actuaciones en materia de Empleo y Mujer. Al poner su gestión en entredicho, el PSOE no hace sino reconocer todo lo que la Comunidad aporta a estos dos asuntos tan sensibles para la sociedad.
Además, la estrategia de Simancas al cargar contra los consejeros choca frontalmente con sus aspiraciones en Madrid. Su “enemigo” (en este caso, enemiga) es Esperanza Aguirre, la actual presidenta. Si aspira a arrebatarle el sillón no puede, o no debe, pisar escalones inferiores. Su obligación, como “jefe” de la oposición es seguirle los pasos a Aguirre, ponerse a su altura y pelear de “tú” a “tú” por decantar de su lado la opinión de los madrileños.
Cuestionando a sus “peones” (en este caso, consejeros) deja vía libre a la presidenta para elevar sus miras en Ferraz a las plantas superiores, donde se toman las decisiones a nivel nacional. Y ese es un caramelo demasiado apetecible como para que Esperanza Aguirre no haya dudado en darle cuantiosos bocados.
Las críticas de Simancas contra el consejero de vivienda ponen también en tela de juicio la política urbanística que el PSOE mantiene en algunos municipios donde gobierna, como es el caso de Getafe. La aprobación de un Consorcio entre la Comunidad y el Ayuntamiento getafeño para la promoción y desarrollo de 12.000 viviendas en dos sectores del término municipal les va a hacer caminar de la mano durante varios años, pagando por los errores que esta decisión política les acarrera.
El líder del PSM no debería encender más hogueras de las que ya arden por Madrid, no vaya a ser que tarde o temprano decida poner la mano en el fuego por algún compañero y acabe quemándose.
Y más aún porque, mientras Simancas sigue con su particular pelea “anti consejeros”, los aludidos no hacen sino subir enteros en la particular escala político-afectiva de la “jefa” de los populares madrileños. Favor que les hace.
lunes, diciembre 19, 2005
Cargos de des…confianza
La aprobación de las cuentas municipales pone al descubierto, un año sí y otro también, la desproporcionalidad existente en el Consistorio getafeño. Los sueldos y complementos percibidos por los cargos de confianza hacen de este grupo de asalariados un cuerpo de “élite” en la administración local. Ellos solos (no llegan a la centena) se van a “comer” en 2005 un 5 por ciento de las cuentas del Ayuntamiento; o lo que es lo mismo, más de dos millones y medio de euros (450 millones de las antiguas pesetas). Y que conste que no sumamos los cerca de 80 jefes de diferentes secciones (merecen capítulo aparte), pues éstos, a su sueldo oficial, añaden importantes “bufandas” por disponibilidad y destino.
Cinco de cada cien euros que entren en las arcas municipales irán a parar al bolsillo de estos cargos, contratados a dedo y cuya labor suele estar en entredicho. Los sindicatos se han hartado de criticar el imparable aumento de esta modalidad laboral, pues engordan de manera alarmante el capítulo de personal en el Ayuntamiento y su rendimiento es inversamente proporcional a los sueldos que perciben.
¿Para qué necesitan los vecinos de Getafe un coordinador de Acción en Barrios? ¿Y otro de Casas Regionales? ¿Son imprescindibles para el normal funcionamiento de la ciudad? Directores, jefes, coordinadores... todos ellos copan los cargos intermedios en la escala de mando en el Ayuntamiento. Trabajan en sintonía con los concejales respectivos y son quienes “apagan” los posibles fuegos en el quehacer cotidiano de los políticos.
Y si la labor es muy similar ¿para qué necesita la ciudad que dos personas cobren por ejecutar acciones parecidas? Así no es de extrañar que el apartado de personal del Ayuntamiento suba cada año de manera espectacular, mientras se recortan partidas en otros puntos que podrían ser también importantes a la hora de hacer ciudad. Los pequeños detalles son los que suelen hacer grandes a los políticos y aquello que representan. Y la ciudad está necesitada de esos pequeños detalles que cada legislatura van quedando aparcados porque las partidas municipales no contemplan gasto alguno para esos conceptos.
Es mejor pagar favores políticos y seguir manteniendo un control férreo de la vida municipal. Claro que, lo mejor, no siempre resulta lo más efectivo.
Una reducción de los cargos de confianza, hasta situarlos en su justa medida, no sólo supondría aliviar las maltrechas arcas de la administración local, sino daría también un golpe de efecto importante en la opinión pública y en la imagen que los ciudadanos tienen del funcionamiento del Consistorio.
Hay empresas privadas que para devolver favores prestados a lo largo de los últimos años a través de adjudicaciones y trabajos para el Ayuntamiento a buen seguro no tendrían problema alguno en acoger a estos trabajadores. La duda esa: ¿les importaría a ellos?
Cinco de cada cien euros que entren en las arcas municipales irán a parar al bolsillo de estos cargos, contratados a dedo y cuya labor suele estar en entredicho. Los sindicatos se han hartado de criticar el imparable aumento de esta modalidad laboral, pues engordan de manera alarmante el capítulo de personal en el Ayuntamiento y su rendimiento es inversamente proporcional a los sueldos que perciben.
¿Para qué necesitan los vecinos de Getafe un coordinador de Acción en Barrios? ¿Y otro de Casas Regionales? ¿Son imprescindibles para el normal funcionamiento de la ciudad? Directores, jefes, coordinadores... todos ellos copan los cargos intermedios en la escala de mando en el Ayuntamiento. Trabajan en sintonía con los concejales respectivos y son quienes “apagan” los posibles fuegos en el quehacer cotidiano de los políticos.
Y si la labor es muy similar ¿para qué necesita la ciudad que dos personas cobren por ejecutar acciones parecidas? Así no es de extrañar que el apartado de personal del Ayuntamiento suba cada año de manera espectacular, mientras se recortan partidas en otros puntos que podrían ser también importantes a la hora de hacer ciudad. Los pequeños detalles son los que suelen hacer grandes a los políticos y aquello que representan. Y la ciudad está necesitada de esos pequeños detalles que cada legislatura van quedando aparcados porque las partidas municipales no contemplan gasto alguno para esos conceptos.
Es mejor pagar favores políticos y seguir manteniendo un control férreo de la vida municipal. Claro que, lo mejor, no siempre resulta lo más efectivo.
Una reducción de los cargos de confianza, hasta situarlos en su justa medida, no sólo supondría aliviar las maltrechas arcas de la administración local, sino daría también un golpe de efecto importante en la opinión pública y en la imagen que los ciudadanos tienen del funcionamiento del Consistorio.
Hay empresas privadas que para devolver favores prestados a lo largo de los últimos años a través de adjudicaciones y trabajos para el Ayuntamiento a buen seguro no tendrían problema alguno en acoger a estos trabajadores. La duda esa: ¿les importaría a ellos?
jueves, diciembre 01, 2005
Ayuntamientos excelentes
El Ayuntamiento de Alcobendas acaba de recibir la Medalla de Oro Excelencia y Calidad, que concede el Club de Excelencia en Gestión. La importancia de esta distinción radica en que en nuestro país tan sólo hay once organizaciones que la posean y en el caso de las Administraciones locales, los Ayuntamientos de Alcobendas y Liverpool son los únicos que han recibido el reconocimiento.
Este es un dato que pone de manifiesto la importancia del servicio al ciudadano para cualquier administración, pero mucho más en el caso de la más cercana al vecino, la local. Una apuesta seria y comprometida por ofrecer servicios de calidad y facilitar la vida al vecino es sinónimo de recompensa. De ahí la distinción de Alcobendas.
Es este Ayuntamiento ejemplo de proporcionalidad y funcionalidad. Desde un nivel de exigencia muy por encima del que se ofrece en la mayoría de consistorios, nos encontramos con un concepto vanguardista en lo relativo a la relación ayuntamiento-ciudadanos.
Pero hay más. La apuesta por las nuevas tecnologías de la información han convertido a Alcobendas en el único municipio español que ha conseguido instalar un puesto cibernético de servicios en la sede de Naciones Unidas en Nueva Cork. Casi nada. Está claro que el modelo funciona y que los réditos políticos están a la vista.
No es Alcobendas el único municipio madrileño que apuesta por la sociedad de la información y la aplicación de las nuevas tecnologías. Con el calificativo de “Ciudad digital”, Leganés ha realizado una inversión importante en la aplicación de nuevas formas de comunicación. Internet y todo lo que la red de redes ofrece ha permitido que Leganés se coloque a la vanguardia de la información digital. La aplicación de programas que facilitan la labor de trabajadores municipales y vecinos, a través de cursos formativos, obtención de certificados on line, conexiones seguras… diferentes materias que hacen de Leganés un portal virtual.
Pinto, en su afán por crecer en cantidad y calidad, también ha hecho un importante esfuerzo en materia de comunicación e Internet, al igual que Fuenlabrada, que trabaja en la mejora de la accesibilidad de sus recursos informáticos y tecnológicos a personas con discapacidad.
Otras localidades como Pozuelo, Boadilla o Majadahonda también han mostrado una especial visión en todo lo relativo a las nuevas tecnologías de la información
Esta línea de preocupación por hacer de la comunicación y el servicio al ciudadano una de las principales áreas de trabajo es obligación de las Administraciones.
El rápido y constante avance de la sociedad obliga a un esfuerzo complementario a la hora de planificar el modelo de gestión en cada localidad y poner todos esos avances a disposición de la ciudadanía.
La “excelencia” no es sino una muestra de aplicar los recursos municipales a las necesidades de la población. Todos los premios que nuestros ayuntamientos reciban por este motivo servirán para corroborar que se va por el camino correcto.
Este es un dato que pone de manifiesto la importancia del servicio al ciudadano para cualquier administración, pero mucho más en el caso de la más cercana al vecino, la local. Una apuesta seria y comprometida por ofrecer servicios de calidad y facilitar la vida al vecino es sinónimo de recompensa. De ahí la distinción de Alcobendas.
Es este Ayuntamiento ejemplo de proporcionalidad y funcionalidad. Desde un nivel de exigencia muy por encima del que se ofrece en la mayoría de consistorios, nos encontramos con un concepto vanguardista en lo relativo a la relación ayuntamiento-ciudadanos.
Pero hay más. La apuesta por las nuevas tecnologías de la información han convertido a Alcobendas en el único municipio español que ha conseguido instalar un puesto cibernético de servicios en la sede de Naciones Unidas en Nueva Cork. Casi nada. Está claro que el modelo funciona y que los réditos políticos están a la vista.
No es Alcobendas el único municipio madrileño que apuesta por la sociedad de la información y la aplicación de las nuevas tecnologías. Con el calificativo de “Ciudad digital”, Leganés ha realizado una inversión importante en la aplicación de nuevas formas de comunicación. Internet y todo lo que la red de redes ofrece ha permitido que Leganés se coloque a la vanguardia de la información digital. La aplicación de programas que facilitan la labor de trabajadores municipales y vecinos, a través de cursos formativos, obtención de certificados on line, conexiones seguras… diferentes materias que hacen de Leganés un portal virtual.
Pinto, en su afán por crecer en cantidad y calidad, también ha hecho un importante esfuerzo en materia de comunicación e Internet, al igual que Fuenlabrada, que trabaja en la mejora de la accesibilidad de sus recursos informáticos y tecnológicos a personas con discapacidad.
Otras localidades como Pozuelo, Boadilla o Majadahonda también han mostrado una especial visión en todo lo relativo a las nuevas tecnologías de la información
Esta línea de preocupación por hacer de la comunicación y el servicio al ciudadano una de las principales áreas de trabajo es obligación de las Administraciones.
El rápido y constante avance de la sociedad obliga a un esfuerzo complementario a la hora de planificar el modelo de gestión en cada localidad y poner todos esos avances a disposición de la ciudadanía.
La “excelencia” no es sino una muestra de aplicar los recursos municipales a las necesidades de la población. Todos los premios que nuestros ayuntamientos reciban por este motivo servirán para corroborar que se va por el camino correcto.
domingo, noviembre 27, 2005
El Ayuntamiento les torea
Dentro de la particular cruzada que diferentes colectivos y asociaciones vecinales han emprendido contra la política social y vecinal del Gobierno municipal, cobra especial relevancia la protesta de los ciudadnos que residen en el entorno de la Plaza de Toros, en el barrio de El Casar.
Tan enfadados están con Pedro Castro y su grupo de concejales que han llevado su malestar a la red de redes, creando un blog informativo y de opinión. Bajo el nombre de elayuntamientonostorea.blogspot.com han decidido elevar a internet sus protestas.
Los vecinos afirman sentirse engañados por el Ayuntamiento en todo lo relativo al uso que sobre esa instalación municipal se les había prometido. Ya en el año 2002, Pedro Castro les firmó una carta de su puño y letra en la que les aseguraba que en la Plaza de toros no se habilitaría ningún espacio de ocio relacionado con pubs, discotecas ni nada parecido. Ahora, los vecinos esgrimen esa carta para dar una muestra del engaño que dicen sufrir por parte de la Administración local.
Su enfado se multiplica con creces cuando hablan del hijo del alcalde, David Castro, concejal del barrio Getafe Norte. Le acusan de “torearles”, (de ahí el peculiar nombre de su cuaderno de bitácora en la red) y de ausentarse en las reuniones pactadas con los representantes vecinales. Así, dicen, y no les falta razón, que no necesitan concejales que velen por sus intereses.
El tercer punto de su momumental “cabreo” llega cuando hablan de la figura del presidente de la Asociación de Vecinos de Getafe Norte, aquien le acusan de estar más preocupado de contentar al Ayuntamiento que de trabajar por los intereses de los vecinos. Además, le relacionan con funciones ajenas, más próximas a la construcción de viviendas en nuevos barrios que de estar centrado en las necesidades de Getafe Norte.
Son vecinos que se enbcuentran desencantados por la forma en la que el Ayuntamiento está gestionando un problema que dice, no debería haberse generado. El uso de la Plaza de Toros como “discoteca de verano” ha incumplido las ordenanzas mediomabientales en materia de ruidos. Ahí es donde inciden cuando demandan la eliminación de nuevos usos del coso taurino.
Porque la empresa que ha estado trabajando durante todo el verano merced a una adjudicación directa (sin el pertinente concurso público para poder utilizar una instalación de estas características) ya ha anunciado en varios medios de comunicación que la experiencia piloto de esta verano piensan repetirla con más fuerza y contenidos durante la próxima campaña estival.
Los vecinos no están por la labor de consentirlo y llevan varias semanas alzando la voz para demandar actuaciones por parte de sus representantes municipales.
Por desgracia, el movimiento vecinal en el barrio de Getafe Norte no es el único que se está produciendo en nuestra localidad en los últimos tiempos. La creación de nuevas asociaciones y plataformas vecinales con un claro matiz reivindicativo pone en tela de juicio el modelo asociativo que lleva funcionando en Getafe los últiomos años.
Desde el Ayuntamiento, con su alcalde a la cabeza, se ha realizado un trabajo de acercamiento para que las asociaciones vecinales sean elementos de uso y disfrute del Gobierno municipal. A la cabeza de la mayoría de estas asociaciones se han colocado militantes del partido en el poder, que no dudan en mostrar en público sus estrechos vínculos de amistad con el alcalde y sus concejales y que, en algunos casos, han resultado “beneficiados” por la Administración local, bien en su persona o en sus familiares.
Con este panorama no es de extrañar que lo que en un principio deben ser instrumentos para que los vecinos puedan trabajar en su derecho y deber de reivindicar mejoras sociales, se conviertan en plataformas de propaganda y defensa del Gobierno municipal.
Lo peor de todo este asunto es que la aparición de las nuevas asociaciones y plataformas es vista desde el Consistorio como un ataque a los intereses de nuestros gobernantes y se oponen, con decisiones discutidas en muchos casos, a que puedan surgir voces nuevas en el tejido asociativo de la localidad.
El enfrentamiento con los vecinos está servido. Tanto es así que la supresión de los Consejos de barrio, hasta la aprobación del Reglamento de Participación Ciudadana y la aplicación de al Ley de Grandes Ciudades (en la que recientemente se ha incluido al municipio de Getafe por sus especiales carcaterísticas y dotaciones) ha vuleto a dejar muda una de las “patas” sobre las que se debe sustentar el modelo de participación vecinal.
Una muestra más de la necesidad que tiene el Gobierno local de reconducir una situación que se le está escapando de las manos, pero en lugar de apelar al diálogo y al entendimiento lo que se les ocurre es eliminar los cauces de comunicación con los vecinos, verdaderos artífices de que ellos estén donde están en estos momentos.
Como en el cuento tradicional, no quieren hacer caso del “Pepito Grillo” que es el movimiento vecinal. Una voz de su conciencia a la que debería escuchar cualquier Administración para comprender que ni es oro todo lo que reluce, ni la suya es la única voz que tiene autoridad para aplicar soluciones a los problemas de Getafe.
Y no se dan cuenta que, al igual que le sucede a pInocho, siempre es bueno tener alguien cerca que pueda aconsejar, asesorar y, en muchas ocasiones, regañar, cuando las cosas no se hacen bien. Geppetto, viejo como es, recibe la ayuda de ese peculiar personaje que en la fábula se encarga de conducir al protagonista por la senda correcta.
Getafe y su movimiento vecinal necesita de esa renovación que se empieza a poner en marcha y que habla de ciudadanos con inquietudes, necesidades y reivindicaciones que van creciendo y evolucionando a medida que lo va haciendo nuestra ciudad.
Sólo entendiendo que la sociedad avanza a pasos agigantados y reclama lo que en verdad le pertenece, pueden aplicarse soluciones a los problemas de los vecinos.
Lo demás es estrellarse contra un muro y seguir añorando tiempos pasados. Claro que, en contra de Jorge Manrique, en Getafe “cualquiera tiempo pasado” no tuvo por qué ser mejor.
Cuestión de futuro.
Tan enfadados están con Pedro Castro y su grupo de concejales que han llevado su malestar a la red de redes, creando un blog informativo y de opinión. Bajo el nombre de elayuntamientonostorea.blogspot.com han decidido elevar a internet sus protestas.
Los vecinos afirman sentirse engañados por el Ayuntamiento en todo lo relativo al uso que sobre esa instalación municipal se les había prometido. Ya en el año 2002, Pedro Castro les firmó una carta de su puño y letra en la que les aseguraba que en la Plaza de toros no se habilitaría ningún espacio de ocio relacionado con pubs, discotecas ni nada parecido. Ahora, los vecinos esgrimen esa carta para dar una muestra del engaño que dicen sufrir por parte de la Administración local.
Su enfado se multiplica con creces cuando hablan del hijo del alcalde, David Castro, concejal del barrio Getafe Norte. Le acusan de “torearles”, (de ahí el peculiar nombre de su cuaderno de bitácora en la red) y de ausentarse en las reuniones pactadas con los representantes vecinales. Así, dicen, y no les falta razón, que no necesitan concejales que velen por sus intereses.
El tercer punto de su momumental “cabreo” llega cuando hablan de la figura del presidente de la Asociación de Vecinos de Getafe Norte, aquien le acusan de estar más preocupado de contentar al Ayuntamiento que de trabajar por los intereses de los vecinos. Además, le relacionan con funciones ajenas, más próximas a la construcción de viviendas en nuevos barrios que de estar centrado en las necesidades de Getafe Norte.
Son vecinos que se enbcuentran desencantados por la forma en la que el Ayuntamiento está gestionando un problema que dice, no debería haberse generado. El uso de la Plaza de Toros como “discoteca de verano” ha incumplido las ordenanzas mediomabientales en materia de ruidos. Ahí es donde inciden cuando demandan la eliminación de nuevos usos del coso taurino.
Porque la empresa que ha estado trabajando durante todo el verano merced a una adjudicación directa (sin el pertinente concurso público para poder utilizar una instalación de estas características) ya ha anunciado en varios medios de comunicación que la experiencia piloto de esta verano piensan repetirla con más fuerza y contenidos durante la próxima campaña estival.
Los vecinos no están por la labor de consentirlo y llevan varias semanas alzando la voz para demandar actuaciones por parte de sus representantes municipales.
Por desgracia, el movimiento vecinal en el barrio de Getafe Norte no es el único que se está produciendo en nuestra localidad en los últimos tiempos. La creación de nuevas asociaciones y plataformas vecinales con un claro matiz reivindicativo pone en tela de juicio el modelo asociativo que lleva funcionando en Getafe los últiomos años.
Desde el Ayuntamiento, con su alcalde a la cabeza, se ha realizado un trabajo de acercamiento para que las asociaciones vecinales sean elementos de uso y disfrute del Gobierno municipal. A la cabeza de la mayoría de estas asociaciones se han colocado militantes del partido en el poder, que no dudan en mostrar en público sus estrechos vínculos de amistad con el alcalde y sus concejales y que, en algunos casos, han resultado “beneficiados” por la Administración local, bien en su persona o en sus familiares.
Con este panorama no es de extrañar que lo que en un principio deben ser instrumentos para que los vecinos puedan trabajar en su derecho y deber de reivindicar mejoras sociales, se conviertan en plataformas de propaganda y defensa del Gobierno municipal.
Lo peor de todo este asunto es que la aparición de las nuevas asociaciones y plataformas es vista desde el Consistorio como un ataque a los intereses de nuestros gobernantes y se oponen, con decisiones discutidas en muchos casos, a que puedan surgir voces nuevas en el tejido asociativo de la localidad.
El enfrentamiento con los vecinos está servido. Tanto es así que la supresión de los Consejos de barrio, hasta la aprobación del Reglamento de Participación Ciudadana y la aplicación de al Ley de Grandes Ciudades (en la que recientemente se ha incluido al municipio de Getafe por sus especiales carcaterísticas y dotaciones) ha vuleto a dejar muda una de las “patas” sobre las que se debe sustentar el modelo de participación vecinal.
Una muestra más de la necesidad que tiene el Gobierno local de reconducir una situación que se le está escapando de las manos, pero en lugar de apelar al diálogo y al entendimiento lo que se les ocurre es eliminar los cauces de comunicación con los vecinos, verdaderos artífices de que ellos estén donde están en estos momentos.
Como en el cuento tradicional, no quieren hacer caso del “Pepito Grillo” que es el movimiento vecinal. Una voz de su conciencia a la que debería escuchar cualquier Administración para comprender que ni es oro todo lo que reluce, ni la suya es la única voz que tiene autoridad para aplicar soluciones a los problemas de Getafe.
Y no se dan cuenta que, al igual que le sucede a pInocho, siempre es bueno tener alguien cerca que pueda aconsejar, asesorar y, en muchas ocasiones, regañar, cuando las cosas no se hacen bien. Geppetto, viejo como es, recibe la ayuda de ese peculiar personaje que en la fábula se encarga de conducir al protagonista por la senda correcta.
Getafe y su movimiento vecinal necesita de esa renovación que se empieza a poner en marcha y que habla de ciudadanos con inquietudes, necesidades y reivindicaciones que van creciendo y evolucionando a medida que lo va haciendo nuestra ciudad.
Sólo entendiendo que la sociedad avanza a pasos agigantados y reclama lo que en verdad le pertenece, pueden aplicarse soluciones a los problemas de los vecinos.
Lo demás es estrellarse contra un muro y seguir añorando tiempos pasados. Claro que, en contra de Jorge Manrique, en Getafe “cualquiera tiempo pasado” no tuvo por qué ser mejor.
Cuestión de futuro.
domingo, noviembre 20, 2005
Siempre son los mismos
La denuncia de diferentes grupos ecologistas sobre una presunta operación especulativa con los terrenos del campo de golf en Getafe vuelve a poner en el tapete las actuaciones profesionales de ex concejales socialistas, dedicados al negocio del ladrillo una vez finiquitada su labor política. Resulta cuando menos curioso que allá donde hay un problema urbanístico (leáse denuncias por especulación, posibles tratos de favor, actuaciones sospechosas) siempre figuran relacionados los nombres de empresas vinculadas a los ex ediles y su grupo de amigos.
En esta ocasión sus pretensiones han conseguido hacer saltar las alarmas entre los grupos ecologistas de la Comunidad de Madrid, que denuncian la aprobación de un campo de golf en terrenos del parque regional del sureste. Según estos colectivos se trata de “una operación especulativa” que respaldan tanto el Ayuntamiento como el Ejecutivo de Aguirre.
La operación es bien sencilla: un grupo de empresarios adquiere suelo rústico en Perales del Río, proponen a la Administración (en la que deciden ex compañeros de partido, algunos de ellos íntimos amigos) un trueque de esos terrenos para la construcción de espacios deportivos por suelo residencial que les permita edificar viviendas de renta libre y los políticos aceptan el trato. Resultado: campo de golf y beneficios millonarios.
En su denuncia, los ecologistas critican que las dependencias del campo de golf se construyan dentro del propio parque regional, un espacio natural protegido. De este modo las viviendas proyectadas en el trueque ubicadas en las proximidades de esta instalación verán revalorizado su precio y en consecuencia los ingresos de los propietarios de suelo serán mayores.
Además del carácter especulativo del proyecto, las protestas ecologistas van encaminadas a los daños que el campo de golf provocará en un entorno de alto valor ecológico. El gasto de agua para una instalación de este tipo perjudicaría, según los denunciantes, al resto del parque regional.
Al margen de la denuncia ecologista, la propuesta del Ayuntamiento par el intercambio de los terreno no tiene desperdicio. Los servicios técnicos municipales acuden a la figura jurídica denominada “cosa futura” para argumentar el convenio de colaboración. ¡Dichosos convenios!
Según esta figura, se tasa el valor de algo que todavía no existe y que en un futuro se puede determinar por las partes firmantes del acuerdo; es decir, vía libre al negocio inmobiliario.
Resulta sorprendente que el propio interventor del Ayuntamiento haya elaborado un informe negativo a este acuerdo porque, según dice, la valoración de los técnicos municipales no ha tenido en cuenta el valor del mercado actual. Así, los propietarios del suelo se ven beneficiados al valorar la edificabilidad de la vivienda libre a un precio mucho más bajo del previsto en otras actuaciones urbanísticas del municipio. Menos gasto, más beneficio.
Pero ha dado lo mismo. Con o sin la aprobación de Intervención, lo cierto es que el convenio sigue adelante, el Ayuntamiento y la Comunidad aprueban el proyecto y la Federación de Golf está encantada, al igual que el puñado de aficionados a este deporte en nuestro municipio. No digamos ya los propietarios beneficiados con las viviendas de renta libre.
En esta ocasión sus pretensiones han conseguido hacer saltar las alarmas entre los grupos ecologistas de la Comunidad de Madrid, que denuncian la aprobación de un campo de golf en terrenos del parque regional del sureste. Según estos colectivos se trata de “una operación especulativa” que respaldan tanto el Ayuntamiento como el Ejecutivo de Aguirre.
La operación es bien sencilla: un grupo de empresarios adquiere suelo rústico en Perales del Río, proponen a la Administración (en la que deciden ex compañeros de partido, algunos de ellos íntimos amigos) un trueque de esos terrenos para la construcción de espacios deportivos por suelo residencial que les permita edificar viviendas de renta libre y los políticos aceptan el trato. Resultado: campo de golf y beneficios millonarios.
En su denuncia, los ecologistas critican que las dependencias del campo de golf se construyan dentro del propio parque regional, un espacio natural protegido. De este modo las viviendas proyectadas en el trueque ubicadas en las proximidades de esta instalación verán revalorizado su precio y en consecuencia los ingresos de los propietarios de suelo serán mayores.
Además del carácter especulativo del proyecto, las protestas ecologistas van encaminadas a los daños que el campo de golf provocará en un entorno de alto valor ecológico. El gasto de agua para una instalación de este tipo perjudicaría, según los denunciantes, al resto del parque regional.
Al margen de la denuncia ecologista, la propuesta del Ayuntamiento par el intercambio de los terreno no tiene desperdicio. Los servicios técnicos municipales acuden a la figura jurídica denominada “cosa futura” para argumentar el convenio de colaboración. ¡Dichosos convenios!
Según esta figura, se tasa el valor de algo que todavía no existe y que en un futuro se puede determinar por las partes firmantes del acuerdo; es decir, vía libre al negocio inmobiliario.
Resulta sorprendente que el propio interventor del Ayuntamiento haya elaborado un informe negativo a este acuerdo porque, según dice, la valoración de los técnicos municipales no ha tenido en cuenta el valor del mercado actual. Así, los propietarios del suelo se ven beneficiados al valorar la edificabilidad de la vivienda libre a un precio mucho más bajo del previsto en otras actuaciones urbanísticas del municipio. Menos gasto, más beneficio.
Pero ha dado lo mismo. Con o sin la aprobación de Intervención, lo cierto es que el convenio sigue adelante, el Ayuntamiento y la Comunidad aprueban el proyecto y la Federación de Golf está encantada, al igual que el puñado de aficionados a este deporte en nuestro municipio. No digamos ya los propietarios beneficiados con las viviendas de renta libre.
Vientos del pueblo me llevan…
…vientos del pueblo me arrastran. (Miguel Hernández)
El desalojo del Pleno municipal por parte del alcalde y presidente, Pedro Castro, no hace sino evidenciar la crispación política que se vive en Getafe. Centro de todas las miradas, este municipio del sur de Madrid se ha convertido, por la actuación de sus gobernantes, en noticia a nivel nacional. Agresiones, agredidos, heridos leves, forcejeos, gritos, acusaciones, declaraciones; un bochornoso espectáculo que dice muy poco a favor de nuestra clase política y su manera de encauzar los debates plenarios.
En esta ocasión le toco el turno al ¡¡¡Estatuto catalán!!!, poniendo de manifiesto que cualquier asunto sirve para ponerse a caer de un burro. Pero, si lamentable es que la clase política local esté más preocupada de vejar a su oponente, más lo es todavía que manden actuar a las fuerzas del orden público cuando hay vecinos (de la ideología que sea) que muestran sus opiniones en el salón de plenos.
El político de turno debe ser ejemplo de caudal democrático y encajar todo aquello que provenga de sus vecinos, a la sazón votantes y electores, criadero del votos del que se nutren los sillones sobre los que se apoltronan cada cuatro años. Pero no, en Getafe sólo sirve el “¡señor, sí señor!” y no hay lugar a la discrepancia.
El gobierno municipal anda dando evidencias flagrantes de su esquizofrenia política. Viendo enemigos por todas partes, ahuyentando fantasmas (viejos y nuevos), sintiéndose perseguido por no sé quién.
El escritor Michael Crichton, en su celebérrima novel “parque Jurásico” hace constantes referencias a la “Teoría del caos”. Pues bien, aquí, quienes nos dirigen desde el Ayuntamiento hacen suya esta teoría para intentar explicar lo que pasa en el municipio. Según ellos, la oposición y determinados agentes sociales intentan sembrar el “caos” en la ciudad; ponerlo todo patas arriba y crear un estado de confusión. Y aquí es donde se equivocan.
Nunca ha tenido Getafe una oposición tan corta a la hora de ejercer como tal. Lo que ocurre es que se están limitando a nadar a favor de corriente y beneficiarse de los innumerables desvaríos del Gobierno local. De hecho, el portavoz popular, José Luis Moreno, ni siquiera estuvo presente en el Pleno que ha provocado esta nueva “tormenta” política y sigue sacando rédito del desalojo.
La nave dirigida por Pedro Castro hace agua por todas partes. Y el capitán no sabe o no quiere saber qué hacer para evitar el naufragio. Si así estamos a mitad de legislatura, ¿qué demonios va a pasar a partir de ahora?
Problemas por donde se mire.
El urbanismo (¡dichoso urbanismo!) camina a ciegas, sin solventar el desarrollo de nuevos barrios, permitiendo juntas de compensación en según qué zonas y según qué propietarios, vendiendo humo y dejando insatisfechos a todos los agentes que forman parte del mundo del ladrillo.
Los vecinos de la calle Ferrocarril dicen no creer a los concejales cuando les prometen soluciones y ahora se acepta (ya desvelado desde este medio de comunicación) que hay informes que hablan de los problemas de las casas en relación a las vías del tren.
La explosión de la calle valencia ha dejado a 400 familias tremendamente disgutadas con la actitud municipal ante el problema del arreglo de sus viviendas.
En asuntos fiscales la ecotasa ha tomado el relevo de los vados y se ha convertido en caballo de batalla de colectivos vecinales, con recursos ganados en muchos casos y tribunales que quitan la razón al Ayuntamiento.
El botellón , los actos vandálicos en dependencias municipales y otras situaciones de este tipo también han sido caldo de cultivo de las protestas vecinales.
Pero hay más: centros cívicos que se cierran por obras sin avisar, otros que se abren después de sufragar el ayuntamiento los impagos de casas regionales, tala de árboles, suciedad en las calles, molestias de la plaza de toros adjudicada a una empresa privada, denuncias a cargos de confianza por acoso laboral; y si echamos mano de las hemerotecas daría para escribir una enciclopedia de la queja vecinal.
El desalojo del Pleno municipal por parte del alcalde y presidente, Pedro Castro, no hace sino evidenciar la crispación política que se vive en Getafe. Centro de todas las miradas, este municipio del sur de Madrid se ha convertido, por la actuación de sus gobernantes, en noticia a nivel nacional. Agresiones, agredidos, heridos leves, forcejeos, gritos, acusaciones, declaraciones; un bochornoso espectáculo que dice muy poco a favor de nuestra clase política y su manera de encauzar los debates plenarios.
En esta ocasión le toco el turno al ¡¡¡Estatuto catalán!!!, poniendo de manifiesto que cualquier asunto sirve para ponerse a caer de un burro. Pero, si lamentable es que la clase política local esté más preocupada de vejar a su oponente, más lo es todavía que manden actuar a las fuerzas del orden público cuando hay vecinos (de la ideología que sea) que muestran sus opiniones en el salón de plenos.
El político de turno debe ser ejemplo de caudal democrático y encajar todo aquello que provenga de sus vecinos, a la sazón votantes y electores, criadero del votos del que se nutren los sillones sobre los que se apoltronan cada cuatro años. Pero no, en Getafe sólo sirve el “¡señor, sí señor!” y no hay lugar a la discrepancia.
El gobierno municipal anda dando evidencias flagrantes de su esquizofrenia política. Viendo enemigos por todas partes, ahuyentando fantasmas (viejos y nuevos), sintiéndose perseguido por no sé quién.
El escritor Michael Crichton, en su celebérrima novel “parque Jurásico” hace constantes referencias a la “Teoría del caos”. Pues bien, aquí, quienes nos dirigen desde el Ayuntamiento hacen suya esta teoría para intentar explicar lo que pasa en el municipio. Según ellos, la oposición y determinados agentes sociales intentan sembrar el “caos” en la ciudad; ponerlo todo patas arriba y crear un estado de confusión. Y aquí es donde se equivocan.
Nunca ha tenido Getafe una oposición tan corta a la hora de ejercer como tal. Lo que ocurre es que se están limitando a nadar a favor de corriente y beneficiarse de los innumerables desvaríos del Gobierno local. De hecho, el portavoz popular, José Luis Moreno, ni siquiera estuvo presente en el Pleno que ha provocado esta nueva “tormenta” política y sigue sacando rédito del desalojo.
La nave dirigida por Pedro Castro hace agua por todas partes. Y el capitán no sabe o no quiere saber qué hacer para evitar el naufragio. Si así estamos a mitad de legislatura, ¿qué demonios va a pasar a partir de ahora?
Problemas por donde se mire.
El urbanismo (¡dichoso urbanismo!) camina a ciegas, sin solventar el desarrollo de nuevos barrios, permitiendo juntas de compensación en según qué zonas y según qué propietarios, vendiendo humo y dejando insatisfechos a todos los agentes que forman parte del mundo del ladrillo.
Los vecinos de la calle Ferrocarril dicen no creer a los concejales cuando les prometen soluciones y ahora se acepta (ya desvelado desde este medio de comunicación) que hay informes que hablan de los problemas de las casas en relación a las vías del tren.
La explosión de la calle valencia ha dejado a 400 familias tremendamente disgutadas con la actitud municipal ante el problema del arreglo de sus viviendas.
En asuntos fiscales la ecotasa ha tomado el relevo de los vados y se ha convertido en caballo de batalla de colectivos vecinales, con recursos ganados en muchos casos y tribunales que quitan la razón al Ayuntamiento.
El botellón , los actos vandálicos en dependencias municipales y otras situaciones de este tipo también han sido caldo de cultivo de las protestas vecinales.
Pero hay más: centros cívicos que se cierran por obras sin avisar, otros que se abren después de sufragar el ayuntamiento los impagos de casas regionales, tala de árboles, suciedad en las calles, molestias de la plaza de toros adjudicada a una empresa privada, denuncias a cargos de confianza por acoso laboral; y si echamos mano de las hemerotecas daría para escribir una enciclopedia de la queja vecinal.
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