

La pelea interna del PSM después del tremendo correctivo que se han llevado los socialistas en las elecciones municipales y autonómicas tiene un referente obligado en los alcaldes de la zona sur y su posicionamiento en el conflicto.
Ellos han sido los únicos que se han salvado de la “quema” del PSOE en Madrid y, pese a que casi todos han perdido votos, han sabido mantener el poder en los ayuntamientos en los que gobernaban. No extraña, por tanto, que hayan pedido, algunos con más vehemencia que otros, un cambio en el rumbo y en la dirección del partido en la Comunidad. Simancas ha quedado tremendamente dañado y ahora empiezan a surgir voces sobre la conveniencia de su dimisión y quién o quiénes deben hacerse cargo de las portavocías en aquellos lugares donde mayor ha sido el castigo electoral.
Enrique Cascallana desde Alcorcón fue el primero en alzar la voz, en sugerir un cambio profundo y en lavar la cara del partido con vistas a las elecciones generales de marzo de 2008, donde PSOE y PP volverán a escenificar su pelea por el control político de la sociedad española.
Cascallana piensa que Rafael Simancas no está en condiciones de ejercer la portavocía del grupo parlamentario socialista en la Asamblea de Madrid después de la severa derrota ante Esperanza Aguirre. Y vaya todavía más allá en cuanto a la dirección regional del partido y del rival de la carismática líder popular en próximas elecciones. El alcalde de Alcorcón tiene claro que su homónimo en parla, Tomás Gómez, el alcalde más votado de España, es la persona idónea para este fin y par intentar recuperar Madrid del dominio popular.
Gómez apoya a Lucas
Precisamente Tomás Gómez ha sido otro de los alcaldes que se ha postulado en el conflicto interno. Tan directo como claro, el primer edil parleño asegura que piensa cumplir el mandato de sus vecinos para seguir planteando el futuro de “su” ciudad. Y habla en clave local cuando se refiere a su futuro. Es lógico. Ahora, después de reeditar un apoyo del 70% de los votantes (tres de cada cuatro le otorgaron su confianza) no es el mejor momento para dar el salto a Madrid. Más adelante, ya se verá.
Su clarividencia en cuanto al futuro más inmediato no significa que calle en cuanto a lo que debería hacer su partido y también manda recados a Simancas y sus más allegados. A fin de cuentas todos apuntan a que será él quien recoja el testigo en Madrid, más tarde o más temprano.
Tomás Gómez ha indicado que en Madrid capital, donde el PSOE se ha dado otro tremendo batacazo y se ha llevado por delante a la apuesta personal de Zapatero, Miguel Sebastián, los cambios deben llegar desde el sur. Y para el alcalde de Parla tiene nombre y apellidos: David Lucas.
Gómez considera al ex concejal de Hacienda y primer teniente de alcalde de Getafe la persona idónea para ser portavoz del PSOE en Madrid y hacerle frente a Ruiz Gallardón en esta amarga legislatura. La experiencia de David Lucas (fue portavoz del PSOE en Getafe y el encargado de apagar todos los fuegos provocados por Pedro Castro y los suyos) le otorgan la confianza suficiente para afrontar el reto. Así Gómez se postula contra la apuesta de Oscar Iglesias, afín a Rafael Simancas. El sur sigue plantando cara a la dirección regional.
Ahora bien, estas declaraciones bien podrían haber sido refrendadas por el alcalde de Getafe, Pedro Castro. Pero no, como siempre hace, prefiere no alzar la voz y hablar sólo de reflexión en clave interna. ¿Quién mejor que él para apoyar a “su” compañero? Y, de paso, apuntalar la estrategia del resto de alcaldes.
Castro siempre cae de pie y ahora, a sus años, no iba a ser menos. Incluso ha escrito una nota de rectificación sobre una noticia de El País que le situaba en una comida en la que se debatía sobre la dimisión de Simancas. Es cierto que no estuvo en ella, pero sí en otras muy parecidas.
Queda claro que hay quiénes no tienen problema de hablar alto y claro y otros a quien la prudencia les aconseja cosas diferentes. Sea como fuere es cierto que el sur anda a la gresca con Simancas y que, precisamente, los alcaldes ganadores en las municipales son voces perfectamente autorizadas para hacerlo. Sus votos les avalan.




