miércoles, mayo 30, 2007

Las fiestas del millón de euros


Una vez aparcada la vorágine electoral que nos ha tenido a buena parte de los getafenses pendientes de cómo quedaría el nuevo mapa municipal y comprobando que poco o nada ha cambiado, volvemos a sumergirnos en el análisis de la gestión que nuestros políticos realizan en Getafe.

Dirigimos, pues, nuestras miras a las fiestas patronales de Getafe, que han coincido en fecha con los comicios electorales. Es por ello que, como suele suceder cada cuatro años, los responsables municipales han tirado la casa por la ventana para agradar a la masa ansiosa de ocio, diversión y farra. Nada más y nada menos que un millón de euros ha sido el presupuesto destinado a las fiestas de Getafe 2007. Y eso que figuras de la talla de Sabina renunciaron a actuar en el Magallanes para no mezclar la política con su profesión (con el caché del jienense se hubiese disparado todavía más el gasto).

Claro, como el calendario quiso que antes de votar sólo tuviésemos unas horas oficiales de programa festivo, desde Cultura se buscaron las vueltas para hacer más extenso el calendario y comenzarlo con antelación.

Así, desde el fin de semana anterior (dos días después de la Bajada de la Virgen y no nueve como manda el calendario) ya empezaron extraoficialmente las fiestas. Sábado 19, actuación de Chambao y viernes 25, Concierto de Coti y Nena Daconte en el Magallanes, embozado en barro por las lluvias caídas esa semana y el poco acierto a la hora de acondicionar el recinto.

Pero eso es lo de menos, lo cierto es que una vez más los políticos han querido sacar rédito de unas fiestas programadas para todos, hasta para los que no votan. El concejal de Cultura ha querido dejar impronta de su trabajo con este gesto hacia su jefe de filas ampliando el calendario festivo (hay quien dice que ha afirmado estar cansado de la gestión cultural y que en el nuevo reparto de concejalías le gustaría cambiar de tareas) y aumentando las actividades. Además ha vuelto a privatizar el programa para que una empresa de comunicación hiciese negocio con cargo al Ayuntamiento y a la figura de la Secretaria municipal, de quien ha utilizado la firma para recomendar a los comerciantes colaborar en dicho folleto. Total, un gesto de “buena voluntad” para con los suyos.

PD.- Por cierto, un detalle al margen. Hay dos partidos políticos con representación municipal que ya han retirado las banderolas pidiendo el voto que colgaban de las farolas en varias avenidas de la localidad. Quedan sólo las de otro de ellos. ¿Saben cuál es? Una pista: empieza por PS y acaba por OE.

lunes, mayo 28, 2007

La ciudad gana; los políticos pierden

Haciendo una primera lectura de los resultados electorales en Getafe, con motivo de los comicios municipales y autonómicos, podemos llegar a la conclusión que, una vez más, la ciudad ha estado un paso por delante de la clase política local.

Resulta evidente, a tenor de las cifras, que los políticos e, incluos, los medios de comunicación, los periodistas, tenemos un concepto de la realidad y de los asuntos de especial relevancia y los vecinos y vecinas otro bien distinto. Como ejemplo, baste señalar la escasa o nula incidencia que el "escánadlo" Corulla ha tenido en los resultados de la capital, donde Gallardón ha vapuleado al equipo de Sebastián, David Lucas incluido.

Como decía, la ciudad, el pueblo soberano, ha querido con sus votos que, por segunda legislatura consecutiva, ninguno de los partidos mayoritarios consiguiese apoyos suficientes para obtener una mayoría suficiente con la que poder gobernar en solitario. Nos vemos abocados, pues, a un nuevo mapa de pactos con formas diferentes de entender la política. Bueno para la ciudadanía.

Y eso que las fuerzas han quedado más o menos como hace cuatro año. El PSOE, fuerza más votada, se ha hecho con trece concejales, al obtener un 44,18 por ciento de los sufragios. No es suficiente y deberá echar mano de IU para formar gobierno. Eso, o hacerlo en minoría, con el riesgo de andar así durante cuatro años.

Visto así, parece que Pedro Castro ha vuelto a ganar. Cierto. Pero no es menos cierto que ha bajado nada más y nada menos que 5.000 votos respecto a 2003. Al PSOE local le llegaron a salir peores cuentas en los meses previos a las elecciones y ya andaban husmeando ante un hipotético fracaso del alcalde. ¡A ver quién es guapo que le tose ahora! Sigue dando el poder (con pactos, eso sí) a los suyos, manteniendo su guardia de corps en la ciudad a base de empleos y prebendas y se ha vuelto a quitar sucesores de enmedio. Está claro que Castro no ve otro futuro en la ciudad que Castro hijo y para ello anda moviendo sus piezas.

El retroceso del PSOE no ha sido aprovechado por el resto, especialmente por el PP, que aunque sube un concejal, 11 ediles no sirven para gobernar, ni siquiera para ganra las elcciones. Además, Moreno pierde 300 votos respectoa 2003 y ha sido ampliamente superado por Esperanza Aguirre, que casi ha logardo un empate técnico en los resultados a la Comunidad de Madrid en una ciudad tradicionalmente de izquierdas. Para Aguirre han sido 2.400 votos más que para José Luis Moreno. Los votantes han separado y han decidido opciones diferentes en las papeletas sepias y blancas.

Bajan las aguas revueltas en las filas populares y hay quien quiere empezar a hablar de pasar factura por los últimos meses de campaña con incorporaciones mediáticas, como la del futbolista Gica Craioveanu, que no han servido para mucho. Ahora, en frío, habrá que ver si va a pasarse cuatro años en la oposición.

Para IU las cosas no han pintado mucho mejor, con un descenso de 2.000 votos respecto a las anteriores elecciones. Eso sí, después de hacer frente a una acoso por todos los frentes, Ignacio Sánchez Coy ha conseguido tres concejales, los mismos con los que ha venido gobernando en los cuatro últimos años, tras la fuga de Mikue a los no adscritos (por cierto, la lista verde de la ex concejal se ha quedado con 1,47 de votos). Estas cifras le permiten, con 9.348 votos ers la tercera fuerza en la ciudad y clave en la gobernabilidad del Ayuntamiento.

Y otra pérdida importante, la de Vientos del Pueblo, a quienes les ha faltado un punto para conseguir representación. Sus 3.250 votos no han sido suficientes y vana tener que esperar mejor ocasión y seguir cuatro años más como fuerza política extra municipal. ¿Lo lograrán?

Getafe ha decidido y lo ha hecho como siempre, con ejemplo y mensaje a los políticos. La participación ha bajado de forma considerable, quedándose en un 67,15 por ciento de votantes, tres puntos por debajo de 2003. Casi nada. Esperemos que nuestros políticos entiendan el aviso y empiecen a pensar un poco más en sus vecinos y vecinas en lugar de mirarse el ombligo.

Resultados Elecciones 2007 Getafe

PSOE: 35.208 votos, 44,18%, 13 concejales
PP: 28.759 votos, 36,09%, 11 concejales
IU: 9.348 votos, 11,73%, 3 concejales
AVVP: 3.250 votos, 4,08%
VCD: 1.170 votos, 1,47%
POSI: 343 votos, 0,43%

lunes, mayo 21, 2007

El final de la cuenta atrás

No va más. El casino en que se ha convertido Getafe este último mes apuras los días previos a la cita con las urnas. Después de cuatro años de legislatura, los principales partidos políticos se juegan su futuro a una sola carta: la de los electores.

Es por ello que estos días andan revueltos, mareados por la ruleta que marcará el nuevo hemiciclo consistorial. Y echan al fuego la última leña reconvertida en miles de kilos de papel a través de folletos enormes que van a adornar, a buen seguro, las papeleras y contenedores de medio Getafe. El vecino, harto de por sí de la lluvia de propaganda habitual, se enfrenta a un aluvión de páginas a color en forma de petición de voto.

A estas alturas de la partida pocos quedan ya por decidir su voto. El pueblo es inteligente y sabe qué hacer en cada momento. Por lo que unos pocos anuncios de última hora no van a inclinar la balanza a ningún lado.

Lo que sí está claro es que a resultas de las encuestas hechas por los partidos políticos y en base a sus comentarios, van a faltar sillas para sentar a tanto representante municipal. A saber:

Desde el PSOE trabajan con la convicción de recuperar la mayoría absoluta perdida en 2003. Es decir, se apuntan a 14 concejales seguro y optan, así lo dicen, al número 15.

En el PP están convencidos de ganar a Pedro Castro. Eso se traduce en 13 concejales, cerca de la mayoría absoluta.

IU se conforma con repetir los 4 escaños que han tenido en esta última legislatura y mantener estatus.

Además, desde Vientos del Pueblo apuntan que su trabajo de acoso y derribo a la izquierda les puede otorgar un sillón en el Pleno.

Así las cosas, 14 más 13 más 4 más 1 son 32 concejales. En el municipio sólo se pueden elegir 27 ediles. No salen las cuentas. A lo mejor he sumado mal, como soy de Letras. No, no me he equivocado, me salen 32 concejales. Entonces… algo está mal.

Sólo resta saber quiénes de ellos están equivocados a la hora de hacer el reparto de la tarta. Y esa respuesta la tendrán el domingo, tras una semana frenética de actos, de paellas, de calderetas, de globos, de panfletos, de mecheros, de gorras, de camisetas, de abanicos, de regalos sin fin. Todo para intentar arañar algún voto al final de la cuenta atrás. Complicado es que lo consigan.

lunes, mayo 14, 2007

Fútbol y campaña electoral


Resulta cómico, patético me atrevería a decir, cómo nuestros políticos ponen en práctica, sin ningún pudor, ese oportunismo electoral del que siempre nos quejamos los vecinos. Y si no, ¿me pueden decir qué significado tiene la fotografía de Pedro Castro y Rafael Simancas con la camiseta del Getafe intentando aporrear un balón? ¿No les parece ridículo, sólo por el hecho de aparecer en los periódicos? ¿Acaso piensan que van a ganar votos por vestirse la zamarra azulona?

Aprovecharse de lo que no es de uno, no está nada bien, por mucha campaña electoral que nos amenace con bombardearnos de aquí a fin de mes. Y el Getafe no entiende de siglas ni partidos (aunque su presidente ha dejado claro en varias entrevistas que ha sido más rojo que nadie), de elecciones ni campañas.

El Getafe es de sus socios, de sus seguidores, de todo el mundo. Al famoso partido ante el Barça (por cierto, tengo la suerte de decir que estuve allí y que estaré en la final, si el club cumple sus compromisos con nosotros, los abonados) y al resto de partidos acude gente de toda identificación política. Al fútbol va el votante del PSOE, el del PP, el de IU, los marginales y también van aquellos que no votan.

Ninguno puede apropiarse del fútbol, aunque hay quien dentro del PSOE está convencido de que los triunfos futbolísticos les están haciendo la campaña electoral. Es más, dicen que los últimos sondeos les otorgan 14 concejales, es decir, mayoría absoluta. ¿Será cierto?

Que el equipo de fútbol está haciendo historia es incuestionable. Es algo que nos debe alegrar, por igual, a todos los vecinos y vecinas de Getafe. Y hay que felicitar a los jugadores, técnicos y directivos, con su presidente a la cabeza.

Pero de igual forma resulta criticable que dos políticos se pongan la camiseta y hagan suyo el éxito, por salir en la foto. ¿Se imaginan que un torero de Getafe abriese la puerta grande de Las Ventas, La Monumental y La Maestranza en una misma semana? ¿Estarían dispuestos a ponerse el traje de luces para mostrarle su apoyo?

Se admiten apuestas.

martes, mayo 08, 2007

¿Y yo, de quién me fío?

Entramos en la semana grande, en los días previos a una campaña electoral, que se antoja en Getafe más reñida que nunca. A la institución le quedan pocas horas para intentar sacar el último rédito propagandístico antes de arriesgarse a una denuncia ante el comité electoral (avalancha de panfletos con la foto del alcalde y el logo del Ayuntamiento para saturar los buzones de los vecinos) y dedicarse a animar a la participación.

Por suerte para la democracia, cada vez son más los que tienen decidido qué van a hacer el próximo 27 de mayo. Es decir, los que van a votar y los que no, así como aquellos que se han decantado por una opción política determinada. Han tenido cuatro años para convencerse o desengañarse.

Seis formaciones concurren a los comicios municipales. Las tres tradicionales, PSOE, PP e IU, los vecinos de Vientos del Pueblo, el PSOI y la candidatura de los Verdes, encabezada por la ex concejala Mikue.

Con este panorama, yo me pregunto: ¿de quién me fío?

El tiempo ha servido para confirmar que, precisamente, los años no pasan en balde. El desgaste de Pedro Castro y sus huestes socialistas ha sido brutal en los últimos tiempos, tanto en lo personal, como en lo político y lo social.

Cada día que pasa se va acrecentando el distanciamiento entre el alcalde y “su” ciudad. Por más que intenten maquillar la imagen a base de fotografías retocadas, estatuas de bronce o flores de plástico, las ideas acaban por agotarse o, en el mejor de los casos, repetirse una y otra vez, en un ciclo inacabable de promesas incumplidas y frases vacías de contenido y significado.

Quizá, por eso, el arranque de campaña del PSOE está siendo más extenso e intenso que en anteriores elecciones. No les salen las cuentas para disfrutar de mayoría suficiente y andan echando el resto empapelando la ciudad, día sí y día también

José Luis Moreno llega a la cita del 27 sabiendo que es su última oportunidad. Si, como dice su eslogan de precampaña, 20 años son demasiados, doce en la oposición serían todavía más. Aún así, parece que las cuentas tampoco le cuadran y podría conformarse con ganar por un solo voto de diferencia, eso sí, sin opción de gobernar.

El golpe mediático que ha supuesto la inclusión en la lista de Gica Craioveanu ya ha pasado y a partir de ahora no les queda otra que intentar apurar hasta el último minuto del partido, por si tuviesen un penalti de última hora. Eso sí, en su afán por dejar de ser oposición ha dejado algunos heridos por el camino que le pueden llegar a pasar factura si los resultados no le sonríen.

Los socios de Gobierno de Castro han querido desmarcarse de la política oficialista. Sin pedir el divorcio, IU ha optado, como los matrimonios con problemas, por darse un tiempo antes de reconducir su situación de pareja. Tienen claro que serán la llave de gobierno, pero también que pueden llegar más debilitados que nunca a las posibles reuniones previas al nuevo cónclave.

Es el precio que podrían pagar por las deslices de sus compañeros de viaje en los diez últimos años de política municipal. Por ello, su trabajo de última hora está marcado por la mesura, la calma y la movilización de su electorado, algo alicaído.

De Vientos del Pueblo pocas noticias se tienen. Resulta curioso que hayan sido más batalladores desde el paraguas vecinal, donde han sabido poner patas arriba la institución municipal que ahora que han decidido dar el salto a la política activa. Ni rastro de sus mensajes impactantes. ¿Qué les habrá pasado?

Analizando el panorama político, resulta del todo sorprendente que anden desaparecidos. Más aún cuando había voces y encuestas que les auguraban un futuro de presencia en la escena política municipal y mucho qué decir en el reparto de escaños. Sus razones tendrán.

Y los hermanos pobres, literalmente hablando, Verdes y POSi andan haciendo la guerra por su cuenta, intentando arañar votos y dejando claro que hay vecinos y vecinas (me salió la vena progresista) que prefieren alternativas al poder establecido, por pocas opciones de éxito que tengan.

Con este panorama, sigo sin fiarme de las promesas, las ofertas y los discursos del elenco de protagonistas. Y más, conociendo sus necesidades. Aunque, lo mejor de todo, es que ustedes tienen su futuro en sus manos. Y en sus votos.

lunes, abril 30, 2007

Monumento al mal gusto


¿Es que nadie se ha decidido aún a decirle a Pedro Castro que la nueva fuente que sustituye a nuestra Cibelina es un auténtico horror? Por favor, quien tenga línea directa con él que le haga reflexionar.

Nos quitaron la Cibelina, mudo testigo de la historia de Getafe, víctima inocente de los desvaríos de noctámbulos y desaprensivos, compañera de un histórico ascenso a la liga de las estrellas, para cambiarla por una vulgar e histriónica copia en miniatura de la diosa griega por excelencia. La Madre de la Tierra, antigua deidad nacida en Anatolia, tiene en Getafe a su prima hermana y no podemos hacer nada por evitarlo. Snif, snif, snif…

Todos sospechábamos, a medida que se acercaba la fecha de las elecciones, que la capacidad de sorpresa de nuestro primer edil era lo suficientemente grande como para darnos opciones de escribir. Pero con este monumento se han pasado.

¿No han visto todavía cómo está quedando esta nueva obra de ingeniería? ¿Se han fijado en el aspecto tan “sensible” que tiene los leones que adornan la carroza de la nueva fuente? ¿Habrá sido el popular muñeco de Mari Carmen el modelo de las estatuas? ¿Porqué poner dos leones y no una pareja, como manda la mitología, para dar sentido a la creación y a la vida?

Que sí, que sobre gustos y colores queda todavía mucho por escribir, pero creánme, lo de la Cibelina no tiene nombre, ni apellidos. Hemos pasado en pocos meses de comprar estatuas de bronce al peso al magnicidio disfrazado de fuentes y rotondas. Que si Palas Atenea, que si Cibeles, que si la Afición del Geta. ¿Cuándo van a para de hacer el chorra?

Que lleguen las elecciones, que pasen ya, que gane el mejor y que se olviden, por favor, de obsequiarnos con más adornos florales, con más inauguraciones, con más césped de plástico, con más imágenes clonadas, con más obras inútiles.

Lo bueno de todo esto es que podremos descansar cuatro años. Ellos, también.

lunes, abril 23, 2007

Del gol de Messi al palo de Gica

Es una verdadera lástima (sobre todo para los que disfrutamos con el fútbol), pero el partido más importante de la historia del Getafe, de nuestro “Geta” va a quedar en la memoria como el encuentro en el que Messi marcó el gol de Maradona. Y lo tuvo que hacer, precisamente, en el día en el que miles de aficionados soñaban con hacer algo grande, con abrir las puertas de la final de Copa.

Messi cogió su fusil y 20 años después calcó una jugada que es recordada en todos los videos que sobre el denominado deporte rey se editan en el mundo entero. Antes Maradona, ahora Messi. Los argentinos, dados ellos a ensalzar e idolatrar aseguran que si dios existe, sin duda, viste los colores de la albiceleste, su selección.

Pero, más allá del aluvión de repeticiones de la jugada, el partido ante el Barcelona va a marcar un antes y un después en el devenir del primer equipo deportivo de nuestra ciudad. Y es que, como se suele decir, se acabó el buen rollito.

El primero en destapar la caja de los truenos fue el propio presidente, Angel Torres, criticando las soluciones planteadas por el entrenador Bernd Schuster y, en concreto, en su decisión de no alinear ni al portero ni al delantero titulares.

Estas declaraciones, recogidas en todos los medios informativos han dado pie a que varios jugadores, viendo cómo su “presi” se metía a entrenador, también se muestren díscolos con el responsable técnico. Como dije, se acabó el buen rollito. Puede que el ciclo del alemán en el banquillo azulón no se cierre como es debido.

Por cierto, un apunte sobre Barcelona. El alcalde Pedro Castro decidió apoyar a las peñas y completar parte del vuelo que había quedado vacío. Para ello invitó a periodistas de los medios de comunicación que habitualmente cubren la localidad. La sorpresa llegó cuando al arribar al Nou Camp, el concejal de deportes, Miguel Angel romero, tuvo que pedir ayuda a un colega periodista para que repartiese las entradas entre el colectivo. ¿El motivo?: el concejal no conoce a los periodistas. ¡Menuda manera de ejercer en el cargo!

Y como la semana estuvo marcada por el esférico la siguiente anotación se refiere al malestar que entre las huestes del Partido Popular local ha creado la inclusión de Gica Craioveanu en las listas al Ayuntamiento. Pocos han comprendido su presencia en el número dos de dicha lista, relegando a personas que han gozado de la confianza de José Luis Moreno en estos años de trabajo y trastocando la lista pactada en un principio.

El golpe de efecto que ha supuesto el desembarco de Gica (por cierto, deberían darle un curso acelerado sobre Getafe y los getafenses) hubiese sido igual con él en el puesto seis, siete u ocho y no hubiesen asomado las voces díscolas sobre la decisión. Un palo han dicho algunos.

Además, con dos hombres en los dos primeros puestos, el PP le hace, si proponérselo, la jugada a Pedro Castro. Por si él no lo había pensado, ya se lo recuerdo yo. Es el único partido que coloca a una mujer en el número dos de su lista. Se le va a llenar la boca de decirlo una y otra vez. Y si no, al tiempo.

martes, abril 17, 2007

Gica Craioveanu, popular


Aunque las conversaciones habían empezado hace un año, José Luis Moreno ha esperado hasta el último minuto para hacer pública la incorporación de Gica Craioveanu a la lista del Partido Popular en Getafe. Gica, un ídolo para el fútbol de la localidad, irrumpe así con fuerza en la precampaña electoral, en un golpe de efecto del aspirante a alcalde popular.

Para la gran mayoría de los ciudadanos esta noticia es una auténtica sorpresa, aunque, podemos asegurar, que no será la última. Moreno tiene guardadas en la récamara algunas balas que irá disparando a medida que se acerquen las elecciones. Sabe que desde hace más de veinte años, su partido no había estado tan cerca de poder ganar en Getafe y quiere echar el resto.


Gica se ha asomado a la política de la localidad como quien marca un gol a última hora, el del pase a la final. Y ya se sabe, las finales, para poder ganarlas, hay que jugarlas.

Getafe se desayuna hoy con esta noticia que ha trastocado los estamentos de la clase política y social de la localidad. No era un secreto, bien lo saben los protagonistas, pero sí sirve para que el PP de Getafe adquiera protagonismo, no sólo en la ciudad.

Pocas veces los deportistas de élite se lanzan a la arena política. En Getafe, desde los tiempos del atleta Juan Carlos Paúl, ningún grupo político lo había intentado. Paúl, campeón español de 5.000 metros, se incorporó a las filas del PSOE, pero no llegó a conseguir acta de concejal. Eso sí, se ganó el derecho a ejercer como cargo de confianza en varias delegaciones y ahora es uno de las voces autorizadas dentro de la agrupación socialista local. Eso sí, siempre a la sombra.

No parece Gica de esos que acepte ser actor secundario en ninguna película. De ahí que el simple hecho de anunciar su presencia en la candidatura popular, haya hecho saltar las alarmas en el PSOE, sabedor del enorme tirón del ex futbolsita, querido por la afición de Getafe, de San Sebastián, de Villarreal y un ídolo en su país, Rumanía.

Por si fuera poco, su nacionalidad puede arrastar el voto inmigrante, convertidos ya en legión en nuestra localidad. Ejemplo de humildad y entrega para muchos.

Gica, que protagonizó un duro enfrentamiento con Angel Torres, presidente del Getafe, cuando anunció su retirada (acusó al máximo dirigente azulón de no cumplir compromisos pactados para seguir vinculado a la entidad)tuvo en todo momento a la afición de su lado. En varios partidos, los seguidores pusieron contra las cuerdas a Torres con sus cánticos y protestas al palco por el trato dado al fútbolista.

Ahora, ese enfrentamiento se traslada a la vida política. Torres fue uno de los primeros en firmar un documento de apoyo a la candidatura de Pedro Castro a la alcaldía y poco después Ayuntamiento y Getafe renovaron un acuerdo de colaboración por el cual la ciudad se gastará tres millones de euros en patrocinar a la empresa privada que gestiona el club.

Craioveanu, por su parte, ha querido ir más allá y su apoyo se convierte en presencia y firme decisión de trabajar para el deporte local en el caso de ganar las elcciones.

¿Hacia qué lado se ha inclinado la balanza?

martes, abril 10, 2007

Don erre que erre

Los hay que no quieren, o no saben aprender de sus errores. El concejal de cultura de Getafe, José Manuel Vázquez es uno de los que no quieren, porque suponemos que saber, sabrá.

Hace ahora un año nos sorprendía ejerciendo de “cacique” para recomendar a empresarios de la localidad que contratasen espacios publicitarios con una editorial para una revista especial de las fiestas. No sólo se hacía competencia a sí mismo (el Ayuntamiento buzonea cada año el programa oficial), sino que consentía, en un acto de posible prevaricación y de inusitada irresponsabilidad, favores para una empresa en detrimento de otras que se dedican a la publicidad y la comunicación.

Pues bien, el “señorito” vuelve a las andadas y sigue empeñado en que sus “amigos” hagan negocio a costa de la cultura y las fiestas locales. Todo ello a cambio de una falla que arde cada año en época festiva.

Es inconcebible la actitud caciquil y prepotente de este señor, incapaz de reconocer sus errores. Además, el hecho de seguir en las listas del PSOE (se rumoreó hace meses con la posibilidad de que saliese del Ayuntamiento, habida cuenta de la nefasta legislatura que ha protagonizado) le va a hacer reforzar más su ya de por sí altivo ego. No en vano va a ser el cuarto hombre fuerte de los socialistas, por detrás de Pedro Castro, Santos Vázquez y David Castro. Crudo lo tiene para ascender más. Pero eso le vale.

Volviendo a su implicación personal en el negocio particular de otros, la excusa dada por José Manuel Vázquez es que en otros municipios hay concejales que han actuado de la misma forma, firmando de su puño y letra una recomendación explícita, una especie de coacción al empresario. ¡Y se queda tan acho! Como si los delitos, por el hecho de ser extensivos, dejaran de serlo. Casi nada.

Zole, el mismo que ha enredado hasta la saciedad con la adquisición de una colección privada de arte por parte del Ayuntamiento, prefiere machacar a las empresas de la localidad antes que hacer frente a sus compañeros de Gobierno local a la hora de solicitar presupuesto para las fiestas.

Este año electoral, en el que se andan reduciendo partidas sociales para aumentar los gastos de propaganda y publicidad para el alcalde (hablaremos de este atropello en otro artículo, pues el tema lo merece), nadie se atreve a reivindicar más atenciones y el concejal de Cultura no va a ser menos.

martes, abril 03, 2007

Así quedó el menú del día




Me comprometo, a no ser que las circunstancias dicten lo contrario, a escribir por última vez sobre el fiestorro que se montó GISA con motivo de los premios Getafe Empresarial. Y lo hago para responder a las preguntas esbozadas en varios comentarios de anteriores anotaciones de este blog.

Se celebró la fiesta en el Motel los Angeles, con más de 400 invitados (todos ellos de “gañote”, por supuesto) y un menú que, en precio de mercado, ronda los 50 euros por cabeza. Multipliquen y les saldrán 20.000 euros, a los que hay que sumar los gastos de protocolo, marketing, cartelería, premios…

El menú consistió en un cocktail de bienvenida (lo mejor de la noche, según los asistentes), crema de cigalitas, delicias de solomillo, tarta san marcos con helado de turrón, café y licor.

Todo ello regado con vino, agua, refrescos y los discursos de los Castro, padre e hijo. Uno en su labor proteccionista, aprovechó el escenario y la presencia de empresarios y curiosos (que los hubo a decenas) para alabar las virtudes de su vástago y esbozar cual fiesta mitinera sus proyectos electorales para otros cuatro años de gobierno castrista, según sus cuentas. Corto se quedó para lo que en él es habitual, más aún después de haber invertido 20.000 euros en el ágape (claro que esa cantidad se queda escasa comparada con las decenas de miles de euros que anda pagando a periódicos locales sin importarle la difusión, para estrujar hasta el infinito la proyección de su desgastada imagen).

El hijo, a lo suyo, que ya está el quinto en la lista del PSOE local. Y gracias a que la ley de paridad les obliga a guardar las apariencias que si no… de segundo espada nos lo hubiesen colocado. Habló de economía (no en vano se ha pasado parte de la legislatura de máster en máster), de Getafe y de lo buenos que son.

Por cierto, el cambio de recinto (estaba previsto celebrar el fiestorro en un polideportivo municipal, pero problemas con la licencia lo impidieron) le salió barato a Castro hijo, ya que, según nos cuentan sus allegados, estaba previsto un menú que alcanzaba los 70 euros por persona. Imaginamos que la diferencia entre ambas cantidades no se habra esfumado, ¿o sí?

lunes, marzo 26, 2007

El hijo, el menú del día y la licencia

A pocas semanas de las elecciones municipales, Getafe, nuestro Ayuntamiento, ha decidido dividir los ágapes con los que tradicionalmente y en vísperas de comicios electorales, se anima a participar a la plebe.

Por un lado los empresarios, la gente “guapa”, periodistas y el sector más “in” de la “societé” getafense. A éstos les-nos llevan a lugares “chic”, a cenas de gala, a eventos exclusivos, con catering de diseño, a base de tartaletas de “foie” y combinados de un exotismo alarmante.

Por otro, las casas regionales, que han decidido sumarse al lema de “barriga llena no tiene pena” para ocupar por sistema (ahora tú, luego él y más tarde yo) el recinto ferial y agasajar al vecino con fiestorros “made in Castro”, a base de carpas populares, baile y verbena, chiringuito y olé. La charanga y pandereta. Cómo se nota que las elecciones llegan justo al inicio de las fiestas locales y no van a poder aprovecharse para este fin.

Pero, a lo que vamos. Tan acostumbrados están a hacer de su capa un sayo, a campar a sus anchas, a decidir sin mirar más allá de sus narices, que nuestros gobernantes cometen errores de bulto en el devenir de su actividad política.

La última cuita viene a cuento de la cena que, con cargo a las cuentas de la empresa municipal GISA (y con la ayuda del banco de Sabadell), tiene previsto ofrecer el área económica del Ayuntamiento a los empresarios de la ciudad.

El evento pertenece a la clase primera, o sea, preferente y para ello, desde la factoría de ideas en que se ha convertido la agencia local de desarrollo (la que sigue empeñada en insertar todos los anuncios publicitarios posibles a la empresa del ex concejal Jesús Neira para seguir “apoyando” su proyecto empresarial) se ideó la celebración, por todo lo alto, de los premios Getafe Empresarial: Una cena de gala, con catering de altos vuelos y copa incluida a los asistentes.

Con todo preparado y el escenario escogido (el polideportivo de la Alhóndiga), a nadie del entorno cercano a Castro 2 se le ocurrió que la Ley de la Comunidad de Madrid ponía en evidencia la utilización de un recinto deportivo para la celebración de una macrofiesta, tipo nochevieja. ¿Se imaginan al hijísimo haciendo cola en la oficina de autorización de fiestas? Yo tampoco.

Ante la falta de licencia han tenido que llegar las prisas y buscar acomodo para el evento. Y lo han encontrado en el Motel Los Angeles, donde derivan desde hace días a todos los invitados. Eso y compartir o, mejor dicho, multiplicar los gastos de dos empresas de catering. Ahí es nada.

Apuesto el importe de mi próximo recibo de la Ecotasa a que no va a ser la última sorpresa que los Castro 1 y 2 nos deparen de aquí a los últimos días del mes de mayo. Por muchas asesoras de imagen que se hayan echado a las espaldas.

martes, marzo 06, 2007

Filtraciones, investigaciones...

Cómo es esto del periodismo. Y si no, juzguen ustedes mismos:
Este fin de semana, en la fiesta-mitin que la Casa de Andalucía en Getafe organizó para celebrar el Estatuto andaluz (ese por el que todos los partidos políticos nacionales andan a la gresca y culpándose mutuamente de su fracaso) fuimos testigos de una prueba que demuestra, una vez más, que la realidad puede superar a la ficción.

Y para ponérselo clarito y que ustedes lo entiendan les diré que en dicho acto recibí una filtración que anuncia la investigación de otra filtración en el ayuntamiento de Getafe. Curioso, ¿no?.... ¿Qué no lo entienden? No se preocupen, que se lo explico.

El periódico El Buzon, en su versión digital (elbuzon.es) primero y más tarde en su versión impresa, publicó en exclusiva informaciones que relacionan a la ex alcaldesa socialista de Calviá y actual miembro del comité federal del PSOE, Margarita Nájera, con la adjudicación de una campaña de información sobre el supuesto Plan de Vivienda municipal, con un gasto de 350.000 euros (traducido a pesetas, casi 60 millones).

El propio Ayuntamiento, en palabras de su concejal de Urbanismo, Santos Vázquez, confirmó la presencia de Nájera tras una de las ofertas, precisamente, la más cara, y la que ganó el concurso, con un incremento de 40.000 euros respecto a otra de las propuestas (más ruina para las maltrechas cuentas municipales).

La filtración de dicha información llevaba aparejada una copia del informe técnico que justifica la adjudicación a la empresa que la ex alcaldesa había “recomedado” (según nos habían adelantado fuentes internas del PSOE local) para llevar a cabo la campaña de imagen.

A raíz de la publicación del documento, desde el Consistorio se ha iniciado una investigación interna para tratar de conocer cómo ha llegado dicho informe a manos de la prensa. Parece claro. Alguien nos lo ha filtrado. Otra cosa es que lleguen a saber algún día quién ha sido. De nuestra boca, no, eso está garantizado. Y como en esa casa de tócame roque nadie se fía de nadie, vaya usted a preguntar al maestro armero.

Resulta triste que anden preocupados por desvelar el misterio del informe filtrado y no lo estén por el chaparrón de críticas que les ha caído por adjudicar un concurso a la oferta más cara, gastando 40.000 euros más de las arcas municipales. Claro que, como no es suyo. Á lo mejor ahora también les da por investigar esta filtración sobre la investigación. Sería el colmo.

A Pedro Castro y a su batallón les viene que ni al pelo la frase de Mariano Rajoy, cuando al hilo de las peleas entre Aguirre y Gallardón, soltó eso de “joer qué tropa”. Porque, aunque no se atrevan a decirlo públicamente sus protagonistas, el PSOE local anda también revuelto en los últimos tiempos. La lista confeccionada al estilo y gusto de Castro ha dejado más de un fantasma por el camino y ha enfadado a bastantes, en especial a las mujeres, algunas de las cuales no han terminado de digerir el salto de la coordinadora de Gobierno, Sara Hernández, al número dos de la lista. Piensan que se les ha hecho de menos.

Deberían preocuparse más de barrer su casa que de buscar al informante o informanta (“chivato” han dicho altos cargos municipales, sin saber que el acceso a la información es una de las fuentes de la libertad), pues lo verdaderamente importante no es quién sacó a relucir éste o ése papel, sino su existencia y la demostración, una vez más, de la capacidad de nuestros gobernantes por echar más leña al fuego de la sospecha.

miércoles, febrero 28, 2007

Del jamón al menú del día

Mucho se ha hablado del esperpéntico episodio vivido en el desfile de murgas del Carnaval en Getafe. El ínclito alcalde, Pedro Castro, aupado por su hijo David repartiendo jamones a diestro y siniestro, junto a la placa reconocedora del trabajo de las murgas que tomaron parte en el desfile. Una estampa que hubiese quedado reflejada en la película “La escopeta nacional”, como ejemplo del populismo mal entendido.

Más allá, a uno le vienen a la memoria las imágenes, todavía en blanco y negro, de los dictadores latinoamericanos repartiendo colchones ante una multitud entregada a la causa… a la del hambre, la penuria y la autocracia.

Por el estómago se gana a mucha gente. Eso bien lo sabe el primer edil, que ha hecho en estos 24 años de mandato, de la Casa Consistorial un pesebre en el que, directa o indirectamente, recalan más de mil personas.

No contento con el agasajo pernil de las carnestolendas, Castro, el padre, anda ideando nuevos modos de congraciar a sus parroquianos. Va a pasar del jamón al menú del día. ¿Cómo? Pues con una cena para más de 600 comensales en el mes de abril, muy poquito antes de las elecciones municipales.

Ya ha solicitado presupuesto a hosteleros de la localidad, de reconocido prestigio, eso sí, para empezar a dar forma al evento. Nos imaginamos que, habida cuenta del interés que mostró en la elección de las patas de cochino curadas, también se dedicará a confeccionar el menú con el que epatar a sus acólitos invitados.

¿Y de dónde saldrá el dinero para sufragar tan peculiar forma de entretener al populacho? Pues, como siempre, de todos los vecinos y vecinas de la ciudad. Aunque puede que en esta ocasión la factura vaya remitida al ayudante que con tanto esmero se afanó en no dejar ni un solo jamón en la caja.

A fin de cuentas, todo queda en casa.

miércoles, febrero 14, 2007

Aguirre se luce; Castro se resigna

La visita que la presidenta regional Esperanza Aguirre realizó este lunes a Getafe, con motivo de la remodelación de un Centro de Formación en el Sector 3, sirvió para poner de manifiesto, una vez más, que Aguirre le tiene tomada la medida a Pedro Castro, alcalde del municipio. Tan acostumbrado está el regidor a quedar en un segundo plano en las visitas de la presidenta, que asume, con resignación, su papel y se limita a quedar lo mejor posible en las fotografías.

Ya ocurrió con motivo de la inauguración de la Catedral de La Magdalena. Enfadado Castro por la publicidad que el PP local está haciendo de los logros de la Comunidad y el rédito político conseguido por José Luis Moreno ante la gestión del Ejecutivo regional, amenazó con un boicoteo dialéctico del citado acto en su turno de palabra. Esperanza Aguirre, dura donde las haya, suprimió los discursos políticos.

Claro que, lista ella, los oradores de esa tarde (obispo y arquitecto) se empeñaron en resaltar una y otra vez las bondades de la Comunidad de Madrid y su acierto en la remodelación del templo.

En esta ocasión fue aún peor. Castro acudió a un acto programado para el lucimiento personal y político de Aguirre. Hasta poco antes de la visita, el PSOE local estuvo barajando la hipótesis de no acudir en señal de protesta. Desistieron del plante, pese a las voces críticas dentro del partido.

El alcalde se encontró rodeado de estrellas rojas, de anagramas de la Comunidad de Madrid y frente a un enorme panel que explicaba las inversiones regionales en Getafe. Y allí tuvo que hacerse la foto, junto a Esperanza Aguirre y Juan José Güemes, consejero de Empleo y Mujer, feliz y radiante por la apertura de un centro al que han destinado seis millones de euros.

Tras los discursos la presidenta regional se despidió de Castro con un contundente: “alcalde, si nos disculpas, vamos a tomar un café con afiliados de Partido Popular en Getafe” y le dejó con un palmo de narices, sin saber dónde meterse y encontrando, por fin, el refugio en su hijo David, concejal de Desarrollo Económico, ante la ausencia de David Lucas y Santos Vázquez, que dejaron abandonado a su suerte al jefe de filas.

Esperanza Aguirre, mientras, se daba un nuevo baño de populismo por los comercios del barrio, recibiendo el saludo de comerciantes y vecinos y haciendo alarde de su pragmatismo para sacar ventaja en cualquier distancia, por muy corta que sea.

Pedro Castro sabe que todavía deberá afrontar varios desplantes como el del lunes hasta las elecciones de mayo. Por mucho que ahora intente rebajar las tensiones y hacer un esfuerzo por acercar posturas, la situación se antoja complicada. Que Aguirre no está en política para hacer amigos entre los alcaldes socialistas, es algo más que evidente.

Como también lo es que desde Getafe se ha intentado echar un pulso a la Comunidad a sabiendas del riesgo que se corría y quizá minusvalorando la fortaleza de su oponente.

El alcalde no va impedir que la presidenta regional se luzca en Getafe. Pero sí pensar qué debe hacer para no acabar, como últimamente le ocurre, a la altura del betún.

viernes, enero 26, 2007

Lucas cambia pasado por futuro

Se veía venir. Aunque el anuncio de la égira de Francisco David Lucas Parrón a la candidatura socialista al Ayuntamiento de Madrid fuese voceado por sorpresa, era algo que se dejaba entrever. Estaba claro que, dadas las circunstancias, la salida de Lucas del Gobierno local era cuestión de tiempo. Había intentado echarle un pulso a Pedro Castro y lo había perdido. En esas condiciones, y con la espada de Damocles sobre su cabeza, la ruptura era el mal menor.

El caso de David Lucas, por reiterativo, no deja de ser una máxima de lo que ocurre en el PSOE de Getafe. Antes de Lucas ya habían caído Antonio Alonso, Francisco Hita, Rafael Caño… Bien es cierto que los dos primeros (Alonso e Hita) fueron a enjugar sus lágrimas al despacho de Jesús Neira, ex concejal de Urbanismo, y cayeron abducidos por el encanto del ladrillo. Las penas con pan son menos y con convenios urbanísticos, no digamos.

Pedro Castro tiene la especial facultad de fagocitar a todo aquél que intenta hacerle sombra. Y el proceso siempre es el mismo. Les nombra sucesores y después, en auto de fe, expía sus culpas a través de sus números dos. Les inmola en la Agrupación socialista local y les pone al pie de los caballos. Así, la solución que les queda es “remar para morir en la orilla”. Y, claro está, salir por la puerta de atrás.

Ocurre aquí que David Lucas le ha salido contestatario. No ha permitido su ejecución y ha optado por “cambiar de equipo”. Con el mercado de fichajes abierto sale de Getafe para incorporarse al equipo de trabajo de Miguel Sebastián, mano derecha de Rodríguez Zapatero. Y Castro se ha puesto celoso. No es de extrañar, porque Sebastián podría, no tardando mucho, dar el salto al Gobierno nacional en un cargo de especial relevancia. Y su “núcleo duro”, ascender con él.

Muchos podrán pensar que David Lucas pierde en el cambio, pues deja responsabilidades de Gobierno para, según todas las encuestas, ejercer de oposición. Pero no es menos cierto que en Getafe ya realizaba labores de oposición a sus propios compañeros de filas, en especial al concejal de Urbanismo Santos Vázquez, amigo de los ex ediles que ahora se ganan la vida de maravilla a costa de sus negocios inmobiliarios.

Para Lucas, aunque eso es algo que nunca va a reconocer, su marcha de Getafe va a suponer una liberación y le va a permitir desarrollar sus aptitudes políticas con más libertad. Lejos de las ataduras que le han supuesto (a él y a todos los que han estado cerca de Pedro Castro) formar parte de un Gobierno municipal tan personalista como el de nuestro municipio.

A Pedro Castro Vázquez le van quedando cada vez menos piezas y la línea sucesoria, de la que se viene hablando en los últimos años, está muy clara. Su idea es la de dejar a su hijo al frente del “negocio” municipal. De Castro a Castro y tiro porque me toca.

De los antiguos sólo queda Santos Vázquez, apuesta política de los nuevos ladrilleros, quién bastante tiene con intentar disipar las dudas que de forma cíclica pesan sobre el Urbanismo local. Pese a su capacidad política y negociadora, la manos de Vázquez están atadas por un lastre más poderosos que la propia res pública.

Así que Pedro Castro sabe que en Getafe tiene mando en plaza y no hay nadie que le haya salido lo suficientemente contestatario como para intentar arrebatarle el control.

Despejadas las dudas de quién manda en el PSOE local, al candidato a alcalde le queda por despejar la incógnita de las elecciones municipales. Y ahí, según rezan las encuestas, las cosas le van mucho peor. Sigue en caída libre y, por el momento, no encuentra el colchón adecuado para amortiguar el golpe.

Aunque, ya sabe, cuando algo va mal, siempre es susceptible de ir a peor.

martes, enero 16, 2007

Suena a discurso de despedida

Como si de una despedida se tratase, el concejal de Deportes de Getafe ha querido salir al paso de una denuncia del partido en la oposición para dejar claro que sigue sin saber ni un ápice de lo que se cuece en la delegación que ha asumido en esta legislatura. Ni sabe de deporte, ni se ha preocupado por aprender. Y eso que en cuatro años le ha dado tiempo suficiente para hacer un master en la materia.

Miguel Angel Romero llegó a Deportes casi por casualidad. No era suya esa “cartera”, reservada para Angel Bustos, que ocupaba el número 14 en la lista del PSOE a las municipales de 2003. Sin embargo, los resultados electorales privaron a los socialistas de la mayoría absoluta que pronosticaban las encuestas y dejaron al titular del área deportiva a las puertas de la Concejalía. Tuvo que conformarse con seguir como director del área (ya lo había sido con Santos Vázquez como concejal y aspiraba a suceder a éste, porque en verdad desde 2001 ejercía de edil en la sombra, pues Vázquez andaba ya escalando posiciones en el mundo del ladrillo), hecho que trastocó los planes del jefe de filas, Pedro Castro.

Romero apuntaba, como adelantado en la materia, a encabezar la revolución informática que se proyectaba en el Consistorio. Y se veía en su despacho de Innovación Tecnológica dando rienda suelta a su ideario mediante toques de ratón. Su gozo en un pozo. Le asignaron Deportes. ¿el qué?

En cuatro años, como he dicho antes, no ha tenido tiempo de aprender (¿?) y sus apariciones en medio informativos han sido tan escasas como insustanciales. Ha sido lo que se denomina un concejal hueco… en la materia.

Y ahora para dejar un recordatorio de lo que ha sido su paso por el Ayuntamiento (sería de locos pensar que va a repetir puesto en la lista del PSOE después de una legislatura para olvidar; la suya y la de otros compañeros con mando en plaza, con voto, pero sin voz) se descuelga con unas declaraciones que no tienen desperdicio.

Dice el concejal, al hilo del incremento de la ayuda que el Ayuntamiento va a dar al Getafe C.F., que pasa de 2.300.000 euros a la cifra mágica de los 3.000.000 (es decir, un 35% por ciento más), que “se ha reflejado el aumento del IPC, además de un aumento puntual”, por los resultados de las categorías inferiores. ¡Ahí es nada!
Hay que recordarle al concejal que el Ayuntamiento (o sea, todos los vecinos y vecinas) sufraga el 20 por ciento del presupuesto de una entidad privada, lleve el nombre de quien lleve por los rincones de España, el mundo entero y el espacio sideral. Hay clubes de la Primera española, con historia centenaria, que quedan lejos de este nivel de ayuda. Y no vamos a repetir quiénes son los propietarios del Getafe C.F. y su relación con Pedro Castro y el PSOE local. ¿Se imaginan al Ayuntamiento de Madrid sufragando el 20 por ciento del presupuesto del At. Madrid o del Real Madrid? Y no me venga nadie con el cuento de las recalificaciones, que aquí estamos a punto de vivir una situación parecida con el proyecto del nuevo campo de fútbol y sus plusvalías.

Pero hay más. Según Romero Pasamontes, el Getafe C.F. ha posibilitado que “muchas” empresas se interesen por instalarse en nuestro municipio. Menos mal, que sólo ha llevado el área de Deportes. ¿O es que no se acuerda de los traslados de Uralita, de la marcha de la producción del Eurofighter…? ¿Eso quién lo ha posibilitado?

Aportar una subvención de tres millones de euros al primer equipo de fútbol de nuestra ciudad (ojalá se mantenga en Primera muchas temporadas más) no otorga título de enamoramiento con la ciudad, ni eleva el nivel de cariño hacia los vecinos y vecinas. En todo caso, deja un poco más vacías las ya de por sí castigadas arcas municipales.

Es cierto que el PP getafense ha cometido, en el caso del Deporte y del primer equipo de fútbol, varios errores en su labor de oponerse por oponerse a todo lo que huele a socialista. Es un lastre que deberán pagar mientras los éxitos futbolísticos sigan encaprichados de Angel Torres. Pero el cariño no se mide a golpe de talonario, para unos, ni a fuerza de titulares de prensa, para otros.

Si el concejal hubiese querido a Getafe, se debería haber preocupado un poco más de defender su parcela y no de ejercer de eco de sus jefes de filas.

Desde el cariño, que le vaya bonito.

jueves, enero 04, 2007

Ni cultura, ni arte

Getafe representa el máximo exponente del municipalismo entregado al ladrillo, modus vivendi de ex concejales que han multiplicado en pocos años su patrimonio hasta límites insospechados. Todo lo que rodea al Ayuntamiento está envuelto en el aura del Urbanismo, área que rige los designios de la Casa Consistorial, tal y como hace cada año la luna de agosto con la cosecha vinícola.

Nada es más importante que la vivienda para los regidores municipales. Problema éste que, aún siendo primordial para los vecinos y vecinas de Getafe, no debe pasar por encima de servicios y necesidades básicas en cualquier sociedad moderna. Pero aquí todo da igual, ya nada importa.

Los ciudadanos se han acostumbrado al abandono que sufren por parte de sus munícipes y a buscarse la vida, socialmente hablando. Poco les llama la tención el efusivo color con el que las mentes prolíficas del Consistorio han decidido redecorar las farolas, ni el verde sintético que sustituye mantillo y arbustos en las rotondas; ni siquiera las estatuas compradas al peso que aparecen diseminadas en rincones del término municipal. Parecen adornos improvisados copiados de fotografías en álbumes de diseño de estética urbana (anglosajones para nuestro pesar). El arte de hacer mal las cosas… o al menos, sin gusto.

Getafe es, desde hace tiempo, una niña desatendida, que está pasando por su etapa de adolescente sin que nadie le preste la más mínima tención. Y se ha vuelto, dicho sea de paso, rebelde y contestataria.

A Getafe no le gusta que sus representantes políticos menosprecien la cultura en todas sus expresiones, pero sus vecinos y vecinas están tan acostumbrados a ello que miran hacia otros lares cuando de llenar sus retinas se trata.

En Getafe no se habla ni de cultura, ni de arte. Sólo se habla de fútbol. Y pese a mi desaforada tendencia hacia el deporte del balón, no me parece de recibo que un producto de marketing destinado a las masas ande a años luz de distancia del culto a la creación cultural, literaria y artística.

Los mandamases del municipio han decidido aumentar un 30 por ciento la subvención económica que otorgan cada año al principal equipo de fútbol de la ciudad, hasta alcanzar los tres millones de euros. Y, ¡qué curioso!, vuelven a confluir fútbol y ladrillos, pues los propietarios del club son los mismos ex concejales que se han hecho millonarios después de dejar sus cargos. Más ayudas para los que más tienen. ¡Menuda política de izquierdas!

Getafe cubre un 20 por ciento del presupuesto anual de esta empresa privada (sociedad anónima deportiva), una nueva desproporción en relación a otras entidades deportivas y no digamos ya si hablamos de colectivos culturales o personas a título individual. Ni siquiera hay constancia de su existencia. Pero, oye, que queda divino de la muerte el alcalde cuando se hace la foto en el palco. Hasta amortizar los tres millones de euros ya pueden hincharse a sacarle fotos. Eso sí, de su perfil bueno, que desde hace tiempo es el derecho.

Y aunque lo dejo para el final, no es por ello menos importante. Mucha culpa del desaguisado cultural y artístico de Getafe la tiene el concejal de Cultura, Festejos y Personal, José Manuel Vázquez, a quién se ha llevado por delante el tren de la política. Sus preocupaciones personales, sus peleas en el seno de la agrupación socialista y su enconamiento con algunos de sus compañeros de partido, le han llevado a dejar a un lado parte de sus obligaciones. El personal del Ayuntamiento nunca ha estado tan enfrentado a sus pagadores, ni ha hecho declaraciones públicas tan definitorias de su desencuentro con el concejal. Todo un logro para su gestión.

Y ahora dice que siempre ha apostado por la Cultura ¡ja! Y anuncia grandes y colosales edificios para albergar un museo, un palacio de ópera, otro teatro… qué de cuánto. Seguramente sea lo mismo que cuando se nos intentó vender la moto del Coliseo como punto de encuentro para actividades culturales y lo único que se ha hecho allí es ampliar el graderío para los partidos del Getafe. O la plaza de toros, construida para albergar un par de actos al año…

Ni cultura, ni arte. Tan sólo el de la mentira. En eso sí es experto.

viernes, diciembre 15, 2006

No son las encuestas, es algo que se palpa en el ambiente

Recientemente casi todos los medios de comunicación locales (excepto los que no se atreven a hablar de política) se han hecho eco de una encuesta que Sigma Dos ha realizado para el periódico EL MUNDO y, por extensión, para la empresa de uno de sus ex columnistas tradicionales, Raúl Heras. En su periódico CRONICA ha puesto sobre la mesa la opinión que los encuestados tienen de la política local y de los políticos; los que gobiernan y los que aspiran a hacerlo.

En el caso concreto de Getafe, y el rotativo lo apunta en su titular de portada, la figura del alcalde, Pedro Castro, sale mal parada. Aunque todo es relativo, un universo de 400 encuestas es como para tomárselo en serio. Si yo fuera Castro (¡válgame!) me lo pensaría dos veces después de leer los resultados de la encuesta.

Dice Sigma Dos que más de la mitad de los getafenses (un 50,5 por ciento) no quiere que Pedro Castro repita como alcalde de la ciudad. Más de un treinta por ciento sí le quiere en el cargo y el resto se decanta por el ns/nc o, lo que es lo mismo, pasa de todo, ¿no?

Y pese a que hay más getafenses-getafeños que tienen una valoración positiva del regidor, los números hay que tomarlos con la frialdad matemática, sin pasión y como vienen dados.
Ahora bien, en esta ocasión, todo indica que la muestra que publica CRONICA ha dado de lleno en la diana. Como dice un conocido anuncio de una marca de relojes: no es lo que tengo, es lo que soy. Y, hoy por hoy, son muchos los vecinos que no quieren la continuidad de Pedro Castro.
Lejos de la cifra, por sorprendente que parezca, la realidad puede llegar a superar a la ficción si nos fijamos en el sentir de la ciudadanía. Basta con pulsar la opinión en los diferentes barrios de Getafe para darnos cuentas que algo de lo publicado se palpa en el ambiente.

Nuestra doble condición (la de juntaletras y la de vecino de esta abandonada ciudad) nos permite, más por suerte que por desgracia, estar cerca de quienes forman y conforman lo que es Getafe hoy en día. (perdonen el plural mayestático, pero no he querido personalizar, sino dar a conocer la opinión de otros compañeros periodistas de Getafe). Es público y notorio que el descontento se ha generalizado y que el número de vecinos y vecinas de Getafe contrarios a la gestión de Castro aumenta día a día.

Es su figura la más criticada, por mucho que los números hablen de un menor encuentro entre la ciudadanía y el Gobierno local (muchos no saben la composición ni las figuras que lo integran, ni les importa en exceso) y siga siendo Pedro Castro el político más conocido. Su política personalista le ha tenido en todos los frentes de forma puntual (el novio en la boda, el niño en el bautizo y el muerto en el entierro, que dice el refranero popular) y ha impedido a compañeros de partido, socios de Gobierno y a la oposición probar un bocado de la fama política.

Luego las urnas serán las que decidan, pero ahora, a cinco meses vista, y con una lista electoral por definir (hablaremos de las alternativas y de la pelea interna por hacerse un hueco en otro post) la situación es la que es y viene como viene. Castro lo sabe, por mucho que se niegue a reconocerlo. El sentir popular esboza una muesca de desencanto, de amargura y de enfado con la persona del primer edil. Además sus manifestaciones de los últimos meses no le han ayudado, ni en público, ni en privado.

Reconocer que compañeros y amigos suyos se han hecho millonarios con el negocio del ladrillo supuso abrir la caja de Pandora. Sobre todo, porque muchas de las decisiones políticas que les han permitido enriquecerse (“es algo legal, pero no ético”, Pedro Castro dixit) se han llevado a cabo con el beneplácito del Gobierno municipal, que él preside.

La pelea soterrada que PSOE e IU mantienen, pese a ser socios en el Ayuntamiento, tiene en el propio Pedro Castro a uno de sus principales protagonistas y, si no, sus manifestaciones y quejas constantes acerca de la situación de la limpieza en Getafe (en manos de IU) son el más claro ejemplo.

Es difícil contentar a todos, pero más complicado es desencantar a la mayoría de los ciudadanos. Castro lo ha conseguido, según Sigma Dos. Pero, lo que es peor para él, el sentimiento generalizado provoca la sensación de un drama aún mayor.

Que lo anote, con letras bien gordas, en su cuaderno. Si quiere.

domingo, noviembre 19, 2006

Cuestión de matemáticas

El número 2. Qué importante para determinadas cuestiones y qué banal resulta a veces. Es tan común que en muchas ocasiones le pasamos por alto, le ignoramos y hasta le despreciamos, así sin más.

En su acepción cardinal el 2 es del todo útil. Nos ayuda con las matemáticas e, incluso, sirve para que en “Barrio sésamo” enseñen a nuestros “peques” a cantar la “Canción del 2”. Además, el 2 es el único número primo par, con la enjundia que este título le otorga a la cifra.

Sin embargo es el valor ordinal del 2 el que más se utiliza en términos políticos: el número 2 como segundo. Cuántas veces hemos escuchado al nombrar a ése o aquel político: “es el segundo de…”. El hecho de aparecer en una lista inmediatamente detrás del “cartel electoral” confiere, en ocasiones, cartel de “segundón” a quien porta el número 2.

Es un dato, si me apuran, hasta cruel, que cobra inusual vida en Getafe y, en concreto, en clave socialista. El número 2 es maldito en el PSOE local. Quien lo ha portado, a lo largo de los últimos 25 años, se ha quedado con un palmo de narices al ver que el primer lugar se les quedaba lejos, muy lejos. Desde que Pedro Castro saltó del número 2 del PSOE local para cubrir el hueco que dejó la marcha del por entonces alcalde Jesús Prieto (a quien Castro, por cierto, ha querido pagarle ahora ese favor al nombrarle hijo adoptivo de la ciudad) a la MERCASA del conglomerado de empresas públicas creadas por el Gobierno de Felipe González, nadie ha podido ser más que segundo, o “segundón”.

Y Pedro Castro se ha encargado de “rebozarles” en su cara la condición de segundos a la mayoría de compañeros que han estado en esa posición. En el número 2. Cada vez que algún “segundo” ha intentado dar el salto, la estrategia política del todavía alcalde, ha terminado por cortarle las alas. Lo hizo con Francisco Hita hace ahora cuatro años y lo ha hecho en esta última legislatura con David Lucas.

Con el primero fue especialmente cruel al preguntar en tono jocoso en diferentes foros públicos cuál iba a ser la dedicación de sus herederos, dando por finiquitada la vida política de Hita. Y lo mejor de todo es que no se equivocaba. Dejó su cargo de concejal, de consejero en Cajamadrid, y hasta el de la Ejecutiva socialista getafense al conocerse su vinculación con el mundo del ladrillo privado (cabe aquí recordar por si alguien no lo sabe que Francisco Hita Gamarra fue concejal de Urbanismo en el Ayuntamiento de Getafe, finalizando su labor en el año 2003).

Más sibilina ha sido la manera en la que Pedro Castro ha frenado la proyección de David Lucas, a quien promocionó desde su cargo como Jefe de Gabinete de Alcaldía y aupó a concejal de Hacienda y Seguridad en sustitución de Antonio Alonso (otro ex dedicado al ladrillo) y más aún al llegar a la primera tenencia de alcaldía. Su enfrentamiento se trasladó a la propia Agrupación Socialista local en la designación de representantes a las Ejecutivas regional y nacional. Allí Castro se erigió como “mandamás” y dejó a su “delfín” en completa minoría y buscando el apoyo de un sector de las juventudes socialistas, desencantado con la manera de hacer política de su secretario general.

Engordar para morir. Como los pavos estadounidenses con vistas al “Dia de Acción de Gracias” o los cerdos españoles cuando se acerca “San Martín”.

Castro repite y se ha encargado, a través de filtraciones en prensa local, de sugerir la necesidad de un relevo en cuanto a su segundo en la lista para las elecciones de mayo de 2007. Insiste en la necesidad de dar un papel protagonista a las mujeres y quiere una mujer para el número 2. La realidad, de nuevo, supera a la ficción. Claro que, Castro, no ha terminado de calibrar muy bien sus pasos. Porque a una mujer no va a poder hacerle lo mismo que le ha hecho a sus “segundos”.

La inteligencia femenina está por encima de la habilidad política y las maniobras de Castro en el seno de los socialistas locales. Con una fémina en el número 2 le va resultar harto difícil jugar al “me deshago de ti cuando ya no te necesito”. Claro que también está la posibilidad de que no Gobierne, con lo que el problema le quedaría resuelto con un golpe de urna; o también que su final político está más cerca de lo que parece y busca “sucesora”.

Lo cierto es que, de seguir así las cosas, ninguno de los “segundos” en los tres grandes partidos volverán a repetir puesto en relación a las listas con las que concurrieron a las elecciones de 2003. PSOE y PP se decantan (aunque todavía no es oficial y podría haber sorpresas) por una mujer para seguir a Pedro Castro y José Luis Moreno, respectivamente, en las papeletas del mes de mayo; Izquierda Unida ya ha confeccionado su lista y el anterior número 2, Ignacio Sánchez Coy, ahora es el cabeza de lista.

¿A que resulta curioso el juego político que nos puede ofrecer el 2? Pues no digamos ya el 1. Pero ese será tema de otro artículo.

martes, octubre 24, 2006

El alcalde se esconde

Llueve en Madrid y, especialmente, en Getafe. Los hace, además, sobre mojado. El fantasma de la corrupción urbanística, que sobrevuela por encima de los principales partidos políticos en la región, amenaza con dejar huella en la autoproclamada “capital” del cinturón rojo. (Menudo momento ha escogido el alcalde, el socialista Pedro Castro, para solicitar que Getafe ostente la capitalidad de Madrid…).

La figura y la actuación empresarial del ex concejal de Urbanismo, Jesús Neira, compañero socialista y amigo del alcalde, vuelve a copar páginas de periódicos, además de artículos de opinión y confidenciales en Internet.

Su nombre aparece vinculado con el supuesto cobro de comisiones por la recalificación de terrenos (una práctica considerada ilegal) en el entorno de Perales del Río, el único lugar del término municipal que queda sin explotar, urbanísticamente hablando. Nada más y nada menos que un ocho por ciento, asegura el periódico El Mundo y corrobora El País, rotativo que le acusa, además, de cobrar sobreprecio en una promoción de viviendas de El Bercial (algunas promotoras y cooperativas ya han sido condenadas por esta práctica, también ilegal, y obligadas a devolver el dinero cobrado de más, en Parla, sin ir más lejos).

Getafe de nuevo en el ojo del huracán, asegurando el portavoz popular en al Asamblea de Madrid, Antonio Beteta, la existencia de un cartel de ex concejales que “se están forrando” (sic) después de haber planificado el desarrollo del suelo en varias localidades de la región.

¿Y mientras todo esto ocurre, qué hace Pedro Castro, el máximo responsable de lo que sucede en este municipio? Esconde la cabeza, se ausenta y deja en manos de sus concejales una defensa difícilmente creíble, por lo endeble del sustento y por lo ineficaz del planteamiento.

No es la primera vez que lo hace. Cuando vienen mal dadas, allá que se larga, cierra la boca y se parapeta tras el escudo de la institución municipal, aguardando a que escampe para volver a salir como si nada, a presentar “sueños”, como les denomina y a ofrecer cifras faraónicas para éste y aquél proyecto. Lo mismo de siempre. Bueno, lo mismo no. Hace poco se le ocurrió abrir la boca para diferenciar lo ilegal de lo “no ético” y ha dejado abierta la veda para la caza del ex concejal. Un error impropio de alguien con tanta experiencia política, ¿o no? Claro que según Richard Friedman, candidato a Gobernador del Estado norteamericano de Texas, “la política es la única profesión en la que, cuanta más experiencia tienes, peor eres”.

Pedro ya tuvo que esconderse hace años, cuando uno de sus concejales fue condenado por el cobro de favores a cambio de adjudicar obras en la Concejalía de Mantenimiento (que curiosamente estaba integrada en el área de Urbanismo de la que era titular y máximo responsable Jesús Neira). No pudo aguantar la presión mediática y se vio obligado a dejar que fuese su segundo de a bordo, Antonio Alonso (que también ha sido socio de Neira en varias de las empresas del urbanista) quien pusiese la mano en el fuego por su compañero de filas. Y acabó quemándose.

No es de recibo que quien tiene la máxima autoridad y responsabilidad en todo lo que acontece en la ciudad no tenga nada que decir en situaciones de excepcionalidad. Y la de ahora, seguramente lo es. Andará pensando que su compañero Simancas le ha hecho un flaco favor al abrir la lata de los escándalos urbanísticos y la implicación política en estos turbios asuntos.

Debería dar la cara, aún a riesgo de que se la abofeteen. Para dar explicaciones a los ciudadanos y ciudadanas de por qué Getafe anda en boca de todos, de cómo sus ex compañeros han conseguido estar en la mayor parte de las actuaciones urbanísticas de la ciudad, amparándose en la legalidad de las adjudicaciones del Gobierno municipal. No es momento de silencios.