Es una verdadera lástima (sobre todo para los que disfrutamos con el fútbol), pero el partido más importante de la historia del Getafe, de nuestro “Geta” va a quedar en la memoria como el encuentro en el que Messi marcó el gol de Maradona. Y lo tuvo que hacer, precisamente, en el día en el que miles de aficionados soñaban con hacer algo grande, con abrir las puertas de la final de Copa.
Messi cogió su fusil y 20 años después calcó una jugada que es recordada en todos los videos que sobre el denominado deporte rey se editan en el mundo entero. Antes Maradona, ahora Messi. Los argentinos, dados ellos a ensalzar e idolatrar aseguran que si dios existe, sin duda, viste los colores de la albiceleste, su selección.
Pero, más allá del aluvión de repeticiones de la jugada, el partido ante el Barcelona va a marcar un antes y un después en el devenir del primer equipo deportivo de nuestra ciudad. Y es que, como se suele decir, se acabó el buen rollito.
El primero en destapar la caja de los truenos fue el propio presidente, Angel Torres, criticando las soluciones planteadas por el entrenador Bernd Schuster y, en concreto, en su decisión de no alinear ni al portero ni al delantero titulares.
Estas declaraciones, recogidas en todos los medios informativos han dado pie a que varios jugadores, viendo cómo su “presi” se metía a entrenador, también se muestren díscolos con el responsable técnico. Como dije, se acabó el buen rollito. Puede que el ciclo del alemán en el banquillo azulón no se cierre como es debido.
Por cierto, un apunte sobre Barcelona. El alcalde Pedro Castro decidió apoyar a las peñas y completar parte del vuelo que había quedado vacío. Para ello invitó a periodistas de los medios de comunicación que habitualmente cubren la localidad. La sorpresa llegó cuando al arribar al Nou Camp, el concejal de deportes, Miguel Angel romero, tuvo que pedir ayuda a un colega periodista para que repartiese las entradas entre el colectivo. ¿El motivo?: el concejal no conoce a los periodistas. ¡Menuda manera de ejercer en el cargo!
Y como la semana estuvo marcada por el esférico la siguiente anotación se refiere al malestar que entre las huestes del Partido Popular local ha creado la inclusión de Gica Craioveanu en las listas al Ayuntamiento. Pocos han comprendido su presencia en el número dos de dicha lista, relegando a personas que han gozado de la confianza de José Luis Moreno en estos años de trabajo y trastocando la lista pactada en un principio.
El golpe de efecto que ha supuesto el desembarco de Gica (por cierto, deberían darle un curso acelerado sobre Getafe y los getafenses) hubiese sido igual con él en el puesto seis, siete u ocho y no hubiesen asomado las voces díscolas sobre la decisión. Un palo han dicho algunos.
Además, con dos hombres en los dos primeros puestos, el PP le hace, si proponérselo, la jugada a Pedro Castro. Por si él no lo había pensado, ya se lo recuerdo yo. Es el único partido que coloca a una mujer en el número dos de su lista. Se le va a llenar la boca de decirlo una y otra vez. Y si no, al tiempo.
lunes, abril 23, 2007
martes, abril 17, 2007
Gica Craioveanu, popular

Aunque las conversaciones habían empezado hace un año, José Luis Moreno ha esperado hasta el último minuto para hacer pública la incorporación de Gica Craioveanu a la lista del Partido Popular en Getafe. Gica, un ídolo para el fútbol de la localidad, irrumpe así con fuerza en la precampaña electoral, en un golpe de efecto del aspirante a alcalde popular.
Para la gran mayoría de los ciudadanos esta noticia es una auténtica sorpresa, aunque, podemos asegurar, que no será la última. Moreno tiene guardadas en la récamara algunas balas que irá disparando a medida que se acerquen las elecciones. Sabe que desde hace más de veinte años, su partido no había estado tan cerca de poder ganar en Getafe y quiere echar el resto.
Gica se ha asomado a la política de la localidad como quien marca un gol a última hora, el del pase a la final. Y ya se sabe, las finales, para poder ganarlas, hay que jugarlas.
Getafe se desayuna hoy con esta noticia que ha trastocado los estamentos de la clase política y social de la localidad. No era un secreto, bien lo saben los protagonistas, pero sí sirve para que el PP de Getafe adquiera protagonismo, no sólo en la ciudad.
Pocas veces los deportistas de élite se lanzan a la arena política. En Getafe, desde los tiempos del atleta Juan Carlos Paúl, ningún grupo político lo había intentado. Paúl, campeón español de 5.000 metros, se incorporó a las filas del PSOE, pero no llegó a conseguir acta de concejal. Eso sí, se ganó el derecho a ejercer como cargo de confianza en varias delegaciones y ahora es uno de las voces autorizadas dentro de la agrupación socialista local. Eso sí, siempre a la sombra.
No parece Gica de esos que acepte ser actor secundario en ninguna película. De ahí que el simple hecho de anunciar su presencia en la candidatura popular, haya hecho saltar las alarmas en el PSOE, sabedor del enorme tirón del ex futbolsita, querido por la afición de Getafe, de San Sebastián, de Villarreal y un ídolo en su país, Rumanía.
Por si fuera poco, su nacionalidad puede arrastar el voto inmigrante, convertidos ya en legión en nuestra localidad. Ejemplo de humildad y entrega para muchos.
Gica, que protagonizó un duro enfrentamiento con Angel Torres, presidente del Getafe, cuando anunció su retirada (acusó al máximo dirigente azulón de no cumplir compromisos pactados para seguir vinculado a la entidad)tuvo en todo momento a la afición de su lado. En varios partidos, los seguidores pusieron contra las cuerdas a Torres con sus cánticos y protestas al palco por el trato dado al fútbolista.
Ahora, ese enfrentamiento se traslada a la vida política. Torres fue uno de los primeros en firmar un documento de apoyo a la candidatura de Pedro Castro a la alcaldía y poco después Ayuntamiento y Getafe renovaron un acuerdo de colaboración por el cual la ciudad se gastará tres millones de euros en patrocinar a la empresa privada que gestiona el club.
Craioveanu, por su parte, ha querido ir más allá y su apoyo se convierte en presencia y firme decisión de trabajar para el deporte local en el caso de ganar las elcciones.
¿Hacia qué lado se ha inclinado la balanza?
martes, abril 10, 2007
Don erre que erre
Los hay que no quieren, o no saben aprender de sus errores. El concejal de cultura de Getafe, José Manuel Vázquez es uno de los que no quieren, porque suponemos que saber, sabrá.
Hace ahora un año nos sorprendía ejerciendo de “cacique” para recomendar a empresarios de la localidad que contratasen espacios publicitarios con una editorial para una revista especial de las fiestas. No sólo se hacía competencia a sí mismo (el Ayuntamiento buzonea cada año el programa oficial), sino que consentía, en un acto de posible prevaricación y de inusitada irresponsabilidad, favores para una empresa en detrimento de otras que se dedican a la publicidad y la comunicación.
Pues bien, el “señorito” vuelve a las andadas y sigue empeñado en que sus “amigos” hagan negocio a costa de la cultura y las fiestas locales. Todo ello a cambio de una falla que arde cada año en época festiva.
Es inconcebible la actitud caciquil y prepotente de este señor, incapaz de reconocer sus errores. Además, el hecho de seguir en las listas del PSOE (se rumoreó hace meses con la posibilidad de que saliese del Ayuntamiento, habida cuenta de la nefasta legislatura que ha protagonizado) le va a hacer reforzar más su ya de por sí altivo ego. No en vano va a ser el cuarto hombre fuerte de los socialistas, por detrás de Pedro Castro, Santos Vázquez y David Castro. Crudo lo tiene para ascender más. Pero eso le vale.
Volviendo a su implicación personal en el negocio particular de otros, la excusa dada por José Manuel Vázquez es que en otros municipios hay concejales que han actuado de la misma forma, firmando de su puño y letra una recomendación explícita, una especie de coacción al empresario. ¡Y se queda tan acho! Como si los delitos, por el hecho de ser extensivos, dejaran de serlo. Casi nada.
Zole, el mismo que ha enredado hasta la saciedad con la adquisición de una colección privada de arte por parte del Ayuntamiento, prefiere machacar a las empresas de la localidad antes que hacer frente a sus compañeros de Gobierno local a la hora de solicitar presupuesto para las fiestas.
Este año electoral, en el que se andan reduciendo partidas sociales para aumentar los gastos de propaganda y publicidad para el alcalde (hablaremos de este atropello en otro artículo, pues el tema lo merece), nadie se atreve a reivindicar más atenciones y el concejal de Cultura no va a ser menos.
Hace ahora un año nos sorprendía ejerciendo de “cacique” para recomendar a empresarios de la localidad que contratasen espacios publicitarios con una editorial para una revista especial de las fiestas. No sólo se hacía competencia a sí mismo (el Ayuntamiento buzonea cada año el programa oficial), sino que consentía, en un acto de posible prevaricación y de inusitada irresponsabilidad, favores para una empresa en detrimento de otras que se dedican a la publicidad y la comunicación.
Pues bien, el “señorito” vuelve a las andadas y sigue empeñado en que sus “amigos” hagan negocio a costa de la cultura y las fiestas locales. Todo ello a cambio de una falla que arde cada año en época festiva.
Es inconcebible la actitud caciquil y prepotente de este señor, incapaz de reconocer sus errores. Además, el hecho de seguir en las listas del PSOE (se rumoreó hace meses con la posibilidad de que saliese del Ayuntamiento, habida cuenta de la nefasta legislatura que ha protagonizado) le va a hacer reforzar más su ya de por sí altivo ego. No en vano va a ser el cuarto hombre fuerte de los socialistas, por detrás de Pedro Castro, Santos Vázquez y David Castro. Crudo lo tiene para ascender más. Pero eso le vale.
Volviendo a su implicación personal en el negocio particular de otros, la excusa dada por José Manuel Vázquez es que en otros municipios hay concejales que han actuado de la misma forma, firmando de su puño y letra una recomendación explícita, una especie de coacción al empresario. ¡Y se queda tan acho! Como si los delitos, por el hecho de ser extensivos, dejaran de serlo. Casi nada.
Zole, el mismo que ha enredado hasta la saciedad con la adquisición de una colección privada de arte por parte del Ayuntamiento, prefiere machacar a las empresas de la localidad antes que hacer frente a sus compañeros de Gobierno local a la hora de solicitar presupuesto para las fiestas.
Este año electoral, en el que se andan reduciendo partidas sociales para aumentar los gastos de propaganda y publicidad para el alcalde (hablaremos de este atropello en otro artículo, pues el tema lo merece), nadie se atreve a reivindicar más atenciones y el concejal de Cultura no va a ser menos.
martes, abril 03, 2007
Así quedó el menú del día

Me comprometo, a no ser que las circunstancias dicten lo contrario, a escribir por última vez sobre el fiestorro que se montó GISA con motivo de los premios Getafe Empresarial. Y lo hago para responder a las preguntas esbozadas en varios comentarios de anteriores anotaciones de este blog.
Se celebró la fiesta en el Motel los Angeles, con más de 400 invitados (todos ellos de “gañote”, por supuesto) y un menú que, en precio de mercado, ronda los 50 euros por cabeza. Multipliquen y les saldrán 20.000 euros, a los que hay que sumar los gastos de protocolo, marketing, cartelería, premios…
El menú consistió en un cocktail de bienvenida (lo mejor de la noche, según los asistentes), crema de cigalitas, delicias de solomillo, tarta san marcos con helado de turrón, café y licor.
Todo ello regado con vino, agua, refrescos y los discursos de los Castro, padre e hijo. Uno en su labor proteccionista, aprovechó el escenario y la presencia de empresarios y curiosos (que los hubo a decenas) para alabar las virtudes de su vástago y esbozar cual fiesta mitinera sus proyectos electorales para otros cuatro años de gobierno castrista, según sus cuentas. Corto se quedó para lo que en él es habitual, más aún después de haber invertido 20.000 euros en el ágape (claro que esa cantidad se queda escasa comparada con las decenas de miles de euros que anda pagando a periódicos locales sin importarle la difusión, para estrujar hasta el infinito la proyección de su desgastada imagen).
El hijo, a lo suyo, que ya está el quinto en la lista del PSOE local. Y gracias a que la ley de paridad les obliga a guardar las apariencias que si no… de segundo espada nos lo hubiesen colocado. Habló de economía (no en vano se ha pasado parte de la legislatura de máster en máster), de Getafe y de lo buenos que son.
Por cierto, el cambio de recinto (estaba previsto celebrar el fiestorro en un polideportivo municipal, pero problemas con la licencia lo impidieron) le salió barato a Castro hijo, ya que, según nos cuentan sus allegados, estaba previsto un menú que alcanzaba los 70 euros por persona. Imaginamos que la diferencia entre ambas cantidades no se habra esfumado, ¿o sí?
lunes, marzo 26, 2007
El hijo, el menú del día y la licencia
A pocas semanas de las elecciones municipales, Getafe, nuestro Ayuntamiento, ha decidido dividir los ágapes con los que tradicionalmente y en vísperas de comicios electorales, se anima a participar a la plebe.
Por un lado los empresarios, la gente “guapa”, periodistas y el sector más “in” de la “societé” getafense. A éstos les-nos llevan a lugares “chic”, a cenas de gala, a eventos exclusivos, con catering de diseño, a base de tartaletas de “foie” y combinados de un exotismo alarmante.
Por otro, las casas regionales, que han decidido sumarse al lema de “barriga llena no tiene pena” para ocupar por sistema (ahora tú, luego él y más tarde yo) el recinto ferial y agasajar al vecino con fiestorros “made in Castro”, a base de carpas populares, baile y verbena, chiringuito y olé. La charanga y pandereta. Cómo se nota que las elecciones llegan justo al inicio de las fiestas locales y no van a poder aprovecharse para este fin.
Pero, a lo que vamos. Tan acostumbrados están a hacer de su capa un sayo, a campar a sus anchas, a decidir sin mirar más allá de sus narices, que nuestros gobernantes cometen errores de bulto en el devenir de su actividad política.
La última cuita viene a cuento de la cena que, con cargo a las cuentas de la empresa municipal GISA (y con la ayuda del banco de Sabadell), tiene previsto ofrecer el área económica del Ayuntamiento a los empresarios de la ciudad.
El evento pertenece a la clase primera, o sea, preferente y para ello, desde la factoría de ideas en que se ha convertido la agencia local de desarrollo (la que sigue empeñada en insertar todos los anuncios publicitarios posibles a la empresa del ex concejal Jesús Neira para seguir “apoyando” su proyecto empresarial) se ideó la celebración, por todo lo alto, de los premios Getafe Empresarial: Una cena de gala, con catering de altos vuelos y copa incluida a los asistentes.
Con todo preparado y el escenario escogido (el polideportivo de la Alhóndiga), a nadie del entorno cercano a Castro 2 se le ocurrió que la Ley de la Comunidad de Madrid ponía en evidencia la utilización de un recinto deportivo para la celebración de una macrofiesta, tipo nochevieja. ¿Se imaginan al hijísimo haciendo cola en la oficina de autorización de fiestas? Yo tampoco.
Ante la falta de licencia han tenido que llegar las prisas y buscar acomodo para el evento. Y lo han encontrado en el Motel Los Angeles, donde derivan desde hace días a todos los invitados. Eso y compartir o, mejor dicho, multiplicar los gastos de dos empresas de catering. Ahí es nada.
Apuesto el importe de mi próximo recibo de la Ecotasa a que no va a ser la última sorpresa que los Castro 1 y 2 nos deparen de aquí a los últimos días del mes de mayo. Por muchas asesoras de imagen que se hayan echado a las espaldas.
Por un lado los empresarios, la gente “guapa”, periodistas y el sector más “in” de la “societé” getafense. A éstos les-nos llevan a lugares “chic”, a cenas de gala, a eventos exclusivos, con catering de diseño, a base de tartaletas de “foie” y combinados de un exotismo alarmante.
Por otro, las casas regionales, que han decidido sumarse al lema de “barriga llena no tiene pena” para ocupar por sistema (ahora tú, luego él y más tarde yo) el recinto ferial y agasajar al vecino con fiestorros “made in Castro”, a base de carpas populares, baile y verbena, chiringuito y olé. La charanga y pandereta. Cómo se nota que las elecciones llegan justo al inicio de las fiestas locales y no van a poder aprovecharse para este fin.
Pero, a lo que vamos. Tan acostumbrados están a hacer de su capa un sayo, a campar a sus anchas, a decidir sin mirar más allá de sus narices, que nuestros gobernantes cometen errores de bulto en el devenir de su actividad política.
La última cuita viene a cuento de la cena que, con cargo a las cuentas de la empresa municipal GISA (y con la ayuda del banco de Sabadell), tiene previsto ofrecer el área económica del Ayuntamiento a los empresarios de la ciudad.
El evento pertenece a la clase primera, o sea, preferente y para ello, desde la factoría de ideas en que se ha convertido la agencia local de desarrollo (la que sigue empeñada en insertar todos los anuncios publicitarios posibles a la empresa del ex concejal Jesús Neira para seguir “apoyando” su proyecto empresarial) se ideó la celebración, por todo lo alto, de los premios Getafe Empresarial: Una cena de gala, con catering de altos vuelos y copa incluida a los asistentes.
Con todo preparado y el escenario escogido (el polideportivo de la Alhóndiga), a nadie del entorno cercano a Castro 2 se le ocurrió que la Ley de la Comunidad de Madrid ponía en evidencia la utilización de un recinto deportivo para la celebración de una macrofiesta, tipo nochevieja. ¿Se imaginan al hijísimo haciendo cola en la oficina de autorización de fiestas? Yo tampoco.
Ante la falta de licencia han tenido que llegar las prisas y buscar acomodo para el evento. Y lo han encontrado en el Motel Los Angeles, donde derivan desde hace días a todos los invitados. Eso y compartir o, mejor dicho, multiplicar los gastos de dos empresas de catering. Ahí es nada.
Apuesto el importe de mi próximo recibo de la Ecotasa a que no va a ser la última sorpresa que los Castro 1 y 2 nos deparen de aquí a los últimos días del mes de mayo. Por muchas asesoras de imagen que se hayan echado a las espaldas.
martes, marzo 06, 2007
Filtraciones, investigaciones...
Cómo es esto del periodismo. Y si no, juzguen ustedes mismos:
Este fin de semana, en la fiesta-mitin que la Casa de Andalucía en Getafe organizó para celebrar el Estatuto andaluz (ese por el que todos los partidos políticos nacionales andan a la gresca y culpándose mutuamente de su fracaso) fuimos testigos de una prueba que demuestra, una vez más, que la realidad puede superar a la ficción.
Y para ponérselo clarito y que ustedes lo entiendan les diré que en dicho acto recibí una filtración que anuncia la investigación de otra filtración en el ayuntamiento de Getafe. Curioso, ¿no?.... ¿Qué no lo entienden? No se preocupen, que se lo explico.
El periódico El Buzon, en su versión digital (elbuzon.es) primero y más tarde en su versión impresa, publicó en exclusiva informaciones que relacionan a la ex alcaldesa socialista de Calviá y actual miembro del comité federal del PSOE, Margarita Nájera, con la adjudicación de una campaña de información sobre el supuesto Plan de Vivienda municipal, con un gasto de 350.000 euros (traducido a pesetas, casi 60 millones).
El propio Ayuntamiento, en palabras de su concejal de Urbanismo, Santos Vázquez, confirmó la presencia de Nájera tras una de las ofertas, precisamente, la más cara, y la que ganó el concurso, con un incremento de 40.000 euros respecto a otra de las propuestas (más ruina para las maltrechas cuentas municipales).
La filtración de dicha información llevaba aparejada una copia del informe técnico que justifica la adjudicación a la empresa que la ex alcaldesa había “recomedado” (según nos habían adelantado fuentes internas del PSOE local) para llevar a cabo la campaña de imagen.
A raíz de la publicación del documento, desde el Consistorio se ha iniciado una investigación interna para tratar de conocer cómo ha llegado dicho informe a manos de la prensa. Parece claro. Alguien nos lo ha filtrado. Otra cosa es que lleguen a saber algún día quién ha sido. De nuestra boca, no, eso está garantizado. Y como en esa casa de tócame roque nadie se fía de nadie, vaya usted a preguntar al maestro armero.
Resulta triste que anden preocupados por desvelar el misterio del informe filtrado y no lo estén por el chaparrón de críticas que les ha caído por adjudicar un concurso a la oferta más cara, gastando 40.000 euros más de las arcas municipales. Claro que, como no es suyo. Á lo mejor ahora también les da por investigar esta filtración sobre la investigación. Sería el colmo.
A Pedro Castro y a su batallón les viene que ni al pelo la frase de Mariano Rajoy, cuando al hilo de las peleas entre Aguirre y Gallardón, soltó eso de “joer qué tropa”. Porque, aunque no se atrevan a decirlo públicamente sus protagonistas, el PSOE local anda también revuelto en los últimos tiempos. La lista confeccionada al estilo y gusto de Castro ha dejado más de un fantasma por el camino y ha enfadado a bastantes, en especial a las mujeres, algunas de las cuales no han terminado de digerir el salto de la coordinadora de Gobierno, Sara Hernández, al número dos de la lista. Piensan que se les ha hecho de menos.
Deberían preocuparse más de barrer su casa que de buscar al informante o informanta (“chivato” han dicho altos cargos municipales, sin saber que el acceso a la información es una de las fuentes de la libertad), pues lo verdaderamente importante no es quién sacó a relucir éste o ése papel, sino su existencia y la demostración, una vez más, de la capacidad de nuestros gobernantes por echar más leña al fuego de la sospecha.
Este fin de semana, en la fiesta-mitin que la Casa de Andalucía en Getafe organizó para celebrar el Estatuto andaluz (ese por el que todos los partidos políticos nacionales andan a la gresca y culpándose mutuamente de su fracaso) fuimos testigos de una prueba que demuestra, una vez más, que la realidad puede superar a la ficción.
Y para ponérselo clarito y que ustedes lo entiendan les diré que en dicho acto recibí una filtración que anuncia la investigación de otra filtración en el ayuntamiento de Getafe. Curioso, ¿no?.... ¿Qué no lo entienden? No se preocupen, que se lo explico.
El periódico El Buzon, en su versión digital (elbuzon.es) primero y más tarde en su versión impresa, publicó en exclusiva informaciones que relacionan a la ex alcaldesa socialista de Calviá y actual miembro del comité federal del PSOE, Margarita Nájera, con la adjudicación de una campaña de información sobre el supuesto Plan de Vivienda municipal, con un gasto de 350.000 euros (traducido a pesetas, casi 60 millones).
El propio Ayuntamiento, en palabras de su concejal de Urbanismo, Santos Vázquez, confirmó la presencia de Nájera tras una de las ofertas, precisamente, la más cara, y la que ganó el concurso, con un incremento de 40.000 euros respecto a otra de las propuestas (más ruina para las maltrechas cuentas municipales).
La filtración de dicha información llevaba aparejada una copia del informe técnico que justifica la adjudicación a la empresa que la ex alcaldesa había “recomedado” (según nos habían adelantado fuentes internas del PSOE local) para llevar a cabo la campaña de imagen.
A raíz de la publicación del documento, desde el Consistorio se ha iniciado una investigación interna para tratar de conocer cómo ha llegado dicho informe a manos de la prensa. Parece claro. Alguien nos lo ha filtrado. Otra cosa es que lleguen a saber algún día quién ha sido. De nuestra boca, no, eso está garantizado. Y como en esa casa de tócame roque nadie se fía de nadie, vaya usted a preguntar al maestro armero.
Resulta triste que anden preocupados por desvelar el misterio del informe filtrado y no lo estén por el chaparrón de críticas que les ha caído por adjudicar un concurso a la oferta más cara, gastando 40.000 euros más de las arcas municipales. Claro que, como no es suyo. Á lo mejor ahora también les da por investigar esta filtración sobre la investigación. Sería el colmo.
A Pedro Castro y a su batallón les viene que ni al pelo la frase de Mariano Rajoy, cuando al hilo de las peleas entre Aguirre y Gallardón, soltó eso de “joer qué tropa”. Porque, aunque no se atrevan a decirlo públicamente sus protagonistas, el PSOE local anda también revuelto en los últimos tiempos. La lista confeccionada al estilo y gusto de Castro ha dejado más de un fantasma por el camino y ha enfadado a bastantes, en especial a las mujeres, algunas de las cuales no han terminado de digerir el salto de la coordinadora de Gobierno, Sara Hernández, al número dos de la lista. Piensan que se les ha hecho de menos.
Deberían preocuparse más de barrer su casa que de buscar al informante o informanta (“chivato” han dicho altos cargos municipales, sin saber que el acceso a la información es una de las fuentes de la libertad), pues lo verdaderamente importante no es quién sacó a relucir éste o ése papel, sino su existencia y la demostración, una vez más, de la capacidad de nuestros gobernantes por echar más leña al fuego de la sospecha.
miércoles, febrero 28, 2007
Del jamón al menú del día
Mucho se ha hablado del esperpéntico episodio vivido en el desfile de murgas del Carnaval en Getafe. El ínclito alcalde, Pedro Castro, aupado por su hijo David repartiendo jamones a diestro y siniestro, junto a la placa reconocedora del trabajo de las murgas que tomaron parte en el desfile. Una estampa que hubiese quedado reflejada en la película “La escopeta nacional”, como ejemplo del populismo mal entendido.
Más allá, a uno le vienen a la memoria las imágenes, todavía en blanco y negro, de los dictadores latinoamericanos repartiendo colchones ante una multitud entregada a la causa… a la del hambre, la penuria y la autocracia.
Por el estómago se gana a mucha gente. Eso bien lo sabe el primer edil, que ha hecho en estos 24 años de mandato, de la Casa Consistorial un pesebre en el que, directa o indirectamente, recalan más de mil personas.
No contento con el agasajo pernil de las carnestolendas, Castro, el padre, anda ideando nuevos modos de congraciar a sus parroquianos. Va a pasar del jamón al menú del día. ¿Cómo? Pues con una cena para más de 600 comensales en el mes de abril, muy poquito antes de las elecciones municipales.
Ya ha solicitado presupuesto a hosteleros de la localidad, de reconocido prestigio, eso sí, para empezar a dar forma al evento. Nos imaginamos que, habida cuenta del interés que mostró en la elección de las patas de cochino curadas, también se dedicará a confeccionar el menú con el que epatar a sus acólitos invitados.
¿Y de dónde saldrá el dinero para sufragar tan peculiar forma de entretener al populacho? Pues, como siempre, de todos los vecinos y vecinas de la ciudad. Aunque puede que en esta ocasión la factura vaya remitida al ayudante que con tanto esmero se afanó en no dejar ni un solo jamón en la caja.
A fin de cuentas, todo queda en casa.
Más allá, a uno le vienen a la memoria las imágenes, todavía en blanco y negro, de los dictadores latinoamericanos repartiendo colchones ante una multitud entregada a la causa… a la del hambre, la penuria y la autocracia.
Por el estómago se gana a mucha gente. Eso bien lo sabe el primer edil, que ha hecho en estos 24 años de mandato, de la Casa Consistorial un pesebre en el que, directa o indirectamente, recalan más de mil personas.
No contento con el agasajo pernil de las carnestolendas, Castro, el padre, anda ideando nuevos modos de congraciar a sus parroquianos. Va a pasar del jamón al menú del día. ¿Cómo? Pues con una cena para más de 600 comensales en el mes de abril, muy poquito antes de las elecciones municipales.
Ya ha solicitado presupuesto a hosteleros de la localidad, de reconocido prestigio, eso sí, para empezar a dar forma al evento. Nos imaginamos que, habida cuenta del interés que mostró en la elección de las patas de cochino curadas, también se dedicará a confeccionar el menú con el que epatar a sus acólitos invitados.
¿Y de dónde saldrá el dinero para sufragar tan peculiar forma de entretener al populacho? Pues, como siempre, de todos los vecinos y vecinas de la ciudad. Aunque puede que en esta ocasión la factura vaya remitida al ayudante que con tanto esmero se afanó en no dejar ni un solo jamón en la caja.
A fin de cuentas, todo queda en casa.
miércoles, febrero 14, 2007
Aguirre se luce; Castro se resigna
La visita que la presidenta regional Esperanza Aguirre realizó este lunes a Getafe, con motivo de la remodelación de un Centro de Formación en el Sector 3, sirvió para poner de manifiesto, una vez más, que Aguirre le tiene tomada la medida a Pedro Castro, alcalde del municipio. Tan acostumbrado está el regidor a quedar en un segundo plano en las visitas de la presidenta, que asume, con resignación, su papel y se limita a quedar lo mejor posible en las fotografías.
Ya ocurrió con motivo de la inauguración de la Catedral de La Magdalena. Enfadado Castro por la publicidad que el PP local está haciendo de los logros de la Comunidad y el rédito político conseguido por José Luis Moreno ante la gestión del Ejecutivo regional, amenazó con un boicoteo dialéctico del citado acto en su turno de palabra. Esperanza Aguirre, dura donde las haya, suprimió los discursos políticos.
Claro que, lista ella, los oradores de esa tarde (obispo y arquitecto) se empeñaron en resaltar una y otra vez las bondades de la Comunidad de Madrid y su acierto en la remodelación del templo.
En esta ocasión fue aún peor. Castro acudió a un acto programado para el lucimiento personal y político de Aguirre. Hasta poco antes de la visita, el PSOE local estuvo barajando la hipótesis de no acudir en señal de protesta. Desistieron del plante, pese a las voces críticas dentro del partido.
El alcalde se encontró rodeado de estrellas rojas, de anagramas de la Comunidad de Madrid y frente a un enorme panel que explicaba las inversiones regionales en Getafe. Y allí tuvo que hacerse la foto, junto a Esperanza Aguirre y Juan José Güemes, consejero de Empleo y Mujer, feliz y radiante por la apertura de un centro al que han destinado seis millones de euros.
Tras los discursos la presidenta regional se despidió de Castro con un contundente: “alcalde, si nos disculpas, vamos a tomar un café con afiliados de Partido Popular en Getafe” y le dejó con un palmo de narices, sin saber dónde meterse y encontrando, por fin, el refugio en su hijo David, concejal de Desarrollo Económico, ante la ausencia de David Lucas y Santos Vázquez, que dejaron abandonado a su suerte al jefe de filas.
Esperanza Aguirre, mientras, se daba un nuevo baño de populismo por los comercios del barrio, recibiendo el saludo de comerciantes y vecinos y haciendo alarde de su pragmatismo para sacar ventaja en cualquier distancia, por muy corta que sea.
Pedro Castro sabe que todavía deberá afrontar varios desplantes como el del lunes hasta las elecciones de mayo. Por mucho que ahora intente rebajar las tensiones y hacer un esfuerzo por acercar posturas, la situación se antoja complicada. Que Aguirre no está en política para hacer amigos entre los alcaldes socialistas, es algo más que evidente.
Como también lo es que desde Getafe se ha intentado echar un pulso a la Comunidad a sabiendas del riesgo que se corría y quizá minusvalorando la fortaleza de su oponente.
El alcalde no va impedir que la presidenta regional se luzca en Getafe. Pero sí pensar qué debe hacer para no acabar, como últimamente le ocurre, a la altura del betún.
Ya ocurrió con motivo de la inauguración de la Catedral de La Magdalena. Enfadado Castro por la publicidad que el PP local está haciendo de los logros de la Comunidad y el rédito político conseguido por José Luis Moreno ante la gestión del Ejecutivo regional, amenazó con un boicoteo dialéctico del citado acto en su turno de palabra. Esperanza Aguirre, dura donde las haya, suprimió los discursos políticos.
Claro que, lista ella, los oradores de esa tarde (obispo y arquitecto) se empeñaron en resaltar una y otra vez las bondades de la Comunidad de Madrid y su acierto en la remodelación del templo.
En esta ocasión fue aún peor. Castro acudió a un acto programado para el lucimiento personal y político de Aguirre. Hasta poco antes de la visita, el PSOE local estuvo barajando la hipótesis de no acudir en señal de protesta. Desistieron del plante, pese a las voces críticas dentro del partido.
El alcalde se encontró rodeado de estrellas rojas, de anagramas de la Comunidad de Madrid y frente a un enorme panel que explicaba las inversiones regionales en Getafe. Y allí tuvo que hacerse la foto, junto a Esperanza Aguirre y Juan José Güemes, consejero de Empleo y Mujer, feliz y radiante por la apertura de un centro al que han destinado seis millones de euros.
Tras los discursos la presidenta regional se despidió de Castro con un contundente: “alcalde, si nos disculpas, vamos a tomar un café con afiliados de Partido Popular en Getafe” y le dejó con un palmo de narices, sin saber dónde meterse y encontrando, por fin, el refugio en su hijo David, concejal de Desarrollo Económico, ante la ausencia de David Lucas y Santos Vázquez, que dejaron abandonado a su suerte al jefe de filas.
Esperanza Aguirre, mientras, se daba un nuevo baño de populismo por los comercios del barrio, recibiendo el saludo de comerciantes y vecinos y haciendo alarde de su pragmatismo para sacar ventaja en cualquier distancia, por muy corta que sea.
Pedro Castro sabe que todavía deberá afrontar varios desplantes como el del lunes hasta las elecciones de mayo. Por mucho que ahora intente rebajar las tensiones y hacer un esfuerzo por acercar posturas, la situación se antoja complicada. Que Aguirre no está en política para hacer amigos entre los alcaldes socialistas, es algo más que evidente.
Como también lo es que desde Getafe se ha intentado echar un pulso a la Comunidad a sabiendas del riesgo que se corría y quizá minusvalorando la fortaleza de su oponente.
El alcalde no va impedir que la presidenta regional se luzca en Getafe. Pero sí pensar qué debe hacer para no acabar, como últimamente le ocurre, a la altura del betún.
viernes, enero 26, 2007
Lucas cambia pasado por futuro
Se veía venir. Aunque el anuncio de la égira de Francisco David Lucas Parrón a la candidatura socialista al Ayuntamiento de Madrid fuese voceado por sorpresa, era algo que se dejaba entrever. Estaba claro que, dadas las circunstancias, la salida de Lucas del Gobierno local era cuestión de tiempo. Había intentado echarle un pulso a Pedro Castro y lo había perdido. En esas condiciones, y con la espada de Damocles sobre su cabeza, la ruptura era el mal menor.
El caso de David Lucas, por reiterativo, no deja de ser una máxima de lo que ocurre en el PSOE de Getafe. Antes de Lucas ya habían caído Antonio Alonso, Francisco Hita, Rafael Caño… Bien es cierto que los dos primeros (Alonso e Hita) fueron a enjugar sus lágrimas al despacho de Jesús Neira, ex concejal de Urbanismo, y cayeron abducidos por el encanto del ladrillo. Las penas con pan son menos y con convenios urbanísticos, no digamos.
Pedro Castro tiene la especial facultad de fagocitar a todo aquél que intenta hacerle sombra. Y el proceso siempre es el mismo. Les nombra sucesores y después, en auto de fe, expía sus culpas a través de sus números dos. Les inmola en la Agrupación socialista local y les pone al pie de los caballos. Así, la solución que les queda es “remar para morir en la orilla”. Y, claro está, salir por la puerta de atrás.
Ocurre aquí que David Lucas le ha salido contestatario. No ha permitido su ejecución y ha optado por “cambiar de equipo”. Con el mercado de fichajes abierto sale de Getafe para incorporarse al equipo de trabajo de Miguel Sebastián, mano derecha de Rodríguez Zapatero. Y Castro se ha puesto celoso. No es de extrañar, porque Sebastián podría, no tardando mucho, dar el salto al Gobierno nacional en un cargo de especial relevancia. Y su “núcleo duro”, ascender con él.
Muchos podrán pensar que David Lucas pierde en el cambio, pues deja responsabilidades de Gobierno para, según todas las encuestas, ejercer de oposición. Pero no es menos cierto que en Getafe ya realizaba labores de oposición a sus propios compañeros de filas, en especial al concejal de Urbanismo Santos Vázquez, amigo de los ex ediles que ahora se ganan la vida de maravilla a costa de sus negocios inmobiliarios.
Para Lucas, aunque eso es algo que nunca va a reconocer, su marcha de Getafe va a suponer una liberación y le va a permitir desarrollar sus aptitudes políticas con más libertad. Lejos de las ataduras que le han supuesto (a él y a todos los que han estado cerca de Pedro Castro) formar parte de un Gobierno municipal tan personalista como el de nuestro municipio.
A Pedro Castro Vázquez le van quedando cada vez menos piezas y la línea sucesoria, de la que se viene hablando en los últimos años, está muy clara. Su idea es la de dejar a su hijo al frente del “negocio” municipal. De Castro a Castro y tiro porque me toca.
De los antiguos sólo queda Santos Vázquez, apuesta política de los nuevos ladrilleros, quién bastante tiene con intentar disipar las dudas que de forma cíclica pesan sobre el Urbanismo local. Pese a su capacidad política y negociadora, la manos de Vázquez están atadas por un lastre más poderosos que la propia res pública.
Así que Pedro Castro sabe que en Getafe tiene mando en plaza y no hay nadie que le haya salido lo suficientemente contestatario como para intentar arrebatarle el control.
Despejadas las dudas de quién manda en el PSOE local, al candidato a alcalde le queda por despejar la incógnita de las elecciones municipales. Y ahí, según rezan las encuestas, las cosas le van mucho peor. Sigue en caída libre y, por el momento, no encuentra el colchón adecuado para amortiguar el golpe.
Aunque, ya sabe, cuando algo va mal, siempre es susceptible de ir a peor.
El caso de David Lucas, por reiterativo, no deja de ser una máxima de lo que ocurre en el PSOE de Getafe. Antes de Lucas ya habían caído Antonio Alonso, Francisco Hita, Rafael Caño… Bien es cierto que los dos primeros (Alonso e Hita) fueron a enjugar sus lágrimas al despacho de Jesús Neira, ex concejal de Urbanismo, y cayeron abducidos por el encanto del ladrillo. Las penas con pan son menos y con convenios urbanísticos, no digamos.
Pedro Castro tiene la especial facultad de fagocitar a todo aquél que intenta hacerle sombra. Y el proceso siempre es el mismo. Les nombra sucesores y después, en auto de fe, expía sus culpas a través de sus números dos. Les inmola en la Agrupación socialista local y les pone al pie de los caballos. Así, la solución que les queda es “remar para morir en la orilla”. Y, claro está, salir por la puerta de atrás.
Ocurre aquí que David Lucas le ha salido contestatario. No ha permitido su ejecución y ha optado por “cambiar de equipo”. Con el mercado de fichajes abierto sale de Getafe para incorporarse al equipo de trabajo de Miguel Sebastián, mano derecha de Rodríguez Zapatero. Y Castro se ha puesto celoso. No es de extrañar, porque Sebastián podría, no tardando mucho, dar el salto al Gobierno nacional en un cargo de especial relevancia. Y su “núcleo duro”, ascender con él.
Muchos podrán pensar que David Lucas pierde en el cambio, pues deja responsabilidades de Gobierno para, según todas las encuestas, ejercer de oposición. Pero no es menos cierto que en Getafe ya realizaba labores de oposición a sus propios compañeros de filas, en especial al concejal de Urbanismo Santos Vázquez, amigo de los ex ediles que ahora se ganan la vida de maravilla a costa de sus negocios inmobiliarios.
Para Lucas, aunque eso es algo que nunca va a reconocer, su marcha de Getafe va a suponer una liberación y le va a permitir desarrollar sus aptitudes políticas con más libertad. Lejos de las ataduras que le han supuesto (a él y a todos los que han estado cerca de Pedro Castro) formar parte de un Gobierno municipal tan personalista como el de nuestro municipio.
A Pedro Castro Vázquez le van quedando cada vez menos piezas y la línea sucesoria, de la que se viene hablando en los últimos años, está muy clara. Su idea es la de dejar a su hijo al frente del “negocio” municipal. De Castro a Castro y tiro porque me toca.
De los antiguos sólo queda Santos Vázquez, apuesta política de los nuevos ladrilleros, quién bastante tiene con intentar disipar las dudas que de forma cíclica pesan sobre el Urbanismo local. Pese a su capacidad política y negociadora, la manos de Vázquez están atadas por un lastre más poderosos que la propia res pública.
Así que Pedro Castro sabe que en Getafe tiene mando en plaza y no hay nadie que le haya salido lo suficientemente contestatario como para intentar arrebatarle el control.
Despejadas las dudas de quién manda en el PSOE local, al candidato a alcalde le queda por despejar la incógnita de las elecciones municipales. Y ahí, según rezan las encuestas, las cosas le van mucho peor. Sigue en caída libre y, por el momento, no encuentra el colchón adecuado para amortiguar el golpe.
Aunque, ya sabe, cuando algo va mal, siempre es susceptible de ir a peor.
martes, enero 16, 2007
Suena a discurso de despedida
Como si de una despedida se tratase, el concejal de Deportes de Getafe ha querido salir al paso de una denuncia del partido en la oposición para dejar claro que sigue sin saber ni un ápice de lo que se cuece en la delegación que ha asumido en esta legislatura. Ni sabe de deporte, ni se ha preocupado por aprender. Y eso que en cuatro años le ha dado tiempo suficiente para hacer un master en la materia.
Miguel Angel Romero llegó a Deportes casi por casualidad. No era suya esa “cartera”, reservada para Angel Bustos, que ocupaba el número 14 en la lista del PSOE a las municipales de 2003. Sin embargo, los resultados electorales privaron a los socialistas de la mayoría absoluta que pronosticaban las encuestas y dejaron al titular del área deportiva a las puertas de la Concejalía. Tuvo que conformarse con seguir como director del área (ya lo había sido con Santos Vázquez como concejal y aspiraba a suceder a éste, porque en verdad desde 2001 ejercía de edil en la sombra, pues Vázquez andaba ya escalando posiciones en el mundo del ladrillo), hecho que trastocó los planes del jefe de filas, Pedro Castro.
Romero apuntaba, como adelantado en la materia, a encabezar la revolución informática que se proyectaba en el Consistorio. Y se veía en su despacho de Innovación Tecnológica dando rienda suelta a su ideario mediante toques de ratón. Su gozo en un pozo. Le asignaron Deportes. ¿el qué?
En cuatro años, como he dicho antes, no ha tenido tiempo de aprender (¿?) y sus apariciones en medio informativos han sido tan escasas como insustanciales. Ha sido lo que se denomina un concejal hueco… en la materia.
Y ahora para dejar un recordatorio de lo que ha sido su paso por el Ayuntamiento (sería de locos pensar que va a repetir puesto en la lista del PSOE después de una legislatura para olvidar; la suya y la de otros compañeros con mando en plaza, con voto, pero sin voz) se descuelga con unas declaraciones que no tienen desperdicio.
Dice el concejal, al hilo del incremento de la ayuda que el Ayuntamiento va a dar al Getafe C.F., que pasa de 2.300.000 euros a la cifra mágica de los 3.000.000 (es decir, un 35% por ciento más), que “se ha reflejado el aumento del IPC, además de un aumento puntual”, por los resultados de las categorías inferiores. ¡Ahí es nada!
Hay que recordarle al concejal que el Ayuntamiento (o sea, todos los vecinos y vecinas) sufraga el 20 por ciento del presupuesto de una entidad privada, lleve el nombre de quien lleve por los rincones de España, el mundo entero y el espacio sideral. Hay clubes de la Primera española, con historia centenaria, que quedan lejos de este nivel de ayuda. Y no vamos a repetir quiénes son los propietarios del Getafe C.F. y su relación con Pedro Castro y el PSOE local. ¿Se imaginan al Ayuntamiento de Madrid sufragando el 20 por ciento del presupuesto del At. Madrid o del Real Madrid? Y no me venga nadie con el cuento de las recalificaciones, que aquí estamos a punto de vivir una situación parecida con el proyecto del nuevo campo de fútbol y sus plusvalías.
Pero hay más. Según Romero Pasamontes, el Getafe C.F. ha posibilitado que “muchas” empresas se interesen por instalarse en nuestro municipio. Menos mal, que sólo ha llevado el área de Deportes. ¿O es que no se acuerda de los traslados de Uralita, de la marcha de la producción del Eurofighter…? ¿Eso quién lo ha posibilitado?
Aportar una subvención de tres millones de euros al primer equipo de fútbol de nuestra ciudad (ojalá se mantenga en Primera muchas temporadas más) no otorga título de enamoramiento con la ciudad, ni eleva el nivel de cariño hacia los vecinos y vecinas. En todo caso, deja un poco más vacías las ya de por sí castigadas arcas municipales.
Es cierto que el PP getafense ha cometido, en el caso del Deporte y del primer equipo de fútbol, varios errores en su labor de oponerse por oponerse a todo lo que huele a socialista. Es un lastre que deberán pagar mientras los éxitos futbolísticos sigan encaprichados de Angel Torres. Pero el cariño no se mide a golpe de talonario, para unos, ni a fuerza de titulares de prensa, para otros.
Si el concejal hubiese querido a Getafe, se debería haber preocupado un poco más de defender su parcela y no de ejercer de eco de sus jefes de filas.
Desde el cariño, que le vaya bonito.
Miguel Angel Romero llegó a Deportes casi por casualidad. No era suya esa “cartera”, reservada para Angel Bustos, que ocupaba el número 14 en la lista del PSOE a las municipales de 2003. Sin embargo, los resultados electorales privaron a los socialistas de la mayoría absoluta que pronosticaban las encuestas y dejaron al titular del área deportiva a las puertas de la Concejalía. Tuvo que conformarse con seguir como director del área (ya lo había sido con Santos Vázquez como concejal y aspiraba a suceder a éste, porque en verdad desde 2001 ejercía de edil en la sombra, pues Vázquez andaba ya escalando posiciones en el mundo del ladrillo), hecho que trastocó los planes del jefe de filas, Pedro Castro.
Romero apuntaba, como adelantado en la materia, a encabezar la revolución informática que se proyectaba en el Consistorio. Y se veía en su despacho de Innovación Tecnológica dando rienda suelta a su ideario mediante toques de ratón. Su gozo en un pozo. Le asignaron Deportes. ¿el qué?
En cuatro años, como he dicho antes, no ha tenido tiempo de aprender (¿?) y sus apariciones en medio informativos han sido tan escasas como insustanciales. Ha sido lo que se denomina un concejal hueco… en la materia.
Y ahora para dejar un recordatorio de lo que ha sido su paso por el Ayuntamiento (sería de locos pensar que va a repetir puesto en la lista del PSOE después de una legislatura para olvidar; la suya y la de otros compañeros con mando en plaza, con voto, pero sin voz) se descuelga con unas declaraciones que no tienen desperdicio.
Dice el concejal, al hilo del incremento de la ayuda que el Ayuntamiento va a dar al Getafe C.F., que pasa de 2.300.000 euros a la cifra mágica de los 3.000.000 (es decir, un 35% por ciento más), que “se ha reflejado el aumento del IPC, además de un aumento puntual”, por los resultados de las categorías inferiores. ¡Ahí es nada!
Hay que recordarle al concejal que el Ayuntamiento (o sea, todos los vecinos y vecinas) sufraga el 20 por ciento del presupuesto de una entidad privada, lleve el nombre de quien lleve por los rincones de España, el mundo entero y el espacio sideral. Hay clubes de la Primera española, con historia centenaria, que quedan lejos de este nivel de ayuda. Y no vamos a repetir quiénes son los propietarios del Getafe C.F. y su relación con Pedro Castro y el PSOE local. ¿Se imaginan al Ayuntamiento de Madrid sufragando el 20 por ciento del presupuesto del At. Madrid o del Real Madrid? Y no me venga nadie con el cuento de las recalificaciones, que aquí estamos a punto de vivir una situación parecida con el proyecto del nuevo campo de fútbol y sus plusvalías.
Pero hay más. Según Romero Pasamontes, el Getafe C.F. ha posibilitado que “muchas” empresas se interesen por instalarse en nuestro municipio. Menos mal, que sólo ha llevado el área de Deportes. ¿O es que no se acuerda de los traslados de Uralita, de la marcha de la producción del Eurofighter…? ¿Eso quién lo ha posibilitado?
Aportar una subvención de tres millones de euros al primer equipo de fútbol de nuestra ciudad (ojalá se mantenga en Primera muchas temporadas más) no otorga título de enamoramiento con la ciudad, ni eleva el nivel de cariño hacia los vecinos y vecinas. En todo caso, deja un poco más vacías las ya de por sí castigadas arcas municipales.
Es cierto que el PP getafense ha cometido, en el caso del Deporte y del primer equipo de fútbol, varios errores en su labor de oponerse por oponerse a todo lo que huele a socialista. Es un lastre que deberán pagar mientras los éxitos futbolísticos sigan encaprichados de Angel Torres. Pero el cariño no se mide a golpe de talonario, para unos, ni a fuerza de titulares de prensa, para otros.
Si el concejal hubiese querido a Getafe, se debería haber preocupado un poco más de defender su parcela y no de ejercer de eco de sus jefes de filas.
Desde el cariño, que le vaya bonito.
jueves, enero 04, 2007
Ni cultura, ni arte
Getafe representa el máximo exponente del municipalismo entregado al ladrillo, modus vivendi de ex concejales que han multiplicado en pocos años su patrimonio hasta límites insospechados. Todo lo que rodea al Ayuntamiento está envuelto en el aura del Urbanismo, área que rige los designios de la Casa Consistorial, tal y como hace cada año la luna de agosto con la cosecha vinícola.
Nada es más importante que la vivienda para los regidores municipales. Problema éste que, aún siendo primordial para los vecinos y vecinas de Getafe, no debe pasar por encima de servicios y necesidades básicas en cualquier sociedad moderna. Pero aquí todo da igual, ya nada importa.
Los ciudadanos se han acostumbrado al abandono que sufren por parte de sus munícipes y a buscarse la vida, socialmente hablando. Poco les llama la tención el efusivo color con el que las mentes prolíficas del Consistorio han decidido redecorar las farolas, ni el verde sintético que sustituye mantillo y arbustos en las rotondas; ni siquiera las estatuas compradas al peso que aparecen diseminadas en rincones del término municipal. Parecen adornos improvisados copiados de fotografías en álbumes de diseño de estética urbana (anglosajones para nuestro pesar). El arte de hacer mal las cosas… o al menos, sin gusto.
Getafe es, desde hace tiempo, una niña desatendida, que está pasando por su etapa de adolescente sin que nadie le preste la más mínima tención. Y se ha vuelto, dicho sea de paso, rebelde y contestataria.
A Getafe no le gusta que sus representantes políticos menosprecien la cultura en todas sus expresiones, pero sus vecinos y vecinas están tan acostumbrados a ello que miran hacia otros lares cuando de llenar sus retinas se trata.
En Getafe no se habla ni de cultura, ni de arte. Sólo se habla de fútbol. Y pese a mi desaforada tendencia hacia el deporte del balón, no me parece de recibo que un producto de marketing destinado a las masas ande a años luz de distancia del culto a la creación cultural, literaria y artística.
Los mandamases del municipio han decidido aumentar un 30 por ciento la subvención económica que otorgan cada año al principal equipo de fútbol de la ciudad, hasta alcanzar los tres millones de euros. Y, ¡qué curioso!, vuelven a confluir fútbol y ladrillos, pues los propietarios del club son los mismos ex concejales que se han hecho millonarios después de dejar sus cargos. Más ayudas para los que más tienen. ¡Menuda política de izquierdas!
Getafe cubre un 20 por ciento del presupuesto anual de esta empresa privada (sociedad anónima deportiva), una nueva desproporción en relación a otras entidades deportivas y no digamos ya si hablamos de colectivos culturales o personas a título individual. Ni siquiera hay constancia de su existencia. Pero, oye, que queda divino de la muerte el alcalde cuando se hace la foto en el palco. Hasta amortizar los tres millones de euros ya pueden hincharse a sacarle fotos. Eso sí, de su perfil bueno, que desde hace tiempo es el derecho.
Y aunque lo dejo para el final, no es por ello menos importante. Mucha culpa del desaguisado cultural y artístico de Getafe la tiene el concejal de Cultura, Festejos y Personal, José Manuel Vázquez, a quién se ha llevado por delante el tren de la política. Sus preocupaciones personales, sus peleas en el seno de la agrupación socialista y su enconamiento con algunos de sus compañeros de partido, le han llevado a dejar a un lado parte de sus obligaciones. El personal del Ayuntamiento nunca ha estado tan enfrentado a sus pagadores, ni ha hecho declaraciones públicas tan definitorias de su desencuentro con el concejal. Todo un logro para su gestión.
Y ahora dice que siempre ha apostado por la Cultura ¡ja! Y anuncia grandes y colosales edificios para albergar un museo, un palacio de ópera, otro teatro… qué de cuánto. Seguramente sea lo mismo que cuando se nos intentó vender la moto del Coliseo como punto de encuentro para actividades culturales y lo único que se ha hecho allí es ampliar el graderío para los partidos del Getafe. O la plaza de toros, construida para albergar un par de actos al año…
Ni cultura, ni arte. Tan sólo el de la mentira. En eso sí es experto.
Nada es más importante que la vivienda para los regidores municipales. Problema éste que, aún siendo primordial para los vecinos y vecinas de Getafe, no debe pasar por encima de servicios y necesidades básicas en cualquier sociedad moderna. Pero aquí todo da igual, ya nada importa.
Los ciudadanos se han acostumbrado al abandono que sufren por parte de sus munícipes y a buscarse la vida, socialmente hablando. Poco les llama la tención el efusivo color con el que las mentes prolíficas del Consistorio han decidido redecorar las farolas, ni el verde sintético que sustituye mantillo y arbustos en las rotondas; ni siquiera las estatuas compradas al peso que aparecen diseminadas en rincones del término municipal. Parecen adornos improvisados copiados de fotografías en álbumes de diseño de estética urbana (anglosajones para nuestro pesar). El arte de hacer mal las cosas… o al menos, sin gusto.
Getafe es, desde hace tiempo, una niña desatendida, que está pasando por su etapa de adolescente sin que nadie le preste la más mínima tención. Y se ha vuelto, dicho sea de paso, rebelde y contestataria.
A Getafe no le gusta que sus representantes políticos menosprecien la cultura en todas sus expresiones, pero sus vecinos y vecinas están tan acostumbrados a ello que miran hacia otros lares cuando de llenar sus retinas se trata.
En Getafe no se habla ni de cultura, ni de arte. Sólo se habla de fútbol. Y pese a mi desaforada tendencia hacia el deporte del balón, no me parece de recibo que un producto de marketing destinado a las masas ande a años luz de distancia del culto a la creación cultural, literaria y artística.
Los mandamases del municipio han decidido aumentar un 30 por ciento la subvención económica que otorgan cada año al principal equipo de fútbol de la ciudad, hasta alcanzar los tres millones de euros. Y, ¡qué curioso!, vuelven a confluir fútbol y ladrillos, pues los propietarios del club son los mismos ex concejales que se han hecho millonarios después de dejar sus cargos. Más ayudas para los que más tienen. ¡Menuda política de izquierdas!
Getafe cubre un 20 por ciento del presupuesto anual de esta empresa privada (sociedad anónima deportiva), una nueva desproporción en relación a otras entidades deportivas y no digamos ya si hablamos de colectivos culturales o personas a título individual. Ni siquiera hay constancia de su existencia. Pero, oye, que queda divino de la muerte el alcalde cuando se hace la foto en el palco. Hasta amortizar los tres millones de euros ya pueden hincharse a sacarle fotos. Eso sí, de su perfil bueno, que desde hace tiempo es el derecho.
Y aunque lo dejo para el final, no es por ello menos importante. Mucha culpa del desaguisado cultural y artístico de Getafe la tiene el concejal de Cultura, Festejos y Personal, José Manuel Vázquez, a quién se ha llevado por delante el tren de la política. Sus preocupaciones personales, sus peleas en el seno de la agrupación socialista y su enconamiento con algunos de sus compañeros de partido, le han llevado a dejar a un lado parte de sus obligaciones. El personal del Ayuntamiento nunca ha estado tan enfrentado a sus pagadores, ni ha hecho declaraciones públicas tan definitorias de su desencuentro con el concejal. Todo un logro para su gestión.
Y ahora dice que siempre ha apostado por la Cultura ¡ja! Y anuncia grandes y colosales edificios para albergar un museo, un palacio de ópera, otro teatro… qué de cuánto. Seguramente sea lo mismo que cuando se nos intentó vender la moto del Coliseo como punto de encuentro para actividades culturales y lo único que se ha hecho allí es ampliar el graderío para los partidos del Getafe. O la plaza de toros, construida para albergar un par de actos al año…
Ni cultura, ni arte. Tan sólo el de la mentira. En eso sí es experto.
viernes, diciembre 15, 2006
No son las encuestas, es algo que se palpa en el ambiente
Recientemente casi todos los medios de comunicación locales (excepto los que no se atreven a hablar de política) se han hecho eco de una encuesta que Sigma Dos ha realizado para el periódico EL MUNDO y, por extensión, para la empresa de uno de sus ex columnistas tradicionales, Raúl Heras. En su periódico CRONICA ha puesto sobre la mesa la opinión que los encuestados tienen de la política local y de los políticos; los que gobiernan y los que aspiran a hacerlo.
En el caso concreto de Getafe, y el rotativo lo apunta en su titular de portada, la figura del alcalde, Pedro Castro, sale mal parada. Aunque todo es relativo, un universo de 400 encuestas es como para tomárselo en serio. Si yo fuera Castro (¡válgame!) me lo pensaría dos veces después de leer los resultados de la encuesta.
Dice Sigma Dos que más de la mitad de los getafenses (un 50,5 por ciento) no quiere que Pedro Castro repita como alcalde de la ciudad. Más de un treinta por ciento sí le quiere en el cargo y el resto se decanta por el ns/nc o, lo que es lo mismo, pasa de todo, ¿no?
Y pese a que hay más getafenses-getafeños que tienen una valoración positiva del regidor, los números hay que tomarlos con la frialdad matemática, sin pasión y como vienen dados.
Ahora bien, en esta ocasión, todo indica que la muestra que publica CRONICA ha dado de lleno en la diana. Como dice un conocido anuncio de una marca de relojes: no es lo que tengo, es lo que soy. Y, hoy por hoy, son muchos los vecinos que no quieren la continuidad de Pedro Castro.
Lejos de la cifra, por sorprendente que parezca, la realidad puede llegar a superar a la ficción si nos fijamos en el sentir de la ciudadanía. Basta con pulsar la opinión en los diferentes barrios de Getafe para darnos cuentas que algo de lo publicado se palpa en el ambiente.
Nuestra doble condición (la de juntaletras y la de vecino de esta abandonada ciudad) nos permite, más por suerte que por desgracia, estar cerca de quienes forman y conforman lo que es Getafe hoy en día. (perdonen el plural mayestático, pero no he querido personalizar, sino dar a conocer la opinión de otros compañeros periodistas de Getafe). Es público y notorio que el descontento se ha generalizado y que el número de vecinos y vecinas de Getafe contrarios a la gestión de Castro aumenta día a día.
Es su figura la más criticada, por mucho que los números hablen de un menor encuentro entre la ciudadanía y el Gobierno local (muchos no saben la composición ni las figuras que lo integran, ni les importa en exceso) y siga siendo Pedro Castro el político más conocido. Su política personalista le ha tenido en todos los frentes de forma puntual (el novio en la boda, el niño en el bautizo y el muerto en el entierro, que dice el refranero popular) y ha impedido a compañeros de partido, socios de Gobierno y a la oposición probar un bocado de la fama política.
Luego las urnas serán las que decidan, pero ahora, a cinco meses vista, y con una lista electoral por definir (hablaremos de las alternativas y de la pelea interna por hacerse un hueco en otro post) la situación es la que es y viene como viene. Castro lo sabe, por mucho que se niegue a reconocerlo. El sentir popular esboza una muesca de desencanto, de amargura y de enfado con la persona del primer edil. Además sus manifestaciones de los últimos meses no le han ayudado, ni en público, ni en privado.
Reconocer que compañeros y amigos suyos se han hecho millonarios con el negocio del ladrillo supuso abrir la caja de Pandora. Sobre todo, porque muchas de las decisiones políticas que les han permitido enriquecerse (“es algo legal, pero no ético”, Pedro Castro dixit) se han llevado a cabo con el beneplácito del Gobierno municipal, que él preside.
La pelea soterrada que PSOE e IU mantienen, pese a ser socios en el Ayuntamiento, tiene en el propio Pedro Castro a uno de sus principales protagonistas y, si no, sus manifestaciones y quejas constantes acerca de la situación de la limpieza en Getafe (en manos de IU) son el más claro ejemplo.
Es difícil contentar a todos, pero más complicado es desencantar a la mayoría de los ciudadanos. Castro lo ha conseguido, según Sigma Dos. Pero, lo que es peor para él, el sentimiento generalizado provoca la sensación de un drama aún mayor.
Que lo anote, con letras bien gordas, en su cuaderno. Si quiere.
En el caso concreto de Getafe, y el rotativo lo apunta en su titular de portada, la figura del alcalde, Pedro Castro, sale mal parada. Aunque todo es relativo, un universo de 400 encuestas es como para tomárselo en serio. Si yo fuera Castro (¡válgame!) me lo pensaría dos veces después de leer los resultados de la encuesta.
Dice Sigma Dos que más de la mitad de los getafenses (un 50,5 por ciento) no quiere que Pedro Castro repita como alcalde de la ciudad. Más de un treinta por ciento sí le quiere en el cargo y el resto se decanta por el ns/nc o, lo que es lo mismo, pasa de todo, ¿no?
Y pese a que hay más getafenses-getafeños que tienen una valoración positiva del regidor, los números hay que tomarlos con la frialdad matemática, sin pasión y como vienen dados.
Ahora bien, en esta ocasión, todo indica que la muestra que publica CRONICA ha dado de lleno en la diana. Como dice un conocido anuncio de una marca de relojes: no es lo que tengo, es lo que soy. Y, hoy por hoy, son muchos los vecinos que no quieren la continuidad de Pedro Castro.
Lejos de la cifra, por sorprendente que parezca, la realidad puede llegar a superar a la ficción si nos fijamos en el sentir de la ciudadanía. Basta con pulsar la opinión en los diferentes barrios de Getafe para darnos cuentas que algo de lo publicado se palpa en el ambiente.
Nuestra doble condición (la de juntaletras y la de vecino de esta abandonada ciudad) nos permite, más por suerte que por desgracia, estar cerca de quienes forman y conforman lo que es Getafe hoy en día. (perdonen el plural mayestático, pero no he querido personalizar, sino dar a conocer la opinión de otros compañeros periodistas de Getafe). Es público y notorio que el descontento se ha generalizado y que el número de vecinos y vecinas de Getafe contrarios a la gestión de Castro aumenta día a día.
Es su figura la más criticada, por mucho que los números hablen de un menor encuentro entre la ciudadanía y el Gobierno local (muchos no saben la composición ni las figuras que lo integran, ni les importa en exceso) y siga siendo Pedro Castro el político más conocido. Su política personalista le ha tenido en todos los frentes de forma puntual (el novio en la boda, el niño en el bautizo y el muerto en el entierro, que dice el refranero popular) y ha impedido a compañeros de partido, socios de Gobierno y a la oposición probar un bocado de la fama política.
Luego las urnas serán las que decidan, pero ahora, a cinco meses vista, y con una lista electoral por definir (hablaremos de las alternativas y de la pelea interna por hacerse un hueco en otro post) la situación es la que es y viene como viene. Castro lo sabe, por mucho que se niegue a reconocerlo. El sentir popular esboza una muesca de desencanto, de amargura y de enfado con la persona del primer edil. Además sus manifestaciones de los últimos meses no le han ayudado, ni en público, ni en privado.
Reconocer que compañeros y amigos suyos se han hecho millonarios con el negocio del ladrillo supuso abrir la caja de Pandora. Sobre todo, porque muchas de las decisiones políticas que les han permitido enriquecerse (“es algo legal, pero no ético”, Pedro Castro dixit) se han llevado a cabo con el beneplácito del Gobierno municipal, que él preside.
La pelea soterrada que PSOE e IU mantienen, pese a ser socios en el Ayuntamiento, tiene en el propio Pedro Castro a uno de sus principales protagonistas y, si no, sus manifestaciones y quejas constantes acerca de la situación de la limpieza en Getafe (en manos de IU) son el más claro ejemplo.
Es difícil contentar a todos, pero más complicado es desencantar a la mayoría de los ciudadanos. Castro lo ha conseguido, según Sigma Dos. Pero, lo que es peor para él, el sentimiento generalizado provoca la sensación de un drama aún mayor.
Que lo anote, con letras bien gordas, en su cuaderno. Si quiere.
domingo, noviembre 19, 2006
Cuestión de matemáticas
El número 2. Qué importante para determinadas cuestiones y qué banal resulta a veces. Es tan común que en muchas ocasiones le pasamos por alto, le ignoramos y hasta le despreciamos, así sin más.
En su acepción cardinal el 2 es del todo útil. Nos ayuda con las matemáticas e, incluso, sirve para que en “Barrio sésamo” enseñen a nuestros “peques” a cantar la “Canción del 2”. Además, el 2 es el único número primo par, con la enjundia que este título le otorga a la cifra.
Sin embargo es el valor ordinal del 2 el que más se utiliza en términos políticos: el número 2 como segundo. Cuántas veces hemos escuchado al nombrar a ése o aquel político: “es el segundo de…”. El hecho de aparecer en una lista inmediatamente detrás del “cartel electoral” confiere, en ocasiones, cartel de “segundón” a quien porta el número 2.
Es un dato, si me apuran, hasta cruel, que cobra inusual vida en Getafe y, en concreto, en clave socialista. El número 2 es maldito en el PSOE local. Quien lo ha portado, a lo largo de los últimos 25 años, se ha quedado con un palmo de narices al ver que el primer lugar se les quedaba lejos, muy lejos. Desde que Pedro Castro saltó del número 2 del PSOE local para cubrir el hueco que dejó la marcha del por entonces alcalde Jesús Prieto (a quien Castro, por cierto, ha querido pagarle ahora ese favor al nombrarle hijo adoptivo de la ciudad) a la MERCASA del conglomerado de empresas públicas creadas por el Gobierno de Felipe González, nadie ha podido ser más que segundo, o “segundón”.
Y Pedro Castro se ha encargado de “rebozarles” en su cara la condición de segundos a la mayoría de compañeros que han estado en esa posición. En el número 2. Cada vez que algún “segundo” ha intentado dar el salto, la estrategia política del todavía alcalde, ha terminado por cortarle las alas. Lo hizo con Francisco Hita hace ahora cuatro años y lo ha hecho en esta última legislatura con David Lucas.
Con el primero fue especialmente cruel al preguntar en tono jocoso en diferentes foros públicos cuál iba a ser la dedicación de sus herederos, dando por finiquitada la vida política de Hita. Y lo mejor de todo es que no se equivocaba. Dejó su cargo de concejal, de consejero en Cajamadrid, y hasta el de la Ejecutiva socialista getafense al conocerse su vinculación con el mundo del ladrillo privado (cabe aquí recordar por si alguien no lo sabe que Francisco Hita Gamarra fue concejal de Urbanismo en el Ayuntamiento de Getafe, finalizando su labor en el año 2003).
Más sibilina ha sido la manera en la que Pedro Castro ha frenado la proyección de David Lucas, a quien promocionó desde su cargo como Jefe de Gabinete de Alcaldía y aupó a concejal de Hacienda y Seguridad en sustitución de Antonio Alonso (otro ex dedicado al ladrillo) y más aún al llegar a la primera tenencia de alcaldía. Su enfrentamiento se trasladó a la propia Agrupación Socialista local en la designación de representantes a las Ejecutivas regional y nacional. Allí Castro se erigió como “mandamás” y dejó a su “delfín” en completa minoría y buscando el apoyo de un sector de las juventudes socialistas, desencantado con la manera de hacer política de su secretario general.
Engordar para morir. Como los pavos estadounidenses con vistas al “Dia de Acción de Gracias” o los cerdos españoles cuando se acerca “San Martín”.
Castro repite y se ha encargado, a través de filtraciones en prensa local, de sugerir la necesidad de un relevo en cuanto a su segundo en la lista para las elecciones de mayo de 2007. Insiste en la necesidad de dar un papel protagonista a las mujeres y quiere una mujer para el número 2. La realidad, de nuevo, supera a la ficción. Claro que, Castro, no ha terminado de calibrar muy bien sus pasos. Porque a una mujer no va a poder hacerle lo mismo que le ha hecho a sus “segundos”.
La inteligencia femenina está por encima de la habilidad política y las maniobras de Castro en el seno de los socialistas locales. Con una fémina en el número 2 le va resultar harto difícil jugar al “me deshago de ti cuando ya no te necesito”. Claro que también está la posibilidad de que no Gobierne, con lo que el problema le quedaría resuelto con un golpe de urna; o también que su final político está más cerca de lo que parece y busca “sucesora”.
Lo cierto es que, de seguir así las cosas, ninguno de los “segundos” en los tres grandes partidos volverán a repetir puesto en relación a las listas con las que concurrieron a las elecciones de 2003. PSOE y PP se decantan (aunque todavía no es oficial y podría haber sorpresas) por una mujer para seguir a Pedro Castro y José Luis Moreno, respectivamente, en las papeletas del mes de mayo; Izquierda Unida ya ha confeccionado su lista y el anterior número 2, Ignacio Sánchez Coy, ahora es el cabeza de lista.
¿A que resulta curioso el juego político que nos puede ofrecer el 2? Pues no digamos ya el 1. Pero ese será tema de otro artículo.
En su acepción cardinal el 2 es del todo útil. Nos ayuda con las matemáticas e, incluso, sirve para que en “Barrio sésamo” enseñen a nuestros “peques” a cantar la “Canción del 2”. Además, el 2 es el único número primo par, con la enjundia que este título le otorga a la cifra.
Sin embargo es el valor ordinal del 2 el que más se utiliza en términos políticos: el número 2 como segundo. Cuántas veces hemos escuchado al nombrar a ése o aquel político: “es el segundo de…”. El hecho de aparecer en una lista inmediatamente detrás del “cartel electoral” confiere, en ocasiones, cartel de “segundón” a quien porta el número 2.
Es un dato, si me apuran, hasta cruel, que cobra inusual vida en Getafe y, en concreto, en clave socialista. El número 2 es maldito en el PSOE local. Quien lo ha portado, a lo largo de los últimos 25 años, se ha quedado con un palmo de narices al ver que el primer lugar se les quedaba lejos, muy lejos. Desde que Pedro Castro saltó del número 2 del PSOE local para cubrir el hueco que dejó la marcha del por entonces alcalde Jesús Prieto (a quien Castro, por cierto, ha querido pagarle ahora ese favor al nombrarle hijo adoptivo de la ciudad) a la MERCASA del conglomerado de empresas públicas creadas por el Gobierno de Felipe González, nadie ha podido ser más que segundo, o “segundón”.
Y Pedro Castro se ha encargado de “rebozarles” en su cara la condición de segundos a la mayoría de compañeros que han estado en esa posición. En el número 2. Cada vez que algún “segundo” ha intentado dar el salto, la estrategia política del todavía alcalde, ha terminado por cortarle las alas. Lo hizo con Francisco Hita hace ahora cuatro años y lo ha hecho en esta última legislatura con David Lucas.
Con el primero fue especialmente cruel al preguntar en tono jocoso en diferentes foros públicos cuál iba a ser la dedicación de sus herederos, dando por finiquitada la vida política de Hita. Y lo mejor de todo es que no se equivocaba. Dejó su cargo de concejal, de consejero en Cajamadrid, y hasta el de la Ejecutiva socialista getafense al conocerse su vinculación con el mundo del ladrillo privado (cabe aquí recordar por si alguien no lo sabe que Francisco Hita Gamarra fue concejal de Urbanismo en el Ayuntamiento de Getafe, finalizando su labor en el año 2003).
Más sibilina ha sido la manera en la que Pedro Castro ha frenado la proyección de David Lucas, a quien promocionó desde su cargo como Jefe de Gabinete de Alcaldía y aupó a concejal de Hacienda y Seguridad en sustitución de Antonio Alonso (otro ex dedicado al ladrillo) y más aún al llegar a la primera tenencia de alcaldía. Su enfrentamiento se trasladó a la propia Agrupación Socialista local en la designación de representantes a las Ejecutivas regional y nacional. Allí Castro se erigió como “mandamás” y dejó a su “delfín” en completa minoría y buscando el apoyo de un sector de las juventudes socialistas, desencantado con la manera de hacer política de su secretario general.
Engordar para morir. Como los pavos estadounidenses con vistas al “Dia de Acción de Gracias” o los cerdos españoles cuando se acerca “San Martín”.
Castro repite y se ha encargado, a través de filtraciones en prensa local, de sugerir la necesidad de un relevo en cuanto a su segundo en la lista para las elecciones de mayo de 2007. Insiste en la necesidad de dar un papel protagonista a las mujeres y quiere una mujer para el número 2. La realidad, de nuevo, supera a la ficción. Claro que, Castro, no ha terminado de calibrar muy bien sus pasos. Porque a una mujer no va a poder hacerle lo mismo que le ha hecho a sus “segundos”.
La inteligencia femenina está por encima de la habilidad política y las maniobras de Castro en el seno de los socialistas locales. Con una fémina en el número 2 le va resultar harto difícil jugar al “me deshago de ti cuando ya no te necesito”. Claro que también está la posibilidad de que no Gobierne, con lo que el problema le quedaría resuelto con un golpe de urna; o también que su final político está más cerca de lo que parece y busca “sucesora”.
Lo cierto es que, de seguir así las cosas, ninguno de los “segundos” en los tres grandes partidos volverán a repetir puesto en relación a las listas con las que concurrieron a las elecciones de 2003. PSOE y PP se decantan (aunque todavía no es oficial y podría haber sorpresas) por una mujer para seguir a Pedro Castro y José Luis Moreno, respectivamente, en las papeletas del mes de mayo; Izquierda Unida ya ha confeccionado su lista y el anterior número 2, Ignacio Sánchez Coy, ahora es el cabeza de lista.
¿A que resulta curioso el juego político que nos puede ofrecer el 2? Pues no digamos ya el 1. Pero ese será tema de otro artículo.
martes, octubre 24, 2006
El alcalde se esconde
Llueve en Madrid y, especialmente, en Getafe. Los hace, además, sobre mojado. El fantasma de la corrupción urbanística, que sobrevuela por encima de los principales partidos políticos en la región, amenaza con dejar huella en la autoproclamada “capital” del cinturón rojo. (Menudo momento ha escogido el alcalde, el socialista Pedro Castro, para solicitar que Getafe ostente la capitalidad de Madrid…).
La figura y la actuación empresarial del ex concejal de Urbanismo, Jesús Neira, compañero socialista y amigo del alcalde, vuelve a copar páginas de periódicos, además de artículos de opinión y confidenciales en Internet.
Su nombre aparece vinculado con el supuesto cobro de comisiones por la recalificación de terrenos (una práctica considerada ilegal) en el entorno de Perales del Río, el único lugar del término municipal que queda sin explotar, urbanísticamente hablando. Nada más y nada menos que un ocho por ciento, asegura el periódico El Mundo y corrobora El País, rotativo que le acusa, además, de cobrar sobreprecio en una promoción de viviendas de El Bercial (algunas promotoras y cooperativas ya han sido condenadas por esta práctica, también ilegal, y obligadas a devolver el dinero cobrado de más, en Parla, sin ir más lejos).
Getafe de nuevo en el ojo del huracán, asegurando el portavoz popular en al Asamblea de Madrid, Antonio Beteta, la existencia de un cartel de ex concejales que “se están forrando” (sic) después de haber planificado el desarrollo del suelo en varias localidades de la región.
¿Y mientras todo esto ocurre, qué hace Pedro Castro, el máximo responsable de lo que sucede en este municipio? Esconde la cabeza, se ausenta y deja en manos de sus concejales una defensa difícilmente creíble, por lo endeble del sustento y por lo ineficaz del planteamiento.
No es la primera vez que lo hace. Cuando vienen mal dadas, allá que se larga, cierra la boca y se parapeta tras el escudo de la institución municipal, aguardando a que escampe para volver a salir como si nada, a presentar “sueños”, como les denomina y a ofrecer cifras faraónicas para éste y aquél proyecto. Lo mismo de siempre. Bueno, lo mismo no. Hace poco se le ocurrió abrir la boca para diferenciar lo ilegal de lo “no ético” y ha dejado abierta la veda para la caza del ex concejal. Un error impropio de alguien con tanta experiencia política, ¿o no? Claro que según Richard Friedman, candidato a Gobernador del Estado norteamericano de Texas, “la política es la única profesión en la que, cuanta más experiencia tienes, peor eres”.
Pedro ya tuvo que esconderse hace años, cuando uno de sus concejales fue condenado por el cobro de favores a cambio de adjudicar obras en la Concejalía de Mantenimiento (que curiosamente estaba integrada en el área de Urbanismo de la que era titular y máximo responsable Jesús Neira). No pudo aguantar la presión mediática y se vio obligado a dejar que fuese su segundo de a bordo, Antonio Alonso (que también ha sido socio de Neira en varias de las empresas del urbanista) quien pusiese la mano en el fuego por su compañero de filas. Y acabó quemándose.
No es de recibo que quien tiene la máxima autoridad y responsabilidad en todo lo que acontece en la ciudad no tenga nada que decir en situaciones de excepcionalidad. Y la de ahora, seguramente lo es. Andará pensando que su compañero Simancas le ha hecho un flaco favor al abrir la lata de los escándalos urbanísticos y la implicación política en estos turbios asuntos.
Debería dar la cara, aún a riesgo de que se la abofeteen. Para dar explicaciones a los ciudadanos y ciudadanas de por qué Getafe anda en boca de todos, de cómo sus ex compañeros han conseguido estar en la mayor parte de las actuaciones urbanísticas de la ciudad, amparándose en la legalidad de las adjudicaciones del Gobierno municipal. No es momento de silencios.
La figura y la actuación empresarial del ex concejal de Urbanismo, Jesús Neira, compañero socialista y amigo del alcalde, vuelve a copar páginas de periódicos, además de artículos de opinión y confidenciales en Internet.
Su nombre aparece vinculado con el supuesto cobro de comisiones por la recalificación de terrenos (una práctica considerada ilegal) en el entorno de Perales del Río, el único lugar del término municipal que queda sin explotar, urbanísticamente hablando. Nada más y nada menos que un ocho por ciento, asegura el periódico El Mundo y corrobora El País, rotativo que le acusa, además, de cobrar sobreprecio en una promoción de viviendas de El Bercial (algunas promotoras y cooperativas ya han sido condenadas por esta práctica, también ilegal, y obligadas a devolver el dinero cobrado de más, en Parla, sin ir más lejos).
Getafe de nuevo en el ojo del huracán, asegurando el portavoz popular en al Asamblea de Madrid, Antonio Beteta, la existencia de un cartel de ex concejales que “se están forrando” (sic) después de haber planificado el desarrollo del suelo en varias localidades de la región.
¿Y mientras todo esto ocurre, qué hace Pedro Castro, el máximo responsable de lo que sucede en este municipio? Esconde la cabeza, se ausenta y deja en manos de sus concejales una defensa difícilmente creíble, por lo endeble del sustento y por lo ineficaz del planteamiento.
No es la primera vez que lo hace. Cuando vienen mal dadas, allá que se larga, cierra la boca y se parapeta tras el escudo de la institución municipal, aguardando a que escampe para volver a salir como si nada, a presentar “sueños”, como les denomina y a ofrecer cifras faraónicas para éste y aquél proyecto. Lo mismo de siempre. Bueno, lo mismo no. Hace poco se le ocurrió abrir la boca para diferenciar lo ilegal de lo “no ético” y ha dejado abierta la veda para la caza del ex concejal. Un error impropio de alguien con tanta experiencia política, ¿o no? Claro que según Richard Friedman, candidato a Gobernador del Estado norteamericano de Texas, “la política es la única profesión en la que, cuanta más experiencia tienes, peor eres”.
Pedro ya tuvo que esconderse hace años, cuando uno de sus concejales fue condenado por el cobro de favores a cambio de adjudicar obras en la Concejalía de Mantenimiento (que curiosamente estaba integrada en el área de Urbanismo de la que era titular y máximo responsable Jesús Neira). No pudo aguantar la presión mediática y se vio obligado a dejar que fuese su segundo de a bordo, Antonio Alonso (que también ha sido socio de Neira en varias de las empresas del urbanista) quien pusiese la mano en el fuego por su compañero de filas. Y acabó quemándose.
No es de recibo que quien tiene la máxima autoridad y responsabilidad en todo lo que acontece en la ciudad no tenga nada que decir en situaciones de excepcionalidad. Y la de ahora, seguramente lo es. Andará pensando que su compañero Simancas le ha hecho un flaco favor al abrir la lata de los escándalos urbanísticos y la implicación política en estos turbios asuntos.
Debería dar la cara, aún a riesgo de que se la abofeteen. Para dar explicaciones a los ciudadanos y ciudadanas de por qué Getafe anda en boca de todos, de cómo sus ex compañeros han conseguido estar en la mayor parte de las actuaciones urbanísticas de la ciudad, amparándose en la legalidad de las adjudicaciones del Gobierno municipal. No es momento de silencios.
viernes, octubre 13, 2006
El socialista antisindicalista
EL OBSERVADOR publica en el mes de octubre un Editorial que no tiene desperdicio:
No es la primera vez que el concejal José Manuel Vázquez (PSOE) es protagonista de estas líneas. Ni será la última. Seguro. Se está empecinando en ser noticia día sí y día también desde hace varios meses y, apostamos, hasta el fin de la actual legislatura.
Su última cuita ha sido el enconamiento con los sindicatos de base en el Ayuntamiento, del que Vázquez es concejal delegado de Personal y Cultura. El proceso de consolidación de los puestos de trabajo ha sido el detonante de su comparecencia obligada en los medios de comunicación locales y regionales.
El citado proceso ha resultado ser un camino de espinas para el ínclito edil. Su capacidad negociadora ha quedado en entredicho y su vena autoritaria le ha servido para recibir una sentencia judicial demoledora. Su señoría le acusa de “comportamiento antisindical”. ¡Qué lástima! Que a un socialista le llamen antisindicalista. La cuna de la lucha obrera empozoñada por un concejalete de Personal.
Resulta que a la hora de abrir la mesa de negociación, José Manuel Vázquez se las ha tenido tiesas con CCOO, uno de los sindicatos con mayor representación entre los trabajadores municipales. Como no llegaban a acuerdos concretos, el responsable político tiró por la calle de en medio, rompió la baraja y firmó el acuerdo de consolidación a solas con UGT, el sindicato afín.
Sus amigos no le protestaban o, al menos, no eran un obstáculo para salir en la foto como el “conseguidor” de acuerdos. Y para alcanzar el fin no tuvo reparos en poner a su alcance los medios necesarios, aun a riesgo de que las cosas saliesen mal, como así ha ocurrido.
Una denuncia de CCOO ha llevado todo el asunto de la negociación laboral a los juzgados y estos han dado la razón al sindicato. José Manuel Vázquez es un concejal antisindical. Así lo recoge la sentencia que le obliga a contar también con CCOO a la hora de firmar acuerdos con los trabajadores del Consistorio. Es decir, volvemos al punto de partida.
Eso sí, este asunto amenaza con pasar factura a la figura del edil, ya de por sí castigada por su gestión en las áreas que le fueron confiadas a lo largo de la legislatura. Ni en Personal ni en Cultura han salido las cosas según el libro de estilo del PSOE local. Los empleados municipales de uñas, una Cultura inexistente y unos festejos populares a la altura del betún han marcado su labor.
Un currículo poco favorecedor para aportar a las quinielas de la candidatura socialista a las municipales. Ahora que Castro (Pedro, por supuesto) ha sido (auto) designado candidato a la alcaldía y teniendo en cuenta la decisión de abogar por las listas cremallera (hombre, mujer, hombre, mujer, hombre mujer…) parece que Vázquez (José Manuel) no está en condiciones de pedir . Hay ocasiones en las que es mejor ser cabeza de ratón que cola de león.
Y su nombre empieza a oirse entre aquellos a los que se les va a decir que se busquen equipo, que no tienen la confianza del míster y no van a renovar. Cultura, Deportes, Medio Ambiente… por ahí pueden ir los tiros de la renovación en las listas, siempre y cuando alguno de los primeros espadas no opte por tirar la toalla en el asunto de la sucesión y se sume a la lista de bajas. Pero este será tema a abordar en otra ocasión.
Lo cierto es que José Manuel Vázquez se ha visto envuelto en una nueva polémica que podría haber evitado de haber sacado su mano izquierda a pasear. El mismo que adjudica a dedo, que aboga por la externalización de servicios y recibe sentencias ejemplares.
Claro que, por sus obras los conoceréis.
No es la primera vez que el concejal José Manuel Vázquez (PSOE) es protagonista de estas líneas. Ni será la última. Seguro. Se está empecinando en ser noticia día sí y día también desde hace varios meses y, apostamos, hasta el fin de la actual legislatura.
Su última cuita ha sido el enconamiento con los sindicatos de base en el Ayuntamiento, del que Vázquez es concejal delegado de Personal y Cultura. El proceso de consolidación de los puestos de trabajo ha sido el detonante de su comparecencia obligada en los medios de comunicación locales y regionales.
El citado proceso ha resultado ser un camino de espinas para el ínclito edil. Su capacidad negociadora ha quedado en entredicho y su vena autoritaria le ha servido para recibir una sentencia judicial demoledora. Su señoría le acusa de “comportamiento antisindical”. ¡Qué lástima! Que a un socialista le llamen antisindicalista. La cuna de la lucha obrera empozoñada por un concejalete de Personal.
Resulta que a la hora de abrir la mesa de negociación, José Manuel Vázquez se las ha tenido tiesas con CCOO, uno de los sindicatos con mayor representación entre los trabajadores municipales. Como no llegaban a acuerdos concretos, el responsable político tiró por la calle de en medio, rompió la baraja y firmó el acuerdo de consolidación a solas con UGT, el sindicato afín.
Sus amigos no le protestaban o, al menos, no eran un obstáculo para salir en la foto como el “conseguidor” de acuerdos. Y para alcanzar el fin no tuvo reparos en poner a su alcance los medios necesarios, aun a riesgo de que las cosas saliesen mal, como así ha ocurrido.
Una denuncia de CCOO ha llevado todo el asunto de la negociación laboral a los juzgados y estos han dado la razón al sindicato. José Manuel Vázquez es un concejal antisindical. Así lo recoge la sentencia que le obliga a contar también con CCOO a la hora de firmar acuerdos con los trabajadores del Consistorio. Es decir, volvemos al punto de partida.
Eso sí, este asunto amenaza con pasar factura a la figura del edil, ya de por sí castigada por su gestión en las áreas que le fueron confiadas a lo largo de la legislatura. Ni en Personal ni en Cultura han salido las cosas según el libro de estilo del PSOE local. Los empleados municipales de uñas, una Cultura inexistente y unos festejos populares a la altura del betún han marcado su labor.
Un currículo poco favorecedor para aportar a las quinielas de la candidatura socialista a las municipales. Ahora que Castro (Pedro, por supuesto) ha sido (auto) designado candidato a la alcaldía y teniendo en cuenta la decisión de abogar por las listas cremallera (hombre, mujer, hombre, mujer, hombre mujer…) parece que Vázquez (José Manuel) no está en condiciones de pedir . Hay ocasiones en las que es mejor ser cabeza de ratón que cola de león.
Y su nombre empieza a oirse entre aquellos a los que se les va a decir que se busquen equipo, que no tienen la confianza del míster y no van a renovar. Cultura, Deportes, Medio Ambiente… por ahí pueden ir los tiros de la renovación en las listas, siempre y cuando alguno de los primeros espadas no opte por tirar la toalla en el asunto de la sucesión y se sume a la lista de bajas. Pero este será tema a abordar en otra ocasión.
Lo cierto es que José Manuel Vázquez se ha visto envuelto en una nueva polémica que podría haber evitado de haber sacado su mano izquierda a pasear. El mismo que adjudica a dedo, que aboga por la externalización de servicios y recibe sentencias ejemplares.
Claro que, por sus obras los conoceréis.
martes, octubre 03, 2006
El ma… ma… marido de la concejala
Hay un dicho popular que reza algo más o menos así: “quien tiene un amigo, tiene un trabajo”. La facilidad con la que personas vinculadas a la res pública logran hacer hueco a amigos, parientes, compromisos y demás en puestos de trabajo relacionados con su actividad es asombrosa.
El último de los ejemplos lo encontramos en Getafe. Aquí, el cónyuge de la concejala de Juventud, Cristina González, ha sido contratado para ejercer de responsable de seguridad en la ampliación que ha llevado a cabo el centro comercial del Sector 3.
En la inauguración del citado centro comercial, hace varios días, podía verse ufano al fulano. Allí, mientras, su mujer en su condición de edil de nuestro ilustrísimo ayuntamiento, departía con unos y con otros, a sabiendas de lo segura que se encontraba en el recinto. Todo quedaba en casa.
Quien más, quien menos, tras el comentario de turno, hacían suya la ya célebre estrofa de la cantautora sevillana Raquel Winchester, con aquello de “no sabía yo que era el ma… ma… marío de la…” concejala.
Y es que no hay mejor manera de asegurarse el zurrón que tirando de cantera. Nuestra casa consistorial se asemeja a Lezama o Mareo en sus mejores tiempos. Sacar valores (nuevos o veteranos, la edad es lo de menos) se les da ahí como si hiciesen encaje de bolillos.
Eso sí, ni es el primero ni será el último de los beneficiarios por el plan de actuación en materia laboral de Pedro Castro y sus compañeros socialistas. Menudos son ellos a la hora de reducir las listas del INEM, en especial si los apellidos coinciden con algún conocido/a. Son igualitos que un amigo mío, hostelero para más señas, quien asegura contratar sólo a gente que conoce. Claro que como su agenda es cuasi infinita, la nómina que soporta cada mes borda la exageración.
Deseamos al marido de la concejala un feliz aterrizaje en el nutrido grupo de trabajadores por cuenta ajena. ¿Tendrá contrato indefinido? Seguro.
El último de los ejemplos lo encontramos en Getafe. Aquí, el cónyuge de la concejala de Juventud, Cristina González, ha sido contratado para ejercer de responsable de seguridad en la ampliación que ha llevado a cabo el centro comercial del Sector 3.
En la inauguración del citado centro comercial, hace varios días, podía verse ufano al fulano. Allí, mientras, su mujer en su condición de edil de nuestro ilustrísimo ayuntamiento, departía con unos y con otros, a sabiendas de lo segura que se encontraba en el recinto. Todo quedaba en casa.
Quien más, quien menos, tras el comentario de turno, hacían suya la ya célebre estrofa de la cantautora sevillana Raquel Winchester, con aquello de “no sabía yo que era el ma… ma… marío de la…” concejala.
Y es que no hay mejor manera de asegurarse el zurrón que tirando de cantera. Nuestra casa consistorial se asemeja a Lezama o Mareo en sus mejores tiempos. Sacar valores (nuevos o veteranos, la edad es lo de menos) se les da ahí como si hiciesen encaje de bolillos.
Eso sí, ni es el primero ni será el último de los beneficiarios por el plan de actuación en materia laboral de Pedro Castro y sus compañeros socialistas. Menudos son ellos a la hora de reducir las listas del INEM, en especial si los apellidos coinciden con algún conocido/a. Son igualitos que un amigo mío, hostelero para más señas, quien asegura contratar sólo a gente que conoce. Claro que como su agenda es cuasi infinita, la nómina que soporta cada mes borda la exageración.
Deseamos al marido de la concejala un feliz aterrizaje en el nutrido grupo de trabajadores por cuenta ajena. ¿Tendrá contrato indefinido? Seguro.
jueves, septiembre 21, 2006
De flores, vallas y otras anécdotas
Anda el Ayuntamiento preocupadísimo en adornar el municipio colocando medianas en las principales arterias compuestas a la par por hormigón y flores. Flores de vivos colores, hormigón gris, como el futuro de muchos de nuestros gobernantes. Allá por dónde se circule o camine uno se encuentra con una avenida remozada o a punto de estarlo y se percata del enorme macetero en el que están convirtiendo la ciudad. Flores que se marchitarán cuando lleguen los fríos del invierno, las heladas y demás inclemencias. Rojo y blanco, colores parecidos a los socialistas… Podrían haber optado por adornar esas avenidas con elementos más aptos para el entorno al que se van a enfrentar (vehículos añadidos) y que igualmente causan impacto visual en los ciudadanos (suponemos que esto es lo que han perseguido con tanta maceta).
Precisamente, el trabajo de remodelación de las avenidas ha sido adjudicado a la empresa Cospusa, la principal contratista del Ayuntamiento, por delante de Construcciones García y FCC (así lo apuntan compañeros de los medios de comunicación). Resulta curioso acercarse a cualquiera de los lugares donde Cospusa realiza sus trabajo para ver el lamentable aspecto que presenta el vallado que rodea su campo de acción. Vallas deterioradas hasta la saciedad, sucias, rotas, sin barrotes, ajadas, oxidadas… un peligro para los niños curiosos y traviesos, que los hay por doquier.
A uno se le ocurre que la principal contratista municipal, que ejecuta obras a diario y por las que cobra unas buenas cantidades de euros (hablamos de cientos de miles) debería cuidar su imagen externa y más aún cuando de lavar la cara al municipio se trata. No es que apueste ahora por un concurso de miss valla bonita, pero no estaría de mal que renovase el material, no van a ser todo beneficios puros y duros. Además, para amortizar el gasto siempre se puede argumentar cualquier mejora en el servicio y…
Les animo a que se acerquen a cualquier lugar en obras y comprueben por sí mismos lo que les digo (Getafe Norte, Sector Tres, Margaritas…); hay fotos que aguardan en un cajón a ser publicadas como una anécdota más de las que afloran en nuestra ciudad.
Y si no, los responsables del Mantenimiento y la Estética Urbana de Getafe, que hagan valer sus galones y obliguen a cundir con el ejemplo de mejora en la imagen. Que se ocupen de todo y no sólo de pintar el pueblo de un sospechoso rojo PSOE. Con la de colores bonitos que hay.
Precisamente, el trabajo de remodelación de las avenidas ha sido adjudicado a la empresa Cospusa, la principal contratista del Ayuntamiento, por delante de Construcciones García y FCC (así lo apuntan compañeros de los medios de comunicación). Resulta curioso acercarse a cualquiera de los lugares donde Cospusa realiza sus trabajo para ver el lamentable aspecto que presenta el vallado que rodea su campo de acción. Vallas deterioradas hasta la saciedad, sucias, rotas, sin barrotes, ajadas, oxidadas… un peligro para los niños curiosos y traviesos, que los hay por doquier.
A uno se le ocurre que la principal contratista municipal, que ejecuta obras a diario y por las que cobra unas buenas cantidades de euros (hablamos de cientos de miles) debería cuidar su imagen externa y más aún cuando de lavar la cara al municipio se trata. No es que apueste ahora por un concurso de miss valla bonita, pero no estaría de mal que renovase el material, no van a ser todo beneficios puros y duros. Además, para amortizar el gasto siempre se puede argumentar cualquier mejora en el servicio y…
Les animo a que se acerquen a cualquier lugar en obras y comprueben por sí mismos lo que les digo (Getafe Norte, Sector Tres, Margaritas…); hay fotos que aguardan en un cajón a ser publicadas como una anécdota más de las que afloran en nuestra ciudad.
Y si no, los responsables del Mantenimiento y la Estética Urbana de Getafe, que hagan valer sus galones y obliguen a cundir con el ejemplo de mejora en la imagen. Que se ocupen de todo y no sólo de pintar el pueblo de un sospechoso rojo PSOE. Con la de colores bonitos que hay.
martes, agosto 29, 2006
La última ocurrencia de Pedro Castro
La última ocurrencia de Pedro Castro, alcalde de Getafe, anunciando su intención de solicitar para Getafe la capital de la Comunidad de Madrid ha levantado los ánimos en la localidad y en otros puntos de la región, políticamente hablando. Quien más, quien menos esperaba con interés la típica “píldora” veraniega del ínclito regidor, muy dado a marcharse de vacaciones en julio y estar al frente del carro en agosto, cuando tiene a todos los demás (Gobierno local y posición) mojándose las ideas en las playas del litoral peninsular. Pero, en verdad, que esta vez se ha pasado tres capitales, provincias y países enteros.
Castro sabe, al menos eso debería, que el debate sobre descentralización administrativa no pasa por cuestionar la capitalidad de la Comunidad, a la sazón, del Estado, sino por una implicación directa de los grupos políticos y que ésta (la descentralización) debe ir acompañada de la consiguiente financiación. Si de pedir una Consejería se trata, hay otras maneras de hacerlo.
El anuncio del alcalde getafeño ha provocado la reacción, curiosamente, de sus compañeros de partido. Mientras en el PP, tanto Gallardón como Aguirre han hecho oídos sordos a sus declaraciones, el PSM le ha desautorizado. Así de rotundo.
La responsable de política institucional y segunda de a bordo en la nave socialista, Ruth Porta, ha contestado a la demanda de Pedro Castro diciendo que la “capitalidad es algo incuestionable”. ¡Faltaría más! Un desliz del PSM en ese sentido hubiese supuesto caer en la trampa preparada por el alcalde, inconsciente, o no, de la patata caliente que ha puesto en las manos de sus compañeros socialistas.
Al margen del fondo de este controvertido asunto, hay que cuestionar la forma en la que Castro ha decidido ser de nuevo titular de portada. Con “agosticidad” y alevosía. Como si de un mensajero de Clío se tratase, ha metido la mano en la historia nacional y reclamado para sí el protagonismo que a lo largo de los siglos han tenido ciudades de la península ibérica. Qué son Mérida, Santiago de Compostela o Madrid, comparadas con Getafe… nombres escritos en los libros. ¡Lo que hay que oir!
Su falta de sensibilidad histórica le ha reportado varios tirones de orejas de afamados columnistas y su afán por satisfacer el ego informativo ha sentado muy mal en el seno de su partido.
Concejales socialistas en Getafe, aún de periplo veraniego, no han dudado en comentar la falta de tacto de su líder a la hora de poner sobre la mesa unas cartas tan complicadas, precisamente en un momento en el que el Getafe político y empresarial vive todavía inmerso en la pelea por la construcción de 12.000 nuevas viviendas. ¿Acaso es eso lo que pretende? ¿Desviar la atención? No lo parece.
Si quería que se hablase de él, lo ha conseguido. Pero si pretendía abordar un debate político, la ha pifiado, porque las burlas han sido más numerosas que los comentarios más o menos serios.
Y es que, no eran ni el momento ni el modo adecuados para hablar de capitales.
A lo mejor es que se ha confundido y no estaba pensando en las, si no en los… capitales, se entiende.
Castro sabe, al menos eso debería, que el debate sobre descentralización administrativa no pasa por cuestionar la capitalidad de la Comunidad, a la sazón, del Estado, sino por una implicación directa de los grupos políticos y que ésta (la descentralización) debe ir acompañada de la consiguiente financiación. Si de pedir una Consejería se trata, hay otras maneras de hacerlo.
El anuncio del alcalde getafeño ha provocado la reacción, curiosamente, de sus compañeros de partido. Mientras en el PP, tanto Gallardón como Aguirre han hecho oídos sordos a sus declaraciones, el PSM le ha desautorizado. Así de rotundo.
La responsable de política institucional y segunda de a bordo en la nave socialista, Ruth Porta, ha contestado a la demanda de Pedro Castro diciendo que la “capitalidad es algo incuestionable”. ¡Faltaría más! Un desliz del PSM en ese sentido hubiese supuesto caer en la trampa preparada por el alcalde, inconsciente, o no, de la patata caliente que ha puesto en las manos de sus compañeros socialistas.
Al margen del fondo de este controvertido asunto, hay que cuestionar la forma en la que Castro ha decidido ser de nuevo titular de portada. Con “agosticidad” y alevosía. Como si de un mensajero de Clío se tratase, ha metido la mano en la historia nacional y reclamado para sí el protagonismo que a lo largo de los siglos han tenido ciudades de la península ibérica. Qué son Mérida, Santiago de Compostela o Madrid, comparadas con Getafe… nombres escritos en los libros. ¡Lo que hay que oir!
Su falta de sensibilidad histórica le ha reportado varios tirones de orejas de afamados columnistas y su afán por satisfacer el ego informativo ha sentado muy mal en el seno de su partido.
Concejales socialistas en Getafe, aún de periplo veraniego, no han dudado en comentar la falta de tacto de su líder a la hora de poner sobre la mesa unas cartas tan complicadas, precisamente en un momento en el que el Getafe político y empresarial vive todavía inmerso en la pelea por la construcción de 12.000 nuevas viviendas. ¿Acaso es eso lo que pretende? ¿Desviar la atención? No lo parece.
Si quería que se hablase de él, lo ha conseguido. Pero si pretendía abordar un debate político, la ha pifiado, porque las burlas han sido más numerosas que los comentarios más o menos serios.
Y es que, no eran ni el momento ni el modo adecuados para hablar de capitales.
A lo mejor es que se ha confundido y no estaba pensando en las, si no en los… capitales, se entiende.
viernes, junio 30, 2006
Aguirre se pone dura
La presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, ha puesto en tela de juicio las funciones que los Ayuntamientos están aplicando a los agentes de seguridad de las denominadas “Bescam”. Es más, la presidenta ha asegurado que muchos municipios están incumpliendo el convenio de colaboración pactado con el Ejecutivo regional, mediante el cual los agentes incorporados desde este cuerpo sólo se dedicarían a cuestiones relativas a seguridad. Vamos, que han visto a los policías “apatrullando” los paseos donde hay vehículos mal estacionados, controlando el acceso de escolares a centros de enseñanza y velando por evitar el colapso circulatorio en algunas rotondas junto a grandes centros comerciales.
Aguirre no está dispuesta a que la iniciativa de las “Bescam”, para la que ha destinado esfuerzo y dinero, sea ninguneada desde los Ayuntamientos, especialmente aquellos gobernados desde la izquierda. Tal es su enfado con el papel que juegan los policías regionales, que ha sido la primera en llamar a capítulo a varios alcaldes del PP. Para que cunda el ejemplo. Es más, para vigilar que se cumpla todo aquello que se ha firmado, no ha dudado en crear una Dirección de Seguridad que se encargará de hacer seguimiento de los agentes que refuerzan las plantillas propias de los Consistorios. No quiere que nadie “juegue” con este asunto.
¿Y en Getafe?
Desde el Ayuntamiento se asegura que el convenio se cumple con creces. El concejal de Seguridad, David Lucas, cifra en un centenar los agentes que a diario se dedican a labores de seguridad ciudadana, casi la mitad de los integrantes de la plantilla. A pesar de ello, hay voces discrepantes y quienes afirman tener “fichados” a los “bescam” que hacen de reguladores de tráfico.
En cualquier caso y dados los antecedentes, es lógico poner en duda las aseveraciones del concejal. Quejas por el destino de los nuevos policías de Seguridad Ciudadana han surgido desde el mismo momento que pisaron el municipio.
La primera de las protestas estuvo relacionada con los nuevos vehículos, los de color rojo y azul. Decían que sólo salían a patrullar de noche para que el efecto de estos nuevos coches no causase impacto visual entre los vecinos y vecinas de la ciudad. Modelos modernos y tan llamativos, frente a los usados ya por la Policía Local causan una comparación inevitable.
Poco después y ante la rotulación de dichos vehículos, tanto coches como motos, el Ayuntamiento ha ampliado el número de emergencias que figura en la carrocería, ya que la Comunidad sólo había incluido el 112 para emergencias. Getafe decidió añadir el 092 para “cumplimentar” las opciones; eso sí, de tamaño mucho mayor que el rotulado en origen.
Amén de las triquiñuelas con el uso y destino de los nuevos vehículos y policías, lo cierto es que la incorporación de las “Bescam” ha servido para que Getafe incumpla el convenio por otros motivos. Los sindicatos policiales denuncian que desde hace dos años no se ha creado ni una sola plaza policial con cargo a los presupuestos municipales, ni siquiera se han cubierto las de aquellos agentes jubilados”.
De estas acusaciones se desprende que el proyecto regional de Seguridad Ciudadana le ha venido a nuestra localidad o, al menos, a los responsables municipales, como agua llovida del cielo. De ahí que el propio Lucas no haya tenido más remedio que reconocer que está “satisfecho” de los resultados de la incorporación de los agentes de las “Bescam”.
Eso sí, con flores o sin flores, con reconocimiento o sin él, desde el Gobierno regional se va a seguir con lupa la actuación de los policías y, en especial, el dinero que desde Madrid se destina a municipios como Getafe.
En materia de seguridad sería importante y aconsejable que nadie intente sacar ventaja política. Por muy difícil que a algunos les resulte.
Aguirre no está dispuesta a que la iniciativa de las “Bescam”, para la que ha destinado esfuerzo y dinero, sea ninguneada desde los Ayuntamientos, especialmente aquellos gobernados desde la izquierda. Tal es su enfado con el papel que juegan los policías regionales, que ha sido la primera en llamar a capítulo a varios alcaldes del PP. Para que cunda el ejemplo. Es más, para vigilar que se cumpla todo aquello que se ha firmado, no ha dudado en crear una Dirección de Seguridad que se encargará de hacer seguimiento de los agentes que refuerzan las plantillas propias de los Consistorios. No quiere que nadie “juegue” con este asunto.
¿Y en Getafe?
Desde el Ayuntamiento se asegura que el convenio se cumple con creces. El concejal de Seguridad, David Lucas, cifra en un centenar los agentes que a diario se dedican a labores de seguridad ciudadana, casi la mitad de los integrantes de la plantilla. A pesar de ello, hay voces discrepantes y quienes afirman tener “fichados” a los “bescam” que hacen de reguladores de tráfico.
En cualquier caso y dados los antecedentes, es lógico poner en duda las aseveraciones del concejal. Quejas por el destino de los nuevos policías de Seguridad Ciudadana han surgido desde el mismo momento que pisaron el municipio.
La primera de las protestas estuvo relacionada con los nuevos vehículos, los de color rojo y azul. Decían que sólo salían a patrullar de noche para que el efecto de estos nuevos coches no causase impacto visual entre los vecinos y vecinas de la ciudad. Modelos modernos y tan llamativos, frente a los usados ya por la Policía Local causan una comparación inevitable.
Poco después y ante la rotulación de dichos vehículos, tanto coches como motos, el Ayuntamiento ha ampliado el número de emergencias que figura en la carrocería, ya que la Comunidad sólo había incluido el 112 para emergencias. Getafe decidió añadir el 092 para “cumplimentar” las opciones; eso sí, de tamaño mucho mayor que el rotulado en origen.
Amén de las triquiñuelas con el uso y destino de los nuevos vehículos y policías, lo cierto es que la incorporación de las “Bescam” ha servido para que Getafe incumpla el convenio por otros motivos. Los sindicatos policiales denuncian que desde hace dos años no se ha creado ni una sola plaza policial con cargo a los presupuestos municipales, ni siquiera se han cubierto las de aquellos agentes jubilados”.
De estas acusaciones se desprende que el proyecto regional de Seguridad Ciudadana le ha venido a nuestra localidad o, al menos, a los responsables municipales, como agua llovida del cielo. De ahí que el propio Lucas no haya tenido más remedio que reconocer que está “satisfecho” de los resultados de la incorporación de los agentes de las “Bescam”.
Eso sí, con flores o sin flores, con reconocimiento o sin él, desde el Gobierno regional se va a seguir con lupa la actuación de los policías y, en especial, el dinero que desde Madrid se destina a municipios como Getafe.
En materia de seguridad sería importante y aconsejable que nadie intente sacar ventaja política. Por muy difícil que a algunos les resulte.
Candidatos a candidato
Las elecciones municipales del mes de mayo del año próximo van a poner mucho en juego en nuestra localidad. De ahí que las tres formaciones políticas con representación en el Ayuntamiento (PSOE, PP e IU) hayan puesto sus miras en esa fecha como punto de referencia obligado a la hora de trabajar. Pero antes de saber qué se cocina en la trastienda de cada partido, es de suma importancia conocer quién va a ser el encargado de dirigir el ritmo de los fogones. Los candidatos serán la imagen visible de cada formación y quienes marquen la pauta a seguir, no sólo a sus afiliados, sino a toda la ciudadanía, pues ella será, en definitiva, la que tendrá la última palabra en la cita con las urnas.
Ha sido Izquierda Unida la primera formación en dar a conocer su cabeza de lista para esas elecciones locales. Ignacio Sánchez Coy, actual portavoz de la coalición en el Ayuntamiento de Getafe, va a suplir a Laura Lizaga en los carteles. Coy ha contado con el apoyo casi unánime de IU en el municipio y ya ha empezado a trabajar para marcar las directrices del programa con el que piensa concurrir a los comicios.
Si de apostar se trata, y por mal que nos parezca, no arriesgamos mucho al apuntar que no habrá imagen femenina en el primer puesto de la lista de ninguno de los partidos. La presencia de Lizaga en las elecciones de 2003 hay que entenderla, pues, como un intento de lo que pudo ser y no fue a la hora de encontrar una alcaldesa para una de las ciudades más importantes de la corona sur metropolitana.
Los esfuerzos, en este sentido, se centran en acoplar mujeres en los segundos puestos. Y ahí es donde han empezado a surgir múltiples conflictos internos, con el baile de concejales que no están dispuestos a perder su estatus actual a costa de cumplir con la paridad que desembocará en las denominadas listas cremallera.
Con este panorama resulta evidente que quienes rigen ahora los destinos de los principales partidos en Getafe sean los que más papeletas tengan a la hora de volver a ser candidatos por sus respectivas formaciones. ¿Seguro?
En el PSOE el sempiterno Pedro Castro ya trabaja para volver a caer de pie en 2007. Pese a las críticas externas e internas que ha despertado su gestión en esta legislatura (incluso sus militantes reconocen que poco a nada se ha hecho en estos últimos cuatro años de mandato socialista) queda poco tiempo para “vender” a la ciudadanía otra cara que no sea la del actual primer edil en el cartel electoral del puño y la rosa.
Además, los inciertos resultados que han arrojado las últimas encuestas que se han hecho públicas en la ciudad han servido para generar más incertidumbre en las filas socialistas, temerosas de lo que podría significar perder el poder, no sólo para los cargos electos, sino para todos aquellos militantes que, de una u otra manera, se han refugiado a la sombra del carro del mandato castrista para vivir de los recursos de “papá ayuntamiento”.
Para Pedro Castro sería un auténtico desastre abandonar la política después de haber perdido unas elecciones, pero más desastroso aún sería para el PSOE dejar la segunda planta de la Casa Consistorial por haber cambiado de candidato. No obstante, en la calle Cuenca afirman manejar unas encuestas en las que aparecen como ganadores de las elecciones con la mayoría suficiente para no hacer uso de Izquierda Unida como socio obligatorio de gobierno ¿?
Por su parte, la apuesta del Partido Popular por Getafe está clara. Nunca han estado tan cerca de poder morder la roja manzana del ayuntamiento y desde Génova han decidido volcarse, después de que la mismísima Esperanza Aguirre pusiese a Getafe, entre otras localidades, en el centro de la diana a la que van a disparar los populares.
La campaña de imagen de José Luis Moreno y su trabajo constante de desgaste del Gobierno municipal está haciendo mella en el municipio. Es más, en diferentes ocasiones es el propio Gobierno el que ejerce de oposición a la oposición, al ir a remolque en denuncias y peticiones.
En otras localidades de la Comunidad de Madrid en las que el PP puede hacerse con la alcaldía, arrebatándosela a los socialistas o en las que las encuestas, pese a gobernar, no les son del todo favorables, los populares van a apostar por primeros espadas. Hay quien habla de Isabel Tocino o Carlos Mayor Oreja para aparecer en la foto de dos carteles electorales municipales.
En Getafe todavía no ha sido designado el cabeza de lista del PP, partido en el que sólo se ha designado por aclamación a Esperanza Aguirre en la Comunidad, algo más que evidente dado el importante peso específico que la presidenta tiene en el partido, no sólo en Madrid, sino a nivel nacional. No parece que Moreno quede fuera del cartel en Getafe, pese a algunas voces que lo ponen en duda. Y menos después de ver los resultados que han hecho públicos recientemente y en los que los populares saldrían vencedores si las elecciones se hubiesen celebrado ahora.
Los candidatos a candidato (a excepción de Ignacio Sánchez Coy, que ya ha superado ese proceso) deberán esperar hasta después del verano para que se hagan oficiales sus nombres como aspirantes al sillón de la alcaldía. Hasta entonces, las especulaciones van a ser caldo de cultivo en el entramado social, económico y político de la localidad. Eso sí, sólo ellos y su trabajo van a estar en posesión de la verdad.
Ha sido Izquierda Unida la primera formación en dar a conocer su cabeza de lista para esas elecciones locales. Ignacio Sánchez Coy, actual portavoz de la coalición en el Ayuntamiento de Getafe, va a suplir a Laura Lizaga en los carteles. Coy ha contado con el apoyo casi unánime de IU en el municipio y ya ha empezado a trabajar para marcar las directrices del programa con el que piensa concurrir a los comicios.
Si de apostar se trata, y por mal que nos parezca, no arriesgamos mucho al apuntar que no habrá imagen femenina en el primer puesto de la lista de ninguno de los partidos. La presencia de Lizaga en las elecciones de 2003 hay que entenderla, pues, como un intento de lo que pudo ser y no fue a la hora de encontrar una alcaldesa para una de las ciudades más importantes de la corona sur metropolitana.
Los esfuerzos, en este sentido, se centran en acoplar mujeres en los segundos puestos. Y ahí es donde han empezado a surgir múltiples conflictos internos, con el baile de concejales que no están dispuestos a perder su estatus actual a costa de cumplir con la paridad que desembocará en las denominadas listas cremallera.
Con este panorama resulta evidente que quienes rigen ahora los destinos de los principales partidos en Getafe sean los que más papeletas tengan a la hora de volver a ser candidatos por sus respectivas formaciones. ¿Seguro?
En el PSOE el sempiterno Pedro Castro ya trabaja para volver a caer de pie en 2007. Pese a las críticas externas e internas que ha despertado su gestión en esta legislatura (incluso sus militantes reconocen que poco a nada se ha hecho en estos últimos cuatro años de mandato socialista) queda poco tiempo para “vender” a la ciudadanía otra cara que no sea la del actual primer edil en el cartel electoral del puño y la rosa.
Además, los inciertos resultados que han arrojado las últimas encuestas que se han hecho públicas en la ciudad han servido para generar más incertidumbre en las filas socialistas, temerosas de lo que podría significar perder el poder, no sólo para los cargos electos, sino para todos aquellos militantes que, de una u otra manera, se han refugiado a la sombra del carro del mandato castrista para vivir de los recursos de “papá ayuntamiento”.
Para Pedro Castro sería un auténtico desastre abandonar la política después de haber perdido unas elecciones, pero más desastroso aún sería para el PSOE dejar la segunda planta de la Casa Consistorial por haber cambiado de candidato. No obstante, en la calle Cuenca afirman manejar unas encuestas en las que aparecen como ganadores de las elecciones con la mayoría suficiente para no hacer uso de Izquierda Unida como socio obligatorio de gobierno ¿?
Por su parte, la apuesta del Partido Popular por Getafe está clara. Nunca han estado tan cerca de poder morder la roja manzana del ayuntamiento y desde Génova han decidido volcarse, después de que la mismísima Esperanza Aguirre pusiese a Getafe, entre otras localidades, en el centro de la diana a la que van a disparar los populares.
La campaña de imagen de José Luis Moreno y su trabajo constante de desgaste del Gobierno municipal está haciendo mella en el municipio. Es más, en diferentes ocasiones es el propio Gobierno el que ejerce de oposición a la oposición, al ir a remolque en denuncias y peticiones.
En otras localidades de la Comunidad de Madrid en las que el PP puede hacerse con la alcaldía, arrebatándosela a los socialistas o en las que las encuestas, pese a gobernar, no les son del todo favorables, los populares van a apostar por primeros espadas. Hay quien habla de Isabel Tocino o Carlos Mayor Oreja para aparecer en la foto de dos carteles electorales municipales.
En Getafe todavía no ha sido designado el cabeza de lista del PP, partido en el que sólo se ha designado por aclamación a Esperanza Aguirre en la Comunidad, algo más que evidente dado el importante peso específico que la presidenta tiene en el partido, no sólo en Madrid, sino a nivel nacional. No parece que Moreno quede fuera del cartel en Getafe, pese a algunas voces que lo ponen en duda. Y menos después de ver los resultados que han hecho públicos recientemente y en los que los populares saldrían vencedores si las elecciones se hubiesen celebrado ahora.
Los candidatos a candidato (a excepción de Ignacio Sánchez Coy, que ya ha superado ese proceso) deberán esperar hasta después del verano para que se hagan oficiales sus nombres como aspirantes al sillón de la alcaldía. Hasta entonces, las especulaciones van a ser caldo de cultivo en el entramado social, económico y político de la localidad. Eso sí, sólo ellos y su trabajo van a estar en posesión de la verdad.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)